sábado, 26 de enero de 2013

La Gran Casa. Nicole Krauss


Desde que leí "La Historia del Amor" me declaré fan incondicional de esta joven escritora estadounidense. Tenía muchas ganas de leer su última novela, y esperaba con ansias su traducción al castellano. Y la lectura de esta nueva obra no sólo no me decepcionó, sino que me pareció incluso mejor que la preciosa "La Historia del Amor". Esta es la tercer novela de Nicole Krauss y se puede ver claramente su evolución.
Del mismo modo que se estructuró "La Historia del Amor", esta novela es coral, y se va armando a través de las voces de diferentes personajes. El hilo conductor es nuevamente un objeto (en su novela anterior habia sido un libro), esta vez se trata de un escritorio enorme, casi intimidante, con diecinueve cajones de diferentes tamaños.
En un intento de contarle a mi marido lo mucho que me había gustado este libro, le dije que me hacía acordar un poco a Paul Auster, en cuanto al enorme talento narrativo y lo entretenida que resulta la lectura, sin embargo, las reflexiones que se van diseminando a lo largo del libro la convierten en una autora mas interesante aún.
Cuatro son las historias principales, pero también se recurre a la "historia dentro de la historia", de modo que nos encontramos sumergidos en un mundo donde hasta el último detalle cobra vida.
En primer lugar aparece Nadia, una escritorade cierto renombre que recibió el escritorio en préstamo de un poeta chileno, y que escribió en el casi toda su obra. A raíz de la pérdida del escritorio, su vida cambia, y surgen en ella una serie de reflexiones sobre sus relaciones personales, pero fundamentalmente (y éste es el aspecto mas rico de este personaje) sobre el oficio de escritor.
En segundo lugar aparece un abogado judío que vive en Jerusalem, y que a raíz de la muerte de su esposa se reencuentra con uno de sus hijos, con quien tenía una relación conflictiva. La verdad es que muchas veces me pareció que la relación padre-hijo varón, es sumamente complicada. Las madres e hijas tenemos nuestros conflictos, pero los canalizamos diciéndonos barbaridades, peleando, llorando y abrazandonos y besándonos después. En cambio los padres con los hijos varones parecen estar rodeados de un manot de oscuridad y silencio, de cosas no dichas y resentimientos guardados... Es una impresión, nomás, pero el personaje de este libro la refleja exactamente así que me pareció interesante y conmovedora. Por otra parte, no se deduce rapidamente cuál es la relación de estos personajes con el escritorio, y cuando lo descubrimos casi al final del libro constituye uno de esos finales impactantes.
Luego tenemos a Arthur, profesor jubilado, casado con una poeta de poca fama llamada Lotte Berg, que después de muchos años de casado descubre un secreto que le guardaba su extravagante mujer.
Finalmente, la parte tal vez mas rica narrativamente de la historia nace en la voz de una estudiante norteamericana que vive en Londres y traba amistadYoah y Leah, los excéntricos hijos de un anticuario israelí, especialista en recuperar muebles y objetos robados por los nazis en el Holocausto.
A medida que avanza cada una de las historias, queremos seguir leyendo y descubrir los nexos entre ellas, y en ese camino se desgranan nuevas historias y se delinean mas personajes, uno mas interesante que el otro.
Entretenido, profundo, poético... un libro sobre el amor, la memoria, la identidad y la condición humana.
La única contra es que no sé si en el resto del año encontraré un libro tan bueno como este.
 
Dejo a continuación un link del suplemento cultural "Ñ" para quien quiera saber algo mas de este libro

Familia Viajera

Recién llegada de Las Grutas, donde nuestra pequeña familia de cuatro se trasladó a disfrutar del verano y el mar, les cuento que hay varios viajes de familiares que me llenan de alegría.
 

 
Mi hermana Jimena y su novio Gaston llegaron el 2 de enero a España, Barcelona, a completar su rotación en medicina. Permanecerán allí dos meses, y por supuesto tienen planeado pasear por todos lados!! Me parece una oportunidad espectacular, porque significa ir un poquito menos en plan turístico, ya que estarán trabajando y conviviendo con la gente de allí. Desde ya pide de mis amigos catalanes y españoles consejitos sobre qué lugarcitos frecuentar!!!.

 
Mis padres, también irán a Europa en abril, ellos sí en plan mas turístico con una empresa de viajes y acompañados de un matrimonio muy amigo de profesores de Historia. El viaje será por España, y conocerán casi todo ese país que tanto aman. También harán un stop por París y Roma. Creo que se lo merecen y es la concreción de un sueño de toda la vida.
 
 


Finalmente, espero que los omnívoros volvamos a nuestro amado BAFICI en abril en Buenos Aires!!! Esta vez seremos tres los asistentes, así que Zoe tomará su primer avión, porque no creo sobrevivir al viajecito de 12 horas en omnibus con ella.


 
¡¡¡Que dé comienzo a la temporada de viajes!!!!!

domingo, 13 de enero de 2013

Últimos libros de 2012

Desde Las Grutas donde estoy vacacionando, reaparezco tratando de ponerme al día con las lecturas de fin de 2012.
Y ya en condiciones de hacer el balance 2012, repaso la lista de la leído y veo que a lo largo de este año no me encontré con ningún gran libro, asi que por primera vez tengo pocas ganas de hacerlo. Veremos.
Eso si: adelanto que el 2013 lo empecé con un libro espectacular!! Y que mi marido compró unos libros que pintan muuuy bien!!! Así que buenas espectativas para este año que comienza. Eso sí: Depediendo de que mi hija empiece a dormir toda la noche (ya va siendo hora).

Los últimos de 2012 son:

La delicadeza de David  Foenkinos.
Este libro me lo recomendó mi librera, cuando le comenté que andaba en búsqueda de libros ligeros y de lectura rápida. Al poco tiempo lo vi reseñado en varios blogs. Lo primero que suscitó en mí fue una reflexión: que probablemente ya no sirvo para las lecturas ligeras, aún cuando en esta etapa de mi vida, con la maternidad reclamando el 100% de mis energías. Uno se va volviendo mas exquisito con los años, creo y por eso no le pude perdonar a este libro su excesiva ligereza, que fue la razón por la que lo elegí. En fin.
De cualquier modo creo que tiene a favor para destacar un humor muy especial, lleno de ironía, que te saca sonrisas a medida que se avanza en la lectura.
La verdad es que en el marco de este blog siempre he tratado de no contar las tramas si con ello le puedo arruinar la lectura a alguien. Con este libro sucede que mejor no contar nada, porque se cuenta casi todo.
Digamos que es una historia de amor, moderna, contada con un fino humor y gran ligereza. Una historia que como diría mi suegra "no te deja nada", pero entretiene. Tal vez la razón por la cual no me terminó de convencer fue que los personajes no me resultaron simpáticos en absoluto. Foenkinos crea un personaje femenino tan idealizado (supongo que debe ser una fantasía del autor sobre la mujer ideal) que resulta insoportable. Para colmo la película hizo la intragable Audrey Tautou y sabiendo esto no pude evitar imaginármela a ella. Además, el casting es acertado.

 
"Ombligo Sin Fondo" es una novela gráfica de Dash Shaw publicada por la Editorial Común (De Liniers). A lo largo de las 720 páginas pobladas de detalles, nos cuentan un fin de semana en una casa junto al mar, en que unos ya casi ancianos padres, anuncian a sus hijos ya adultos que se divorciarán despues de 40 años de casados. Esto dispara diferentes reacciones, sensaciones y reflexiones en cada uno de los hijos. Llena de pequeñas cosas que le dan naturalidad, tiene un ritmo y un clima cinematográfico, que la acerca al cine independiente.
 
 
 
Sigo con los libros que pone a nuestro alcance la Editorial Común, y el hallazgo que signifó Monsieur Jean, un personaje entrañable, que parece una versión francesa (nacionalidad de sus autores Dupuy y Berberian) del Loco Chávez o El Negro Blanco. Un escritor solterón mujeriego y carismático, que vive en un edificio con una portera malísima y tienen amigos muy especiales. Aquí ya no estamos ante una novela gr+afica sino ante un formato mas tradicional de historietas cortas y lo largo de cada una de ellas hay cosas de la amistad, el trabajo y el amor. Tenerla en cuenta porque vale la pena conocer a Monsieur Jean, y podría ser un muy buen regalo.
 
 
El año finalizó con el segundo libro de la saga de Anne, y aquí la pequeña huerfana ya sale del abrigo de la casa de Tejados Verdes y se relaciona mas con la comunidad de Avonlea, su pueblito. Leyendo este libro observé que son muchas las historias que se van desgranando. Los personajes del pueblo y sus historias son lo mas interesante de esta novelita, aunque desde ya el personaje mas pintoresco sea el de la propia Anne. Pero Avonlea es el personaje secundario mas importante y me encontré asi reflexionando acerca de mi enorme atracción por las historias de pueblitos. Hace poco, sin ir mas lejos, escribí algo al respecto.
Y así fue que me puse a refelxionar acerca de mis pueblitos de ficción favoritos y encontré que son los siguientes (por orden de aparición en mi vida)
Macondo. Fue mi mamá quien me sumergió en el universo de Macondo, y no (como podría pensarse) con "Cien Años de Soledad" sino con un pequeño librito llamado"Isabel viendo llover en Macondo". Después vinieron "La Hojarasca" y "La mala hora" pare recién después obtener el derecho a entrar en "Cien Años de Soledad" que he releído hasta el cansancio en mi vida. Un mundo del que traigo siempre algún recuerdo,alguna refelxión, alguna imagen.
Stars Hollows, el pueblito de la Gilmore, un lugar lleno de música y color, donde hasta los problemas son adorables.
"Everwood" fue una serie preciosa de 4 temporadas, con un pueblito en medio de las montañas, el lugar perfecto para volver a empezar.
El pueblito italiano de Borgo, donde transcurre "Amarcord" (Fellini). Sus personajes delirantes y queribles en dosis iguales, hicieron que se rompiera el corazón cuando terminó esta película, en el medio de ese casamiento alucinante.
Cranford. Aunque no leí las novelas de Elizabeth Gaskell, la serie de la BBC, a la que llegué gracias a mi amigas blogeras, me constituyeron en super fan de este pueblito victoriano, lleno de viejitas soleteronas chismosas, aburridas, pero simpatiquisimas y de buen corazón.
A todos estos pueblitos mágicos se suma ahora Avonlea.
¿Y ustedes? ¿Tienen algún pueblito mas donde viva su corazón?
 
 
 

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mi hermano, artista plástico

 
 
 
Así como yo desde muy chica me incliné a los libros, y mi hermana Jimena precozmente demostró talento musical, mi hermano César es un destacado artista plástico.
Hace unos años su obra “Interior” fue seleccionada en el Salón de Artistas nóveles de Viedma, entre cientos de participantes.
 
Con su profesora y el cuadro "Interior"
 
 
Esta semana expuso en la Biblioteca de la Legislatura de Viedma tres de sus pinturas mas recientes: las que dan inicio a esta entrada, tituladas “Escaleras y Ventanas” y “Marina” y finalmente el bellísimo tríptico que hizo para su sobrina Zoe. La orgullosa propietaria lo tiene en su habitación y lo prestó para la ocasión.
 
 
Esta obra tiene un significado especial para mí, porque en el 2010 yo le pedí a César que me pintase un cuadro, con idea de que fuese la tapa de mi novela “El Idioma Inventado”, si alguna vez la publicaba. Para eso le conté un cuento infantil que aparece en la novela y que, de hecho, da título a la misma. El cuento tenía animales como protagonistas y yo, conocedora del gran amor de César por los animales, intuí que se iba a entusiasmar con la premisa. ¡Y asi fue! No sólo me hizo la tapa del libro, sino que también después hizo una versión nocturna, que el llamó “Los Animales en la noche”, el tríptico que le dedicó a Zoe (yo estaba embarazada mientras lo pintaba, y cuando se enteró que sería una nena añadió flores de color rosa)
Mis hermanos
 
 
Hablar de mi hermano siempre me resulta un poco dificil, no porque me cueste o me resulte doloroso. Al contrario, no tengo mas que sentimientos de orgullo y amor hacia él: el problema suele ser que que hay que dar demasiadas explicaciones que a esta altura a mis 38 años me resultan un poco cansadoras.
 
Mi hermano llegó cinco años después que yo, y al poco tiempo mis padres se dieron cuenta de que “algo” no andaba del todo bien: el bebé no jugaba con las manos, y mas adelante le costó mucho decir sus primeras palabras.
 
Contra el consejo del pediatra que decía que “los varocitos son mas lerdos que las nenas”, lo llevaron a especialistas en Buenos Aires que confirmaron que tenía un retraso madurativo. El diagnóstico nunca fue preciso. Me acuerdo que por mucho tiempo yo les decía a mis amiguitos que mi hemanito tenía un “problema de comunicación”, porque era en el habla donde se manifestaba su dificultad.
Nunca olvidaré el día que la palabra “discapacitado” entró en mi vida. Fue algo muy fuerte y definitivo. Mi mamá me dijo: “A partir de ahora vos no tenés que decir mas que tu hermanito tiene un problema de comunicación, sino que es discapacitado”. Creo que ese momento de asumir la realidad y ponerle la palabra precisa fue una inflexión en mi familia y en mi vida. Una vida en la que las palabras siempre pesaron fuerte.
Hubo muchos médicos, licenciados, docentes que acompañaron la tarea y la lucha de mis padres para que César tuviera posibilidades de progresar, de hacer cosas y de ser feliz.
Unos años después la familia se completó: llegó mi hermana Jimena, y su nacimiento fue curativo para todos, porque nos sacó un poco de ese mundo.
Con el tiempo los logros de César se fueron sucediendo uno tras otro y la familia casi se fue olvidando de que uno de sus integrantes era “especial”.
Así es como nos gusta pensar en César. En que es alguien especial. Especial por su ternura, por su afecto, por su paz, su solidaridad, su falta de dobleces, sus buenos sentimientos.
 
 
Pienso en mi hermano y todo lo que me viene a la mente son buenos recuerdos: baños en el mar y castillos de arena, viajes escuchando música, clases de equitación en cálidos días de otoño, tardes de invierno tomando mate, paseos por una Buenos Aires que siempre tenía algo mas escondido para mostrarnos (palomas comiendo de nuestras manos, animales fabulosos en el zoo...), asados familiares, navidades, locros del 25 de mayo...
Cuando le mostré a mi psicóloga (que también se dedica a la pintura) las fotos de los cuadros de César, me dijo que era evidente que el artista era alguien que miraba el mundo desde otro lugar.
 
 
 
Es imposible para mí, imposible para nadie saber cual es ese lugar.
Pero cualquiera que conozca a mi hermano sabe que, seguramente, se trata de un lugar mejor.
 
 
 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Bahía Blanca. Martín Kohan

 Ninguna persona que yo conozca ha dicho jamás nada bueno de Bahía Blanca, y fue por eso que la elegí como destino. Quienes vivieron en ese ciudad por algún tiempo, aunque no fuese un tiempo demasiado prolongado, y en especial quienes habían nacido ahí, incluso si les había tocado irse a poco de nacer o inmediatamente después de haber nacido, reunían sin esfuerzo alguno un repertorio siempre nutrido y a menudo coincidente de argumentos que confluían en una deploración rencorosa de Bahía Blanca: el peor lugar del mundo según todos. Los mas ensañados, pero también los mas afligidos, eran los que, por las razones que fuese, la familia retentiva o las oportunidades de trabajo o la inercia de las resignaciones, seguían viviendo ahí, porque en ellos el denuesto se salteaba las meditaciones de la recapitulación y dolía como duele lo que toca.
Las razones esgrimidas solían ser, entre otras, las siguientes: el clima adverso, con entradas de fríos oceánicos comparables a las entradas de los ejércitos vencedores en las ciudades vencidas; la arquitectura casi siempre ingrata, colección de fealdades o de bellezas fallidas, que en última instancia es lo mismo, con unas pocas excepciones infaliblemente disimuladas o directamente neutralizadas por el aspecto hiriente del entorno; la presencia agobiante del clericalismo, ya fuese en lo edilicio o, peor aún, en la manera de pensar y ser de las personas, en una escala tan sólo comparable en el ámbito nacional con el temperamento de la ciudad de Córdoba, si bien en Córdoba ese incordio se diluía en el matiz de otros atractivos que en cambio en Bahía Blanca faltaban; una predilección general por el militarismo, tendencia explicada tan sólo en parte por la existencia de una importante base naval en las inmediaciones; la ideología social mas retrógrada del país, de la que el diario local, La Nueva Provincia, se erigía sin descanso en vocero y en artífice; la renuncia al mar, que en sectores de la ciudad, y dependiendo del viento, podía intuirse pero nunca verse, presentirse pero no apreciarse, lo que suponía la verdadera forma de la renuncia, renuncia de lo que podría haberse tenido y no se tiene.


Por eso la elegí. Por eso elegí Bahía Blanca.
Quise leer este libro por varias razones: primero porque como habitante de la Patagonia Argentina comparto el sentimiento de antipatía total por la ciudad de Bahía Blanca. Qué mala. Pero es así. Me causó mucha gracia la primera parte de esta novela, que en un sólo párrafo agota las razones por las cuales a nadie le gusta esta ciudad, ni siquiera a sus oriundos.

La historia es narrada desde el punto de vista de Mario Novoa, un hombre sumamente obsesivo, que no puede dejar atrás el recuerdo de su ex mujer, Patricia. Al comienzo de la novela nos enteramos que se ha instalado por un tiempo en Bahía Blanca, ciudad que, por ser una suerte de “lugar maldito” le permitirá desvincularse por completo de algo que quiere olvidar. Sin embargo, lentamente el recuerdo vuelve, y mas aún cuando se encuentra con un viejo amigo que casualmente también está en Bahía Blanca. Mas tarde Mario vuelve a Buenos Aires, donde buscará reencontrarse con Patricia.

Varias impresiones: La novela tiene dos partes muy diferenciadas, que no terminan de integrarse del todo. Da la impresión de que en unmomento el autor no supo qué mas contar sobre la permanencia de su protagonista en Bahía Blanca y lo devuelve a su Buenos Aires de origen. En un momento se cortan abruptamente todas las historias y relaciones que se venían desarrollando en Bahía Blanca. Son hilos argumentales abandonados por completo.

Me viene a la mente el escritor norteamericano John Irving, que suele hacer esto. Pero por ejemplo, en la novela “Una mujer dificil”, Irving logra una primera parte brillante, que funciona por sí misma (de hecho, la adaptación cinematográfica se limita a esta parte del libro) cosa que no llega a suceder en la novela de Kohan, que queda trunca.

Se trata de un autor que tiende a sobreescribir. Sin ser barroco en su escritura, al contrario, con economía de recursos, pero da cuenta de tantos detalles de la vida cotidiana, que muchas veces no hacen avanzar la trama en absoluto. En esta novela, el personaje es sumamente obsesivo, y probablemente ésta es la excusa. Pero por momentos se torna un poco exasperante. Por ejemplo este párrafo:

“Llegamos hasta el lugar donde dejó estacionado el auto. Un renault no muy actual, aunque tampoco muy castigado. Le faltan esos aditamentos que los vendedores llaman chiches y que se valen de la tecnología para resolver tareas nimias: que abriendo una sola puerta las otras tres puedan abrirse, que trabando una sola puerta queden trabadas las otras tres, que las ventanillas puedan bajarse o subirse con un botón y un solo dedo. Por eso, para abrir la puerta de mi lado, tengo que esperar a que Ernesto suba, se ubique y la destrabe.”

¿Hace falta tanta explicación? El detalle de que el protagonista tarde dos segundos mas en subir al auto, no altera en nada la trama, no tiene relevancia o interés alguno.

De cualquier modo, es el estilo del autor, y aclaro que su escritura es irreprochable. Hay otro momento, en que el escritor se regodea en detalles sin importancia, en un estilo que francamente me resultó ya de carácter experimental.

“..El perro que lleva la chica que se da vuelta porque le llama la atención la manera en que nos reímos es un labrador de color beige. Lo que el cartel de publicidad que está cerca de nosotros informa es que salió una nueva cerveza. Los coches que han debido deternerse porque el semáforo de esta esquina se puso en rojo son cuatro: un Chevrolet Vectra, un Volkswagen Bora, un Renault Megane, un Chevrolet Corsa.”

No sería gran cosa si no fuera porque sostiene esta forma de narrar desde la página 224 a la 232. Mas allá de que existiría una excusa argumental (la presencia de un personaje, el amigo de Mario, cuya actividad es ser continuista de cine, es decir, la persona que se ocupa de que no haya incoherencias en los detalles: que no cambie el color de los zapatos del protagonista, o si tiene la cartera en el hombro derecho que no aparezca de pronto en la izquierda, etc). Humildemente declaro que el rey está desnudo: El lector se aburre horrores durante estas tediosas nueve páginas.

Y bien, qué tengo a favor, porque en el balance general la novela me gustó: La primera parte que transcurre en Bahía Blanca está lograda, con algunos momentos cómicos y también con notas casi fantásticas. También tiene varios momentos de suspenso en los que el lector se sorprende con alguna revelación o quiere saber qué pasará a continuación. Son esos “tirones” los que hacen entretenida la lectura y conducen al lector hasta el final de una novela que, si bien implecable en su elaboración, me pareció bastante insustancial.

Si alguien quiere conocer a Martin Kohan, recomiendo la excelente “Dos Veces Junio” que me gustó mucho mas.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Las Tumbas de Atuan. Ursula K. Le Guin

 
Desde que vi la película “El club de lectura de Jane Austen” me quedé interesada en conocer mas sobre la autora Ursula K. Le Guin. No se si acuerdan que uno de los integrantes del club insiste en recomedar sus obras.
 
Últimamente no tengo mucho tiempo para leer, ya que Zoe es un torbellino y mientras ella está despierta, yo tengo que tener mil ojos, manos y piernas, porque se mete en todo y reclama el 100% de mi atención. Mi momento es cuando ella duerme, pero entonces yo también estoy cansada, por lo que necesito un libro que sea de lectura ligera y muy entretenido para no abandonarlo a las pocas páginas (o párrafos).
Asi fue que me puse en la búsqueda de “Los cristales soñadores” que me recomendó un visitante del blog, pero no lo conseguí. Tampoco se consigue el primer tomo de la saga “Historias de Terramar” de Ursula K. Le Guin, pero por las dudas me compré el segundo volumen “Las Tumbas de Atuán”. Y me gustó mucho. La verdad que no sentí que me perdiera de nada empezando por este libro, que está contado desde el punto de vista de una niña llamada Tenar, que desde muy pequeña fue señalada como la reencarnación de la Primera Sacerdotisa de las Tumbas de Atuán, lugar donde se rinde culto a divinidades oscuras. Inmediatamente te sumerges en el mundo pintado por la autora, que incluye (al mejor estilo Tolkien, con quien se la relaciona) mapas y planos, idiomas extraños, magia y criaturas de diversa índole. Me gustó tanto que me bajé “Un mago de terramar” (el primer volumen) en PDF y lo leeré en ese formato, ya que no consigo la edición impresa.

Buscando fotos para esta entrada descubri que hay una miniserie. Parece bastante clase B pero probablemente la curiosidad hará que la vea...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Blankets. Craig Thompson


Nuevamente un cómic autobiográfico, esta vez del norteamericano Craig Thompson que nos cuenta una parte de su infancia y su primer amor adolescente.

Lo que me impresiona de esta historia es que abunda en detalles sensoriales y pequeños momentos, que me hicieron recordar experiencias propias olvidadas.

Parece que para ser un dibujante y guionista de cómics y novelas graficas hay que tener una infancia traumática y triste, lo que parece haber sido el caso de Craig cuya familia era exageradamente religiosa, el niñero abusa de el y de su hermano, le pegaban en la escuela los matones y otras perturbaciones. En un campamento religioso conoce a Raina, una chica con una familia tan fanática como la suya, y se enamora de ella, comenzando una relación a larga distancia. Un momento muy interesante de la historia es la visita de dos semanas que Craig hace al hogar de Raina en Michigan, donde conoce a su familia.

Una historia linda, poética por momentos, sobre hacerse adulto y todo el dolor y la alegría que eso implica.

 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Series: "Once upon a time"

 
Este año incorporé una nueva serie a mis favoritas, la fantástica “Once Upon a Time” que cuenta la historia de un pequeño pueblo donde viven todos los personajes de las historias de ficción... que merced un maléfico hechizo de la madrastra de Blancanieves desconocen su verdadera identidad. Viven hace 28 años en este mundo (el nuestro) donde “no hay magia ni finales felices”, y la única que puede romper el maleficio es la hija de Blancanieves y el Príncipe Encantado, encarnada por Jennifer Morrison (ex "Dr. House"), que por supuesto no cree una palabra de todo esto.
Un dato interesante a tener en cuenta es que la serie la hacen “los mismos que hicieron Lost” (no sé si se refieren a creadores, guionistas, productores, director o qué) y eso se nota muchisimo en la manera en que está contada la historia... y en la manera que se está complicando todo en la segunda temporada que ya comenzó y que estoy viendo gracias a las artes mágico/tecnológicas de mi marido.
 
En la primer temporada teníamos en cada capítulo el avance de la historia en la actualidad, en el pueblito llamado Storybrooke, Main y flashbacks hacia el pasado de los personajes en el mundo fantástico. Así conocemos versiones alternativas de las historias de Blancanieves, Pepe Grillo, Hanzel y Gretel, Caperucita, el Sombrerero Loco y otros mas. La historia mas importante, por supuesto, es la de Blancanieves, o mas correctamente, la de su madrastra (encarnada por una actriz, Lana Parrilla, que tiene un look de mala de novela latinoamericana impresionante, solo le falta el peinado abultado y el maquillaje exagerado) y las razones que la llevaron a conjurar el tremendo hechizo que llevó a todos los personajes a Storybrooke.
 
 
 
No voy a arruinarle la serie a quien no la vio, pero les diré que el final de la primer temporada es muy bueno, y que la segunda se complica un poco: Tenemos personajes en la actualidad en Storybrooke, otros en la tierra de la fantasía y además los racontos del pasado. Pero así como se complica se pone mas interesante, porque los personajes, en particular el de la malvada madrastra, van tomando cada vez mas profundidad.
 
El tema de los cuentos de hadas se ha puesto muy de modo ultimamente. Así es que también hay una serie llamada "Grimm" que no me enganchó para nada, y películas como "Blancanieves y el Cazador", "Espejito Espejito" y "Caperucita Roja". De todo, lo mejor me parece esta serie, que tiene el aditamento de no tener límites: Cualquier personaje de ficción puede aparecer, mientras esté en un libro: así por ejemplo tenemos a Mulan interactuando con la Princesa Aurora (en la piel de la actriz Sarah Bolger, que hizo de Maria Estuardo en "Los Tudor" y empiezo a pensar que es una amarga en la vida real, ya que mas o menos le da la misma onda a la Bella Durmiente), el Capitán Garfio y no me extrañaría que aparezca alguno de Las Mil y Una Noches, Dorothy del Mago de Oz y hay un médico misterioso que no sé si no es Frankestein...Todo con un súper casting, que incluye a varios ex Lost...
 
Bueno, muy entretenida, espero que no la echen a perder como hicieron con "Lost"... ¡Ah! y chicas: en la segunda temporada nos reivindicaron: entre tanta princesa, pusieron un Capitán Garfio que es un BOMBON.
 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Las Horas Distantes. Kate Morton.

 

Este es el segundo libro de la autora australiana que cae en mis manos. “El Jardín Olvidado” me había gustado. Claro que con reservas, por tratarse de una autora best seller, y que para colmo reclama para sí la herencia de Jane Austen y Dickens (¡atrevida!). La verdad que un poco me convenció mi librera (¡AHORA TENGO LIBRERA!) y le agradezco, porque este libro me gustó mucho mas que el anterior, me pareció muy bien escrito. Particularmente sentí que estaban muy bien los personajes, a los que llegué a imaginar con todo detalle. Personajes complejos, con dobleces y secretos, muy interesantes. La verdad que el personaje mas flojo, mas de cartón, es justamente el de la narradora. Pienso que hay cierta identificación de la autora con el personaje de la narradora (su pasión por la literatura, sus preferencias literarias, etc) que puede haber contribuido a que el personaje mostrase un poco menos de complejidad y profundidad que los demás. La historia, con una mansión decadente llena de secretos bien guardados, que va desplegando aquí y allá vueltas de tuerca, mantiene el interés. Y hay un mundo, el de la posguerra y el de esa casa, que queda presente en el lector.
La narradora, Edie, es una treintañera recién separada con una relación un poco conflictiva con su madre, una mujer bastante hermética. Un día llega a manos de su madre una carta que había sido enviada muchísimos años antes y que llevaba mas de medio siglo en una saca de correos olvidada. A raíz de esta correspondencia, su madre revela una parte de su vida que Edie desconocía: que cuando era niña había pasado una temporada en un castillo llamado Milderhurst, situado en Kent (Inglaterra). Casualmente poco tiempo después Edie va a ese lugar y conoce a sus habitantes: las tres hermanas propietarias, ya ancianas, hijas de un escritor que resultaba ser el autor de su libro de cuentos favorito de la infancia “El Hombre de Barro”. El descubrimiento de Edie de esta parte de la infancia y el pasado de su madre, así como la relación que trabará con las hermanas, sacará a la luz secretos de todo tipo y tendrá un efecto muy importante en su vida.
Narrada desde varias épocas, la historia va tomando forma, pero lo oculto no se revelará hasta muy avanzada la novela. La casa decandente, como un personaje mas de la historia y la obsesión, el vínculo que sus habitantes forjan con ella, me hizo acordar muchísimo a la genial “El Ocupante”.
Entretenido y bien escrito. Vale a pena. Anotar para regalar.

sábado, 11 de agosto de 2012

Ane la de Tejados Verdes... un espíritu afín....Mas festejo de Día del Niño y premio

Este libro era una asignatura pendiente de mi infancia. Los recuerdos que me trajo su lectura lo convierten en una ocasión ideal para conmemorar el Día del Niño.
Confieso que he sido fanática de Louise May Alcott, lloré cuando terminó la saga de "Mujercitas", que pasé de "8 primos" a "Rosa en Flor", de "Una chica a la antigüa" a "Una chica a la antigüa se enamora", que seguí a Heidi hasta que se casó con Pedro y tuvo mellizos... Que acompañé a Sissi en por lo menos cinco tomos... en fin: confieso ser fan de las historias "de época" y mientras mas pastorales mejor. No cesa de sorprenderme el debate acerca de las sagas juveniles, como si fueran cosa nueva.
Sin embargo, pese a mi voracidad literaria, nunca había podido leer "Anne, la de Tejados Verdes".  Nunca pude conseguir los libros. Por eso cuando me llegó un mail de la Libreria Santa Fé que me anunciaba su reedición por Editorial Emecé (que en adelante editará todos los tomos de la saga) ni lerda ni perezosa lo compré.
Resultado: Me enamoré de esta pelirroja extremadamente charlatana, soñadora, distraída y atolondrada, presa de su imaginación desbocada, fanática de la moda y que sueña con ser linda antes que buena, detesta el álgebra, y siempre está buscando entre la gente que la rodea "almas gemelas" o "espíritus afines"
¡Qué parecida es a mí cuando era chica! Les cuento que quienes me conocen "en carne y hueso" siempre me hacen bromas por lo charlatana que soy. Pero cuando era chica era peor aún... con decirles que mi sobrenombre en la escuela primaria era "LU15 Radio Viedma" ¡¡¡el nombre de una radio local!!!! Y mi mamá recuerda que los reportes de las maestras eran muy buenos, con la salvedad de que "charlaba mucho". Incluso las pobres docentes tratando de sosegarme me sentaban junto a niños que no emitían palabra: ¡¡peor!! Mas oportunidad para hablar yo.
En cuanto a la imaginación... bueno, mi amiga Silvina (bióloga hoy de profesión y una mente mucho mas práctica y científica que la mía) siempre recuerda entre risas que llegaba a buscarme para jugar y me encontraba sumida en un mar de lágrimas porque al protagonista de "Mi Planta de Naranja Lima" los reyes no le habían traído nada, por ejemplo. Ella era mi cable a tierra y mi Diana personal. ¡Pobre! Me aguantó tantas cosas: Yo le mentía permanentemente aunque sin mala intención: me imaginaba cosas y se las contaba como si fueran verdaderas... Durante un año entero le leí cartas de amor que un vecino mayor que nosotras le enviaba a su novia... todas confeccionadas por una servidora (y bastante atrevidas, además). ¡Cuál no fuera su desilusión cuando confesé! Es el día de hoy que me lo echa en cara. (Ahora que lo pienso Silvina fue mi primera lectora). Ella también sufría mi devoción por los libros, al punto que cuando me escuchaba golpear la puerta de su casa corría a esconder las revistas porque sino corría el riesgo de que yo me instalara a leer en su cuarto sin darle ni la hora.

Muchas chicas declaran ser "Susanitas" o "Mafalditas", otras dicen ser pintada la imagen de Jo, la hermana varonera de "Mujercitas". Finalmente tenemos a las Lizzie Bennet: Aunque con cada uno de ellos comparto un pedacito de mi alma, renuncio a la identificación con todos estos amados personajes: Permitanme declararme heredera de Anne, la de Tejados Verdes.
Y se me ocurrió, conmemorando al niño que fuimos todos, entregar el premio "Espíritus Afines" a algunos de mis visitantes mas queridos. Ahí va:
En primer lugar sin duda le tengo que otorgar el premio a Luciana, del blog "Orgullo y Prejuicio" con quien comparto tantísimas lecturas y pasiones: por los clásicos, por Jane Austen, las Brönte, y miles de autores mas, pero también por las sagas adolescentes, películas y series... Luciana es tan omnívora como yo y eso me encanta!!!!!!!
A Guacimara, del blog "Other Side Soul Mate" con quien tal como lo dice el nombre de su blog pudimos encontrarnos, almas gemelas, a través del óceano..
A Patricia, con quien empecé compartiendo libros y labores y terminé sin pensarlo empecé a compartiendo las pequeñas y grandes alegrías de la maternidad.
A Laura, con quien me encantaría viajar e ir al teatro!!! y a María, con quien iría a tomar el té y a esas librerías que descubre...
A Ale, Bibliobulimica, visitante regular de este espacio, que siempre trae buena onda.
Les daría el premio sin dudarlo a Mario y Oesido, amigos con quienes he compartido lecturas y gracias a quienes he conocidos autores buenisimos o tengo datos para el futuro... pero me parece que los hombres mucho no gustan de estas cursilerías.
A todos:
Feliz Día del Niño!!!!!! Porque sin ese niño que ayer leía  Verne o Mujercitas a la hora de la siesta, no seríamos los lectores de hoy... y seguramente seríamos un poquito menos felices.