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jueves, 29 de diciembre de 2011

Alex Robinson, Jason, Tomine y Paco Roca


Una mención un poco rápida a estos cómics que me quedaron sin comentar, así llego a fin de año con todas las reseñas al día y puedo demostrar que cumplí el desafío de leer 50 libros a lo largo de 2011.


El noruego Jason tiene un estilo único, que hace que todas sus historias compartan un clima de extrañeza. Usa mucho los silencios, de modo tal que el arte gráfico cobra una dimensión especial. Leí tres libros de este autor:
"No me dejes nunca" es un policial pero con la particularidad de ser protagonizado por todos los escritores y artistas que habitaban la París de los años 20 (causalmente lo leí por la misma época en que vi "Midnight in Paris") a los que Jason convierte en dibujantes de cómics.
"En Pocas Palabras" es un homenaje del autor al cine mudo y a las películas de muertos vivos. Se aprecia el esfuerzo pero me pareció muy menor.
Finalmente el que mas me gustó fue "El carro de Hierro". La historia es una adaptación al comic de la novela (no traducida al español) del autor noruego Stein Riverton (1884-1933) y la verdad que es muy atrapante e interesante. La novela original debe ser algo parecido a Wilkie Collins, me imagino. Tengo entendido igualmente que la crítica ha señalado que Jason logra crear algo totalmente nuevo con esta adaptación, que no se trata de una mera ilustración de la novela.


Alex Robinson, en un autor estadounidense que hace novelas de pura ficción con personajes que tranquilamente podrían habitar una sit com o una película. Sus libros se leen a ritmo televisivo y son muy entretenidos. Y además, a veces logra alguna que otra reflexión interesante.
"Malas Ventas" es una novela publicada en cinco tomos (al menos así la leí yo, no sé si hay otra edición completa) que cuenta la historia de un grupo de amigos de veintipico que buscan el amor, trinufar en sus carreras, y ser felices. Ya había leído los tomos 1 y 2 y ahora terminé los tomos 3, 4 y 5.
"Estafados" es una historia coral que como suele suceder comprende varias lineas argumentales que se unen al final. Seis personajes diferentes van armando la historia: un extrella de rock en decadencia y su ayudante, un fanático loco, una chica gordita y simpática que elige mal a sus novios, un tipo desagradable con una doble vida....La verdad que me encantó esta historia, y pienso que Robinson tiene un verdadero talento de guionista.


En cuanto a "Rubia de Verano" de Adrián Tomine, su título resulta engañoso, así como la preciosa tapa del libro... Este autor se caracteriza por hacer historias cortas, tipo cuentos, y en algunos casos son de una sola carilla (o "panel" como lo llaman los historietistas, creo). Las que componen este libro son un poco mas largas, pero en general toman como personajes a gente un poco marginal, por su soledad, su falta de éxito o belleza física.... Se trata de historias un poco tristes, pero muy bien contadas.

Finalmente "Arrugas" de Paco Roca, cuenta la historia de Emilio, un viejito que ingresa aun geriátrico, y se encuentra allí con un montón de otros viejitos y sus historias. La verdad que Paco Roca logra un sutil equilibrio entre la ternura de los personajes, algunas situaciones graciosas, y lo tremendo el tema que trata. Conmueve y entristece. Una historia de amistad, soledad y vejez, que tiene la valentía de abordar un tema bastante tabú: cómo tratamos a nuestros mayores.

Con esto termino las reseñas de 2011 y en breve haré un repaso de lo leído en 2011 que, adelanto, no me dejó muchos hallazgos importantes.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Tres novelas gráficas en inglés de los amigos canadienses Seth y Chester Brown


Carlos y yo nos hicimos fans de los autores canadienses Chester Brown, Seth y Joe Matt (éste último en realidad es un norteamericano que vivió 14 años en Canadá). Sobre sus obras hice varios comentarios en este espacio. Cada uno tiene su propio estilo bien diferente de los otros dos, pero los tres son sumamente talentosos. Por eso no pudimos esperar la traducción al castellano de "Paying for it" la nueva novela de Chester Brown. También nos cansamos de buscar inutilmente un ejemplar de "Clyde fans" de Seth. Y nos enamoramos de la edición de "Wimbledon Green". Entonces nos compramos esos tres libros en inglés.


La novela "Paying for it" de Chester Brown cuenta su experiencia contratando los servicios de prostitutas. No es un libro cómico, como podría pensarse. Tampoco una denuncia sobre trata de blancas o algo por el estilo. Si algo se puede decir de este relato es que no cae en ningún lugar común. Es más: Su planteo es absolutamente novedoso: Chester Brown defiende la prostitución como medio de vida para quienes la ejercen y además reivindica su elección de no tener pareja y optar por contratar los servicios de las profesionales. El libro finaliza con una serie de informes y reflexiones sobre el tema. Aunque este es el eje temático de la novela, y su planteo es serio, se trata de un libro que entretiene mucho. Para los fanáticos del trío, son invalorables las escenas de los tres amigos (Seth, Joe y Chester) conversando y comiendo juntos. Estas escenas están presentes en la obra de los tres autores, y la dinámica que tienen resulta de lo mas entrañable.
El libro ha generado bastante polémica, tanto por su temática como por su valor artístico, que algunos ponene en duda. Recientemente se ha traducido al español, y lo editó Ediciones La Cúpula.


Paso a contar algo de las novelas de Seth. Para eso, tengo que referirme un poco a su autor, que es un personaje de lo mas particular: tiene una gran obsesión con el pasado, es un nostálgico incurable, y por eso se viste con ropa de los años 40, detesta toda tecnología y es coleccionista de ítems antiguos. (esto se ve mucho en los cómics de Joe Matt, que lo muestra volviéndose loco por algún hallazgo coleccionable). Todo esto está muy presente en su obra.

"Clyde Fans. Book One" es una novela que aún no ha sido completaa por su autor, y creo que en ese sentido pierde mucho, ya que realmente se nota que no hay un final, un cierre. Por el contrario, apenas parece una presentacion de dos personajes: los dos hermanos dueños del negocio de venta de ventiladores que lleva el nombre de la novela. La primera parte del Book One transcurre en 1997, y nos muestra a Abe, un hombre de negocios que fue exitoso en su tiempo, ahora dando vueltas por la casa y el negocio ya cerrado, recordando el pasado y contando su historia, mencionando de vez en cuando a su hermano Simon, aparentemente mas débil e incapaz. La segunda parte de la historia (mucho mejor) nos muestra un intento de Simon de hacerse vendedor, en el año 1957.
Siempre presente el pasado, la nostalgia, y los dibujos que van contando una historia paralela. Quedo a la espera de la segunda parte.

"Wimbledon Green" es mucho mas cómica, y la verdad que me resultó super entretenida. El libro se sumerge en el mundo de los coleccionistas de tebeos, y gira en torno a un personaje misteriosos: Wimbledon Green, el mas grande coleccionista de todos los tiempos. Toda la comunidad de coleccionistas va contando algo acerca de este hombre que apareció ya constituido como el mayor coleccionista, pero que nadie conocía con anterioridad, y que tiempo después desapareció tan misteriosamente como apareció. Seth va armando la novela con retazos, pequeñas entrevistas a diferentes personas e historias que podrían leerse independientemente. Esta es una forma de narrar que posteriormente retomaría en la perfecta "George Sprott". A diferencia de ésta, "Wimbledon Green" es menos poética y mas cómica. El puñado de personajes secundarios es imperdible, especialmente un coleccionista llamado "Jonah", que se viste con ropa de los años 40, es coleccionista, añora el pasado y anda en autos anitguos... como Seth, que utiliza este alter ego para reirse de si mismo. La edición, con tapas eteladas y dibujos en dorado, es una maravilla y hace del libro un objeto a atesorar.
Excelentes autores, no dejen de leer algo de de ellos, valen la pena.

jueves, 20 de octubre de 2011

Mas libros de Jeffrey Brown.


En estos días he leído cuatro libros más de este autor, del que ya había comentado "Pequeñas cosas".
Jeffrey Brown nació en Michigan en 1975, y partió a Chicago a estudiar arte en el año 2000. Mas tarde abandonó el arte para dedicarse a los cómics, y se autopublicó su primer novela gráfica "Torpe", algo bastante habitual en el ambiente. A su tiempo logró suscitar interés de las editoriales, y así siguieron otras dos novelas gráficas "Inverosímil" y "Cualquier sencilla intimidad", las que completan la llamada trilogía de las novias. En cada una de estas novelas cuenta uno de sus noviazgos. Luego publicó otros libros, todos siempre autobiográficos, un poco mas fragmentados, que cuentan episodios de  su vida, pero siempre fieles a su estilo. 
¿Y cual es el estilo de este autor? Bueno, en primer lugar hablemos de los dibujos: Jeffrey Brown no se destaca por un dibujo impecable, ni siquiera es muy original en la forma de narrar a través del cómic. Tanto su técnica como su narración son absolutamente básicas. Incluso en algunos libros podemos ver tachones o desprolijidades. Por momentos esto me resultaba un poco molesto porque me hacía dificil entender algunas historias. Sin embargo, un vez que me sumergí en el mundo del autor, me di cuenta que esa forma rústica de contar hace a la esencia de Brown-personaje:  Un tipo absolutamente común y corriente, con una vida sencilla. Brown no pretende ser poseedor de algún talento fuera de lo común: no se considera un gran artista ni nada. Te cuenta su vida, sus amores, su adolescencia... y la sencillez de sus dibujos acompaña ese relato: íntimo, de cosas que (como dice otro dibujante, Liniers) "te pasan si estás vivo" Simplemente eso.
Así, las historias de Jeffrey Brown están llenas de momentos que tal vez no serían dignos de ser incorporados a un relato: los tiempos muertos de la espera, de conversaciones telefónicas intrascendentes, de charlas con las que no se llega a ninguna parte...
En ese sentido es irónica la elección de algnos de los títulos de sus libros. Por ejemplo, que uno de ellos se llame "Escenas imborrables" (En el original "Undeleted scenes", en clara referencia a las famosas "escenas borradas" que acompañan las ediciones de DVD). Las historias de Brown, por el contrario, están llenas de esas escenas "borradas" y al leer a este muchacho que tiene casi mi edad, pero nació en un país lejano y diferente al mío, logro rescatar esas escenas borradas de mi propia vida.
Parece que las relaciones amorosas de la juventud son mas o menos iguales en todo el mundo: Por ejemplo ¡esas conversaciones/negociaciones acerca "dónde vas a salir esta noche con tus amigos"! ¡¡¡Y luego tratar de convercer a los amigos de uno para ir a tal o cual lugar y encontrarse con el susodicho/a!!! La incomodidad de los primeros besos, momento dilatado hasta la estupidez, la espera de un llamado telefónico, los ratos con amigos y los divages "me quiere, no me quiere", las peleas o desencuentros por estupideces que después no logras recordar... 
Supongo que la gran capacidad de resucitar estos pequeños momentos tiene que ver con que Jeffrey Brown es un apasionado de lo que hace: En esa narración de lo cotidiano, siempre se lo ve con un block dibujando. Todo el tiempo. Mientras que yo como lectora aprovecho cada minuto para hojear algo, él hace lo mismo con sus dibujos. Y allí, en esos blocks, debe quedar el testimonio de todo.
Esos pequeños retazos de nada son lo que da vida a las historias de Jeffrey Brown.
Y vuelvo a la ironía de los títulos: Que uno de sus libros se llame "Inverosímil" no puede ser mas que una ironía, puesto que nada mas verosímil que lo que cuenta el autor.
Y puesto que ese es el título del libro que mas me gustó, lo elijo para abundar en mi comentario: Aquí Jeffrey nos cuenta su noviazgo con Allisyn, la chica con la que perdió la virginidad. Desde el momento en que se conocen, el laaaargo coqueteo, el demorado primer beso y el aún mas demorado encuentro sexual -incómodo y poco feliz como suelen ser- hasta la ruptura telefónica (la peor de s incorrecciones políticas del terreno amoroso, creo). Mas allá de la sencillez a la que me he referido, que hace que esta historia sea parecida a miles de otras historias, el relato logra perfilar dos personajes principales muy interesantes, especialmente el de Allisyn. A mi me gustan bastante las historias de psicópatas, de ahí que Dexter sea uno de mis ídolos... pero después de leer "Inverosímil" me quedé pensando que el daño que puede hacer una mujer histérica es igualmente devastador!!! Allisyn es una especie de monstruo mitológico de la histeria y el egoísmo, insoportable. Parece demostrar la veracidad de la creencia de que a los hombres les gustan las mujeres que los maltratan. La verdad es que el pobre de Jeffrey debe haber quedado para terapia después de semejante noviazgo...suerte que tenía su arte para hacer catarsis!!! Con decir que sobre el final de la relación, le dice que "necesita tiempo" y renglón seguido le dice que vaya a su departamento porque "aun tienes que ayudarme con la mudanza" (¡¡¿?!!). Una porquería de piba, aunque el autor/protagonista, un poco blandengue, hay que decir. Y allí radica otra de las virtudes de Brown: se muestra en toda su humanidad, con aciertos y defectos, que lo hacen creíble, cercano y entrañable.
Un tipo que no pretende ser poseedor de un talento especial, dije antes.
Pero que sin lugar a dudas lo tiene y de sobra.
Leí en un blog por ahí que su lectura es adictiva. Después de cinco de sus obras, puedo suscribir a ese comentario.

http://www.jeffreybrowncomics.com/

miércoles, 27 de julio de 2011

Mas cómics y novelas gráficas

Me reincorporo después de mis breves vacaciones bloggeras. La verdad que estoy muy atrasada con las reseñas de las novelas gráficas y cómics que ha estado leyendo ultimamente, así que aquí va un repaso de todo lo que he leído hasta ahora.



"Sin la sombra de las torres" de Art Spiegelman. Este autor es un maestro y un consagrado de los cómics. Si bien su obra "Maus" es su punto mas alto (lo elegí como lo mejor que leí en todo el 2010), estos cómics que fueron apareciendo en una publicación independiente van contando la experiencia personal del autor, residente de Manhattan y testigo directo de la caída de las Torres Gemelas. La verdad que mas allá del impactante relato del día del atentado, son muy interesantes todas las sensaciones que le quedan posteriormente y las reflexiones que llenan las viñetas. Pero más allá de lo potente que es la temática de la obra, no puedo dejar de mencionar el aspecto técnico de este cómic. Spiegelman despliega todo su talento gráfico junto con su lucidez. En una sóla página hay tantos estilos de dibujo diferentes que parece que lo hubieran  hecho cuatro o cinco personas diferentes. Además,  todo el tiempo se sale de los esquemas e innova. Realmente es un genio.
 "Afortunada" de Gabrielle Bell: Es un cómic sencillo, minimalista, que va mejorando a medida que avanza y cobrando mayor profundidad. También es una neoyorquina, que se tambalea en la cornisa de la vida adulta. El primer libro que compone "Afortunada" parece un compendio de las dificultades para encontrar alojamiento en la Gran Manzana. Posteriormente, la autora explora un poco mas profundamente en sus inseguridades, lo que vuelve mas interesante la historia.



"Ejemplo Perfecto" de John Porcellino: Un cómic autobiográfico un tanto tristón. Cuenta una parte de su adolescencia, signada por la depresión, la dificultad de encajar con el grupo de amigos. Tanto el dibujo como el tono del relato son simples, aunque no por ello menos entretenidos y poéticos. Al finalizar el cómic podemos leer un breve resumen de la vida de Porcellino, siempre perseguido por problemas de salud física y mental.




"Inolvidable" de Alex Robinson. Esta historia va de un regreso a la adolescencia. ¿Cuántas historias de gente que vuelve al pasado para revivir su adolecescencia hemos visto ya? Miles. Incuso hay una serie de TV llamada "Do Over" con esta premisa. Supongo que es algo que todos nos preguntamos ¿Volvería a hacer todo igual? En principio, entonces, esta novela gráfica acerca de un cuarentón que a raíz de un tratamiento de hipnosis para dejar de fumar vuelve a su segundo año de la secundaria, parecía una historia más de estas. Pero la verdad que me encontré con otra cosa. Por primera vez en esta clase deargumento, el personaje vuelve al pasado con un pensamiento lúcido. Observa todo nuevamente, pero con ojos de adulto, desde otro lugar, con otra sabiduría. Y allí nacen las reflexiones más interesantes. En otras historias de este tipo, la vuelta al pasado se utilizaba mas como un recurso humorístico, si bien generalmente había un aprendizaje. La novela termina con una vuelta de tuerca, cuando descubre qué es lo que tenía que encontrar en aquel pasado. Eso que le permitirá no sólo dejar de fumar, sino dar un paso adelante en su vida en otros aspectos. Muy buena.


"Una vida errante" Yoshihiro Tatsumi. Los dos voluminosos tomos que componen esta novela siguen la vida del protagonista, Hiro, un adolescente fanático de los manga, que se va haciendo un lugar en ese mundo en la época de la posguerra en Japón. Así, va ganándose un lugar como mangaka, junto a otros jóvenes de su generación. Pero justamente lo interesante es la búsqueda que hacen estos artistas, en pos de lograr que el manga deje de ser una mera historieta de entretenimiento o acción para pasar a ser algo mas. Probablemente fueron los primeros en hacer lo que hoy se conoce como "novela gráfica" (término que a muchos dibujantes de cómic les molesta, ya que parece que hiciera falta cambiar la denominación de "cómic" o "historieta" para obtener reconocimiento y respeto por esta forma de arte). Se trata de una suerte de "historia del manga" que va tejiéndose conjuntamente con la juventud del protagonista. Como punto en contra, diría que tal vez es para un lector ya muy compenetrado en el mundo de los cómics y mangas, ya que realmente la vida del joven Hiro pasaba casi completamente por el dibujo, así que la historia se concentra mucho en este tema.

Bueno, como verán, mucho cómic por aquí, y todavía tengo la biblioteca llena!!!!

Saludos

martes, 31 de mayo de 2011

Como un río. Wazem


Una historia sencilla. Un hombre vencido, que vive en la miseria, tal vez borracho, solitario, que habla con su mujer muerta... Tal vez ese borracho o loco del pueblo que todos conocemos. Los trazos del dibujo son tan rústicos como el personaje, como la cabaña en la que vive. Un día llega el hijo del visita. Y nos enteramos de su historia. Nada mas. Una buena historia. Un buen personaje, Vladimir.  Y su tristeza, que irradia una luz diferente.

lunes, 7 de marzo de 2011

Art Spiegelman. Breakdowns


Este libro es una compilación de los trabajos de juventud de Art Spiegelman, realizado por el mismo. Tiene una primera parte donde nos narra su infancia y su encuentro con el mundo de la historieta, el nacimiento de su vocación, pero también aparecen sus temas mas recurrentes, que  están presentes en toda su obra: los padres sobrevivientes del Holocausto y la madre que se suicidó cuando el era muy joven.
La segunda parte tiene algunas piezas muy buenas, como ""Prisionero del Planeta Infierno" cómic que dibujó a raíz de suicidio de su madre, y un primer esbozo de lo que después fue la genial "Maus". Hay algunas partes que son tal vez demasiado experimentales, y que sólo podrían tener un interés especial para aquellos que estén metidos en el mundo del cómic mas profesionalmente (dibujantes,por ejemplo). Sin embargo, el enorme talento de Spiegelman queda totalmente de manifiesto, por la versatilidad asombrosa de sus dibujos (en una solo página de este libros nos encontramos con cinco formas de dibujar absolutamente diferentes) y además por la visión que tvo siempre, el deseo de hacer algo diferente con la historieta, cosa que logró. Spiegelman puso a la historieta en el mapa de la mas alta cultura.
Dice Spiegelman al final de "Breakdowns" acerca de sí mismo, mirando retrospectivamente su historia: "Envidio al artista joven, nervioso y sediento de tinta que dibujó las tiras reunidas en Breakdowns hace treinta años. Al revisar ahora la obra de este delgado libro, me cuesta reconstruir el contexto -o, tal vez, la falta de contexto- en el que exploró por primera vez las posibilidades que veía en el medio que amaba. Admiro su ambición, su entusiasmo, su determinación y su delgadez. Estaba ansioso, alienado y marginado, pero tenía la arrogante certeza de que su libro sería una pieza central en la historia de la modernidad. El desinterés por parte de la mayoría de los lectores y del resto de los dibujantes no hizo más que convencerlo de que había dado con algo nuevo. En una escena de cómics underground que se enorgullecía de romper tabúes, él estaba rompiendo el único tabú que quedaba: se atrevía a considerarse artista y a considerar su medio una forma de arte."
Todo un manifiesto.

martes, 7 de diciembre de 2010

Tres novelas Gráficas: Chester Brown y Joe Matt.

Cuando leí “La vida es buena si no te rindes”, del canadiense Seth, me llamó la atención el personaje de “el amigo” Chet. Mirando en las dedicatorias, descubro que el libro estaba dedicado a su amigo Chester Brown, también dibujante. Sabiendo que la historia era autobiográfica, me puse a googlear para ver quién era este Chester Brown (los entendidos sepan disculpar, recién estoy entrando y descubriendo este mundo de las novelas gráficas). Resulta que es un dibujante e historietista tan de culto como su amigo, y que la tríada se completaba con un tercer integrante, el norteamericano Joe Matt. En esta reseña descubrí que los tres hacen cómic autobiográficos, por lo tanto el autor de un cómic es personaje en otro y viceversa. Inmediatamente quise leer las obras de Brown y Matt, y finalmente (¿gracias a quién? a Carlos...como siempre) llegaron de España los fabulosos “Nunca me has gustado” (Chester Brown) “Buen Tiempo” y “Pobre Cabrón” (Joe Matt). De mas está decir que los devoré en dos días. Son buenísimos.

¡Qué envidia tener semejante grupo de amigos! ¡Son los tres geniales!... Es un poco como la amistad de Raymond Carver, “Toby” Wolff y Richard Ford…

Cada uno en su estilo, realmente son tres talentos. Ya hablé de Seth, con su nostalgia, la profundidad y el nivel de reflexión que logra darle a sus personajes. Chester Brown es un tipo tímido y de pocas palabras. Así lo muestra Seth, y así lo muestra Joe Matt. En “Nunca me has gustado” vemos a un Chester adolescente introvertido, tranquilo, abatido por su propia timidez, que se pone en el camino de sus conquistas amorosas y hasta de su relación con su madre. Logra climas perfectos, momentos en los que nos parece escuchar las solitarias pisadas en la nieve de Chester, ver los ojos enamorados de su vecina, sentir la angustia y la frustración juvenil. Hay momentos luminosos y momentos duros, como en una película de cine independiente.

Joe Matt es otra cosa. Mucho mas humor, para morir de risa, Joe Matt es uno de esos que entregan todo. Para algunos tal vez sea demasiado. Sin haber leído a Crumb, pero a juzgar por el documental que vi hace poco, debe haber puntos de conexión entre ambos: Corrosivo, politícamente incorrecto, y escatológico.
 En “Buen Tiempo” nos cuenta un fin de semana de su niñez. Allí se pinta como un niño insoportable, cobarde, mentiroso, desleal y miedoso, lleno de mañas y fundamentalmente egoísta a mas no poder. ¡¡¡Conozca al joven Joe Matt y Burt Simpsom le parecerá un ángel!!!!!
Ya con esta introducción al "personaje" de Joe, leí “Pobre Cabrón”, compuesta de varias historias autobiográficas que fueron apareciendo en la revista Peepshow. Como adulto, Joe es igual que aquel niño. De terror. Y se asume completamente mientras nos cuenta todo con lujo de detalles: Su conflictiva vida en pareja, sus fantasías más secretas, sus rutinas de masturbación, sus encuentros amorosos frustrados: todo todo todo. Por supuesto, es tal el nivel de confesión que a su vez el hecho de contar todo en un cómic de aparición periódica le genera miles de conflictos, pues ni a su novia ni a sus amigos les gusta que Joe ventile toda su intimidad (y por consiguiente la de ellos). Así que las historias son autoreferenciales. (Me hace acordar a “Los secretos de Harry” la peli de Woody Allen, ¿se acuerdan?). Si bien es cierto que Joe Matt ES un “Pobre Cabrón”, es inevitable quererlo por su honestidad brutal y por lo mucho que nos hace reír. Puntos extras por las escenas en que Joe se reúne con sus amigos Seth y Chester... creo que ese Seth sacado de quicio con la locura de Joe es lo que mas me hizo reír. (La dinámica de los amigos me hizo acordar a “4 Segundos”, así que si algún fan lee esto, consigan YA algo de Joe Matt)
 

Un hallazgo absoluto esta Santísima Trinidad. Ojalá consiga mas libros porque cuando terminé el tercero me quedé como tristona…

Acá los tienen a los tres juntos, retratados por Joe Matt:

Y acá "los verdaderos" Chester y Joe

Algunos datos de los libros:

Nunca me has gustado. Chester Brown

Astiberri Ediciones

Título original: I never liked you

I never liked you se publicó originalmente de forma seriada en los números 26 al 30 del cómic book Yummy Fur

© 1991, 1992, 1993, 1994, 2002 by Chester Brown

© 2007, Astiberri Ediciones

1ª edición. Mayo de 2007

Traducción de Óscar Palmer

Ilustración de cubierta: Chester Brown




Pobre cabrón

Autor: Joe Matt (guión y dibujo)

Editorial: La Cúpula

Fecha de edición: febrero de 2008 [2.ª edición]

180 páginas (b/n) - 12 €

domingo, 26 de septiembre de 2010

Liniers. Te debía esta entrada.

La historia es así: Mi marido compraba el diario “La Nación” para leer el suplemento cultural. Y de cuando en cuando leíamos los chistes de “Macanudo” y coincidíamos en opinar que eran una chantada y que no tenían sentido. Bien. Pasaron unos años. Un día estábamos en una librería (creo que era la “Yenny” del Village Recoleta) y yo reparé en la tapa de “Macanudo 5”, y me pareció muy simpática. Y lo abrí. Y empecé a leer los chistes. Y me encantaron. De esa librería fuimos a otra, y leí otros chistes. Y a otra. Y a otra. Cuando volvimos al departamento le confesé a mi marido que había estado leyendo las historietas del “Chanta” y que me había cambiado de bando: Que ahora me gustaba. Al día siguiente Charly compró “Macanudo 1” y “Macanudo 2”. Y nos caímos en su mundo. En ese universo de personajes tiernos, inteligentes y que a veces te arrancan carcajadas y a veces sólo una sonrisa. Descubrimos que “Macanudo” no era para leer una tira solitaria, sino para sumergirse en esa galaxia habitada por pingüinos aburridos, ovejas locas, misteriosos hombres de negro, aceitunas cancheras, una nena de vestido celeste, una bola troglodita y Olga. Nos volvimos de ese viaje con los cinco números de Macanudo que habían sido editados hasta entonces y el libro “Conejo de Viaje” (un libro de viajes del autor, narrados en idioma de historieta…). Ahora leo siempre “Cosas que te pasan si estás vivo” en el suplemento cultural de ADN.

Es cierto que a veces peca de ser un poco agrandado, y cae demasiado en el tema de la falta de inspiración, de tanto en tanto esa suerte de diario nos deja perlitas.

Por ejemplo, cuando todos comentaban la película “Avatar”, para mí no hubo mejor reseña que esta:



Liniers logra comunicar con imagen sensaciones que hemos tenido todos, por ejemplo esto:




Y este en particular me conmovió:

En el suplemento de cultura de La Nación de hoy, leí una entrevista que Liniers le hizo a Alfredo Casero. Justamente hace pocos días leíamos que (dentro de la enorme riqueza que el formato de historieta permite) se han editado una serie de novelas gráficas que son crónicas periodísticas. Y dado que el 2010 ha sido un año de mucha historieta, creo que le debía a Liniers esta entrada, ya que es un tipo que creo está produciendo muchísimo en nuestro país (historieta tradicional, diario de viaje, “Cosas que te pasan si estás vivo” podría ser una especie de autobiografía, además edita libros de otros….). Un capo.

Para el que no conozca el mundo de Macanudo, dejo aquí una selección de uno de sus personajes. Seguro que no es el mejor, porque elegir un personaje sería imposible (¿Cómo decidirme entre Oliverio la Aceituna y Enriqueta, o el Misterioso Hombre de Negro, o Lorenzo y Teresita o los Duendecitos….?). Pero como en este blog a veces se habla de cine, elegí para ustedes mis amigos algunas tiras de “El señor que traduce los títulos de las películas”. Y aunque sea hagan como yo: Roben unos chistecitos cuando visiten una librería, o entren al blog de Liniers.




 
 


martes, 14 de septiembre de 2010

Los años del elefante. Willy Linthout. Novela Gráfica



Carl es un hombre modesto. Está casado con Simone y tiene un trabajo estable y un hijo maravilloso, a quien le une un vínculo indestructible. Sin ninguna explicación, su hijo eligió acabar con su vida. Al hacerlo, Carl lo perdió todo en un suspiro devastador.
Carl se ocupó del funeral y después volvió al trabajo. Parecía tener todo bajo control, pero pronto sería consciente de lo que había sucedido y de la profunda tristeza que le embargaba; Bart ya no estaría nunca ahí.

Poco a poco, Carl se va apartando de la realidad que le rodea.

En Holanda, Los años del elefante fue premiado con el prestigioso “Stripschapspenning” al mejor trabajo de literatura gráfica de 2007. En Bélgica, Los años del elefante fue premiado con el premio más importante que puede recibir un cómic: el premio al mejor cómic cultural belga 2008. En 2009, Willy recibió el Bronze Adhemar por toda su carrera.

La verdad es que no me gusta "matar" a los libros con mis reseñas. No es la idea, y además es demasiado fácil hacer reseñas o críticas negativas. Pero justo leí esta brillante novela gráfica después de la fallida novela "Perder" que reseñé en la entrada anterior. Y digo justo, porque se trata del mismo tema: La pérdida de un hijo y el tremendo dolor que conlleva. Dolor y locura. Pero mientras que la novela premiada por Clarín es melodramática y todos esos sentimientos parecen provenir sólo de la pluma de la autora (no de su alma), en el caso de "Los años del elefante" la pérdida, la deseperación, la imposibilidad de entender y el vacío son palpables. Carl, el protagonista sigue vivo. El hijo se murió. Carl tiene que seguir caminando por el mundo. Por un mundo que parece refregarle su pérdida a cada segundo, en las vidas de otros, en la indiferencia, en los prejuicios. La búsqueda de salvación, de cordura, es infructuosa.
Pese a lo tremendo del tema, la novela no tiene golpes bajos (en serio). La explicación a esto puede estar en  la forma en que el autor utiliza los recursos gráficos: los dibujos remiten a un cómic de historieta, y son bastante graciosos, lo que genera un contraste entre loque se cuenta y lo que se ve, que pienso que puede ser lo que contribuye a alivianar el relato. Me hace acordar un poco al historietista uruguayo Tabaré, con su personaje de Diógenes y el Linyera. Uno puede reirse con esa historieta, pero en realidad si te ponés a pensar muchos de los chistes son bastante duros...
La verdad es que me pareció una novela gráfica buenísima, un recorrido por miles de emociones, que deja una sensación final agridulce.




viernes, 13 de agosto de 2010

Dora. Comic de Minaverry

Dora, el libro, supuestamente narra el nacimiento de una heroína, de una espía cazadora de nazis. Pero hay mucho mas en esta historia.
Tres momentos clave en la vida de Dora. Tres historias. Tres lugares. Entre 1959 y 1962 Dora vive en Alemania, Francia y se da una vuelta por Argentina. Está sola. Siempre sola. Las viñetas  nos muestran paisajes urbanos desolados. Una Dora de 16 años camina por Berl{in o anda en moto por los barrios de las afueras de PArís y parece ser la única sobreviviente.
En su trabajo de archivista en un sótano, está sola. En su casa también, desde que su amiga Lotte tiene un novio americano. La madre vive lejos y el padre murió en el Holocausto. blanco y negro riguroso (no hay grises y el color aparece muy poco, en algunos mapas) dan cuenta de esa soledad y desamparo, que de a poco se va convirtiendo en independencia y libertad.
La mirada de Dora se posa también en pequeños detalles, en objetos cotidianos que nos hablan desde su mutismo. Dora pasa a máquina documentos que burocratizan el horror de la segunda guerra mundial. Hay una búsqueda personal que de a poco se convierte en compromiso con algo mas grande, en un propósito que se va haciendo claro para la protagonista.
El final es sin duda un comienzo, que nos deja esperando lo que vendrá. Aunque tal vez lo mejor de las historias de héroes y heroínas es justamente su origen.
Logrado equilibrio de buenos dibujos, buena historia y utilización de los recursos de la historieta, sumados a una buena edición, con mucho olorcito a tinta que embriaga. Para tener en cuenta.