Desde Las Grutas donde estoy vacacionando, reaparezco tratando de ponerme al día con las lecturas de fin de 2012.
Y ya en condiciones de hacer el balance 2012, repaso la lista de la leído y veo que a lo largo de este año no me encontré con ningún gran libro, asi que por primera vez tengo pocas ganas de hacerlo. Veremos.
Eso si: adelanto que el 2013 lo empecé con un libro espectacular!! Y que mi marido compró unos libros que pintan muuuy bien!!! Así que buenas espectativas para este año que comienza. Eso sí: Depediendo de que mi hija empiece a dormir toda la noche (ya va siendo hora).
Los últimos de 2012 son:
La delicadeza de David Foenkinos.
Este libro me lo recomendó mi librera, cuando le comenté que andaba en búsqueda de libros ligeros y de lectura rápida. Al poco tiempo lo vi reseñado en varios blogs. Lo primero que suscitó en mí fue una reflexión: que probablemente ya no sirvo para las lecturas ligeras, aún cuando en esta etapa de mi vida, con la maternidad reclamando el 100% de mis energías. Uno se va volviendo mas exquisito con los años, creo y por eso no le pude perdonar a este libro su excesiva ligereza, que fue la razón por la que lo elegí. En fin.
De cualquier modo creo que tiene a favor para destacar un humor muy especial, lleno de ironía, que te saca sonrisas a medida que se avanza en la lectura.
La verdad es que en el marco de este blog siempre he tratado de no contar las tramas si con ello le puedo arruinar la lectura a alguien. Con este libro sucede que mejor no contar nada, porque se cuenta casi todo.
Digamos que es una historia de amor, moderna, contada con un fino humor y gran ligereza. Una historia que como diría mi suegra "no te deja nada", pero entretiene. Tal vez la razón por la cual no me terminó de convencer fue que los personajes no me resultaron simpáticos en absoluto. Foenkinos crea un personaje femenino tan idealizado (supongo que debe ser una fantasía del autor sobre la mujer ideal) que resulta insoportable. Para colmo la película hizo la intragable Audrey Tautou y sabiendo esto no pude evitar imaginármela a ella. Además, el casting es acertado.

"Ombligo Sin Fondo" es una novela gráfica de Dash Shaw publicada por la Editorial Común (De Liniers). A lo largo de las 720 páginas pobladas de detalles, nos cuentan un fin de semana en una casa junto al mar, en que unos ya casi ancianos padres, anuncian a sus hijos ya adultos que se divorciarán despues de 40 años de casados. Esto dispara diferentes reacciones, sensaciones y reflexiones en cada uno de los hijos. Llena de pequeñas cosas que le dan naturalidad, tiene un ritmo y un clima cinematográfico, que la acerca al cine independiente.

Sigo con los libros que pone a nuestro alcance la Editorial Común, y el hallazgo que signifó Monsieur Jean, un personaje entrañable, que parece una versión francesa (nacionalidad de sus autores Dupuy y Berberian) del Loco Chávez o El Negro Blanco. Un escritor solterón mujeriego y carismático, que vive en un edificio con una portera malísima y tienen amigos muy especiales. Aquí ya no estamos ante una novela gr+afica sino ante un formato mas tradicional de historietas cortas y lo largo de cada una de ellas hay cosas de la amistad, el trabajo y el amor. Tenerla en cuenta porque vale la pena conocer a Monsieur Jean, y podría ser un muy buen regalo.

El año finalizó con el segundo libro de la saga de Anne, y aquí la pequeña huerfana ya sale del abrigo de la casa de Tejados Verdes y se relaciona mas con la comunidad de Avonlea, su pueblito. Leyendo este libro observé que son muchas las historias que se van desgranando. Los personajes del pueblo y sus historias son lo mas interesante de esta novelita, aunque desde ya el personaje mas pintoresco sea el de la propia Anne. Pero Avonlea es el personaje secundario mas importante y me encontré asi reflexionando acerca de mi enorme atracción por las historias de pueblitos. Hace poco, sin ir mas lejos, escribí algo al respecto.
Y así fue que me puse a refelxionar acerca de mis pueblitos de ficción favoritos y encontré que son los siguientes (por orden de aparición en mi vida)
Macondo. Fue mi mamá quien me sumergió en el universo de Macondo, y no (como podría pensarse) con "Cien Años de Soledad" sino con un pequeño librito llamado"Isabel viendo llover en Macondo". Después vinieron "La Hojarasca" y "La mala hora" pare recién después obtener el derecho a entrar en "Cien Años de Soledad" que he releído hasta el cansancio en mi vida. Un mundo del que traigo siempre algún recuerdo,alguna refelxión, alguna imagen.
Stars Hollows, el pueblito de la Gilmore, un lugar lleno de música y color, donde hasta los problemas son adorables.
"Everwood" fue una serie preciosa de 4 temporadas, con un pueblito en medio de las montañas, el lugar perfecto para volver a empezar.
El pueblito italiano de Borgo, donde transcurre "Amarcord" (Fellini). Sus personajes delirantes y queribles en dosis iguales, hicieron que se rompiera el corazón cuando terminó esta película, en el medio de ese casamiento alucinante.
Cranford. Aunque no leí las novelas de Elizabeth Gaskell, la serie de la BBC, a la que llegué gracias a mi amigas blogeras, me constituyeron en super fan de este pueblito victoriano, lleno de viejitas soleteronas chismosas, aburridas, pero simpatiquisimas y de buen corazón.
A todos estos pueblitos mágicos se suma ahora Avonlea.
¿Y ustedes? ¿Tienen algún pueblito mas donde viva su corazón?