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viernes, 6 de febrero de 2015

Libros de 2014

Siempre con idea de no dejar caer el blog, finalmente decidí hacer una única entrada con los libros que leí durante el 2014, ya que de lo contrario, la tarea titánica de escribir una reseña larga de cada uno de ellos, poner fotitos y demás, me desalentaba antes de empezar...
 
 
Yo creo que aflojé con la lectura por culpa de este libro:
 
Estaba tan, pero tan copada con la serie, que no tuve mejor idea que pedirlo prestado. Realmente se nota que George R.R. Martin participa en el guión, porque hay escenas idénticas, adémás de que el cast está buenisimo (salvando tal vez el detalle de que la mayoría de lso personajes de la novela son muy muy jovencitos y los actores no tanto). Pero es una suerte de no-lectura: capítulos cortísimos, escritos de manera super simple, a lo que sumemos que como tenés todo el universo resuelto por haber visto la serie, ni la imaginación trabaja demasiado... conclusión: Quedé medio tonta después de leerlo. Tengo ahí "Choque de Reyes" por alguna parte, pero los efectos secundarios son muy temibles. Espero la serie que me fascina...
 
Como siempre que estoy en crisis de lecturas, agarré un libro de J. Fante "Un Año Pésimo", que como siempre me encantó, me hizo reir, me conmovió. Fante es mi salvador.
 
A continuación, mi amiga Nothomb, como saben leo absolutamente todo lo que publica. En este caso, "Barba Azul", su última novelita (en este caso no autobiográfica) me pareció encantadora, aunque la tensión entre los personajes, comparativamente, no fue tan contundente como en obras anteriores. Pero es recomendable, e incluso la regalé a alguien que aún no había leído nada de esta autora, o sea, buen libro para empezar a conocerla.
 
Pero el libro que merece ser reconocido como mi regreso oficial a la lectura fue "La Hondonada" de Jumpha Lahiri.
 
La verdad que me enganché muchísimo con esta novela, al punto de dejar de hacer otras cosas y dedicarle un ratito mas a su lectura, y de desear el momento de retomarlo. He leído por allí algunas reseñas que cuestionan el final. Si, la verdad que no es para destacar el final, pero no sé si con eso llega a arruinar la novela entera...
 
Luego me clavé con "Las Ventajas de ser invisible"de Stephen Chbosky. Una vez mas el cine supera ampliamente a la literatura (casos: "Desde mi cielo", "El diablo viste a la moda" "Tenemos que hablar de Kevin"). Esta novela "juvenil" es un bodrio al lado de la genial película que hicieron basada en ella... En realidad en la adaptación al cine no se modifica casi nada de la historia, pero lo que arruina absolutamente a la novela es el narrador: un pibe ñoño y tontolón, que por momentos parece medio border. Un plomo que se entiende que no tenga amigos y no se entiende que alguien le haga caso, salvo por solidaridad. Este personaje se construyó con una falta de realismo absoluto porque no creo que un pibe de 15 años -época actual- sea tan inocentón. Parece de 8 años mentalmente en la novela. Malísima!!
 
A continuación leí la nueva novela de Ignacio Molina, autor argentino que me gusta y que pienso seguir leyendo. Esta novela "Los Puentes Magnéticos" está bien, pero me gustó menos que la anterior (ya reseñada) "Los modos de Ganarse la Vida". Lo que tengo para decir es lo siguiente: Me gusta mucho esta forma de escribir minimalista, y la constante referencia a cosas cotidianas, elegir personajes a los que no les pasa nada fantástico en particular, vidas comunes y corrientes. ¿Pero porqué esos personajes tienen que ser en sí mismos insustanciales? ¿Porqué la protagonista tiene que ser una cabeza hueca total? Todo bien, el autor está en su derecho de elegir a su personaje, pero me preocupa porque me hace acordar un poco a las películas malas de Martín Retjman, y a sus cuentos sin gracia, y termino pensando que ese tipo le hizo mucho daño a la cultura nacional, que lo ha erigido en un semidios. Una vez mas ¡El Rey está desnudo! No me gustan las películas de gente tonta, ni los cuentos, ni las novelas. (¿¿¿Alquien vio "Sábado" de Juan Villegas??? Un monumento al bodrio, un clásico como los de Ed Wood, no hay que dejar de verla como referencia a los diálogos mas tontos del mundo).
Ignacio: ¡Vos sos mucho mejor de Retjman, te lo pido por favor! Y para el que no conoce a este autor, dejo este link a un aporte que hizo en "Mundos íntimos" de la Revista Ñ. Super recomendable.
 
Bueno, a continuación vino lo que fue mi libro del año, "El Jilguero" de Donna Tart.
Me da no sé qué porque este libro realmente merece una entrada individual. Me lo compró mi marido, pero yo pensé que lo iba a tener que guardar hasta que mi hija tuviese 18 años y tuviese mas tiempo de encarar algo de 1100 páginas. Sin embargo, no pude evitar la tentación de leer las primeras hojitas¡y quedé atrapada! wow, qué libro... Desde el primer momento te sumerge en un mundo donde la ciudad de Nueva York es un personaje principal mas, junto a su protagonista. Desde el momento en que Theo y su madre suben a ese taxi, en el que hay un olor tan fuerte que se tienen que bajar... estás embelesado. Es de esas grandes historias, en las que al personaje le pasan muchas cosas y vive muchas vidas. La referencia a Dickens es inevitable pero es también una gozada para quienes nos hemos criado leyendo a ese clásico: Tanto el mundo de los huérfanos como el de los ricos tiene unas permanentes reminiscencias a "Oliver Twist" "David Cooperfield" pero también a "Grandes esperanzas". Además, la autora tene un pulso que hace que, cuando te parece que la historia está agotada, da un giro y todo cambia por completo. Es genial. Está tan pero tan bien escrito... me hizo acordar un poco a Auster la escritura. Lo leí de un tirón, y lamenté terminarlo. Quedé con ganas de mas libros así, de historias épicas (de hecho estoy leyendo "Canáda" de Ford, ahora, que está en esa onda).
Miré una entrevista en You Tube a la autora, y le preguntan porqué eligió el cuadro "El Jilguero" precisamente (es un elemento fundamental en la historia). Y dijo que una de las cosas que le encantaba de ese cuadro era que por un lado era una representación exacta de la realidad, que parecía que el pájaro estaba vivo, pero hay un sector donde el pintor deja ver el artificio, pinta con una técnica que nos recuerda, en esa breve porción, que el cuadro es una obra, no la realidad.
Creo que ella logra exactamente lo mismo con esta novela. Uno se cae en ella, y está respirando el mismo aire que los personajes, viviendo con ellos, al punto que te olvidás que estás leyendo. Pero hay un momento en que uno toma distancia y se da cuenta que ¡es un libro! wow. Un placer. Se nota que dedicó once años a escribirlo.
 
Después de semejante experiencia, seguí con una novela insustancial llamada "Cuerpos Extraños" de Cynthia Ozick.
 
Luego conseguí después de mucho tiempo, la preciosa novela "La Fórmula preferida del Profesor"  de Yoko Ogawa, que fue comentada hasta el hartazgo en todos los blogs que sigo, pero que aquí no se consigue (gracias, librería Guadalquivir, la única de Buenos Aires que trae de España!!!). Me gusto tanto como esperaba, hermosos personajes.
 
Finalicé el año con "Verano y Amor" de William Trevor, novelita linda, pero que me costó un Perú terminar, no sé porqué.
 
Y cada tanto avanzo unas paginas de mi amiga Simone de Beauvoir, "La Plenitud de la Vida" segundo tomo de sus memorias, que iré leyendo a lo largo de mi propia vida, espero poder terminarlas todas, jaja. Una maravilla Simone, la amo.
 
Eso es todo, junto a unas cuantas novelas gráficas que ya reseñaré uno de estos días.

viernes, 7 de febrero de 2014

Bestias Afuera. Fabián Martínez Siccardi.


 
 

Lo primero que hay que mencionar respecto de este librito es que fue el ganador del Premio clarín Novela 2013. Que uno de los premios mas importantes de novela del país (si no el mas importante) haya sido otorgado a esta obra, es una incógnita absoluta, o bien reveladora de que todas las sospechas que teníamos son reales. ¿No había algo mas representativo entre las mas de 600 obras que hacen llegar los escritores de Argentina y el resto de Latinoamércia a este certamen literario?

Por otra parte, ¿no se había premiado ya una novela en este mismo concurso que iba de un señor que se va a un lugar desolado en el que empiezan a ocurrir cosas raras? ("La otra Playa" de Gustavo Nielsen). Tal parece que el criterio de selección es puramente comercial, y que, agotado el policial al que diera comienzo "Las Viudas de los Jueves" (premio 2005, seguido de varias novelas policiales ganadoras asños después) Ahora, la onda viene por el lado sobrenatural... Bueno. Empecemos a escribir unas de extraterrestres o de muertos vivos! A ver si la pegamos!

Con esto dicho, y reivindicando mi derecho a ser contradictoria, por lo tanto, mas interesante que el común de las personas, tengo que reconocer que la novela, cortita y sencilla como es, logra crear un clima de aislamiento, un paisaje solitario, y -casi- unos personajes presos de su entorno. Su brevedad, una corrección en la escritura que es lo mínimo que le puede pedir al ganador de un concurso como este, y ese climax enrarecido por la nada y los fantasmas interiores te conducen con bastante ligereza al final de la historia.

Como todos los premios Clarín novela, ideal para gente que no lee nunca y se dispone a hacerlo sólo en el mes de enero.
 
Por último, dejo este link "Porqué no leer un Premio Clarín Novela" de un blog que recomiendo calurosamente "Crítica Creación", y que desde que leí este post, cada vez que se menciona el premio Clarín, me da mucha pero mucha risa. Si se quieren reir un rato, entren aquí:

jueves, 1 de agosto de 2013

Frío en Alaska. Matías Capelli

 
Esta novela la leí -para indignación de mi marido- sólo porque el autor tiene las mismas iniciales que yo (algunas de ellas, al menos) y era requisito para el reto de Meribelgica.
Se trata de un escritor argentino que desconocía, y esta es su primer novela o libro de cuentos, según se opine.
La verdad que se trata de una obra fragmentada, que está lograda en algunas partes, y en otras no tanto. El punto de vista es siempre de parte del mismo personaje, Lekman, pero las formas narrativas son diversas, y casi podría tomarse como un libro de cuentos y leer cualquier capítulo por separado, cosa que es interesante pero no del todo novedosa, ya he leído otros libros así.
Aqui lo cierto es que parece que el autor hubiera hecho diferentes ejercicios de escritura probando a ver “como le quedaba” escribir en uno u otro narrador, ora en primera persona, ora narrador omnisciente, ora en segunda persona hablando consigo mismo...Lo que es una pena porque el primer capítulo/cuento es excelente. A mí me dejó con las ganas de un libro entero.
Ese primer capítulo nos presenta a Lekman, que se encuentra separado de su novia Fernanda que está en Londres en una beca. Ella le manda regularmente los recibos de los consumos que hace diariamente, para el los presente ante la organización que le adjudicó la beca. Asi, Lekman pasa sus días ensamblando los datos que los tickets le van dando, componiendo e imaginando las rutinas de Fernanda. Su vida y sus fantasmas giran en torno a estos recibos que, veremos, tal vez no digan toda la verdad.
Muy bueno este comienzo, el resto regular.

miércoles, 3 de julio de 2013

Las Poseídas. Betina Gonzalez

Una chica nueva, Felisa Wilmer, ingresa en un colegio religioso para niñas en la zona norte de Buenos Aires. Recién llegada de Londres, Felisa se convierte en el centro de atención por su actitud rebelde y su mal comportamiento, rodeada además por el aura "poética" que le dan sus aficiones artísticas, su perfecto inglés y su carácter tan impenetrable como independiente. Al menos así la ve López, la narradora, que no tardará en hacerse amiga suya. Las dos chicas viven entre las leyendas más o menos escabrosas que se cuentan en voz baja sobre el pasado del colegio, y algunos "peligros" más reales que se encuentran en sus cercanías. Pero poco a poco López irá descubriendo la historia de Felisa, que vive con su abuela después de la muerte de su madre en un accidente, y las razones de su comportamiento excéntrico y suicida, como si estuviera «poseída» por personas de su entorno.
 

Si hay algo que me encanta, son las historias de colegios. Especialmente de internados. Aunque podría pensarse que la obra fundacional en la materia es "Jane Eyre", en mi caso creo que la fascinación proviene de unos libros que me prestaban las hijas de una amiga de mamá, protagonizados por una niña llamada Puck, que era pupila en un colegio de Suiza. Era una saga de 29 libros ("Puck colegiala" "Puck y los ladrones" "Puck y su doble") en que la protagonista y sus amigos resolvían misterios, hacían equitación en el bosque y patinaban sobre hielo en el lago cercano al colegio. Yo soñaba con ir pupila allí, pero en Viedma la única alternativa de ser pupila era ir al colegio de monjas viejas, así que me conformaba con leer.
Valga la introducción para decir que ni bien vi de qué se trataba el nuevo libro de Betina Gonzalez lo puse en mi lista de deseos.
Justamente en “Las Poseídas”, lo mejor del libro, lo mas interesante es cómo pinta la autora el mundo del colegio. El comienzo de la novela, que toma al menos un tercio de la misma, nos ubica en un colegio secundario de monjas clarisas de la ciudad de Buenos Aires, en la década de los 80, (no mucho antes de que yo misma comenzara el secundario). Ante nuestros ojos se despliegan las pequeñas miserias cotidianas de las adolescentes y sus pequeños grupos y elites, los personajes de cada una de las monjas con sus particularidades, las pequeñas leyendas y secretos del colegio. En ese escenario no alejado de cualquier otro colegio secundario, se mueve la protagonista, María de la Cruz López, a quien sus compañeras llaman “López” subrayando su falta de apellido ilustre. Siendo ella misma un tanto inclasificable, es lógico que la llegada de una nueva y enigmática alumna capte inmediatamente su atención. Siempre hay una chica nueva que agita los ánimos en estas historias, alguien que por ser de fuera no respeta esos acuerdos tácitos que  van amoldando la rutina y el delicado equilibrio de la escuela. Pero es que: ¿No hay siempre una chica o un chico nuevo así en la realidad? En el caso de la historia que cuenta López, su incorporación, y su excentricidad probablemente habrían tenido mas repercusiones, de no ser porque por esos mismos días apareció en las inmediaciones de la escuela un exhibicionista, y además una monja se fuga con el padre de una alumna. 
Es cuando la historia se aleja un poco de este universo escolar apasionante, y se concentra un poco mas en la figura de Felisa y su tortuosa historia, que la novela baja un poco su nivel. Allí aparecen algunas escenas demasiado escabrosas y teatrales, diálogos un poco mas pretensiosos y en particular la retorcida historia de Felisa que le quitan algo de ritmo e interés a la trama. Hay una parte de la novela en que López nos cuenta lo que a su vez le narró Felisa acerca de su pasado. Con pinceladas fantásticas, y una voz en primera persona (la de López) que reproduce el relato de Felisa, pero tal vez excesivamente empapada de detalles e impresiones íntimas, esta es una “historia dentro de la historia” no demasiado lograda.
Ciertamente sobre el final la autora logra marcar la diferencia entre las alumnas del colegio de las clarisas, aún frescas, aún adolescentes, y la  desangelada Felisa, lo que de alguna manera justifica la cosa truculenta, pero pienso que no está del todo lograda esta parte de la trama, y sí, en cambio la trama secundaria referida al exhibicionista.
Muy logrados los personajes, no sólo la protagonista (seguramente un alter ego de la autora, en ese sentido es bastante reveladora la descripción que hace de sí misma López) sino los secundarios. PAra mi, merece un siete.
 
 
 

viernes, 28 de junio de 2013

Rayuela, 50 años

¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
 
 
 
 
Cortazar es un autor de mi infancia y mi adolescencia. Hoy por hoy hace tiempo que no lo releo, pero sus cuentos forman parte mía y del imaginario cultural argentino.
 
Yo, entonces, en el juego de la lectura, tiré la piedra y salté cuadro por cuadro esa Rayuela que fueron los cuentos y las novelas de Julio.
 
Ahí voy:
 
Saltando con la pierna derecha. Cuadro Número 1.
Tengo cinco o seis años. Todavia no sé leer, pero lo que mas me gusta es que mi papá me cuente cuentos a la noche. Cada vez me pesa mas el analfabetismo. Quiero poder leer cuando yo quiera, lo que yo quiera. LA biblioteca de mis viejos va del piso al techo. Hace tiempo me prometí leer todos los libros. Todos. el primero será ese de allá arriba, negro, con una rayuela dibujada en el lomo.
 
Saltando con la pierna derecha. Cuadro Número 2.
Atardecer de un día de verano de 1984. Tocan la puerta de casa. Atiende mi mamá, es un colega que pasa cinco minutos, no entra a casa. Solo para avisar que falleció Julio Cortazar. Mi mamá llora silenciosamente. Esa imagen queda grabada en mi. Que un escritor pueda provocar eso en una persona me impresiona.
 
Con las dos piernas. Números 3 y 4.
Tengo doce años. Estoy aburrida. No tengo nada para leer. Pido que me compren otro mas de la Biblioteca Billiken o (lujo asiático) de la Robin Hood. Mi mamá me dice que ya estoy grande y puedo empezar a leer “otras cosas”. Saca un libro de la biblioteca de los grandes. Lo abre. Busca una página. Me dice “lee este cuento”. Es “Final del Juego” de Cortázar. Es el fin de la literatura infantil. Es el comienzo del mejor juego de mi vida.
 
Camino al cielo. Número 5.
Tengo 19 años. Estoy en la Terminal de Retiro, esperando el ómnibus que me llevará al sur para las fiestas. Hay muchos estudiantes, algunos conocidos, otros no. De pronto, por el parlante informan que los omnibs están retrasados por una manifestación. Nos agrupamos, conseguimos un lugarcito en la confitería de la terminal, nos acomodamos entre los equipajes. Alguno saca una guitarra. Conversamos, nos reimos. Pasan las horas. El parlante anuncia el arribo de nuestro ómnibus. Nos lamentamos al unísono ¡la estábamos pasando tan bien! Inmediatamente nos miramos y gritamos riendo: ¡La autopista del Sur!. Cortázar ya era parte de todos, un héroe mitológico de los jóvenes.
 
Con las dos piernas. Cuadros 6 y 7. Casi casi piso la raya y descalifico.
No me gusta la novela “Rayuela”. La empiezo y la abandono. Muchas veces. No entiendo nada.
 
Llegando. Cuadro 8.
1995. Mi mamá me recomienda que vaya a ver la obra de teatro “Rayuela”, con Virginia Innocenti en el papel de La Maga. Me encanta.
 
Tocando el cielo.
Gracias a la obra de teatro leo “Rayuela” en tiempo record. De puro agrandada, la leo entera, con el esquema propuesto por Cortázar en la primer página. En vano, porque no entiendo en absoluto ninguno de esos capítulos meta literarios, pero la novela me encanta. Después leo “El libro de Manuel” y “62, modelo para armar”. Cuando estoy leyendo “El libro de Manuel” conozco a Carlos. Dejo de tener a mis padres como únicos guías y compinches de lectura. Empiezo a leer otras cosas.

Ahora hace mucho que no leo a Don Julio.
 
Eso sí: Cuando mi hermana visitó París, lo único que le pedí fue un atado de Gauloises. Yo no fumo, pero me fumé uno a la salud de Oliveira y de La Maga.
 
Final del juego.
 
 
 

jueves, 13 de junio de 2013

Mas que Humano. Theodore Sturgeon + La invención de Morel (novela gráfica) y algunas reflexiones de una lectora que se está poniendo vieja


El futuro llegó hace rato.
todo un palo, ya lo ves.
veámoslo un poco con tus ojos.
el futuro ya llegó.
Yo voy en trenes.
no tengo donde ir.
algo me late
y no es mi corazón.
¿cómo no sentirme así?
si ese perro sigue allí.
¿que podría ser peor?
eso no me arregla.
eso no me arregla a mí.
Estás llamando a un gato con silbidos.
el futuro ya llegó.
llegó como vos no lo esperabas.
todo un palo, ya lo ves.

(Todo un palo. Los Redonditos de Ricota)
 
 
Hace tiempo me picó la curiosidad de leer a Theodore Sturgeon, y finalmente conseguí uno de sus libros mas conocidos “Mas que Humano”. Primera impresión: Muchísimo tiempo (años) sin leer ciencia ficción, o literatura de anticipación. Salvo que cuenten las novelas de Murakami. Por ende, no me considero lo que se dice una voz autorizada para opinar sobre el género.
La novela nos va presentando poco a poco a diferentes personajes, que tienen historias de vida diferentes, y en algunos casos poderes paranormales. Tanto por sus circunstancias de vida como por sus talentos, son personas que no encuentran su lugar en la sociedad (“no coengranamos”, dice una de ellos, inventando un término para esta falta de ubicuidad). Poco a poco se van conociendo, hasta que constituyen un grupo capaz de actuar como una sola persona, que utiliza las facultades físicas y mentales excepcionales de cada uno. Esto les da un poder inusitado, con el enorme riesgo de que este Ser “mas que humano” pierda la “cabeza” (es decir, uno de los componentes del grupo) sufriendo una crisis moral y ética.
 
Así toda la primera parte de la historia no va contando cómo se constituye el grupo “mas que humano” y en una historia final, lo reencontramos años después, relacionándose con seres humanos comunes, en el caso, un joven ingeniero muy inteligente.
 
Creo que una falla del libro consiste en que nos priva de varios años de la historia, de la que sólo nos enteramos por el relato de uno de los personajes. Nos perdemos una etapa interesante, que es el paso de la infancia a la adolescencia de los componentes del grupo (esto puede tener que ver con que el libro fue escrito en una época en que la adolescencia casi no existía). Como resultado de esto, todo lo que tiene que ver con la intencionalidad de los personajes, sus motivaciones, sus pasiones, que podrían haber sido interesantes, sólo las conocemos indirectamente. También de la última parte de la historia tenemos un punto de vista parcial, y se nos relatan resumidamente varios acontecimientos.
 
Lo leí bastante rápido, y ciertamente todo el mundo que plasma así como los personajes quedaron muy vívidos en mi memoria. Pero sinceramente tengo una sensación ambivalente respecto a este libro, un poco de apatía y falta de entusiasmo. Tal vez se trate de una ciencia ficción que ha envejecido un poco. Tendría que leer otro libro del autor para definir si se trata de esto, o simplemente que, siendo un buen libro, la historia no logró conmoverme del todo, por las fallas que señalé.
 
¿Será que la ciencia ficción envejeció a la par que lo hice yo? La novela de Bioy Casares, "La invención de Morel" me pareció en 1988 tan perfecta como la definiera Borges. La leí allá por los años en que tener un walk man, una videocasetera o un teléfono que en lugar de disco tuviera botones era considerado un pequeño lujo cibernético de la clase media. Épocas en que mandaba cartas "de carne y hueso" que tardaban mucho en llegar y los canales de la tele se cambiaban con una perilla redonda que hacía tracktracktrack.... No estoy nostálgica, para nada. Pero en aquellos tiempos leer una novela como la de Bioy era un subidón: la idea era loquísima y además, todavía todo era posible.
 
Hoy, como dijeron hace tiempo los Redondos "el futuro llegó hace rato". Ya sabemos por donde viene la mano, esos grandes inventos ya están entre nosotros, pero justamente por eso creo que estamos un poco mas escépticos respecto de algunas cosas... hay una pérdida de inocencia y de capacidad de asombro. Y los libros de "anticipación" tiene algo un tanto pueril. Creo que su volviese a leer "Crónicas Marcianas" (un libro que en su momento me apasionó) lo consideraría una pavada.
 
Todo esto para decir, entonces, que volver a "La Invención de Morel" 25 años después fue un poco decepcionante. La adaptación de la novela al formato historieta, sin embargo, resultó impecable.
 
 
 
Por ahora, creo, me quedo en mundos completamente fantásticos, mágicos y místicos, como el de "Game of Thrones" (impresionante esta última temporada). Allí todavía puedo sentirme un poco Alicia y olvidarme del tiempo.
 

martes, 30 de abril de 2013

El Viento que arrasa. Selva Almada

 
 
El viento que arrasa de Selva Almada fue una novela muy elogiada en el 2012 y elegida por los suplementos culturales “Ñ” y “ADN” como una de las mejores del año. Se trata de una nouvelle, corta, pero muy lograda, con personajes originales y bien pintados. Un pastor que anda con su hija por diferentes pueblos se queda varado en un paraje de la provincia del Chaco. Allí, durante las horas que pasan en compañía del mecánico y su protegido en medio de un paisaje desolado y hostil, la vida vida de todos cambiará radicalmente. Si bien es corta, la escritora logra profundidad en los personajes, imágenes nítidas de un paisaje muy particular, y diálogos creíbles. Los elogios, pues, eran merecidos.
Pequeña biografía de la autora:
Almada nació y creció en Villa Elisa (Entre Rios) en 1973, vivió en Paraná donde estudió el Profesorado de Letras y luego se trasladó a Buenos Aires. Allí, trabajó un tiempo como empleada administrativa. Ahora, además de escribir, dicta talleres de literatura y lectura y colabora con diarios y otras publicaciones.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Bahía Blanca. Martín Kohan

 Ninguna persona que yo conozca ha dicho jamás nada bueno de Bahía Blanca, y fue por eso que la elegí como destino. Quienes vivieron en ese ciudad por algún tiempo, aunque no fuese un tiempo demasiado prolongado, y en especial quienes habían nacido ahí, incluso si les había tocado irse a poco de nacer o inmediatamente después de haber nacido, reunían sin esfuerzo alguno un repertorio siempre nutrido y a menudo coincidente de argumentos que confluían en una deploración rencorosa de Bahía Blanca: el peor lugar del mundo según todos. Los mas ensañados, pero también los mas afligidos, eran los que, por las razones que fuese, la familia retentiva o las oportunidades de trabajo o la inercia de las resignaciones, seguían viviendo ahí, porque en ellos el denuesto se salteaba las meditaciones de la recapitulación y dolía como duele lo que toca.
Las razones esgrimidas solían ser, entre otras, las siguientes: el clima adverso, con entradas de fríos oceánicos comparables a las entradas de los ejércitos vencedores en las ciudades vencidas; la arquitectura casi siempre ingrata, colección de fealdades o de bellezas fallidas, que en última instancia es lo mismo, con unas pocas excepciones infaliblemente disimuladas o directamente neutralizadas por el aspecto hiriente del entorno; la presencia agobiante del clericalismo, ya fuese en lo edilicio o, peor aún, en la manera de pensar y ser de las personas, en una escala tan sólo comparable en el ámbito nacional con el temperamento de la ciudad de Córdoba, si bien en Córdoba ese incordio se diluía en el matiz de otros atractivos que en cambio en Bahía Blanca faltaban; una predilección general por el militarismo, tendencia explicada tan sólo en parte por la existencia de una importante base naval en las inmediaciones; la ideología social mas retrógrada del país, de la que el diario local, La Nueva Provincia, se erigía sin descanso en vocero y en artífice; la renuncia al mar, que en sectores de la ciudad, y dependiendo del viento, podía intuirse pero nunca verse, presentirse pero no apreciarse, lo que suponía la verdadera forma de la renuncia, renuncia de lo que podría haberse tenido y no se tiene.


Por eso la elegí. Por eso elegí Bahía Blanca.
Quise leer este libro por varias razones: primero porque como habitante de la Patagonia Argentina comparto el sentimiento de antipatía total por la ciudad de Bahía Blanca. Qué mala. Pero es así. Me causó mucha gracia la primera parte de esta novela, que en un sólo párrafo agota las razones por las cuales a nadie le gusta esta ciudad, ni siquiera a sus oriundos.

La historia es narrada desde el punto de vista de Mario Novoa, un hombre sumamente obsesivo, que no puede dejar atrás el recuerdo de su ex mujer, Patricia. Al comienzo de la novela nos enteramos que se ha instalado por un tiempo en Bahía Blanca, ciudad que, por ser una suerte de “lugar maldito” le permitirá desvincularse por completo de algo que quiere olvidar. Sin embargo, lentamente el recuerdo vuelve, y mas aún cuando se encuentra con un viejo amigo que casualmente también está en Bahía Blanca. Mas tarde Mario vuelve a Buenos Aires, donde buscará reencontrarse con Patricia.

Varias impresiones: La novela tiene dos partes muy diferenciadas, que no terminan de integrarse del todo. Da la impresión de que en unmomento el autor no supo qué mas contar sobre la permanencia de su protagonista en Bahía Blanca y lo devuelve a su Buenos Aires de origen. En un momento se cortan abruptamente todas las historias y relaciones que se venían desarrollando en Bahía Blanca. Son hilos argumentales abandonados por completo.

Me viene a la mente el escritor norteamericano John Irving, que suele hacer esto. Pero por ejemplo, en la novela “Una mujer dificil”, Irving logra una primera parte brillante, que funciona por sí misma (de hecho, la adaptación cinematográfica se limita a esta parte del libro) cosa que no llega a suceder en la novela de Kohan, que queda trunca.

Se trata de un autor que tiende a sobreescribir. Sin ser barroco en su escritura, al contrario, con economía de recursos, pero da cuenta de tantos detalles de la vida cotidiana, que muchas veces no hacen avanzar la trama en absoluto. En esta novela, el personaje es sumamente obsesivo, y probablemente ésta es la excusa. Pero por momentos se torna un poco exasperante. Por ejemplo este párrafo:

“Llegamos hasta el lugar donde dejó estacionado el auto. Un renault no muy actual, aunque tampoco muy castigado. Le faltan esos aditamentos que los vendedores llaman chiches y que se valen de la tecnología para resolver tareas nimias: que abriendo una sola puerta las otras tres puedan abrirse, que trabando una sola puerta queden trabadas las otras tres, que las ventanillas puedan bajarse o subirse con un botón y un solo dedo. Por eso, para abrir la puerta de mi lado, tengo que esperar a que Ernesto suba, se ubique y la destrabe.”

¿Hace falta tanta explicación? El detalle de que el protagonista tarde dos segundos mas en subir al auto, no altera en nada la trama, no tiene relevancia o interés alguno.

De cualquier modo, es el estilo del autor, y aclaro que su escritura es irreprochable. Hay otro momento, en que el escritor se regodea en detalles sin importancia, en un estilo que francamente me resultó ya de carácter experimental.

“..El perro que lleva la chica que se da vuelta porque le llama la atención la manera en que nos reímos es un labrador de color beige. Lo que el cartel de publicidad que está cerca de nosotros informa es que salió una nueva cerveza. Los coches que han debido deternerse porque el semáforo de esta esquina se puso en rojo son cuatro: un Chevrolet Vectra, un Volkswagen Bora, un Renault Megane, un Chevrolet Corsa.”

No sería gran cosa si no fuera porque sostiene esta forma de narrar desde la página 224 a la 232. Mas allá de que existiría una excusa argumental (la presencia de un personaje, el amigo de Mario, cuya actividad es ser continuista de cine, es decir, la persona que se ocupa de que no haya incoherencias en los detalles: que no cambie el color de los zapatos del protagonista, o si tiene la cartera en el hombro derecho que no aparezca de pronto en la izquierda, etc). Humildemente declaro que el rey está desnudo: El lector se aburre horrores durante estas tediosas nueve páginas.

Y bien, qué tengo a favor, porque en el balance general la novela me gustó: La primera parte que transcurre en Bahía Blanca está lograda, con algunos momentos cómicos y también con notas casi fantásticas. También tiene varios momentos de suspenso en los que el lector se sorprende con alguna revelación o quiere saber qué pasará a continuación. Son esos “tirones” los que hacen entretenida la lectura y conducen al lector hasta el final de una novela que, si bien implecable en su elaboración, me pareció bastante insustancial.

Si alguien quiere conocer a Martin Kohan, recomiendo la excelente “Dos Veces Junio” que me gustó mucho mas.

miércoles, 4 de julio de 2012

Pasó el otoño

Más de dos meses ausente. No escribí en el blog, pero sí estuve leyendo. Creo que además de la maternidad, el trabajo, las pocas ganas de conectarme, esta desaparición tuvo que ver con que los libros que han caído en mis manos no me motivan demasiado un comentario.
Las lecturas de estos días fueron: "Setenta acrílico, treinta lana" de Viola Di Grado, "Los Enamorados" de Alfred Hayes, "Ventajas de Viajar en Tren" de Antonio Orejudo, "Los Living" de Martín Caparrós y un cómic "Virus Tropical" de Power Paola.  Una italiana, un inglés, un español, un argentino y una ecuatoriana/colombiana. Linda mixtura.

"Setenta Acrílico, Treinta Lana" es la primer novela de la joven italiana residente en Inglaterra Viola Di Grado. Este libro tenía la desventaja de haberme generado enormes expectativas previas, y por lo tanto me resultó bastante decepcionante. Leí que a la autora se la comparaba con mi querida Amelie Nothomb, y por otra parte, el título me sugería que habría algo vinculado a la moda. Ninguna de las dos cosas: La autora no tiene nada en común con Nothomb, salvo la juventud de su debut y el hecho de que habla chino (¿¿??). Evidentemente para algunos periodistas hablar chino y hablar japonés es lo mismo o te emparenta de algún modo. En fin. En cuanto a la escritura, Di Grado adopta una suerte de pose de chica depre, de "emo" literaria, que resulta forzada. La historia no es interesante, y todo el drama parece emanar de la pura voluntad de la autora. Hay parrafadas supuestamente poéticas muy aburridas. Lo terminé de leer de compromiso, porque encaprichada pedí el libro a España. La semana pasada lo vi en la vidriera de una librería ¡¡¡de mi pueblo!!! Lo editó Emecé. Ufa.

"Los Enamorados" de Alfred Hayes. Bueno. Este libro es un tango. Un tangazo. El inglesito probablemente no se haya enterado nunca que escribió una milonga. El era un pibe que no sabía que estaba enamorado, de una percanta que me amuraste/ en lo mejor de mi vida,/ dejándome el alma herida/ y espina en el corazón,/ sabiendo que te quería, que vos eras mi alegría/ lala la lalaláaaa... y ella se fue con un otario, con uno que tenía plata... ahora toma champagne bien frappé y tiene gigoló bien bacán. Y el sufre mucho, mucho. Recién ahora se da cuenta cuánto la quería, pero no podía darle lo que ella necesitaba que era guita, por supuesto como todas las minas. ¡Menos mal que no le compró el tapadito de armiño! Una pavada, personajes de cartón con los que no me conmoví en absoluto, completamente chato todo.

Volví malísima, como podrán ver. Ahora vienen las reseñas favorables.

"Ventajas de Viajar en Tren" de Antonio Orejudo fue una bocanada de aire fresco, un libro inclasificable y divertido, original muy loco y atrapante. Una mujer viaja en tren después de haber dejado a su marido internado en un psiquiátrico. Sentado junto a ella va un personaje extraño que se ofrece a contarle su vida. Caemos así en las redes de una primer historia. Luego el personaje se va, dejando una carpeta en el asiento del tren, y la mujer, tentada, lee su contenido, lo que nos arroja a una serie de historias cortas, conectadas por la fascinacion de la indiscreción. El libro culmina con la búsqueda por parte de la mujer del propietario de la carpeta, y nuevas historias aparecerán en esta aventura. Historias dentro de historias, dentro de historias, un espiral disímil que nos deja pensando en la ficción y su tenue línea divisoria con la realidad, la mentira, los sueños y por supuesto, la locura.

"Virus Tropical" de Power Paola fue un cómic autobiográfico que me gustó muchísimo. La ecuatoriana narra su infancia y adolescencia utilizando un relato, suerte de voz en off que es acompañado y completada por las viñetas. Muy personal e intimista, y sin embargo, (una vez mas, como cada vez que se encuentra una lectura que vale la pena) es posible ver en la infancia de otro, en la adolescencia de otro, cosas de la propia vida, impresiones propias. Artístico y personal, sencillo y poco forzado. Los dibujos y el relato de Power Paola me recuerdan a Jeffrey Brown, autor que me encanta. Hace un ratito entré al blog de la autora y vi que hay otro libro, la continuación de "Virus Tropical" probablemente. Y me dieron ganas de leerlo. Y qué mejor indicador de que el primero me gustó. Otro acierto de Editorial Común, gracias Liniers.

"Los Living" de Martín Caparrós: Este año había dispuesto no leer libros largos, y con esta novela quebré un poco la regla. Pero la premisa de un protagonista nacido en el año 1974 -igual que yo- me pareció atractiva. El libro no me decepcionó en ese sentido, ya que hace una interesante pintura de la clase media argentina. O mas específicamente de la clase media argentina del Gran Buenos Aires. La vida de Nito, el protagonista, parece bastante común y corriente, aunque cada tanto tenemos unos capítulos que nos adelantan que algo raro va a suceder. Algo loco. Nito acompañará a un personaje excentrico llamado Carpanta (apellido sugestivamente similar al del autor) en una empresa de razones y objetivos indescifrables: dejar cuerpos de personas muertas, embalsamadas y agionadas con diferentes vestimentas y actitudes, en diferentes lugares de la Ciudad de Buenos Aires.
Pero ¿Cómo llegó el personaje de Nito a esto? Probablemente eso es lo mas interesante de la novela, que recién en las últimas cien de sus 430 páginas desarrolla el misterio de los "living", culminando con un epílogo que no pudo dejar de recordarme a "Las partículas elementales" o "El mapa y el territorio" de Houllebecq -con las salvedades del caso-.
En ese sentido, la novela tiene la riqueza de aunar elementos muy realistas con un desenlace muy original, no de ciencia ficción pero casi.
La contra: hay varios capítulos donde se relatan muertes con pelos y señales. La verdad que resultan bastante morbosos e impresionantes. Claro, esta era claramente la intención del autor, pero el tema es que en definitiva no siento que el libro me haya dejado una verdadera reflexión profunda sobre el tema, como sí lo hizo la brillante serie "Six feet under" o la mencionada "El mapa y el territorio" e incluso "La muerte de Iván Ilich". De modo que, al fracasar en dejar un espacio para las cavilaciones del lector, sólo queda el impacto, y por lo tanto está mas cerca de una película de cine gore que de la filosofía.


En otro orden de cosas, he aquí una foto actualizada de mi bebita!!!! Saludos y prometo retomar con mas pilas mi blog.

jueves, 19 de abril de 2012

Pinamar. Hernán Vanoli


Pinamar es una historia contada a partir de dos voces: Por un lado Lucio, a fines de 2001 y en plena crisis política y económica argentina, escribe un diario que es a la vez una larga carta a su hermano Stany que vive en el extranjero. Su escritura hace acordar a esas cartas que uno escribe sabiendo que jamás enviará, y en las cuales por lo tanto damos rienda suelta a la honestidad mas absoluta. La inteligencia y el talento de la pluma tras la voz de Lucio radican en lograr este tono de texto escrito "de un tirón" con una buena escritura. Por otro lado está Stany, el destinatario de la carta/diario, que recién lo lee diez años después, cuando vuelve al país a investigar la desaparicion de Lucio.
Son dos voces muy diferentes: mientras Lucio despotrica contra todo y contra todos, y narra sus vivencias de veinteañero-nuevo-rico-vacacionando-en-Pinamar, lo de Stany es una suerte de policial que se queda a mitad de camino. La idea, creo, de la novela, es mostrar los personajes que nos presenta Lucio en 2001 diez años después y ver en qué se convirtieron esos amigotes.
Estas dos voces dan por resultado una novela un poco despareja: Claramente es mas interesante y divertido el relato desbocado de Lucio. Políticamente incorrecto, desbordado, indignado e irreverente, no deja títere con cabeza: se declara anarquista, está indignado con su país, su clase social y los políticos. Sus impresiones son para reirse o para llorar según se prefiera  porque deja al desnudo el desastre de nuestro país. Obviamente algunas cosas que dice son inaceptables, pero aún así causa gracia. Es muy dificil transmitir con mis propias palabras a Lucio, así que me permití copiar algunas de sus perlitas. Ahí van:

Acerca de los peronistas: "Incluso en una época lleguè a salir con la hija de un famoso político peronista que asistía a un un taller literario, salí con la hija de un millonario peronista, de los peores, a esto no te lo conté, salí con la hija de un político corrupto y millonario apoyado por los amigos del peor es nada, y me da tanta vergüenza que por eso tampoco lo mencioné en terapia."
Acerca de los radicales: "Hoy decidí que apenas terminen las vacaciones voy a ponerme a averiguar un buen instituto terciario, uno de esos que cobran por un título en turismo, licenciado en turismo, técnico en turismo, o perito, da igual, da exactamente igual porque en este país corrupto los títulos no sirven para ninguna otra cosa que para que nuestros padres estén contentos, los únicos títulos que tiene este país son títulos de deuda, y no sirven para nada, es una trampa mortal, un corralote lleno de bonos basura y de basuras que sueñan con ser presidentes, y lo pueden conseguir, porque tenemos muchos presidentes y cualquier basura puede ser presidente, o intendente, hasta un cómico revisteril pretende ser presidente, un cabaretero barato para colmo afiliado al partido mas estúpido, traidor y medio pelo de la historia política mundial, la UCR, qué asco, me parece muy bien que los punteros peronistas le hayan robado sus ahorros, me parece magistral que los ladrones del conurbano hayan confiscado los ahorros de este cabaretero amoral, que se hunda, me encanta que los ahorros no sirvan para nada, que la especulación cabaretera no sirva me parece sensacional."
Acerca de Argentina: "...Esta inmundicia que para colmo se cree que tiene algo que ver con Europa..."
Acerca de la izquierda: "...a mi que soy anarquista me simpatizan las asambleas, lástima que estén infiltradas por la izquierda que se defeca encima, una verdadera lástima que las asambleas sean infiltradas por los adolescentes militantes de izquierda que leyeron dos o tres manuales de ideología y creen que no existe nada mas...el Oso defendía a esos jacobinos de cotillón, el, que estudió Comunicación en la Universidad de San Andrés, defendía a los soviets de maceta, y decía que tenían que gobernar este circo de pulgas congoleñas...”
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miércoles, 7 de marzo de 2012

Abundancia. Mori Ponsowy


Una suerte de "13, 99 euros" en clave vernácula, realismo sucio y humor en dosis exactas, este libro puedo o no gustar pero imposible que te deje indiferente.
La protagonista dela novela, llamada Mori como su autora, trabaja en una agencia de publicidad aunque desearía dedicarse a la literatura, tiene serios problemas de autoestima que la hacen estar obsesionada con su amiga Matilde a quien ve perfecta, flaca e inteligente. Es bulímica y consume cocaína para escribir una novela delirante por las noches. Todo el relato sigue el pensamiento frenético y angustiado de Mori, que en los pocos días que abarca la novela, se desbarranca por completo pero también de alguna manera logra salir de ese lugar destructivo en que se encuentra.
Salpicada de slóganes que subrayan la sociedad de consumo en la que todos coexistimos, "Abundancia" tiene también algunas reflexiones interesantes y lúcidas. Una escritura precisa, que sin perder el tono poético se luce con algunas descripciones de lugares y situaciones que le dan real encarnadura al personaje y a la historia. Probablemente mas de un lector se quede con la impresión de que la historia es autobiográfica en virtud de eso.
Un libro muy interesante, para anotar. Ganó el premio Letra Sur de novela 2010, para mas datos.

domingo, 19 de febrero de 2012

Las Primas. Aurora Venturini


Tenía ganas de leer este libro desde el año pasado, porque tiene una historia interesante. "Las Primas" ganó el Premio de Nueva novela organizado por el diario Página 12. No es un dato menor, ya que el jurado estaba integrado por Juan Ignacio Boido, Juan Forn, Rodrigo Fresán, Alan Pauls, Sandra Russo, Guillermo Saccomanno y Juan Sasturain. Esto sucedió en 2007.
Pero resulta que ahí no terminó la cosa. En 2010 la novela gana en España el Premio "Otras Voces, Otros Ámbitos", que es otorgado por un jurado constituido por cien personas relacionadas directamente con el mundo del libro. En este caso el jurado estaba integrado por Vila Matas y Jorge Herralde entre otros pesos pesados. Este premio se otorga eligiendo una entre todas las obras de ficción publicadas en España a lo largo del 2009, cuyas ventas no hayan superado los 3.000 ejemplares durante los doce primeros meses de su publicación. Un premio con una premisa muy interesante, devolver a los circuitos de distribución y comunicación, como si fuera un descubrimiento, al menos una de las obras que pasó desapercibida en el mercado editorial, teniendo en cuenta que las ventas muchas veces dependen mas de la publicidad que de la calidad literaria.
Allí fue que me enteré de la existencia de esta novela. Pero hay otra particularidad. Que la autora de esta novela, Aurora Venturini, elegida por novedosa y original tenía nada menos que 85 años.
Un personaje en sí misma, la vieja resultó ser una escritora que bien pudo haber integrado el podio de los imprescindibles argentinos, al menos a juzgar por su historia y relaciones personales. Exiliada a Francia en la década del 50, se hizo amiga de la elite intelectual: Sartre, Camus, Beuvoir y otros. Además es dueña de una obra literaria importante que nunca quiso pubicar en editoriales importantes, de allí probablemente que haya pasado desapercibida.
Me encantó Aurora que con la desfachatez de la vejez hacía declaraciones del tipo : "Yo sabía que mi novela era impecable". Así que este año compré dos libros de su autoría, "Las Primas" y "Nosotros, los Caserta".
"Las Primas" pertenece a un universo literario que a mí particularmente no me gusta. Al universo de lo grotesco, al feísmo. Cada personaje es una caricatura: La madre maestra con puntero, la hermana discapacitada babeante, la prima enana prostituta, el profesor en apariencia decente pero en realidad un degenerado, la tía virgen reprimida que ni siquiera consumó su matrimonio, el aborto clandestino seguido de muerte. Todo, cada cosa es un cliché. Y la verdad que al menos para mí no hubo humor que hiciera contrapeso. La novela está narrada por Yuna, que afirma ser retardada y por lo tanto la escritura trata de dar cuenta de eso. Con mínima puntuación, porque dice la narradora que si se detiene se vuelve loca el relato se vuelve por momentos un poco cansador.
Pero espero que se entienda que esta es mi opinión personal, y que tiene que ver con el tipo de libros que a mí me gusta. Las reseñas a este libro han sido unánimemente favorables.
Y vale la pena conocer a Venturini, por lo que les recomiendo que lean las notas que agrego como enlace.



viernes, 9 de diciembre de 2011

Rumble. Maitena Burundarena


Conocemos a Maitena por sus historietas, que nos hablan de  la vida de las mujeres y de nuestros pequeños dramas y alegrías. Sus "Mujeres Alteradas" nos desataron risas fundamentalmente porque siempre nos sentimos identificadas. Maitena sabe de matrimonio, divorcio y soltería, de amigas y de amantes, de hijos, de celulitis, de madres y suegras... de todo. Para cada cosa de la vida parece haber un chiste de Maitena. Es un humor inteligente, irónico, luminoso y tierno.
No esperen nada de eso de su primer novela. Salvo lo de inteligente.
La novela de Maitena, que como la mayoría de los primeros trabajos es autobiográfica, es mas bien oscura. Dura. Si no fuera porque la propia autora dice que se trata de una obra con un fuerte respaldo en la realidad, diría que maltrata un poco a su protagonista, inclusive.
Cuenta unos años en la vida de una adolescente que forma parte de una familia numerosa que vive en un barrio coqueto de Buenos Aires (la Recoleta), pero cuyo buen pasar económico forma parte del pasado. Con padres ausentes y unafamilia tremendamente disfuncional, la protagonista busca su lugar en el mundo afuera, con sus amigos, en la calle, conociendo gente... Y no tiene muy buena suerte...
La verdad es que se trata de una novela muy bien escrita, que se lee de un tirón. Maitena tiene talento para las imágenes, y algunas escenas del libro son increiblemente vívidas. A diferencia de la autobiografía de Beigbeder que comenté en la entrada anterior, siento que esta historia sí podría trascender lo meramente geográfico. Me hizo acordar un poco (sólo un poco) a la increíble novela "Nada" de Carmen Laforet.
Buen libro, buen comienzo en su nueva faceta. Pero, como lo advierten todas las reseñas que se han publicado, nada que ver con las historietas. Este, aunque con igual grado de talento,  es el lado oscuro de Maitena.

sábado, 18 de junio de 2011

Los Modos de Ganarse la Vida. Ignacio Molina

Dos parejas, sumergidas en la cuadrícula repetitiva de los protocolos urbanos, enfrentan y sobreviven a la mecánica de la cotidianidad. Su deriva en este universo en que todo parece fosilizado (las obligaciones, los diálogos, los desplazamientos) es el núcleo de esta novela de Ignacio Molina. Su mayor riqueza se encuentra en los intersticios por donde irrumpen leves irregularidades sobre la superficie de lo ordinario para convulsionar una estructura uniforme sólo en apariencia.
Los modos de ganarse la vida podría en una primera
instancia leerse como una epopeya de lo elemental, una hermenéutica de la rutina. Pero se trata más bien de
un entramado complejo en el que lo profundo y lo trivial confunden sus niveles, donde lo nimio y lo definitivo se fusionan hasta conformar un único discurso que encuentra su cifrado en la disección obsesiva del entorno.
Alternando puntos de vista y apoyado en la cautivante prosa que marcaba sus cuentos de Los estantes vacíos, Ignacio Molina presenta un revelador extrañamiento frente a lo más próximo.


Hace tiempo tenía curiosidad de leer este libro. Habia leído comentarios en suplementos culturales y me parecía interesante la referencia a la forma en que estaba escrito, recurriendo a lo coloquial, esto de mostrar lo rutinario. Sin embargo me daba un poco de miedo que se quedara tan sólo en eso. Y no fue así. Me gustó mucho. Trasciende con creces la rutina pero es desde allí desde donde nos muestra el cambio.
La premisa del libro es narrar la cotidaneidad, y lo hace de manera impecable, deteniéndose en pequeñas cosas con las que podemos sentirnos identificados: las empanadas de jamón y queso endurecidas que quedaron en la heladera, la espuma del dentífrico escurriendose por el lavabo, las apuestas de oficina,  las monedas para el colectivo, la forma de los pies de una mujer, la manera en va cambiando la fisonomía de la ciudad, las calles nocturnas, la espera de un colectivo....
Un libro absolutamente urbano, que respira ciudad. Que respira Buenos Aires.
Sin embargo, la novela va mas allá y se mete en un momento de crisis o de cambio en los personajes. Narrado desde el punto de vista de Luciano (primera y tercera parte, en primera persona y tal vez por eso, mucho mas intimistas y logradas) y Guillermo, dos amigos que se reencuentran después de varios años, la novela se centra en algunos meses en los que las vidas de dos parejas cambiarán, marcando tal vez el inicio de una etapa de adultez.
Siempre me resulta placentero leer compatriotas, porque hay ciertos códigos en común, especialmente en lo lingüistico, que hace que uno se sienta cómodo con la lectura. Este libro lo leí en dos días. La verdad es que me alegra encontrarme con estos nuevos talentos (Ignacio Molina nació en el 76, en una ciudad cercana a la mía, Bahía Blanca, y la editorial que publicó este libro también editó los fantásticos libros de Romina Paula) que renuevan el aire cultural de mi país.

jueves, 28 de abril de 2011

Descubriendo a César Aira

Ya va terminando el mes del cine, y les cuento que en el marco del BAFICI tuve el placer de leer por primera vez al autor argentino César Aira. Era una cuenta pendiente, ya que es un escritor acerca del cual todos hablan, lo aman o lo odian y además es muy prolífico.
Nunca me había decidido a leer uno de sus libros, porque si bien partían de premisas interesantes, parecían desmadrarse enla mitad. Al menos eso pintaba desde las contratapas o las reseñas que leía.
Pero en el BAFICI se editó una novela suya llamada "Festival" que trata justamente de eso: un festival de cine Independiente. Inspirado en su experiencia como jurado del BAFICI 2010, Aira creó un mundo que pienso alcanza a cualquier festival de cine o evento cultural, si se quiere.
Un libro que me hizo reír mucho, un libro inteligente, irónico, conocedor del mundo que pinta. Sus personajes son reales y no cabe duda: existen. Sin embargo la atmósfera de la novela no deja de ser muy particular, creo que por la forma de escribir de Aira.
La novela comienza con el arribo del director belga de culto Alec Steryx a Buenos Aires, invitado estrella del festival, “autor de filmes europeos de ciencia ficción clase B, que parecían imitar con torpeza (o cinismo) las producciones del género de los años cincuenta”. Mayúscula es la sorpresa de la comitiva que va a recibirlo al aeropuerto, conformada por el director del festival y Perla Sobietsky, devota admiradora y autora de ensayos sobre Steryx, cuando ve aparecer a su ídolo del brazo de una anciana nonagenaria, su madre. La presencia de la anciana -llena de achaques, quejosa, dominante- en el ámbito “cool” y más bien juvenil de un festival de cine independiente disparará una serie de situaciones que bordean el absurdo y el espíritu lúdico característico en la obra de Aira.
“Se proyectaron en total medio millar de películas, de todas las nacionalidades y… habría sido arriesgado decir ‘para todos los gustos’, porque siempre apuntaban más o menos al mismo gusto no convencional”, se lee en “Festival“. “El público, si bien no numeroso, era entusiasta. La ciudad entera respondía al ritmo del festival, y si en algunas funciones había apenas dos espectadores, se los podía tomar como los dos representantes, la izquierda y la derecha, del espíritu intelectual de la época”.
Nobleza obliga: No se desmadra en ningún momento, es una novela corta (tengo entendido que todas lo son) que nos va llevando entre risas y reflexiones a un final encantador y perfecto.
Si pudiera hacer de celestina, concertaría una cena entre Amelie Nothomb y Aira ¡serían la pareja perfecta!.
Bueno. Una mas a favor del BAFICI. Un autor nuevo para seguir conociendo.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Derrumbe. Daniel Guebel.


"Derrumbe" se presenta como el testimonio de un escritor que acaba de separarse y vuelca todo su dolor y la frustración que esta situación le provoca. En especial el dolor que le significa verse separado de su hija.

La novela se lee de un tirón, pero en realidad del famoso derrumbe ni nos enteramos.

En su momento no quise comprar el libro, y cuando mi marido lo trajo este año lo dejé por meses en la biblioteca. Ningún momento me parecía conveniente para enfrentarme a eso: a un derrumbe. A una crisis total.

Pero cual no fuera mi sorpresa al encontrarme con un libro bastante light, en el que el protagonista no parece tan enloquecido de dolor.

¿Qué tiene de original o diferente “Derrumbe”? Supuestamente el autor tomó un episodio de su propia vida y escribió o plasmó ese momento en clave autobiográfica, sin filtro, si siquiera cambiar los nombres de las personas involucradas. A esta modalidad se la llamó “literatura del yo”. Una forma estilizada de decir “basado en una historia real” o “como la vida misma”. Pero señores: (toc-toc ¿Hay alguien ahí Mc. Fly?) ¿Esto lo inventó Guebel? ¿Estamos todos locos? Nombro dos o tres antecedentes, de los primeros que me salen porque la lista es infinita: Marguerite Durás, Paul Auster, Amelie Nothomb, J.M. Coetzee y el mas maravilloso alter ego que haya dado a luz un escritor: El Henry Chinaski de Bukowski.

Lo más interesante del libro de Guebel publicado en 2007 por Mondadori, ha sido la polémica y los comentarios que suscitó y que aparecieron publicados en los suplementos culturales (Radar,Perfil, Revista Ñ) y otros sitios web. Todos super favorables (salvo el de Quintín, nobleza obliga) y hasta en algunos de ellos se atreven a sugerir que Guebel ha abierto una nueva puerta en el mundo literario, o algo por el estilo.

Pero a ver, a ver: busquemos alguna otra particularidad. Se supone que el libro es una suerte de desahogo, una descarga, un vómito de todo lo que al autor/protagonista se le pasa por la cabeza en el momento de crisis. Pero igual que el derrumbe, esto se queda a mitad de camino. Si bien hay partes escritas de manera tal que da la sensación de improvisación o de escritura automática, de diario íntimo, estos pasajes son cruzados por otros más estilizados, donde se narran historias de amigos del protagonista o meras divagaciones de maestro ciruela que pueden llegar a ser aburridísimas. Es decir que el ritmo de la novela es desparejo.

Me gusta que los autores se desnuden en sus libros. Y no siento que Derrumbe contenga una confesión plena, descarnada. Me pareció un libro calculador, contenido, completamente consciente de que iba a ser leído por ésos cuyos nombres no fueron cambiados.

Y no sé si para una entrega total hace falta el registro autobiográfico ¿No mostrarán más las vestiduras de la ficción? Para muestra basta un botón: Cuando terminé de leer “Agosto”, el para nada autobiográfico libro de Romina Paula, me quedé con la impresión de que había conocido lo mas profundo de la intimidad de la autora. No había duda de que Emilia (personaje) y Romina (autora) eran una misma persona, aunque sus circunstancias fuesen muy diferentes.

“Derrumbe”, entonces es un libro más, sin ninguna línea o clima o diálogo memorable, que pese a ser literatura menor se lee de un tirón, logra entretener por momentos y puede que te saque aquí y allá alguna sonrisa, ya que tiene pinceladas de humor. Porque, si es verdad qye el autor y el protagonista son el mismo, lo cierto es que el Guebel que muestra la novela es un cabron simpático.

Y seguramente por eso, ninguno de sus amigos (que escriben en suplementos culturales) se atreve a decir que el rey está desnudo.

Y está bien.

Para qué están los amigos.

martes, 5 de octubre de 2010

¿Vos me querés a mi? Romina Paula

Me gustó tanto "Agosto", la segunda novela de esta joven escritora argentina, que ahora leí su primer novela "¿Vos me querés a mí?". La protagonista, Inesia, habla con sus amigos, sus familiares, su novio o su psicóloga. Habla mucho con ella misma, también.
Inesia tiene 23 años y piensa. Mucho. Es una edad de mucha angustia (estuve ahí), de miedo, de ver a los "adultos" a los que te vas acercando y de concluir que las posibilidades de vida desplegadas son todas malas. Es una edad en la que no se encuentra salida: Al final (como sostiene Inesia) todos venimos aquí a nacer, reproducirnos y morir "...y en el medio, el cruel invento del amor...".
Por eso tal vez los mejores momentos de la novela, los mas fuertes, los mas logrados, son los capítulos en que Inesia habla con sus abuelas, o las va a visitar o reflexiona sobre la vejez.
La novela se arma con un capítulo con fluir de la conciencia y uno con diálogo. Lo cierto es que el diálogo es el punto fuerte de la autora. De hecho, en "Agosto" el fluir de la conciencia de Emilia, está escrito como un diálogo interno con la amiga muerta, y por eso (porque recurre a su arma mas poderosa) el pensamiento de Emilia está mucho mas logrado que el de Inesia. En la primera mitad de "¿Vos me querés a mí?" los capítulos donde Inesia piensa son demasiado enrevesados, como si las palabras, en definitiva, ocultaran mas que expresaran el pensamiento (Algo que mas adelante Inesia le dice a su psicóloga). Esto me hizo la lectura un tanto dispareja al principio, ya que mientras que los capítulos con diálogos son muy buenos, los otros al ser tan cripticos bajaban el nivel. 
Sin embargo, Inesia se va "desenroscando" a medida que avanza la novela. Y esos capítulos donde ella "se hace la cabeza" se van aclarando. O sea que probablemente esa cualidad "complicada" de algunos capítulos del comienzo sea una decisión de la escritora y no un problema de técnica. 
Romina Paula tiene una maestría especial para escribir diálogos, que son idénticos a la forma en que hablan los jóvenes hoy. Claro que el universo que muestra está recortado: jóvenes veinteañeros de clase media, universitarios, que viven en Buenos Aires. Pero el retrato de esa porción del mundo que elige es buenísimo.
Una autora argentina para tener en cuenta. Ideal para regalar a jóvenes.
Dejo link a página que tiene un fragmento (tal vez no lo mejor de la novela, pero....)

viernes, 17 de septiembre de 2010

Cae la noche tropical. Manuel Puig



Recién terminé de leer este libro. Manuel Puig es un autor que me gusta, sin perjuicio de que el nivel de sus libros no es muy parejo. "Boquitas Pintadas" me parece una obra maestra y lo leí como tres veces. "La traición de Rita Hayworth" me gustó pero hasta ahí, y "Pubis Angelical" me pareció malísima. Pero en Puig hay sin duda una voz personal y única, y es un maestro del dialogo. Es clarísimo que si uno quiere aprender a escribir diálogos creíbles tiene que empezar por leer a Puig. Por esa razón me interesó esta novela, cuya primera mitad está contada a través del diálogo de dos hermanas argentinas de ochenta y pico, que están solas en un departamento de Río  de Janeiro, y hablan acerca de la vida sentimental de una vecina, también argentina. Las viejas son muy simpáticas y realmente me hicieron acordar a varias viejas caprichosas que conozco.... jajaja. La segunda mitad de la novela tiene menos diálogo y es mas bien epistolar. Aquí aparecen otros personajes, y a través de la mirada de estas dos mujeres que parecen aisladas del mundo, vemos muchas aristas de la realidad de Latinoamerica. Pero la naturalidad de los dialogos, la increíble capacidad de reproducir el lenguaje oral y en particular la forma de hablar de los argentinos, es lo que mas se disfruta. Tal vez lo que se cuenta en esta novela no tiene la potencia de la historia de "Boquitas...", pero vale la pena conocer a Luci y Nidia  que cobran vida gracias al talento del autor.

Buscando sobre Puig encontré este blog, muy copado, les dejo el link: