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miércoles, 29 de enero de 2014

Tess de los d'Urberville. Thomas Hardy




Este es un clásico con todas las letras, una historia de grandes pasiones y tragedias, sufrimientos donde el paisaje cobra una dimensión especial en las vidas de los personajes. La historia de Tess transcurre en zonas rurales, de climas benévolos y paisajes verdes cuando es feliz, hostiles y tristes cuando su suerte cambia. Trágica por donde la mires, esta novela va cambiando de escenarios de manera tal que a medida que se avanza en las páginas, el pasado de Tess nos va pareciendo tan lejano como si de hecho los años que pasan en la novela hubieran transcurrido en el tiempo real del lector, tanto así van cambiando las circunstancias de nuestra heroína. La fuerza del paisaje, del clima, y de la naturaleza se apoderan de la obra a cada momento, al punto que creo que han sido las imágenes, como fotografías, lo que mas atesoraré de esta lectura con el paso de los años.

¿De qué va la historia? Tess es una jovencita bellísima, que es enviada a trabajar a casa de unos supuestos parientes, y allí, en su inocencia, es seducida por un supuesto primo de vida disipada. Como consecuencia de esa relación -además del "ultraje" de la pérdida de virginidad que para la época era ya de por sí tremendo- queda embarazada y tiene un niño que muere poco después. Tiempo mas tarde se marcha a trabajar a un tambo, donde conoce a un joven de quien se enamora. Claro que los sucesos que habitan en el pasado de Tess serán un impedimento para consumar el amor de los jóvenes, y la ya de por sí triste historia de Tess no hará mas que empeorar.

Junto a las imágenes de los lugares en los que transcurre la historia, debo destacar la permanente referencia a la sobrenatural belleza de Tess, y contar que no pude sacarme de la cabeza la cara de la hermosísima Nastassja Kinky en una versión de esta novela que vi con mi familia allá por los años 80, cuando llegaron al país las primeras videocasseteras, y era toda una ceremonia familiar juntarse a ver películas... Realmente parece que Thomas Hardy hubiera estado pensando en esta actriz casi cien años antes.



Finalmente una nota de color: La tapa del ejemplar que leí, hace referencia a que el best seller "Cincuenta Sombras de Grey" estaría inspirado en este clásico. No he leído el bodrio de moda, ya que por mas onmnívoro que uno sea, hay cosas que no se comen (por una cuestión de salud, usted sabrá). Pero estoy segurísima que este libro no tiene nada, pero nada nada nada en común con "Cincuenta Sombras" y si usted desea leer algo picarón, desde ya le advierto que no lo intente con "Tess" porque a la pobre chica apenas si le dan algún besito. Respecto de lo demás, Thomas Hardy hace gala de una discreción total.

 



lunes, 29 de julio de 2013

El Gran Gatsby. F.S. Fitzgerald

 
 
La tercera es la vencida, dicen, y en mi caso fue así. Dos veces empecé y dejé rápidamente esta novela, que consideraba un pendiente eterno en mi lista. El personaje de Fitzgerald en la película de Woody Allen, y al poco tiempo la lectura del cómic de Jason, incrementaron mi curiosidad respecto del autor, del que nada había leído. Cuando la leí por segunda vez, se lo comenté con desazón a un compañero de trabajo muy lector, que me alentó diciendome que “era un bodrio”. Que alguien que leyó “En busca del tiempo perdido” y “El hombre sin atributos” completos me diga tal cosa, me significó un gran consuelo.
Sin embargo, enterada del próximo estreno de una versión fílmica con gran casting, decidí reemprender la lectura, y esta vez pude sumergirme en el mundo de “El Gran Gatsby” y leerla casi de un tirón.
Mi conclusión es que se trata de un libro bastante sobrevaluado. No me pareció que tuviese personajes interesantes, no respiré en absoluto el clima de “los años locos”, ni de Nueva York, Gatsby me resultó aburridísimo no le encontré profundidad alguna, el narrador intrascedente, ni hablar de la chica... una pavada.
Tal vez el cine logre conmoverme un poco mas.
Pido perdón a los admiradores.
 
(Miren: El Gran Leo me perdonó)
 

jueves, 28 de febrero de 2013

La Prima Bette. H de Balzac

  1. Mientras disfrutaba del anteúltimo capítulo de “La Prima Bette” sentía que estaba en una de las películas de Woody Allen. Una de esas en las que nos regala un final feliz, en que las traiciones y las penas se olvidan y triunfa el amor. A ese anteúltimo capítulo (“Elogio del olvido”) le sigue otro denominado “Un desenlace atroz y verdadero” bastante mas trágico, que también podría ser asociado a Allen. Mientras que ese primer final feliz y armonioso me remitió a películas como “Hanna y sus hermanas” el siguiente fue mas como “Crímenes y Pecados” o “Matchpoint” sobre la culpa sin castigo.
  2. Y de nuevo en relación con el final, me encantó pensar que la Balzac se adelantó unos cuantos añitos a los “finales alternativos” que traen los DVdés como gran cosa novedosa…
  3. Paso del final al principio: No leo casi nunca las introducciones que traen los libros, ni tampoco suele interesarme saber demasiado sobre los autores. Simplemente me gusta sumergirme en las historias. Sin embargo, cuando terminé de leer “La Prima Bette” repasé un poco la introducción de mi libro y encontré que la primera línea decía: “Con Shakespeare y Saint-Simon, el mas grande almacén de documentos que poseemos sobre la naturaleza humana”. Y yo agrego como inventor de lo humano,  como ya lo dije un montón de veces en este blog, a mi amigo Woody.
  4. Otras líneas le tengo que dedicar, necesariamente, al libro en sí. El libro como objeto, mas allá de su contenido. Creo que ya conté que desde que caí bajo la tutela literaria de mi marido, se terminaron para mí los libros usados. A Carlos no le gustan en absoluto, y (al contrario de la mayoría de los lectores que conozco) detesta el olor a libro viejo. Mi interés por este libro surgió porque estaba en "La Lista de Libros de Rory Gilmore", desafío 2012. Y la verdad es que sólo por eso ya me parece que el desafío valió la pena la premisa. Una vez determinado el objetivo, fue muy divertido buscarlo, averiguar en librerías, en la única librería de viejo que hay en Viedma y en las bibliotecas públicas. Agotados estos recursos, un día conversando con un colega en Tribunales, me contó que tenía un hijo hiper lector, que vivía en Buenos Aires y a quien le gustaba frecuentar librerías de viejo. Así que le encomendé la misión. Al poco tiempo tenía el libro en casa. Un ejemplar viejísimo, con olor a viejo y todo, de esos que hace mucho no leía. Un incunable. Así que además de la historia que me contó Balzac, el libro tiene su propia historia, y gracias a él conocí a un nuevo amigo lector. ¡¡Gracias Felipe!!
  5.  
  6. Y ahora, algo sobre la novela. Desde el comienzo me sorprendió lo ágil de la escritura, el ritmo de los diálogos y el brillante humor desplegado en cada situación. Los personajes son tópicos inolvidables, creo que en particular el Barón Hulot es un personaje alucinante (un adicto al sexo del Siglo XXI). Pero además, la historia en sí misma podría tranquilamente trasladarse a la actualidad: es una trama de amantes, mantenidas, mujeres que saben que son cornudas y se las aguantan, funcionarios corruptos que se endeudan y violan la ley para mantener a las amantes jóvenes y lindas a quienes les dan asco, ardides y engaños de todo tipo.
  7. La historia es poco así: La hermosa Adelina está casada con el buenmozo Barón Hulot, tienen dos hijos y le ha ido bastante bien, salvo que su marido hace años que la engaña con la cortesana o artista de turno. La novela empieza cuando la familia ya empieza a decaer económicamente a raíz de los inmensos gastos y deudas en que ha incurrido el Barón para sostener a sus amantes. Por otra parte, la Prima Bette fea y solterona, vive envidiando y resintiendo la buena suerte de Adelina. A eso se suma que su joven sobrina le roba un novio, lo que llevará su odio a niveles extremos. En los despilfarros del Barón, así como en los problemas económicos de la familia, verá la oportunidad de urdir todo tipo de artimañas para provocar la decadencia de sus parientes.
  8. El título de la novela es un poco caprichoso, creo yo, porque este libro no tiene un personaje principal. Es a la literatura lo que un cuadro de Brueguel es a la pintura: no hay uno o dos personajes principales, sino que es un lienzo donde desaparece la perspectiva y todos tienen mas o menos el mismo protagonismo: El matrimonio Hulot, la prima Bette, la infame Valeria de Marneffe, Hortensia y Wenceslao, Crevel…
  9. Tal vez a la novela le sobren algunas páginas. Llega un punto en que ya no me interesa saber cuantas libras de renta le dieron a Valeria de Marneffe, ni a cuanto ascienden las deudas de los libertinos que enloquecen con sus servicios. Los personajes, también un poquitín esquemáticos. Pero son detalles que a un libro de 1840 se le pueden dejar pasar.
  10. Unas líneas finales a la película: Es un espanto. No soy una purista y me parece aceptable que las adaptaciones cinematográficas cambien cosas de la historia cuando hace falta. Pero la versión cinematográfica es directamente una deconstrucción de la novela: La destruyeron y con las piezas hicieron otra cosa, absolutamente diferente. Y con mal resultado. Eso si: Destaco el casting: Muy bien Jessica Lange en el papel de Bette, e increíbles Hugh Laurie (Dr. House) como el Barón Hulot, y Bob Hoskins como Crevel. Por lo que leí tuvo críticas horribles.

sábado, 11 de agosto de 2012

Ane la de Tejados Verdes... un espíritu afín....Mas festejo de Día del Niño y premio

Este libro era una asignatura pendiente de mi infancia. Los recuerdos que me trajo su lectura lo convierten en una ocasión ideal para conmemorar el Día del Niño.
Confieso que he sido fanática de Louise May Alcott, lloré cuando terminó la saga de "Mujercitas", que pasé de "8 primos" a "Rosa en Flor", de "Una chica a la antigüa" a "Una chica a la antigüa se enamora", que seguí a Heidi hasta que se casó con Pedro y tuvo mellizos... Que acompañé a Sissi en por lo menos cinco tomos... en fin: confieso ser fan de las historias "de época" y mientras mas pastorales mejor. No cesa de sorprenderme el debate acerca de las sagas juveniles, como si fueran cosa nueva.
Sin embargo, pese a mi voracidad literaria, nunca había podido leer "Anne, la de Tejados Verdes".  Nunca pude conseguir los libros. Por eso cuando me llegó un mail de la Libreria Santa Fé que me anunciaba su reedición por Editorial Emecé (que en adelante editará todos los tomos de la saga) ni lerda ni perezosa lo compré.
Resultado: Me enamoré de esta pelirroja extremadamente charlatana, soñadora, distraída y atolondrada, presa de su imaginación desbocada, fanática de la moda y que sueña con ser linda antes que buena, detesta el álgebra, y siempre está buscando entre la gente que la rodea "almas gemelas" o "espíritus afines"
¡Qué parecida es a mí cuando era chica! Les cuento que quienes me conocen "en carne y hueso" siempre me hacen bromas por lo charlatana que soy. Pero cuando era chica era peor aún... con decirles que mi sobrenombre en la escuela primaria era "LU15 Radio Viedma" ¡¡¡el nombre de una radio local!!!! Y mi mamá recuerda que los reportes de las maestras eran muy buenos, con la salvedad de que "charlaba mucho". Incluso las pobres docentes tratando de sosegarme me sentaban junto a niños que no emitían palabra: ¡¡peor!! Mas oportunidad para hablar yo.
En cuanto a la imaginación... bueno, mi amiga Silvina (bióloga hoy de profesión y una mente mucho mas práctica y científica que la mía) siempre recuerda entre risas que llegaba a buscarme para jugar y me encontraba sumida en un mar de lágrimas porque al protagonista de "Mi Planta de Naranja Lima" los reyes no le habían traído nada, por ejemplo. Ella era mi cable a tierra y mi Diana personal. ¡Pobre! Me aguantó tantas cosas: Yo le mentía permanentemente aunque sin mala intención: me imaginaba cosas y se las contaba como si fueran verdaderas... Durante un año entero le leí cartas de amor que un vecino mayor que nosotras le enviaba a su novia... todas confeccionadas por una servidora (y bastante atrevidas, además). ¡Cuál no fuera su desilusión cuando confesé! Es el día de hoy que me lo echa en cara. (Ahora que lo pienso Silvina fue mi primera lectora). Ella también sufría mi devoción por los libros, al punto que cuando me escuchaba golpear la puerta de su casa corría a esconder las revistas porque sino corría el riesgo de que yo me instalara a leer en su cuarto sin darle ni la hora.

Muchas chicas declaran ser "Susanitas" o "Mafalditas", otras dicen ser pintada la imagen de Jo, la hermana varonera de "Mujercitas". Finalmente tenemos a las Lizzie Bennet: Aunque con cada uno de ellos comparto un pedacito de mi alma, renuncio a la identificación con todos estos amados personajes: Permitanme declararme heredera de Anne, la de Tejados Verdes.
Y se me ocurrió, conmemorando al niño que fuimos todos, entregar el premio "Espíritus Afines" a algunos de mis visitantes mas queridos. Ahí va:
En primer lugar sin duda le tengo que otorgar el premio a Luciana, del blog "Orgullo y Prejuicio" con quien comparto tantísimas lecturas y pasiones: por los clásicos, por Jane Austen, las Brönte, y miles de autores mas, pero también por las sagas adolescentes, películas y series... Luciana es tan omnívora como yo y eso me encanta!!!!!!!
A Guacimara, del blog "Other Side Soul Mate" con quien tal como lo dice el nombre de su blog pudimos encontrarnos, almas gemelas, a través del óceano..
A Patricia, con quien empecé compartiendo libros y labores y terminé sin pensarlo empecé a compartiendo las pequeñas y grandes alegrías de la maternidad.
A Laura, con quien me encantaría viajar e ir al teatro!!! y a María, con quien iría a tomar el té y a esas librerías que descubre...
A Ale, Bibliobulimica, visitante regular de este espacio, que siempre trae buena onda.
Les daría el premio sin dudarlo a Mario y Oesido, amigos con quienes he compartido lecturas y gracias a quienes he conocidos autores buenisimos o tengo datos para el futuro... pero me parece que los hombres mucho no gustan de estas cursilerías.
A todos:
Feliz Día del Niño!!!!!! Porque sin ese niño que ayer leía  Verne o Mujercitas a la hora de la siesta, no seríamos los lectores de hoy... y seguramente seríamos un poquito menos felices.

sábado, 11 de febrero de 2012

Daisy Miller. Henry James

 
 
Daisy Miller integra con orgullo el universo de "las chicas James" (tan apasionante como el de las chicas Almodovar). Como Isabel Archer y Milly Theale es una norteamericana en Europa y allí despliega todosu desparpajo, su total desatención a las reglas de la sociedad y su espontaneidad. Esta falta de disciplina, de sometimiento a las convenciones, la lleva a cabo, sin embargo con inocencia.Y eso es lo que tarda en comprender el Sr. Winterbourne, un americano que "hace demasiado tiempo que vive en Europa" y por lo tanto duda entre considerar a Daisy una casquivana coqueta o una simple muchacha despistada. Y es que Daisy no sabe cuán poderosas son las convenciones sociales ni tampoco los intereses y manejos que puede haber detrás de las amistades que traba en en viejo continente. Con una alegria adolescente, que solo piensa en vivir el presente y cree que tiene el mundo a sus pies y el futuro le sonríe (un poco como era también norteamérica entonces), Daisy Miller no obstante, comparte el sino trágico de las chicas James. Un cuento con encanto, y un James de lectura mucho mas ágil y sencilla que en novelas mas complejas y largas.

Hay una pelicula de 1974, dirigida por Peter Bodganovich, y con una joven Cybill Shepherd en el papel de Daisy, pero lamentablemente el revés que ha sufrido la solidaridad pirata de la cultura me impide dejar un link de descarga :(


link para leerlo en inglés
http://www.online-literature.com/henry_james/1100/

para descargarlo en español
http://www.librosgratisweb.com/libros/daisy-miller.html

jueves, 9 de febrero de 2012

El Señor de la Luz. Maurice Renard

Esta novela ha sido traducida por primera vez al castellano por el escritor César Aira, y publicada por la editorial La Bestia Equilatera, que ha rescatado varios autores y títulos de narrativa extranjera que recién ahora podemos conocer.
El escritor francés Maurice Renard (1875-1938), admirador confeso de Edgar Alan Poe, fue influenciado al escribir esta historia por la reciente invención del cinematógrafo, la fantasía de los Hofmann y el espíritu de aventura e imaginación de Julio Verne.
"El Señor de la Luz" (1933), es una historia super clásica, en la que están superpuestos los géneros romántico, ciencia ficción y policial. La verdad que mientras la leía me parecía un poco infantil, mas recomendable para preadolescentes, niños de 12 a 15 años.
La historia comienza cuando Charles Cristiani conoce a una misteriosa y bella joven de la que se enamora instantaneamente... pero la posibilidad de concretar su amor (leáse: casarse, porque en esa época se miraban una vez y ahí nomás se casaban) resulta coartada por una vieja rencilla entre las familias. Toda esta primera parte "de amor" está muy linda, muy "Antes del Amanecer" versión principios del siglo XX.
Luego, Charles acude al llamado de dos sirvientes que cuidan un antiguo castillo familiar, que aseguran que el lugar es visitado por un fantasma. La historia entonces da un giro, ya que lo que pensamos será un cuento de aparecidos resulta tener una explicación científica... que tal vez ayude a Charles a resolver el misterio que dio origen a la enemistad con la familia de su amada.
Linda novela. No sé si existe en este planeta algún niño de 12 a 15 años que lea (como lo hacíamos nosotros años atrás) a Verne, Salgari, Conan Doyle o Kipling. Si existe, seguramente este libro le gustará.

sábado, 8 de octubre de 2011

La muerte de Iván Ilich. León Tolstoi


Como la lectura en formato digital me resultó tan práctica, compré un clásico que tenía pendiente hace rato: "La muerte de Iván Ilich" de Tolstoi. Me lo devoré en un par de días.
¿Qué puedo decir de este libro? Es imprescindible. Creo que eso lo resume. Entretenido, ágil y breve. Y sin embargo... qué duro lo que cuenta, cuan profundamente logra adentrarse en la enfermedad, el dolor, la soledad total del enfermo, el egoísmo de los seres queridos, la omnipotencia de los médicos, la mezquindad de los amigos y compañeros de trabajo...
Pero fundamentalmente "La muerte de Iván Ilich" conmueve al abordar el tema de la inminencia e inevitabilidad de la muerte.

"Iván Ilich vio que se moría y su desesperación era continua. En el fondo de su ser sabía que se estaba muriendo, pero no sólo no se habituaba a esa idea, sino que sencillamente no la comprendía ni podía comprenderla.
El silogismo aprendido en la Lógica de Kiezewetter: «Cayo es un ser humano, los seres humanos son mortales, por consiguiente Cayo es mortal», le había parecido legítimo únicamente con relación a Cayo, pero de ninguna manera con relación a sí mismo. Que Cayo -ser humano en abstracto- fuese mortal le parecía enteramente justo; pero él no era Cayo, ni era un hombre abstracto, sino un hombre concreto, una criatura distinta de todas las demás: él había sido el pequeño Vanya para su papá y su mamá, para Mitya y Volodya, para sus juguetes, para el cochero y la niñera, y más tarde para Katenka, con todas las alegrías y tristezas y todos los entusiasmos de la infancia, la adolescencia y la juventud. ¿Acaso Cayo sabía algo del olor de la pelota de cuero de rayas que tanto gustaba a Vanya? ¿Acaso Cayo besaba de esa manera la mano de su madre? ¿Acaso el frufrú del vestido de seda de ella le sonaba a Cayo de ese modo? ¿Acaso se había rebelado éste contra las empanadillas que servían en la facultad? ¿Acaso Cayo se había enamorado así? ¿Acaso Cayo podía presidir una sesión como él la presidía?
Cayo era efectivamente mortal y era justo que muriese, pero «en mi caso -se decía-, en el caso de Vanya, de Iván Ilich, con todas mis ideas y emociones, la cosa es bien distinta. y no es posible que tenga que morirme. Eso sería demasiado horrible».
Así se lo figuraba. «Si tuviera que morir como Cayo, habría sabido que así sería; una voz interior me lo habría dicho; pero nada de eso me ha ocurrido. Y tanto yo como mis amigos entendimos que nuestro caso no tenía nada que ver con el de Cayo. ¡Y ahora se presenta esto! -se dijo-. ¡No puede ser! ¡No puede ser, pero es! ¿Cómo es posible? ¿Cómo entenderlo?»"

En la historia de la muerte de Iván Ilich está trenzada la de su vida. La de su infeliz matrimonio, que de alguna manera lo llevó a concentrarse en las ambiciones de su carrera laboral, logros que en definitiva no le brindarían ninguna verdadera gratificación. Iván Ilich se da cuenta al final de su vida del error de sus elecciones. Él, que siempre había tratado de vivir "como debía", ahora indaga profundamente en el "cómo" ¿En qué consistía verdaderamente vivir "como se debe"?

"-¿Cómo vivías antes? ¿Bien y agradablemente? -preguntó la voz. y él empezó a repasar en su magín los mejores momentos de su vida agradable. Pero, cosa rara, ninguno de esos mejores momentos de su vida agradable le parecían ahora lo que le habían parecido entonces; ninguno de ellos, salvo los primeros recuerdos de su infancia. Allí, en su infancia, había habido algo realmente agradable, algo con lo que sería posible vivir si pudiese volver. Pero el niño que había conocido ese agrado ya no existía; era como un recuerdo de otra persona.
Tan pronto como empezó la época que había resultado en el Iván Ilich actual, todo lo que entonces había parecido alborozo se derretía ahora ante sus ojos y se trocaba en algo trivial y a menudo mezquino.
Y cuanto más se alejaba de la infancia y más se acercaba al presente, más triviales y dudosos eran esos alborozos. Aquello empezó con la Facultad de Derecho, donde aún había algo verdaderamente bueno: había alegría, amistad, esperanza. Pero en las clases avanzadas ya eran raros esos buenos momentos. Más tarde, cuando en el primer período de su carrera estaba al servicio del gobernador, también hubo momentos agradables: eran los recuerdos del amor por una mujer. Luego todo eso se tornó confuso y hubo menos de lo bueno, menos más adelante, y cuanto más adelante menos todavía.
Su casamiento... un suceso imprevisto y un desengaño, el mal olor de boca de su mujer, la sensualidad y la hipocresía. Y ese cargo mortífero y esas preocupaciones por el dinero... y así un año, y otro, y diez, y veinte, y siempre lo mismo. Y cuanto más duraba aquello, más mortífero era. «Era como si bajase una cuesta a paso regular mientras pensaba que la subía. Y así fue, en realidad. Iba subiendo en la opinión de los demás, mientras que la vida se me escapaba bajo los pies... Y ahora todo ha terminado, ¡Y a morir!»
«Y eso qué quiere decir? ¿A qué viene todo ello? No puede ser. No puede ser que la vida sea tan absurda y mezquina. Porque si efectivamente es tan absurda y mezquina, ¿por qué habré de morir, y morir con tanto sufrimiento? Hay algo que no está bien.»
«Quizá haya vivido como no debía -se le ocurrió de pronto-. ¿Pero cómo es posible, cuando lo hacía todo como era menester?» se contestó a sí mismo, y al momento apartó de sí, como algo totalmente imposible, esta única explicación de todos los enigmas de la vida y la muerte. "


Lo dicho: Un libro imprescindible, que confirma el genio literario de Tolstoi, y la implacable fortaleza y superioridad de la ficción literaria y la novela, para acercarnos un poco mas al conocimiento de nosotros mismos.
Con suerte, si seguimos leyendo, seremos un poco menos Iván Ilich cada día.


miércoles, 5 de octubre de 2011

"Mamando" Jane Austen


Hola amigos. Aquí estoy iniciando la nueva etapa, muy feliz con mi bebita. Como les dije cuando contesté sus saludos, no he dejado de leer, todo lo contrario. Pero he aquí que he descubierto una nueva forma de lectura, o un nuevo soporte, mas bien.
Resulta que mi marido me regaló un celular (Samsung Galaxy) que tenía cargados varios libros en inglés. Por un lado "Orgullo y Prejuicio" de Jane Austen y además la obra completa de Sir Arthur Conan Doyle.
En las largas horas de lactancia, y con una sola mano disponible, el pequeño artefacto me resultó de lo más práctico. Además la pantalla es lo suficientemente grande para  ver las letras, y como tiene luz propia, puedo leer, por ejemplo, a las tres de la mañana, cuando la niña toma el pecho.
Empecé, por lo tanto, con "Orgullo y Prejuicio". Como ya lo había leído, pensé que resultaría más fácil la lectura en un idioma extranjero.
Y realmente ni me dí cuenta que estaba leyendo en inglés. Es que "Orgullo y Prejuicio" es un libro que me resulta tan entrañable, tan familiar, que desde sus primeras páginas es reencontrarse con un viejo amigo. En las primeras líneas ya sentí esa comodidad de estar en casa, como cuando una abre "Mujercitas" y lee: "Navidad no será navidad sin regalos".
Sin embargo, esta relectura (y pensándolo bien, es sólo la segunda vez que lo leo, porque los repasos han sido siempre con versiones televisivas o cinematográficas) en la que cuento con la ventaja de conocer al dedillo a los personajes y sus circunstancias, me ha permitido disfrutar de la brillante escritura de Jane Austen, de su humor, su famosa ironía, la construcción impecable de personajes principales y secundarios (Mr. y Mrs. Bennett son hallazgos literarios) y de constatar, una  vez mas, que las historias y las motivaciones del mundo de Austen resuenan en la actualidad mas de lo imaginable.
La verdad que no podía esperar a reencontrarme con el ... bueno, con el celular, que resultó ser un regalo mas que oportuno.
Y voy adelantando que probablemente pase a engrosar las filas de lectores de e-books, sin dejar el papel, por supuesto.
¡Ah! ¿Y qué me dicen de Zoe? ¡Mamando Jane Austen desde sus primeros días de vida! Si mas adelante observo que está muy obsesionada por conseguir novio, probablemente deba adjudicarlo a mis noches de lectura y lactancia materna.
(esa mano tan fea no es mía, pero ése es el celular en cuestión)

jueves, 4 de marzo de 2010

La dama de Blanco. Wilkie Collins


Entusiasmada por la experiencia de "La Piedra Lunar" decidí emprenderla con otro libro de este autor. En este caso, "La Dama de Blanco" es una historia de amor. es decir, no tiene el componente policial de "La Piedra Lunar", donde el misterio se desconoce hasta el final del libro. En aquella historia, el componente amoroso iba por detrás del misterio, en un segundo plano. No por nada se ha dicho que fue la primer novela policial de la historia.
Aquí, en "La Dama de Blanco" el lector sabe a cada paso lo que sucede, casi todo le es revelado. Lo complicado es la demostración del crimen, que hará mas fácil la vida de los desventurados amantes. Al igual que en "La Piedra Lunar" el autor utiliza la narración a través de diversos personajes, lo que hace al libro entretenido al ir cambiando cada tanto de registro, y al revelar mediante la escritura la forma de ser de los protagonistas.
En realidad es una novela sin demasiado valor literario, meramente entretenida. Los personajes son unidimensionales: o buenos buenísimos o malos malísimos. Tal vez con excepción del conde Fosco, que podria ser el componente mas interesante del libro. Por otra parte, la novela ha envejecido mal, ya que las mujeres lloran y se desmayan por nada, y todo es exagerado y dramático por demás.
Wilkie Collins tuvo bastante éxito en su época, era compinche de Dickens y escribía en su revista. Era una especie de Dan Brown (mientras que Dickens era una especie de Stephen King, jajaja). Lo que quiero decir es que me leí un best seller. Pero un best seller del Siglo XIX ... que con todas las críticas que se les puede hacer, siguen siendo muy superiores a los del Siglo XXI ....

sábado, 6 de febrero de 2010

Middlemarch. Georgie Eliot

«Middlemarch» es la historia de tres parejas sujetas a los frágiles hilos del saber y del error, entretejida con la crónica minuciosa de los destinos de toda una comunidad en una época de cambios y reacción. Quintaesencia de la novela victoriana, George Eliot marcó con «Middlemarch» un hito en la literatura universal. Mary Ann Evans, George Eliot para la historia de la literatura, nació en 1819 en Chilberts Coton (Warwickshire). Educada en el rigor de la religión, a los diecisiete años se declaró agnóstica. Fue subdirectora de la revista Westminster Review, el foro intelectual progresista más importante de su tiempo. Sus primeras novelas carecen del realismo con fuerte base intelectual que caracterizan «Felix Holt» (1886) «Daniel Deronda» (1876) y «Middelmarch» (1871-1872), su novela más importante. Murió en Londres en 1880.
Recibí Middlemarch como regalo de navidad, en la edición tapa dura de la editorial Alba. Empecé a leerlo el 25 de diciembre mismo, y no lo pude dejar hasta que lo terminé a mediados de enero. Lo complicado fue que en esos días me fui de viaje, y me lo llevé…debe pesar como 5 kilos, pero no podía dejar de leerlo.

Tal como dice la contraportada, la novela gira en torno a tres parejas, y a partir de allí nos muestra la vida de un pequeño pueblo provinciano. La historia está situada mas o menos en el año 1931, anterior al gobierno de la reina Victoria, pero es escrita ya en la época victoriana. Los años en que transcurre la novela son de grandes cambios, y como signo de ellos se menciona especialmente la inminente Reforma Electoral, que tiene atentos a todos los habitantes de Middlemarch. Sin embargo, el cambio es tal vez mas profundo, y la modernización ideológica y científica que se avecina es representada en particular por dos personajes: Dorothea Brooke, una joven apasionada, sedienta de conocimientos y de contribuir al mejoramiento del mundo en general, y Tertius Lydgate, un médico lleno de sueños de descubrimientos científicos, también con sueños de cambiar algo en el ámbito de su profesión, que lucha contra el conservadurismo del pueblo. Ambos cometerán el error de casarse con la persona equivocada, lo que frustrará, tal vez, sus deseos.

Pero no creo que se pueda simplificar esta novela diciendo que se trata de una historia sobre matrimonios mal avenidos. En todo caso la novela de lo que da cuenta es de las enormes frustraciones de las mujeres en época. Al principio Georgie Eliot hace una referencia ala vida de Santa Teresa, una mujer a la que su fervor llevó a fundar una orden religiosa mediante la cual canalizar sus ideales. Y afirma que en el mundo hay muchas Teresas que no pudieron concretar sus ansias. Sin duda Dorothea es una de ellas, y lo que quiere contar George Eliot, es que para algunas personas parece que la única realización que les deparaba esa sociedad es la vida familiar. Por eso Dorothea se casa con un hombre viejo y aburrido: porque veía en ese matrimonio o modo de vida que se le impondría tarde o temprano) la única la posibilidad de colaborar con algo grande, en el entendimiento de que el Sr. Casaubon produciría una obra de importancia en la que ella sentiría que al menos participó tangencialmente. El personaje de Dorothea es fabuloso y conmovedor. Al principio es insoportablemente sabionda (¿no lo fuimos todas a los 19 años?)  Pero la experiencia y el sufrimiento la hacen evolucionar y madurar para convertirse en una mujer admirable, que se suma en mi corazón al podio de los personajes inolvidables y mas amados, junto a Lizzie Beneth, Jean Valjean, Zenón, Isabelle Archer y otros.

Podría decir muchísimo de esta novela que Harold Bloom incorporó a su libro “El canon occidental” declarándola “novela canónica”. Tiene un fuerte contenido ideológico, histórico, y desde lo literario podría derramarse ríos de tinta analizándola. Pero no es lo que yo hago en este blog.

Simplemente les diré lo siguiente amigos: Viví 20 dias en Middlemarch. Pasé las vacaciones de verano en Middlemarch. Y me encantó.

lunes, 2 de febrero de 2009

Dracula. Bram Stoker

Y hablando de vampiros, y ahora que se ha renovado el interés por este monstruo mítico, ¿Porqué no hacer una reseña del libro original y recomendarlo fervorosamente?
Drácula es una novela epistolar, que no por ello resulta pesada o dificil de entender. Sumamente amena, la historia difiere de todas las versiones cinematográficas (salvo la pelicula muda "Nosferatu"). Incluso de la peli llamada "Drácula de Bram Stoker" de Coppola, que se promocionaba como ajustada al texto. Esto lo comento no con afán de polemizar, sino para remarcar que quien lea el libro se sorprenderá. (Párrafo parte para aclarar que considero que los directores pueden hacer la película que quieran, y me parece una crítica inaceptable a una película decir que "No tiene nada que ver con el libro". Si cinematográficamente funciona, lo aplaudo igual) Yo tardé varios años en leerlo porque me parecía que era una historia recontra quemada, pero no fue así. Tiene todos los componentes: amor, aventura, ideales, y por supuesto mucho suspenso.
Es la historia de Mina, una joven comprometida que está en la casa de su prima Lucy, una coqueta y preciosa pelirroja, con muchisimos pretendientes (tres o cuatro). Paralelamente, nos cuentan la historia de su prometido, un joven abogado que va a Transilvania a hacer un trámite con un cliente de lo mas peculiar, y bueno....a raíz de los sucesos ocurridos en su castillo, se ve impedido de volver al lado de su amada en el tiempo calculado.
Mientras tanto, Lucy empieza a sufrir una extraña enfermedad, que obliga a la familia a recurrir al dr. Van Helsing. Este personaje es quien conoce la existencia de los no-muertos (como se los denomina en el libro) y las formas de luchar contra ellos. A partir de alli comienza una aventura, llena de suspenso y heroismo. No quiero contar mucho para no arruinarle el encanto a los que todavía no la leyeron, por eso la sinopsis es muy acotada.
Destaco el personaje de Van Helsing, un médico noble, sabio, me cuesta recordar un héroe anciano, aun tratando de hacer memoria....Tal vez Jean Valjean....
Algo que pensé mientras leía la novela fue "que loco debe haber sido para los primeros lectores de este libro, sus contemporáneos". Imaginense que con "Drácula" nació el mito. Nosotros hemos crecido en una sociedad llena de referencias a los vampiros: disfraz recurrente, cientos y miles de peliculas, hasta dibujos animados y comedias. Por lo tanto, aunque la novela sorprende con su trama, el personaje en sí no es un misterio para el lector del siglo XXI. Ya sabemos lo de los colmillos, que bebe sangre, que lo espanta el ajo y el agua bendita, etc. Qué loco en cambio debe haber sido ir formando, capítulo a capítulo, la identidad del monstruo. Para ellos, lectores del siglo XIX ¡que subidón! Envidia.

miércoles, 28 de enero de 2009

Opus Nigrum. Marguerite Yourcenar

La novela transcurre en la alta Edad Media, en momentos en que algunas ideas de lo que sería el renacimiento ya empezaban a filtrarse en la sociedad. El protagonista es Zenón, un médico, alquimista y filósofo con una lucidez especial y especialmente, una enorme ansia de conocimiento y sabiduría. El libro se divide en tres partes: La primera, que comprende la juventud de Zenón, tiene que ver con sus viajes. En estos capítulos, sin embargo, poco es lo que sabemos del protagonista, de quien por momentos solo conocemos su ausencia, su vida de trashumante. La novela viaja, también, como su héroe, por las vidas de personas que han estado relacionadas con Zenón: su madre, su hermana, su primo, sus maestros de juventud. Tal como su autora lo comenta en las notas que integran la parte final del libro, esta parte de la novela se asemeja a una pintura. A mi en particular me hace acordar un poco a las pinturas de Brueghel, en las que en un mismo plano aparecen cientos de historias disímiles. Cada capítulo de esta primera parte nos “pinta” la época elegida por Yourcenar. Recién en la segunda parte “La vida inmóvil” la novela, al igual que el médico y filósofo, se detienen durante unos años en un mismo lugar. Aquí se rebela el Zenón íntimo, su filosofía, sus recuerdos. Personaje maravilloso e inolvidable para cualquiera que lea esta obra. La tercera parte “La cárcel” es tan dura como perfecta.

Para destacar el primer capítulo, donde se desarrolla un dialogo entre Zenón y su primo, imperdible. La escritura de Yourcenar es un trabajo de artesanía delicado. Una autora exquisita, que para cada una de sus obras se tomó años de estudio. El resultado es una novela perfecta, un clásico.