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viernes, 28 de febrero de 2014

Desafío 12 mujeres, 12 países


Mujeres leyendo

Un poco tarde, pero no quería dejar de hacer un comentario sobre un desafío al que me sumé el año pasado: El reto “12 mujeres, 12 países”, que propuso el blog “El susurro de los libros” .... La verdad es que el próposito de leer libros escritos por mujeres de distintos lugares del mundo, me acompañó a lo largo de todo el 2013, y me obligó a explorar en la búsqueda de nuevas autoras. Sabía que iba a poder cumplir con el desafío porque siempre tengo en mi lista de espera y de deseados libros de autoría femenina. Supongo que son los temas los que me atraen, tanto sea “alta literatura” como si se trata de meros entretenimientos. Y esto me lleva a un tema difícil y espinoso que el blog convocante había peticionado: escribir alguna reflexión sobre la literatura femenina. Mucho se ha dicho al respecto, y ni siquiera voces muchísimo mas autorizadas que yo han logrado discernir la cuestión: ¿existe una “literatura femenina”? Esta pregunta nunca tendrá una respuesta unánime. Es como preguntar si existe la amistad entre el hombre y la mujer. Pero cada uno tiene su propia respuesta. Hasta antes de este desafío, yo afirmaba que la literatura escrita por mujeres tiene una mirada mas desde lo íntimo. Corroborando esta suerte de refrán que dice que “El mundo se puede estar viniendo abajo, pero la mujer siempre estará pensando en su casa. La casa se puede estar viniendo abajo, pero el hombre siempre estará pensando en el mundo.” En ese sentido, por ejemplo la novela de la alemana Daniela Krien sería un ejemplo de este punto de vista que parte de lo mas privado, de lo mas familiar, para contar algo global, como fue la reunificación de Alemania. De igual manera, el pequeño mundo de un colegio religioso revela toda una época histórica en la novela de Betina González “Las Poseídas”, y Lina Meruane, con la crónica desgarradora de su ceguera, pinta todo un cuadro sobre los chilenos exiliados en otros países.

Sin embargo, un somero repaso a mi lista de leídos me mostró lo erróneo de mi conclusión: Ahí está Nicole Krauss, cuyas historias trascienden con creces lo privado, que además logra captar la voz masculina de una manera genial. De igual manera ¿Cómo clasificar a Amelie Nothomb y su delirio? Imposible. ¿Y la imaginación desatada de Ursula Le Guinn, que inventa todo un mundo de fantasía, y que tranquilamente podemos emparentar con Tolkien?

Probablemente el debate surge simplemente porque la mujer, finalmente, ha logrado su “cuarto propio” en el mundo literario. Hemos accedido a la educación, con ella al placer de la lectura, y a la posibilidad de escribir y publicar. Tenemos poder adquisitivo y nos hemos convertido en un segmento importante del consumo, y el mercado editorial lo refleja. Todo esto es relativamente reciente, y la lucha continúa. El mercado editorial aún sigue siendo dominado por los hombres, aunque las estadísticas dicen que leemos mas las mujeres. Pero sin duda el arco se ha ampliado. 

Pero justamente el quid de la cuestión es que el mercado editorial es inmenso, y allí convive una literatura "para mujeres" estereotipada, que parece dirigida a mujeres que slo se interesan por la moda y el romance, y tenemos la otra literatura, la que a mi mas me interesa y que empieza a contar quienes somos, qué sentimos, qué queremos y cuáles son los obstáculos que encontamos las mujeres en el mundo.

¿Existe una literatura femenina? No. Sólo existe la literatura. Pero dentro de ella seguro que hay autoras que aportan mucho a la construcción de nuestro propio universo, contado por nosotras, que hacía falta que de una buena vez, fuésemos testigos de nuestro propio sentir.

En cuanto a mi lista particular, traté de diversificarme, pero por supuesto no pude evitar “repetir” dos países: Estados Unidos y Argentina. También quedé en deuda con el continente africano. Quedaron fuera del 2013 pero en la lista de deseos un libro de una islandesa “Rosa Cándida”, algún cómic de Marjane Satrapi, y seguir buscando e investigando, que me quedé encantada con la experiencia!!!


1) Delfina Agustini.Poesías. Uruguay


3) Un Mago de Terramar.Ursula K. Le Guinn. Estados Unidos

4) El Lenguaje de lasFlores. Vanessa Diffenbaugh. Estados Unidos

5) El Viento quearrasa. Selva Almada. Argentina






11) Sangre en el Ojo.Lina Meruane. Chile

12) Algún día nos lo contaremos todo. Daniela Krien. Alemania





sábado, 9 de marzo de 2013

Delmira Agustini. Desafio 12 mujeres, 12 paises.


Rara ceguera que me borras el mundo,
estrella, casi alma, con que asciendo o me hundo.



Cuando me sumé al reto “12 mujeres, 12 países” inmediatamente pensé que sería una excelente oportunidad para hablar de algunas poetisas que me gustan.


Con Delmira Agustini cumplo con mi primer autora, que merece ser la primera por haber roto las convenciones de su época, pero además es oriunda de un país que quiero muchísimo muchísimo: la República de Uruguay, que además de ser bellísima y tener un patrimonio cultural enorme es la tierra natal de algunos de mis amigos mas queridos.


Conocí a Delmira Agustini allá por el año 2000, cuando fui a ver una obra de teatro que llevaba su nombre. Allí descubrí a esta escritora que escribía poesía erótica a principios del Siglo XX y que murió en una sórdida habitación de hotel, en manos de su ex marido, devenido en amante, que también se quitó la vida en esa jornada.


Recuerdo que me impresionó mucho la obra de teatro, ya que la puesta en escena era en una plataforma muy pequeña elevada, alrededor de la cual nos sentábamos los asistentes. La obra representaba el encuentro imaginario de los dos amantes en aquella noche trágica. A lo largo de la obra, en la que iban apareciendo versos de Delmira, íbamos conociendo la historia de su vida. La cercanía de los actores, y la intimidad que se lograba con la puesta, generaban una atmósfera cargada de suspenso, pasión e intensidad dramática. Después de esa experiencia, investigué mas sobre esta autora.


Nació en Montevideo en 1886, en el seno de una familia de clase acomodada. Desde muy pequeña demostró un talento e inteligencia fuera de lo común, y pasó toda su infancia y juventud en una atmósfera cultural, dedicada a actividades intelectuales, como tocar el piano, leer y escribir.


Publicó su primer poemario “El Libro Blanco” en 1907 a los 21 años, impactando la sociedad uruguaya con sus versos, con claras referencias eróticas. Decía Delmira: “Vamos más lejos en la noche, vamos/ Donde ni un eco repercuta en mí,/ Como una flor nocturna allá en la sombra/ Yo abriré dulcemente para ti.”


La hipocresía de la época hacía que, si bien su talento era admirado, también provocaba escándalo que una joven soltera (entiéndase virgen) hablara de temas eróticos. (“Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;/ Bebieron en mi copa tus labios de frescura,/ Y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;/ Me encantó tu descaro y adoré tu locura/¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;/ Y si tú duermes, duermo como un perro a tus plantas!/ ¡Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera”)


A esto agréguese que Delmira era una joven muy hermosa, de modo que su fama como poeta iba acompañada y era insuflada por la fama de su belleza.
En 1913 a los veintiseis años, con otros libros publicados y siendo ya famosa, se casó con Enrique Job Reyes, un hombre que nada tenía que ver con ella. Posiblemente haya visto en ese hombre rústico y sin educación un escape a su vida, que era una suerte de paraíso asfixiante.

Ese año publica también su libro de poemas mas abiertamente erótico, que la pone en boca de todos. (“Porque tu cuerpo es la raíz, el lazo/ Esencial de los troncos discordantes/ Del placer y el dolor, plantas gigantes”)

Su matrimonio fracasó meses después. Se dice que era vinculo muy contradictorio ya que pese a la gran atracción y  pasión que sentía Delmira por Reyes, no podía tolerar su falta de cultura. Así fue que continuaron siendo amantes, y encontrándose en hoteles. En uno de estos encuentros, Job Reyes mató a Delmira y luego se suicidó, lo que generó un escándalo singular en la sociedad de la época.

Me pareció interesante traer a Delmira en primer lugar porque, pese a no se sabe mucho de su vida, en su historia coexisten muchos factores que han sido -y sieguen siendo aún- trágicos en la vida de las mujeres: la frustración de no poder realizarse intelectualmente, la dominación familiar, la represión sexual y en particular la violencia. Lo que en su época fue escándalo hoy tendría que ser reflexión para todas nosotras. 

Dejo aquí dos poemas de Delmira que me gustan mucho, y este link (http://cvc.cervantes.es/literatura/escritores/agustini/default.htm) para quien quiera seguir leyendo acerca de su vida y conociendo su obra.

Explosión

¡Si la vida es amor, bendita sea!
Quiero más vida para amar! Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un minuto azul de sentimiento.


Mi corazón moría triste y lento...
Hoy abre en luz como una flor febea.
¡La vida brota como un mar violento
donde la mano del amor golpea!


Hoy partió hacia la noche, triste, fría...
rotas las alas, mi melancolía;
como una vieja mancha de dolor
en la sombra lejana se deslíe...


¡Mi vida toda canta, besa, ríe!
¡Mi vida toda es una boca en flor!
Con la esencia de una sobrehumana pasión!



Lo inefable

Yo muero extrañamente...No me mata la Vida,
no me mata la Muerte, no me mata el Amor;
muero de un pensamiento mudo como una herida...


¿No habéis sentido nunca el extraño dolor
de un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida,
devorando alma y carne, y no alcanza a dar flor?


¿Nunca llevasteis dentro una estrella dormida
que os abrasaba enteros y no daba un fulgor?...



Cumbre de los Martirios!... Llevar eternamente,
desgarradora y árida, la trágica simiente
clavada en las entrañas como un diente feroz!...

Pero arrancarla un día en una flor que abriera
milagrosa, inviolable!... Ah, más grande no fuera
tener entre las manos la cabeza de Dios!




domingo, 5 de junio de 2011

Trilogía basada en Novelas de Sarah Waters... o "Tres Series de Época" partte II


Después de la excelente experiencia de lectura con "El Ocupante" de Sarah Waters, me dispuse a ver esta trilogía de miniseries basadas en novelas de la misma autora.
Lo original de todas ellas es que tienen temática lésbica y que estaban ambientadas en la Inglaterra victoriana, lo que nos transporta a un mundo absolutamente desconocido, ya que las vivencias de las lesbianas en esa época jamás han sido documentadas.
Evidentemente este último tiempo me he topado con miniseries que se dedican a mostrar lo mas lóbrego de la época victoriana (Primero con "Pétalo carmesí, flor blanca" y ahora con éstas), en contraposición con otros libros o series que apuntan mas lo romántico. Pero justaente por eso me han gustado mucho.
En este caso, mas allá del contenido sáfico presente en las tres historias, las tramas exceden ese tema y todas son entretenidas, súper diferentes y bien hechas.
Tipping the Velvet (Algo así como "Besando el terciopelo"), miniserie en tres capítulos, es la que mas desarrolla el tema homo erótico, ya que tiene que ver con el descubrimiento de la sexualidad en una época y lugar difíciles. Narra la historia de Nan Ashley, una chica sencilla que vive en un pueblo, y que descubre su orientación sexual cuando se enamora de una artista de variedades, a la que sigue a Londres. La protagonista vivirá muchas peripecias (otra vez, la referencia obligada es Dickens "en clave siglo XXI") en pos de salir adelante en la vida defendiendo su orientación sexual.

Affinity (Afinidad, 90 minutos), mientras tanto, es una historia mas "De fantasmas y espíritus", cercana tal vez a "El Ocupante". Muy entretenida y con vuelta de tuerca que la consagra como la reina de los finales inesperados. Se trata de una jovencita de buena posición económica que comienza a hacer visitas a la cárcel de mujeres y allí se vuelve cercana a una presidiaria que dice ser medium....a partir de allí cosas raras suceden....

Finalmente Fingersmith, (basada en la novela "Falsa Identidad", miniserie en dos capítulos de 90 minutos), es la mas clásica de las tres, en términos de la historia. Tiene mucho de engaños y estafas y vueltas de tuerca al por mayor. Es la que mas me gustó.


martes, 8 de marzo de 2011




"Cada vez que una lee de una bruja tirada al agua, de una mujer poseída por los demonios, de una curandera vendiendo hierbas y aún de la madre de un hombre célebre pienso que estamos en la pista de un novelista, de un poeta abortado, o una Jane Austen muda y sin gloria, una Emily Bronté rompiéndose los sesos en el páramo o recorriendo con desolación los caminos, trastornada por la torura de su genio. Me atrevo a adivinar que Anónimo, que escribió tantos poemas sin firmarlos, era a menudo una mujer."
Virginia Woolf "Un cuarto propio"

Feliz Día a todas las mujeres que amo y admiro:
A mis novelistas favoritas (herederas de Jane Austen, las Brontë, Virginia Wolf, Simone de Beauvoir, George Elliot que fueron marcando el camino): Amelie Nothomb, A.M. Homes, Fleur Jaeggy, Banana Yoshimoto, Nicole Krauss...
A las directoras y guionistas: Keilly Richards, Nicole Holofcener, Amy Sheppard, Sofía Coppola, Kathryn Bigelow...
A las actrices, músicas, artistas plásticas, deportistas, amas de casa, trabajadoras, secretarias, jefas, juezas y mendigas, cocineras, pasteleras, diseñadoras de ropa, modelos, ingenieras, arquitectas, docentes, peluqueras, astronautas, presidentas de países y machis de tribus.
A todas las que todavía esperan su lugar en esta sociedad y no son escuchadas y atendidas.
A mis amigas bloggers, voces que acompañan mi pasión: Guacimara, Patricia, Luciana, María...
A mis amigas por bancar todos los días la novela de mi vida!!!
A mi mamá y a mi hermana, encarnación de lo mas lindo de la femineidad: El amor, la inteligencia y el humor
Y a Zoe.
Que venga.

sábado, 6 de febrero de 2010

Middlemarch. Georgie Eliot

«Middlemarch» es la historia de tres parejas sujetas a los frágiles hilos del saber y del error, entretejida con la crónica minuciosa de los destinos de toda una comunidad en una época de cambios y reacción. Quintaesencia de la novela victoriana, George Eliot marcó con «Middlemarch» un hito en la literatura universal. Mary Ann Evans, George Eliot para la historia de la literatura, nació en 1819 en Chilberts Coton (Warwickshire). Educada en el rigor de la religión, a los diecisiete años se declaró agnóstica. Fue subdirectora de la revista Westminster Review, el foro intelectual progresista más importante de su tiempo. Sus primeras novelas carecen del realismo con fuerte base intelectual que caracterizan «Felix Holt» (1886) «Daniel Deronda» (1876) y «Middelmarch» (1871-1872), su novela más importante. Murió en Londres en 1880.
Recibí Middlemarch como regalo de navidad, en la edición tapa dura de la editorial Alba. Empecé a leerlo el 25 de diciembre mismo, y no lo pude dejar hasta que lo terminé a mediados de enero. Lo complicado fue que en esos días me fui de viaje, y me lo llevé…debe pesar como 5 kilos, pero no podía dejar de leerlo.

Tal como dice la contraportada, la novela gira en torno a tres parejas, y a partir de allí nos muestra la vida de un pequeño pueblo provinciano. La historia está situada mas o menos en el año 1931, anterior al gobierno de la reina Victoria, pero es escrita ya en la época victoriana. Los años en que transcurre la novela son de grandes cambios, y como signo de ellos se menciona especialmente la inminente Reforma Electoral, que tiene atentos a todos los habitantes de Middlemarch. Sin embargo, el cambio es tal vez mas profundo, y la modernización ideológica y científica que se avecina es representada en particular por dos personajes: Dorothea Brooke, una joven apasionada, sedienta de conocimientos y de contribuir al mejoramiento del mundo en general, y Tertius Lydgate, un médico lleno de sueños de descubrimientos científicos, también con sueños de cambiar algo en el ámbito de su profesión, que lucha contra el conservadurismo del pueblo. Ambos cometerán el error de casarse con la persona equivocada, lo que frustrará, tal vez, sus deseos.

Pero no creo que se pueda simplificar esta novela diciendo que se trata de una historia sobre matrimonios mal avenidos. En todo caso la novela de lo que da cuenta es de las enormes frustraciones de las mujeres en época. Al principio Georgie Eliot hace una referencia ala vida de Santa Teresa, una mujer a la que su fervor llevó a fundar una orden religiosa mediante la cual canalizar sus ideales. Y afirma que en el mundo hay muchas Teresas que no pudieron concretar sus ansias. Sin duda Dorothea es una de ellas, y lo que quiere contar George Eliot, es que para algunas personas parece que la única realización que les deparaba esa sociedad es la vida familiar. Por eso Dorothea se casa con un hombre viejo y aburrido: porque veía en ese matrimonio o modo de vida que se le impondría tarde o temprano) la única la posibilidad de colaborar con algo grande, en el entendimiento de que el Sr. Casaubon produciría una obra de importancia en la que ella sentiría que al menos participó tangencialmente. El personaje de Dorothea es fabuloso y conmovedor. Al principio es insoportablemente sabionda (¿no lo fuimos todas a los 19 años?)  Pero la experiencia y el sufrimiento la hacen evolucionar y madurar para convertirse en una mujer admirable, que se suma en mi corazón al podio de los personajes inolvidables y mas amados, junto a Lizzie Beneth, Jean Valjean, Zenón, Isabelle Archer y otros.

Podría decir muchísimo de esta novela que Harold Bloom incorporó a su libro “El canon occidental” declarándola “novela canónica”. Tiene un fuerte contenido ideológico, histórico, y desde lo literario podría derramarse ríos de tinta analizándola. Pero no es lo que yo hago en este blog.

Simplemente les diré lo siguiente amigos: Viví 20 dias en Middlemarch. Pasé las vacaciones de verano en Middlemarch. Y me encantó.