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viernes, 28 de junio de 2013

Rayuela, 50 años

¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
 
 
 
 
Cortazar es un autor de mi infancia y mi adolescencia. Hoy por hoy hace tiempo que no lo releo, pero sus cuentos forman parte mía y del imaginario cultural argentino.
 
Yo, entonces, en el juego de la lectura, tiré la piedra y salté cuadro por cuadro esa Rayuela que fueron los cuentos y las novelas de Julio.
 
Ahí voy:
 
Saltando con la pierna derecha. Cuadro Número 1.
Tengo cinco o seis años. Todavia no sé leer, pero lo que mas me gusta es que mi papá me cuente cuentos a la noche. Cada vez me pesa mas el analfabetismo. Quiero poder leer cuando yo quiera, lo que yo quiera. LA biblioteca de mis viejos va del piso al techo. Hace tiempo me prometí leer todos los libros. Todos. el primero será ese de allá arriba, negro, con una rayuela dibujada en el lomo.
 
Saltando con la pierna derecha. Cuadro Número 2.
Atardecer de un día de verano de 1984. Tocan la puerta de casa. Atiende mi mamá, es un colega que pasa cinco minutos, no entra a casa. Solo para avisar que falleció Julio Cortazar. Mi mamá llora silenciosamente. Esa imagen queda grabada en mi. Que un escritor pueda provocar eso en una persona me impresiona.
 
Con las dos piernas. Números 3 y 4.
Tengo doce años. Estoy aburrida. No tengo nada para leer. Pido que me compren otro mas de la Biblioteca Billiken o (lujo asiático) de la Robin Hood. Mi mamá me dice que ya estoy grande y puedo empezar a leer “otras cosas”. Saca un libro de la biblioteca de los grandes. Lo abre. Busca una página. Me dice “lee este cuento”. Es “Final del Juego” de Cortázar. Es el fin de la literatura infantil. Es el comienzo del mejor juego de mi vida.
 
Camino al cielo. Número 5.
Tengo 19 años. Estoy en la Terminal de Retiro, esperando el ómnibus que me llevará al sur para las fiestas. Hay muchos estudiantes, algunos conocidos, otros no. De pronto, por el parlante informan que los omnibs están retrasados por una manifestación. Nos agrupamos, conseguimos un lugarcito en la confitería de la terminal, nos acomodamos entre los equipajes. Alguno saca una guitarra. Conversamos, nos reimos. Pasan las horas. El parlante anuncia el arribo de nuestro ómnibus. Nos lamentamos al unísono ¡la estábamos pasando tan bien! Inmediatamente nos miramos y gritamos riendo: ¡La autopista del Sur!. Cortázar ya era parte de todos, un héroe mitológico de los jóvenes.
 
Con las dos piernas. Cuadros 6 y 7. Casi casi piso la raya y descalifico.
No me gusta la novela “Rayuela”. La empiezo y la abandono. Muchas veces. No entiendo nada.
 
Llegando. Cuadro 8.
1995. Mi mamá me recomienda que vaya a ver la obra de teatro “Rayuela”, con Virginia Innocenti en el papel de La Maga. Me encanta.
 
Tocando el cielo.
Gracias a la obra de teatro leo “Rayuela” en tiempo record. De puro agrandada, la leo entera, con el esquema propuesto por Cortázar en la primer página. En vano, porque no entiendo en absoluto ninguno de esos capítulos meta literarios, pero la novela me encanta. Después leo “El libro de Manuel” y “62, modelo para armar”. Cuando estoy leyendo “El libro de Manuel” conozco a Carlos. Dejo de tener a mis padres como únicos guías y compinches de lectura. Empiezo a leer otras cosas.

Ahora hace mucho que no leo a Don Julio.
 
Eso sí: Cuando mi hermana visitó París, lo único que le pedí fue un atado de Gauloises. Yo no fumo, pero me fumé uno a la salud de Oliveira y de La Maga.
 
Final del juego.
 
 
 

martes, 7 de mayo de 2013

De viajes, cine y libros (algunos inconfesables)

Tanto tiempo pasó, que aunque empecé a ponerme al día con las reseñas de libros que leí en este tiempo, quedaron algunas cosas que quiero compartir.
En primer lugar, contarles que estuve unos días en Buenos Aires. Además del regreso al BAFICI, este viaje fue una prueba de fuego, ya que es la primera vez que viajamos con Zoe a esa ciudad. Claro, la experiencia fue diametralmente distinta a todos los viajes anteriores, en los que podía ver 3 o 4 películas por día, además de visitar con tranquilidad las librerías. Confieso que, aunque tenía una extensa “whislist” me fue imposible visitar librerías. Seguiré comprando en mi librería del pueblo y por internet. De cualquier modo, como fue el comprador de libros oficial de la familia (Carlos) , nos vinimos con las valijas llenas. He aquí algunas adquisiciones, entre las que se destacan las novelas graficas, lo que mas nos cuesta conseguir allá en el sur.

 
Yo pude ir a ver una sola peli, “AB” del director argentino Ivan Pfund... al menos pude ver los cortos del BAFICI, y presenciar un poquito del clima cinéfilo en la sala de cine, con la presentación del director, las actrices y resto del equipo. Eso es algo que se da solo en el Festival y que me encanta. De cualquier modo, mi marido me cuenta que este año notó muy decaído el ambiente, en parte por el lugar donde se llevó a cabo el Festival (Recoleta Mall, ex Village Recoleta, para noventosos como yo): Cuando el BAFICI era en el Abasto, el Shopping entero parecía “tomado” por el cine, el meeting point estaba cerca de los cines y en todos lados encontrabas un actor, un director o un crítico. Ahora el público podía ir a ver la película y salir inmediatamente, sin entrar nunca al Shopping. El meeting point estaba lejos, y en general poca onda. Una pena, porque ese clima era lo mas lindo del Festival.
Siguiendo con el tema BAFICI, otro consuelo es que muchísimas películas se pueden conseguir por medios non sanctos en internet, de manera que pude ver varias del catálogo, como por ejemplo la (buenísima) chilena “NO” (Dir. Pablo Larraín, con Gael García Bernal), con la que se dio apertura al Festival. Excelente crónica de la campaña publicitaria a favor del “NO”, para el fin de la dictadura de Pinochet. Conmovedora, emocionante y un punto de vista de una originalidad sorprendente. De nuevo el cine chileno acierta, y estoy esperando a ver en breve “Joven y Alocada”. También pude ver “Jack and Diane” (USA, Dir.Bradley Rust Gray), una historia de amor, linda pero un poco trillada, de la que destaco especialmente a la actriz Juno Temple, que me encanta. Además, de la directora de "Clueless", la simpática "Vamps", una mirada irónica ydivertida del mundo vampírico.
Gracias a la piratería, el BAFICI sigue en casa todo el año!!!
En fin, el viaje a Buenos Aires fue diferente, me reencontré con mis amigas en plan de madre (una cosa loquísima después de veinte años de amistad empezar a compartir esta nueva etapa), sufrí en shoppings y restaurantes de manera indescriptible, vi los ojos de mi hija contemplando por primera vez un elefante de verdad, y descubrí que en el Abasto (donde antes me tropezaba con Leonora Balcarce, Trerotola y Quintín) había un lugar de jueguitos llamado “Neverland” que yo desconocía!!!!!!! Muchas “primeras veces” para todos.
No quiero hacer esta entrada tan larga, porque descubrí que nadie las lee. Por si les picó la curiosidad lo del libro inconfesable, debo decir que perdí como dos semanas con un bodrio llamado “La Canción de Troya” de la señora que escribió “El Pájaro canta hasta morir”. Una especie de “La Ilíada for Dummies”, plagado de gente bellísima, generalmente desnuda o semidesnuda. La verdad que me aburrió a las 274 páginas, mas o menos y me di cuenta que cada día leía menos asi que lo abandoné. La vilipendiada película con Brad Pitt y otros galanes (todos en bolas) no está tan mal si uno lee esta versión. Las imágenes de aquel bodriazo a la usanza del cine de los cincuenta se reproducían en mi mente.
 
 
 
En cuanto a los otros libros, algunos ya los he comentado, si bien brevemente, y me reservo para hacer una entradita de dos comics muy lindos.
Los dejo, vuelvo a este mundo gris donde a nadie (salvo a mi esposo) le interesan los libros, las películas y otras delicias de la vida.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mi hermano, artista plástico

 
 
 
Así como yo desde muy chica me incliné a los libros, y mi hermana Jimena precozmente demostró talento musical, mi hermano César es un destacado artista plástico.
Hace unos años su obra “Interior” fue seleccionada en el Salón de Artistas nóveles de Viedma, entre cientos de participantes.
 
Con su profesora y el cuadro "Interior"
 
 
Esta semana expuso en la Biblioteca de la Legislatura de Viedma tres de sus pinturas mas recientes: las que dan inicio a esta entrada, tituladas “Escaleras y Ventanas” y “Marina” y finalmente el bellísimo tríptico que hizo para su sobrina Zoe. La orgullosa propietaria lo tiene en su habitación y lo prestó para la ocasión.
 
 
Esta obra tiene un significado especial para mí, porque en el 2010 yo le pedí a César que me pintase un cuadro, con idea de que fuese la tapa de mi novela “El Idioma Inventado”, si alguna vez la publicaba. Para eso le conté un cuento infantil que aparece en la novela y que, de hecho, da título a la misma. El cuento tenía animales como protagonistas y yo, conocedora del gran amor de César por los animales, intuí que se iba a entusiasmar con la premisa. ¡Y asi fue! No sólo me hizo la tapa del libro, sino que también después hizo una versión nocturna, que el llamó “Los Animales en la noche”, el tríptico que le dedicó a Zoe (yo estaba embarazada mientras lo pintaba, y cuando se enteró que sería una nena añadió flores de color rosa)
Mis hermanos
 
 
Hablar de mi hermano siempre me resulta un poco dificil, no porque me cueste o me resulte doloroso. Al contrario, no tengo mas que sentimientos de orgullo y amor hacia él: el problema suele ser que que hay que dar demasiadas explicaciones que a esta altura a mis 38 años me resultan un poco cansadoras.
 
Mi hermano llegó cinco años después que yo, y al poco tiempo mis padres se dieron cuenta de que “algo” no andaba del todo bien: el bebé no jugaba con las manos, y mas adelante le costó mucho decir sus primeras palabras.
 
Contra el consejo del pediatra que decía que “los varocitos son mas lerdos que las nenas”, lo llevaron a especialistas en Buenos Aires que confirmaron que tenía un retraso madurativo. El diagnóstico nunca fue preciso. Me acuerdo que por mucho tiempo yo les decía a mis amiguitos que mi hemanito tenía un “problema de comunicación”, porque era en el habla donde se manifestaba su dificultad.
Nunca olvidaré el día que la palabra “discapacitado” entró en mi vida. Fue algo muy fuerte y definitivo. Mi mamá me dijo: “A partir de ahora vos no tenés que decir mas que tu hermanito tiene un problema de comunicación, sino que es discapacitado”. Creo que ese momento de asumir la realidad y ponerle la palabra precisa fue una inflexión en mi familia y en mi vida. Una vida en la que las palabras siempre pesaron fuerte.
Hubo muchos médicos, licenciados, docentes que acompañaron la tarea y la lucha de mis padres para que César tuviera posibilidades de progresar, de hacer cosas y de ser feliz.
Unos años después la familia se completó: llegó mi hermana Jimena, y su nacimiento fue curativo para todos, porque nos sacó un poco de ese mundo.
Con el tiempo los logros de César se fueron sucediendo uno tras otro y la familia casi se fue olvidando de que uno de sus integrantes era “especial”.
Así es como nos gusta pensar en César. En que es alguien especial. Especial por su ternura, por su afecto, por su paz, su solidaridad, su falta de dobleces, sus buenos sentimientos.
 
 
Pienso en mi hermano y todo lo que me viene a la mente son buenos recuerdos: baños en el mar y castillos de arena, viajes escuchando música, clases de equitación en cálidos días de otoño, tardes de invierno tomando mate, paseos por una Buenos Aires que siempre tenía algo mas escondido para mostrarnos (palomas comiendo de nuestras manos, animales fabulosos en el zoo...), asados familiares, navidades, locros del 25 de mayo...
Cuando le mostré a mi psicóloga (que también se dedica a la pintura) las fotos de los cuadros de César, me dijo que era evidente que el artista era alguien que miraba el mundo desde otro lugar.
 
 
 
Es imposible para mí, imposible para nadie saber cual es ese lugar.
Pero cualquiera que conozca a mi hermano sabe que, seguramente, se trata de un lugar mejor.
 
 
 

sábado, 11 de agosto de 2012

Ane la de Tejados Verdes... un espíritu afín....Mas festejo de Día del Niño y premio

Este libro era una asignatura pendiente de mi infancia. Los recuerdos que me trajo su lectura lo convierten en una ocasión ideal para conmemorar el Día del Niño.
Confieso que he sido fanática de Louise May Alcott, lloré cuando terminó la saga de "Mujercitas", que pasé de "8 primos" a "Rosa en Flor", de "Una chica a la antigüa" a "Una chica a la antigüa se enamora", que seguí a Heidi hasta que se casó con Pedro y tuvo mellizos... Que acompañé a Sissi en por lo menos cinco tomos... en fin: confieso ser fan de las historias "de época" y mientras mas pastorales mejor. No cesa de sorprenderme el debate acerca de las sagas juveniles, como si fueran cosa nueva.
Sin embargo, pese a mi voracidad literaria, nunca había podido leer "Anne, la de Tejados Verdes".  Nunca pude conseguir los libros. Por eso cuando me llegó un mail de la Libreria Santa Fé que me anunciaba su reedición por Editorial Emecé (que en adelante editará todos los tomos de la saga) ni lerda ni perezosa lo compré.
Resultado: Me enamoré de esta pelirroja extremadamente charlatana, soñadora, distraída y atolondrada, presa de su imaginación desbocada, fanática de la moda y que sueña con ser linda antes que buena, detesta el álgebra, y siempre está buscando entre la gente que la rodea "almas gemelas" o "espíritus afines"
¡Qué parecida es a mí cuando era chica! Les cuento que quienes me conocen "en carne y hueso" siempre me hacen bromas por lo charlatana que soy. Pero cuando era chica era peor aún... con decirles que mi sobrenombre en la escuela primaria era "LU15 Radio Viedma" ¡¡¡el nombre de una radio local!!!! Y mi mamá recuerda que los reportes de las maestras eran muy buenos, con la salvedad de que "charlaba mucho". Incluso las pobres docentes tratando de sosegarme me sentaban junto a niños que no emitían palabra: ¡¡peor!! Mas oportunidad para hablar yo.
En cuanto a la imaginación... bueno, mi amiga Silvina (bióloga hoy de profesión y una mente mucho mas práctica y científica que la mía) siempre recuerda entre risas que llegaba a buscarme para jugar y me encontraba sumida en un mar de lágrimas porque al protagonista de "Mi Planta de Naranja Lima" los reyes no le habían traído nada, por ejemplo. Ella era mi cable a tierra y mi Diana personal. ¡Pobre! Me aguantó tantas cosas: Yo le mentía permanentemente aunque sin mala intención: me imaginaba cosas y se las contaba como si fueran verdaderas... Durante un año entero le leí cartas de amor que un vecino mayor que nosotras le enviaba a su novia... todas confeccionadas por una servidora (y bastante atrevidas, además). ¡Cuál no fuera su desilusión cuando confesé! Es el día de hoy que me lo echa en cara. (Ahora que lo pienso Silvina fue mi primera lectora). Ella también sufría mi devoción por los libros, al punto que cuando me escuchaba golpear la puerta de su casa corría a esconder las revistas porque sino corría el riesgo de que yo me instalara a leer en su cuarto sin darle ni la hora.

Muchas chicas declaran ser "Susanitas" o "Mafalditas", otras dicen ser pintada la imagen de Jo, la hermana varonera de "Mujercitas". Finalmente tenemos a las Lizzie Bennet: Aunque con cada uno de ellos comparto un pedacito de mi alma, renuncio a la identificación con todos estos amados personajes: Permitanme declararme heredera de Anne, la de Tejados Verdes.
Y se me ocurrió, conmemorando al niño que fuimos todos, entregar el premio "Espíritus Afines" a algunos de mis visitantes mas queridos. Ahí va:
En primer lugar sin duda le tengo que otorgar el premio a Luciana, del blog "Orgullo y Prejuicio" con quien comparto tantísimas lecturas y pasiones: por los clásicos, por Jane Austen, las Brönte, y miles de autores mas, pero también por las sagas adolescentes, películas y series... Luciana es tan omnívora como yo y eso me encanta!!!!!!!
A Guacimara, del blog "Other Side Soul Mate" con quien tal como lo dice el nombre de su blog pudimos encontrarnos, almas gemelas, a través del óceano..
A Patricia, con quien empecé compartiendo libros y labores y terminé sin pensarlo empecé a compartiendo las pequeñas y grandes alegrías de la maternidad.
A Laura, con quien me encantaría viajar e ir al teatro!!! y a María, con quien iría a tomar el té y a esas librerías que descubre...
A Ale, Bibliobulimica, visitante regular de este espacio, que siempre trae buena onda.
Les daría el premio sin dudarlo a Mario y Oesido, amigos con quienes he compartido lecturas y gracias a quienes he conocidos autores buenisimos o tengo datos para el futuro... pero me parece que los hombres mucho no gustan de estas cursilerías.
A todos:
Feliz Día del Niño!!!!!! Porque sin ese niño que ayer leía  Verne o Mujercitas a la hora de la siesta, no seríamos los lectores de hoy... y seguramente seríamos un poquito menos felices.

sábado, 21 de julio de 2012

Mi respuesta

Llega mi hermana de Buenos Aires, donde transita su último año residencia como médica clínica. Trae regalos para la ahijada, y un pedido: Un médico "Jefe" (no entendí nunca las relaciones de poder de las residencias) le pidió que mi marido (gran lector) y yo le recomendáramos tres libros cada uno para los residentes. 
Dos títulos aparecieron de inmediato en mi cabeza: "La Hermana" de Sándor Márai, un libro que explora hasta el hueso el tema del dolor, la enfermedad, la relación con los galenos, la morfina... brillante texto, aunque con un primer capítulo un poco aburrido y que no conecta del todo con la intensidad y profundidad del resto.   La otra novela que me pareció perfecta fue "La muerte de Iván Ilich" de Tolstoi,  que leí hace poco. Aborda, en menos páginas pero con igual maestría, los mismos temas, agregando una reflexión sobre las elecciones que hacemos en la vida, sobre la ambición y la pasión que se pone a veces en cosas (el trabajo, la carrera) que en definitiva no hacen a una existencia plena.
Estos dos libros tienen además como ventaja ser cortos y fáciles de conseguiren cualquier librería. Tolstoi es un clásico y Márai (que merece serlo) está de moda. 

El tercero ya se me complicó, pero luego vino a mi mente "Bajo el signo de Marte", de Fritz Zorn. No lo leí, pero sé que es un libro duro, narrado por un enfermo terminal. 
- ¡Pero no todo tiene que ser relacionado a la medicina!, me aclara mi hermana mientras lee la (seguramente acojonante) contratapa, "la idea es desaznar a los médicos", agregó.
- Ah, bueno...
Esto me dejaba en medio de toda la literatura universal...menudo compromiso... Bueno, si la idea era hacer leer a los que no leen, tal vez pensar un libro entretenido, o alguno que me haya gustado mucho cuando todavía estaba estrenandome como lectora... a ver, a ver... reeditaron hace poco "La Broma" de Kundera. Ese está buenísimo, me enamoré de Kundera con ese libro... Varios títulos y autores fueron pasando, hasta que mis ojos cayeron en un volumen que está ahí esperando una relectura: "La invención de Morel" del amigo Bioy. Ideal para quedar bien con los nacionalistas, una novelita clásica de la literatura argentina, inquietante, entretenida, única en su especie. Cuando la leí hace mil años coincidí con la calificación de "perfecta" que le dio Borges en su magistral prólogo. Y el hecho de que Sawyer, uno de los personajes de "Lost" la estuviese leyendo puede darle curiosidad a mas de uno. Listo ya tengo mi lista.


La lectora con su bella hermana, que además de ser lectora y médica, toca la guitarra y el piano. Y tiene un novio bello como ella...

miércoles, 11 de abril de 2012

En qué andaba la lectora omnivora


Hace mucho que no escribo. Se sumaron una serie de cosas, pero la vuelta al trabajo fue decisiva. Levantarme muy temprano, después de noches  de sueño interrumpido por mi bebé, me tiene muy cansada. Además, horas delante de la computadora hacen que no tenga ganas de una sola pantalla mas en todo el día. Finalmente, una serie de lecturas fallidas: Empecé "La Gaviota" de Marai, y me pareció un poco artificial, con personajes de cartón y con una escritura que, sin ser barroca, se me figuraba demasiado detallista, una cosa un poco Art Nouveau. Tal vez la retome pero en ese momento no tenía ganas de leer algo así. Pasé a "El Gran Gatsby", novela que tengo pendiente y que está en la lista del desafío 2012. Encontré 20 adjetivos en media página: parecía que ningún sustantivo carecía de adjetivo que lo acompañe, como si de una super promo se tratara (desolada extensión, fantástica granja, grises hombres, impenetrable nube, turbias operaciones, etc). Como ven he regresado de lo mas atrevida, me estoy cargando a los grandes de la literatura sin ponerme colorada.
Ahora estoy con libro que compré en Casa del Libro de España "Setenta Acrílico, Treinta Lana" de Viola Di Grado, una escritora joven italiana a quien relacionan con la Nothomb. Pero no estoy muy enganchada. Creo que estoy en uno de esos baches de los que sólo puede sacarme un best seller de esos malísimos pero fáciles de leer.
En cuanto al cine y las series, poco es lo que hemos podido ver, entre el cansancio y el estrépito de la niña. Muy buena una pelicula que se proyectó en el BAFICI "Tomboy", hermosas imágenes y climas, bien contada la historia y deja toda la reflexión en manos del espectador. Este y otras pelis del BAFICI de este ao y de años anteriores, siempre las pueden encontrar en este link http://www.alumnosmdag.blogspot.com.ar/search/label/bafici .
Al mediodía estamos viendo una sitcom llamada "Louie", protagonizada por el comediante Louie C.K. Se trata de un camediante de stand up y las pequeñas cosas de su vida, que le sirven (o no) de inspiración. La verdad es que los mejores momentos de la serie son aquellos donde lo muestran a Louie haciendo lo que sabe hacer: stand up. Sus monólogos son los de un loser simpático, no resentido, que se ríe de sí mismo y del mundo con lucidez. Me matan las caras que pone, los gestos, es genial. Vimos un show de stand up y es para morir de risa. La serie tiene momentos melancólicos, profundos mexclados con el humor y la ironía. La verdad es que se trata de una serie que a primera vista salta como un producto mas independiente, ya que hay algunas licencias que se toma (algunas escenas largas para nada televisivas) que jamás veríamos en "The Big Bang Theory" o "Friends" (Ojo: dos sitcom que me copan, aclaro).
Bueno, me quedo en el tintero contarles de un libro argentino muy bueno "Pinamar", espero seguir escribiendo después del shock que implicó el regreso al trabajo y visitando sus blogs.
Saludos y quedo a la espera de alguna recomendación de best sellers salvadores, si es alguna saga adolescente tipo Crepúsculo mejor, jaja.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Desafío 50 libros cumplido... y balance 2011


Este 2011 ha sido un año muy especial porque lo empecé como cualquier otro año... y lo termino
siendo mamá!!! ¡¡Qué cambio!!! El embarazo, del que me enteré en febrero, ocupó gran parte del año y lo viví con ilusión y alegría. Sin embargo han sido estos meses desde que tuve a Zoe en mis brazos los que han cobrado mayor protagonismo. Pienso en el embarazo y parece una vivencia muy muy lejana.... En este tsunami de emociones y de cambios que implica tener un hijo, el tiempo vuela y todo se va transformando día a día, me siento como cuando en un viaje por la ruta vas mirando pasar los diferentes paisajes sin poder captarlos del todo. Los días pasan como las rayitas que dividen un lado a otro de la ruta, que se convierten en una suerte de cardumen del asfalto.
De los días apacibles del embarazo, durmiendo muchísimo, a las noches casi en vela y ahora, que ya nos vamos conociendo y Zoe nos deja dormir y cada vez se comunica mas con su entorno.
Otro logro enorme para mí, que quedó opacado por completo por el nacimiento de mi hija, fue poder terminar de escribir mi novela. ¿Qué será de ella? No sé. Es como preguntarle a Zoe qué vas a ser cuando seas grande. Si algo aprendí sobre el oficio de escritor con esta aventura que emprendí en el 2010 es que los libros y los personajes tienen su propia vida, y toman sus propias decisiones.
Parami este blog es una satisfacción enorme que destaco del año, y por eso con o sin tiempo siempretrato de actualizarlo. El intercambio con otros bloggers me resulta a esta altura indispensable, ya que hay poca gente "de carne y hueso" con la que puedo conversar acerca de literatura. Así que este espacio y los espacios amigos forman parte del balance positivo de cada año.
Amé, trabajé, escribí, sentí un ser moviendose en mi vientre, di a luz y conocí a la persona mas importante de mi vida. En el proceso de ser madre creo que aprendí un poco mas a ser hija, también.... 2011 fue un año sin duda inolvidable.


Paso ahora a las lecturas que acompañaron tantas emociones. Si bien completé el desafío de leer 50 libros, la verdad que poco es lo que puedo destacar de lo leído este año. Algunos buenos libros, pero ningún hallazgo. Algunas obras de autores amigos, pero no las mejores. ¿O seré yo que me estoy poniendo muy exigente?

Aqui va el recuento, teniendo en cuenta en qué mes publiqué las reseñas correspondientes a cada libro:
Enero arrancó con varios autores ya "amigos": "Verano" de Coetzee, "Sunset Park" de Auster y "Caín" de Saramago. Las tres muy buenas, tal vez de lo mejorcito del año, pero como lo señalé, no son las mejores novelas de estos autores. Finalicé el mes leyendo una pavada, el primer libro de la saga de "Los Juegos del Hambre" que la verdad me gustó mucho y en términos de sagas para adolescentes de lo mas potable que he leído, muy superior a "Crepúsculo", por ejemplo.
En febrero "Suites Imperiables" de Brett Easton Ellis, no me gustó, y luego uno de Nick Hornby "Juliette, desnuda" que me resultó entretenido.
Marzo fue un mes en que me costó engancharme con la lectura, por lo que recurrí a un viejo amigo que no me falla nunca, John Fante, y su libro "Espera la Primavera, Bandini" hermosísimo. Número 1 del año 2011. También terminé, a duras penas, la saga de "Los Juegos del Hambre". Es lo que tienen las sagas: cansan si lees muy seguidos todos los tomos.
Abril fue el "mes del cine" en el blog, ya que viajé a Buenos Aires para asistir al BAFICI. Y por eso elegí leer un libro publicado en el marco de ese festival, del argentino César Aira (un autor que tenía pendiente) la novela "Festival", que me hizo reir mucho. También de la japonesa Kawakami leí "Algo que brilla como el mar" bonita novela de adolescentes.
En mayo me reinvidiqué leyendo bastante. En el marco de una invitación de una librería española, leí "La encantadora de Florencia" de Salman Rushdie, algo diferente a mis lecturas habituales. "Una lectora nada común", simpática novelita ideal para lectores voraces como yo. Y por supuesto cumplí religiosamente con mi amiguisima Amelie Nothomb de quien leo todo lo que se publica de inmediato y así fue con "Viaje de Invierno". Pero la nota destacada de este mes la tuvo "El Ocupante" de Sarah Waters, novela que empecé a leer como si fuera una pavada y resultó buenísima.
En el marco de un viaje a Buenos Aires, leí varios libros en el mes de junio: "Otra vuelta de Tuerca" de Henry James, uno de mis autores clásicos favoritos, "Los Modos de Ganarse la Vida" del argentino Ignacio Molina cuya obra seguiré atentamente pues me gustó mucho, "Tres Luces" de Claire Keegan, excelente novela y brillante escritora a juzgar por este libro, y "El Clan del Oso Cavernario", best seller a full y con todas las cosas favorables que se puede decir de este tipo de libros: intoxicante, entretenido y atrapante. Pero para mí (y aclaro que es muy personal la elección) el libro que se quedará conmigo por siempre es "La Loca de la Casa" de Rosa Montero, ya que leyendola me leía a mi misma, me descubrí escritora y eso me ayudó a proseguir con mi novela.
En julio leí muchas novelas gráficas y la novela "Preguntale al polvo" siguiendo con la saga de Bandini de Fante.
En agosto leí el único libro de cuentos del año "Recuerdos de un callejón sin salida" de la japonesa Banana Yoshimoto, preciosos cuentos. Y la novela de Kate Morton "El Jardin Olvidado" también uno onda best seller para hacerle honor a la reputacion que yo misma me he hecho de lectora omnivora.
En septiembre, el mes del nacimiento de mi hija solo leí novelas gráficas, que requieren un poco menos de concentración.
Octubre fue el momento de  "La muerte de Iván Ilich" mi primer libro electrónico o símil. Impresionante novela. Y también una nouvelle "Mendel el de los libros" que me habían recomendado varios bloggers amigos.
Noviembre se lo dediqué al amigo Beigbeder, con su nuevo libro "Una novela rusa".
Y Diciembre vino con la ópera prima de Maitena, "Rumble", y "Mi perra Tulip" de Ackerlay.
Hasta aquí las lecturas "Sin dibujitos". Son 27 libros, creo. Y adelanto que termino el 2011 con un libro excelente, en lo que llevo leído: "El Mapa y el Territorio" de M. Houllebecq. Pero ese quedará como el primer libro de 2012, lo que resulta al menos auspicioso.

Ya estoy cansada de pregonar las bondades y la grandeza artística de las llamadas "novelas gráficas". En realidad, como leí recientemente en una nota del suplemento cultural ADN, esta denominación simplemente es un intento de zafar de la condescendencia con la que se trata al cómic, una forma de marketinear este producto cultural y hacerlo ver como mas de qualité. Se trata simple y llanamente de cómic y como tales tienen su valor propio, que en muchas ocasiones es superior con creces a la literatura tradicional, ya que cuentan con el valor agregado del arte plástico integrado a la obra.
Como dice Peter Kuper, uno de los autores leidos este año: "A a hora de la verdad, el cómic probablemente sea LA forma artídtica mas exigente. El novelista gráfico ha de tener la capacidad de escribir, dibujar, rotular y diseñar con la misma habilidad. ¡No me extraña que tarde décadas en dominar su oficio!
En fin, estos son los cómic de 2011:
En enero: "Stitches" de David Small, durísima y brillante novela y "Ha muerto un hombre" de Kris y Etienne Davodeau una obrapolítica e inspiradora.
En marzo "Breakdowns" del maestro Spiegelman, y "Los años dulces" del maestro Taniguchi, seguidos por la reveladora "Pyong Yang" de Guy Delisle.
En abril "El Gourmet Solitario" de Taniguchi.
En mayo conocí a Jeffrey Brown con "Pequeñas Cosas. A lo largo del año leí varios de sus libros. También la inclasificable "Ed, el payaso feliz" de Chester Brown y la poética "Como un Río" de Wazem.
En junio le tocó el turno a "Pequeños Eclipses" de Fane y Jim. La encantadora "No te olvides de recordar" de Peter Kuper nos adelantó un poco a mi marido y a mi las mieles de la paternidad, con humor y ternura. Finalmente el reencuentro con Joe Matt, con su nuevo libro "Consumido", mas degenerado que nunca.
Julio vino a puro cómic con mas Spiegelman "Sin la sombra de las torres", "Afortunada" de Gabrielle Bell, "Ejemplo Perfecto" de John Porcellino y los dos tomos enooormes de "Una vida errante" de Yasshihiro Tatsumi. Lo mejor sin embargo fue "Inolvidable" primera lectura de un autor que luego leería en lo que quedó del año: Alex Robinson.
En agosto conocí al intrigante Jason con su mejor libro ¿Porqué haces esto?
Septiembre trajo a Adrian Tomine con los impactantes cuentos de "Sonámbulo", luego a Manu Larcenent con "Los Combates cotidianos" y los primeros tomos de "Malas Ventas" de Alex Robinson.
En octubre seguí conociendo a Jeffrey Brown, un autor que narra con sencillez y que me hace acordar bastante a Liniers, aunque sin el ego argentino tan característico, jaja.
Finalmente en diciembre comenté los libros de Chester Brown y Seth, Ason, Alex Robinson, Tomnine y el bello "Arrugas" de Paco Roca.

Mas o menos 37 cómics. Lo mejor, señalado en rojo.
Termino esta entrada con la nena quejándose a mi lado, está aburrida. Pobre, ella todavía no puede leer.

¡¡¡Felicidades y Buen Año!!!


lunes, 26 de septiembre de 2011

Diez días con Zoe


Hola amigos y amigas. Perdón por la ausencia, pero tengo una buena excusa: El 16 de septiembre nació Zoe, sorprendiéndonos bastante, ya que la esperábamos en octubre. Estuvimos unos días en el hospital por prevención porque es muy chiquitita (pesó 2,280 kg), pero ya estamos instalados los tres (4 con el perrito) en casa iniciando esta nueva etapa en nuestras vidas.
Diez días muy felices.
Ya soy mamá.

jueves, 25 de agosto de 2011

Juego "El último libro..."


Vi esta propuesta en varios delos blogs que sigo e inevitablemente pensé mis propias respuestas ....

El último libro que he leído: "El Jardín Olvidado" de Kate Norton.
Un libro que cambió mi forma de pensar: ¡Umh! La verdad que no dría mencionar uno solo, porque en realidad todas las lecturas encadenadas van formando una forma de pensar, inevitablemente. Una forma única y personal. Así que casi todos los libros que he leído podrían estar en esta categoría. hay obras, sin embargo, que merecen ser mencionadas por jugarse mas que otras, y entonces, algunos nombres que me vienen a la mente son: "Ampliación del Campo de Batalla" y "Las partículas elementales" de Michel Houellebecq, "13, 99 euros" y "Windows on the world" de Frederic Beigbegeder, .
El último libro que me hizo llorar: ¡Ah! que duro corazón tengo... no recuerdo ninguno. Tendría que decir "Mi planta de Naranja Lima" de José Mauro de Vasconcelos, famoso en mi infancia por lo lacrimógeno, especialmente cuando al niño portagonista los Reyes Magos no le dejan nada en los zapatitos, tremendo!!! Y el mismo autor escribió un libro de cuentos "ecológico" que se llama "Corazón de Vidrio": Cada cuento es una descripción de los estragos que hace el ser humano con la naturaleza: un pescadito que muere afixiado porque la dueña no le cambia el agua de la pecera, un caballo de carrera sacrificado porque se quebró una pata, una higuera talada... ¡¡Mares de lágrimas!!! Con el tiempo llegué a la conclusión que de Vasconcelos debe haber sido medio sádico.
El último libro que me hizo reír:  "Preguntale al Polvo" de John Fante.
Un libro prestado que no me han devuelto: Tengo varios prestados, pero aún están en un plazo razonable de devolución. Pero sí me duelen justamente los de Houllebecq que prestó mi marido hace años y nunca volvieron, porque me gustaría hacer una relectura.
Un libro prestado que no he devuelto... todavía: Ejem... tomé prestados cuatros libros de la casa de mis padres. Ellos no lo saben aún, porque tienen tantos que probablemente no se hayan dado cuenta. Los devolveré sigilosamente, como me los llevé.
Un libro que volvería a leer: "Cien años de soledad". Ya lo leí dos o tres veces completo y cientos de veces por partes, pero creo que lo volveré a leer varias veces mas a lo largo de mi vida. Y "Mujercitas".
Un libro para regalar a ciegas: "Tuya" de Claudia Piñeyro para mujeres, o el tomo con todas las "Mujeres Alteradas" de Maitena. Para hombres no sé.
Un libro que me sorprendió para bien:  "El clan del oso cavernario".
Un libro que robé: Con gran orgullo reconozco haber robado VARIOS libros. Siempre la víctima era merecedora. Mi primer robo (Ah! ¡Cuántos recuerdos!) Fue "Los muchachos de Jo", tomo muuuy gordo de la Biblioteca Billiken que, por esas vueltas de la vida, tenía mi amiga Silvina en su poder. No sé cómo, pero era evidente que el libro me pertenecía, porque Silvina lo único que leía era Condorito e Isidorito (muy buenas ambas, por cierto). Cuando lo descubrí no podía creer que la saga de mis personajes favoritos (las chicas de "Mujercitas") continuaba, fue un momento de gran felicidad. No fue tanto un robo como poner al universo en su lugar, y Silvina (con quien seguimos siendo inseparables) seguro ni registró el hecho.
Cuando estaba en la Universidad robé "La Tía Julia y el escribidor" a gente que no leía y lo tenía de adorno en la biblioteca. Fue leído por mí y por varios familiares, así que el libro agradecido.
Luego, un día en una librería el vendedor me hizo esperar sola por 20 minutos mientras hablaba por teléfono, y se iba a una especie de habitación del fondo dejando el local descuidado. Le robé DOS libros que doné a una biblioteca que había fundado con un grupo de amigos. Uno era "El Unicornio" de Mujica Lainez, y el otro "Yo, Claudio". Los leí a los dos antes de donarlos, por supuesto. No me arrepiento para nada.
Un libro que encontré perdido: No tuve el honor. Si cuenta, una vez encontré un cassette con "Dark side of the moon" grabado. Tenía 12 años. Cambió mi cultura musical para siempre.
El autor del que tengo más libros: creo que Amelie Nothomb porque publica uno por año (es la Woody Allen de la literatura, jaja) y le soy muy fiel...
Un libro valioso: En casa hay muchos importados de España, que mi marido no me confiesa los precios pero deben ser siderales. Igual después los disfruto tanto que no puedo decir nada.
Un libro que llevo tiempo queriendo leer: En realidad cada vez que quiero leer algo, mi marido me lo compra de inmediato (insisto: le encanta comprar libros). Sólo me quedan esos que aún no tienen traducción al castellano.
Un libro que prohibiría: No se me ocurre... Hay libros horribles, pero hay gente para todo. Cuestión de evitar tanto a unos como a otros.
El próximo libro que voy a leer: Uno de cuentos de Alice Munro.

sábado, 16 de julio de 2011

La lectora se toma vacaciones


Vacaciones de invierno.
Cenizas volcánicas sobrevuelan Viedma. Vienen desde lejos, de la cordillera, producto de la erupción del volcán Puyehue.
El paisaje es borroso, grisáceo.
Aún los días mas lindos del invierno, son tristes, empalidecidos.
Lo mas lindo del invierno patagónico, la pureza del aire, está ausente este año.
Pero bueno. Estamos mucho mejor que los amigos de la cordillera, que han visto desparecer sus pequeños paraísos.
En estas semanas cenicientas, me tomo un breve receso del blog. Antes de que nazca mi bebé, me gustaría terminar mi novela, que está muy cerquita del final.
Mientras tanto, sigo con lecturas, series de TV y algo de cine.
Nos vemos a la vuelta.

domingo, 10 de julio de 2011

Una Canción para el abuelo


Hoy hace dos años que se fue el abuelo.
Lo recordamos todos los días, y especialmente cuando nos pasa algo lindo, que sabemos que lo habría hecho feliz.
Yo no suelo ir a visitarlo al cementerio, porque hay otros lugares donde siento su presencia: en el barrio, en la casa, en Las Grutas, donde nos compró una casa para ir a disfrutar del mar...
Qué triste es perder un ser querido.
Pienso en mi abuela, que  se quedó sin su amigo, su compinche, su amor y compañero durante sesenta años.
También en mi mamá y su hermana, ya que parece que nunca somos lo suficientemente adultos para quedarnos sin los padres, ¿no?
Y nosotros, los nietos. Mi primo Octavio me dijo un día que le parecía imposible que el abuelo se muriese un día.
Y es que cuando la vida, como dice el amigo catalán, te besa en la boca, eso te vuelve ambicioso, querés compartir mas y mas y mas....
Por suerte como soy la mayor, estuvo allí durante mucho tiempo: el primer día de clases, el primer paseo en la bici que me regaló, la fiesta de quince años, el fin del secundario,.Me vio recibida de abogada (fue a verme rendir la última materia en la Universidad de Buenos Aires, estuvo allí cuando mis compañeros y amigos me tiraron huevazos de festejo, y volvió a presenciar cuando me entregaron el título), y también vio a mi hermana recibida de médica (aunque a esas ceremonias ya no pudo asistir). Conoció a mis novios y se quedó tranquilo cuando elegí al mejor de todos. Estuvo allí el día de mi boda, como había estado en todos los momentos de mi vida...
Cuando estaba en su lecho de muerte yo le pedí que cuando estuviera en el cielo me mandara un bebito. Y el abuelo simpre me dio todo lo que quise.
Y sin embargo hay tantas cosas que le hubiera gustado presenciar y que no verá: el día que mis primos se reciban, otros casamientos y nacimientos, mas navidades, mas pascuas, mas cumpleaños y mas reuniones familiares sólo porque sí, mas veranos en Las Grutas ...
Por eso dejo este video, que me gusta muchísimo y pertenece a la película "Rumba". Un homenaje a quien se fue... y a quienes nos quedamos envueltos entre las sombras.



Cuando tú te hayas ido
Me envolverán las sombras,
Cuando tú te hayas ido
Con mi dolor a solas
Evocaré este idilio
Con sus azules horas,
Cuando tú te hayas ido
Me envolverán las sombras.
Y en la penumbra vaga
De la pequeña alcoba,
Donde una tibia tarde
Me acariciaste toda,
Te buscarán mis brazos,
Te buscará mi boca
Y aspiraré en el aire
Como un olor de rosas,
Cuando tu te hayas ido
Me envolverán las sombras.
Cuando tu te hayas ido
Me envolverán las sombras,
Cuando tu te hayas ido
En pos de otra quimera,
Te lloraré en las noches
Mi corazón que espera,
Cuando tú te hayas ido
Me moriré en las sombras.
Cuando tu te hayas ido
Me envolverán las sombras,
Cuando tu te hayas ido
En pos de otra quimera,
Te lloraré en las noches
Mi corazón que espera,
Cuando tú te hayas ido
Me moriré en las sombras.

martes, 5 de julio de 2011

Federico García Lorca


Como ya conté en entradas anteriores, mis padres son profesores de Literatura. No sé si será la época en que estudiaron (década de los 70), o la universidad, o su gusto personal, pero ambos mueren por la Literatura española, la cultura española, los españoles en general ...
Así que en casa el tocadiscos (¡Dios mío, que antigüedad!) sonaba todo el día con Serrat, Isabel Pantoja, Manolo Galván (¡perdónalos, señor, eran jóvenes!...) y otras músicas castizas. (Hoy por hoy han sumado a Sabina, La Oreja de Van Gogh, Ismael Serrano y otros).
Pero había un disco que pasaban una y otra vez:  El "Romancero Gitano" de García Lorca, recitado no sé por quién pero seguro que era bien castellano y que lo hacía de manera magnífica.
De allí que muchas veces, sin darme cuenta, así como a algunos "se les pega" una canción, yo me encuentro recitando "...la luna vino a la fragua con su polizón de nardos..." o "...o si yo pudiera, mocito, este trato se cerraba, pero yo ya no soy yo, ni mi casa ya es mi casa..." o "...fue la noche de Santiago y casi por compromiso, se apagaron los faroles y se encendieron los grillos..."
Mas tarde, mi mamá puso en mis manos  "Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores", una bella obra de teatro, que abrió las puertas a las demás. 
Mi favorita ha sido siempre la oscura "La Casa de Bernarda Alba" que vi representada en diversas versiones, y siempre impactantes, con ese final inolvidable que te deja temblando hasta después de la salida del teatro: "Las lágrimas cuando estés sola. ¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho! ¡Silencio!."
"Bodas de Sangre" ha quedado fijada en mi memoria por la película impactante de Carlos Saura (1981). La potencia de esos bailes, la pasión emanada de esos cuerpos y de esas miradas son lo primero que me viene a la mente cuando recuerdo esta obra de teatro.
Finalmente, "Yerma", esta triste historia que leí no hace mucho (también vi una adaptación teatral), llegó a mi vida en un momento en que esperaba un embarazo que no llegaba nunca, de modo que tuvo una resonancia especial para mí.
García Lorca es mas que un autor para mí: es una presencia, es un sentimiento, una forma de vivir y pensar el mundo, el amor, la pasión, el dolor y la muerte. Siempre está. Sus obras se me presentan en pequeños fragmentos como ecos. Y por eso no necesito fechas ni homenajes para decidir recordarlo humildemente en este espacio.