viernes, 28 de junio de 2013

Rayuela, 50 años

¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
 
 
 
 
Cortazar es un autor de mi infancia y mi adolescencia. Hoy por hoy hace tiempo que no lo releo, pero sus cuentos forman parte mía y del imaginario cultural argentino.
 
Yo, entonces, en el juego de la lectura, tiré la piedra y salté cuadro por cuadro esa Rayuela que fueron los cuentos y las novelas de Julio.
 
Ahí voy:
 
Saltando con la pierna derecha. Cuadro Número 1.
Tengo cinco o seis años. Todavia no sé leer, pero lo que mas me gusta es que mi papá me cuente cuentos a la noche. Cada vez me pesa mas el analfabetismo. Quiero poder leer cuando yo quiera, lo que yo quiera. LA biblioteca de mis viejos va del piso al techo. Hace tiempo me prometí leer todos los libros. Todos. el primero será ese de allá arriba, negro, con una rayuela dibujada en el lomo.
 
Saltando con la pierna derecha. Cuadro Número 2.
Atardecer de un día de verano de 1984. Tocan la puerta de casa. Atiende mi mamá, es un colega que pasa cinco minutos, no entra a casa. Solo para avisar que falleció Julio Cortazar. Mi mamá llora silenciosamente. Esa imagen queda grabada en mi. Que un escritor pueda provocar eso en una persona me impresiona.
 
Con las dos piernas. Números 3 y 4.
Tengo doce años. Estoy aburrida. No tengo nada para leer. Pido que me compren otro mas de la Biblioteca Billiken o (lujo asiático) de la Robin Hood. Mi mamá me dice que ya estoy grande y puedo empezar a leer “otras cosas”. Saca un libro de la biblioteca de los grandes. Lo abre. Busca una página. Me dice “lee este cuento”. Es “Final del Juego” de Cortázar. Es el fin de la literatura infantil. Es el comienzo del mejor juego de mi vida.
 
Camino al cielo. Número 5.
Tengo 19 años. Estoy en la Terminal de Retiro, esperando el ómnibus que me llevará al sur para las fiestas. Hay muchos estudiantes, algunos conocidos, otros no. De pronto, por el parlante informan que los omnibs están retrasados por una manifestación. Nos agrupamos, conseguimos un lugarcito en la confitería de la terminal, nos acomodamos entre los equipajes. Alguno saca una guitarra. Conversamos, nos reimos. Pasan las horas. El parlante anuncia el arribo de nuestro ómnibus. Nos lamentamos al unísono ¡la estábamos pasando tan bien! Inmediatamente nos miramos y gritamos riendo: ¡La autopista del Sur!. Cortázar ya era parte de todos, un héroe mitológico de los jóvenes.
 
Con las dos piernas. Cuadros 6 y 7. Casi casi piso la raya y descalifico.
No me gusta la novela “Rayuela”. La empiezo y la abandono. Muchas veces. No entiendo nada.
 
Llegando. Cuadro 8.
1995. Mi mamá me recomienda que vaya a ver la obra de teatro “Rayuela”, con Virginia Innocenti en el papel de La Maga. Me encanta.
 
Tocando el cielo.
Gracias a la obra de teatro leo “Rayuela” en tiempo record. De puro agrandada, la leo entera, con el esquema propuesto por Cortázar en la primer página. En vano, porque no entiendo en absoluto ninguno de esos capítulos meta literarios, pero la novela me encanta. Después leo “El libro de Manuel” y “62, modelo para armar”. Cuando estoy leyendo “El libro de Manuel” conozco a Carlos. Dejo de tener a mis padres como únicos guías y compinches de lectura. Empiezo a leer otras cosas.

Ahora hace mucho que no leo a Don Julio.
 
Eso sí: Cuando mi hermana visitó París, lo único que le pedí fue un atado de Gauloises. Yo no fumo, pero me fumé uno a la salud de Oliveira y de La Maga.
 
Final del juego.
 
 
 

jueves, 13 de junio de 2013

Mas que Humano. Theodore Sturgeon + La invención de Morel (novela gráfica) y algunas reflexiones de una lectora que se está poniendo vieja


El futuro llegó hace rato.
todo un palo, ya lo ves.
veámoslo un poco con tus ojos.
el futuro ya llegó.
Yo voy en trenes.
no tengo donde ir.
algo me late
y no es mi corazón.
¿cómo no sentirme así?
si ese perro sigue allí.
¿que podría ser peor?
eso no me arregla.
eso no me arregla a mí.
Estás llamando a un gato con silbidos.
el futuro ya llegó.
llegó como vos no lo esperabas.
todo un palo, ya lo ves.

(Todo un palo. Los Redonditos de Ricota)
 
 
Hace tiempo me picó la curiosidad de leer a Theodore Sturgeon, y finalmente conseguí uno de sus libros mas conocidos “Mas que Humano”. Primera impresión: Muchísimo tiempo (años) sin leer ciencia ficción, o literatura de anticipación. Salvo que cuenten las novelas de Murakami. Por ende, no me considero lo que se dice una voz autorizada para opinar sobre el género.
La novela nos va presentando poco a poco a diferentes personajes, que tienen historias de vida diferentes, y en algunos casos poderes paranormales. Tanto por sus circunstancias de vida como por sus talentos, son personas que no encuentran su lugar en la sociedad (“no coengranamos”, dice una de ellos, inventando un término para esta falta de ubicuidad). Poco a poco se van conociendo, hasta que constituyen un grupo capaz de actuar como una sola persona, que utiliza las facultades físicas y mentales excepcionales de cada uno. Esto les da un poder inusitado, con el enorme riesgo de que este Ser “mas que humano” pierda la “cabeza” (es decir, uno de los componentes del grupo) sufriendo una crisis moral y ética.
 
Así toda la primera parte de la historia no va contando cómo se constituye el grupo “mas que humano” y en una historia final, lo reencontramos años después, relacionándose con seres humanos comunes, en el caso, un joven ingeniero muy inteligente.
 
Creo que una falla del libro consiste en que nos priva de varios años de la historia, de la que sólo nos enteramos por el relato de uno de los personajes. Nos perdemos una etapa interesante, que es el paso de la infancia a la adolescencia de los componentes del grupo (esto puede tener que ver con que el libro fue escrito en una época en que la adolescencia casi no existía). Como resultado de esto, todo lo que tiene que ver con la intencionalidad de los personajes, sus motivaciones, sus pasiones, que podrían haber sido interesantes, sólo las conocemos indirectamente. También de la última parte de la historia tenemos un punto de vista parcial, y se nos relatan resumidamente varios acontecimientos.
 
Lo leí bastante rápido, y ciertamente todo el mundo que plasma así como los personajes quedaron muy vívidos en mi memoria. Pero sinceramente tengo una sensación ambivalente respecto a este libro, un poco de apatía y falta de entusiasmo. Tal vez se trate de una ciencia ficción que ha envejecido un poco. Tendría que leer otro libro del autor para definir si se trata de esto, o simplemente que, siendo un buen libro, la historia no logró conmoverme del todo, por las fallas que señalé.
 
¿Será que la ciencia ficción envejeció a la par que lo hice yo? La novela de Bioy Casares, "La invención de Morel" me pareció en 1988 tan perfecta como la definiera Borges. La leí allá por los años en que tener un walk man, una videocasetera o un teléfono que en lugar de disco tuviera botones era considerado un pequeño lujo cibernético de la clase media. Épocas en que mandaba cartas "de carne y hueso" que tardaban mucho en llegar y los canales de la tele se cambiaban con una perilla redonda que hacía tracktracktrack.... No estoy nostálgica, para nada. Pero en aquellos tiempos leer una novela como la de Bioy era un subidón: la idea era loquísima y además, todavía todo era posible.
 
Hoy, como dijeron hace tiempo los Redondos "el futuro llegó hace rato". Ya sabemos por donde viene la mano, esos grandes inventos ya están entre nosotros, pero justamente por eso creo que estamos un poco mas escépticos respecto de algunas cosas... hay una pérdida de inocencia y de capacidad de asombro. Y los libros de "anticipación" tiene algo un tanto pueril. Creo que su volviese a leer "Crónicas Marcianas" (un libro que en su momento me apasionó) lo consideraría una pavada.
 
Todo esto para decir, entonces, que volver a "La Invención de Morel" 25 años después fue un poco decepcionante. La adaptación de la novela al formato historieta, sin embargo, resultó impecable.
 
 
 
Por ahora, creo, me quedo en mundos completamente fantásticos, mágicos y místicos, como el de "Game of Thrones" (impresionante esta última temporada). Allí todavía puedo sentirme un poco Alicia y olvidarme del tiempo.
 

jueves, 30 de mayo de 2013

Memorias de un Hombre en Pijama. Paco Roca


Genial cómic del genial Paco Roca, que esta vez hace de sí mismo un personaje: el "hombre en pijama". Un dibujante que ha cumplido su sueño de infancia de quedarse todo el día en casa con el pijama puesto!!!
Me he reído muchísimo con sus historietas, que (tal vez por una cuestión generacional) me hablaban de mi propia vida.
Los dejo con el comienzo del libro:



 


 


miércoles, 29 de mayo de 2013

Las lagrimas del asesino. Thierry Murat

 
Novela grafica que adapta la novela con el mismo título. Una historia dura, como la tierra donde está situada: el punto mas austral de Chile. Como Patagónica, pude relacionarme con ese paisaje hostil y con su gente. Allí, en la última casa vive el niño que nos narra cómo la llegada de un asesino cambia para siempre su vida.
Un libro en el que hay que destacar principalmente el arte de los dibujos, cada una de sus viñetas apta para ser colgada en una galería o en el living de una casa. Son estampas con colores tierra, que participan de la hostilidad del paisaje y de la dureza de la historia.

domingo, 26 de mayo de 2013

Save the Date

 
 
 Antes de que pase mucho tiempo quiero contarles de una peli muy linda llamada “Save the Date” (creo que en castellano fue estrenada con el ominoso título “Cita con el amor”). Es una mas de esas pelis de veinteañeros tratando de crecer, encontrar el amor y de paso su lugar en el mundo. Una peli fresca y entretenida, sobre corazones rotos, torpezas amorosas, y canciones. Una de esas con buenos personajes secundarios, que le dan encarnadura a los principales y nos permiten sentirnos identificados con ellos. Una de amor, bah...
Pero lo que hace que esta sea digna de mención especial es que su guión fue hecho por el autor de novelas gráficas Jeffrey Brown. He leído muchísimos de sus preciosos libros, y eso hizo que la película se me hiciera aún mas querible: el clima, los tiempos de la historia y los problemas de los protagonistas me resultaban familiares, y en todo momento me sentí en parte sumergida en un cómic. ¡¡¡Esto es loco, porque muchas veces he dicho que algunas novelas gráficas me resultan cinematográficas!!! ¡¡¡Ahora me pasó al revés!!!
 
Otra cosa que me encantó fue el cast: Muchos, muchos “amigos” que he conocido en otras producciones independientes. Caras entrañables, como la de Martin Starr amigo super nerd en “freaks and geeks” (y las películas de Greg Mottola: Adventureland, Superbad, y a de Apatow “Ligeramente embarazada”. O sea: Un independiente de ley), o la protagonista LIzzie Caplan que hizo de chica fea en “Mean Girls” (también trabajó en True Blood” y la peli “Cloverfield”) Alison Brie (Mad Men), Geoffret Arend (500 Days of summer) son otras de las caras conocidas.
Bueno, en resumen, un “combo” indie super recomendable. Para quienes aún no se han iniciado en el placer de la lectura de novelas gráficas, buena oportunidad. Y ni hablar para conocer al encantador Jeffrey Brown, una de esas personas que te dan ganas de invitar a cenar.

martes, 7 de mayo de 2013

De viajes, cine y libros (algunos inconfesables)

Tanto tiempo pasó, que aunque empecé a ponerme al día con las reseñas de libros que leí en este tiempo, quedaron algunas cosas que quiero compartir.
En primer lugar, contarles que estuve unos días en Buenos Aires. Además del regreso al BAFICI, este viaje fue una prueba de fuego, ya que es la primera vez que viajamos con Zoe a esa ciudad. Claro, la experiencia fue diametralmente distinta a todos los viajes anteriores, en los que podía ver 3 o 4 películas por día, además de visitar con tranquilidad las librerías. Confieso que, aunque tenía una extensa “whislist” me fue imposible visitar librerías. Seguiré comprando en mi librería del pueblo y por internet. De cualquier modo, como fue el comprador de libros oficial de la familia (Carlos) , nos vinimos con las valijas llenas. He aquí algunas adquisiciones, entre las que se destacan las novelas graficas, lo que mas nos cuesta conseguir allá en el sur.

 
Yo pude ir a ver una sola peli, “AB” del director argentino Ivan Pfund... al menos pude ver los cortos del BAFICI, y presenciar un poquito del clima cinéfilo en la sala de cine, con la presentación del director, las actrices y resto del equipo. Eso es algo que se da solo en el Festival y que me encanta. De cualquier modo, mi marido me cuenta que este año notó muy decaído el ambiente, en parte por el lugar donde se llevó a cabo el Festival (Recoleta Mall, ex Village Recoleta, para noventosos como yo): Cuando el BAFICI era en el Abasto, el Shopping entero parecía “tomado” por el cine, el meeting point estaba cerca de los cines y en todos lados encontrabas un actor, un director o un crítico. Ahora el público podía ir a ver la película y salir inmediatamente, sin entrar nunca al Shopping. El meeting point estaba lejos, y en general poca onda. Una pena, porque ese clima era lo mas lindo del Festival.
Siguiendo con el tema BAFICI, otro consuelo es que muchísimas películas se pueden conseguir por medios non sanctos en internet, de manera que pude ver varias del catálogo, como por ejemplo la (buenísima) chilena “NO” (Dir. Pablo Larraín, con Gael García Bernal), con la que se dio apertura al Festival. Excelente crónica de la campaña publicitaria a favor del “NO”, para el fin de la dictadura de Pinochet. Conmovedora, emocionante y un punto de vista de una originalidad sorprendente. De nuevo el cine chileno acierta, y estoy esperando a ver en breve “Joven y Alocada”. También pude ver “Jack and Diane” (USA, Dir.Bradley Rust Gray), una historia de amor, linda pero un poco trillada, de la que destaco especialmente a la actriz Juno Temple, que me encanta. Además, de la directora de "Clueless", la simpática "Vamps", una mirada irónica ydivertida del mundo vampírico.
Gracias a la piratería, el BAFICI sigue en casa todo el año!!!
En fin, el viaje a Buenos Aires fue diferente, me reencontré con mis amigas en plan de madre (una cosa loquísima después de veinte años de amistad empezar a compartir esta nueva etapa), sufrí en shoppings y restaurantes de manera indescriptible, vi los ojos de mi hija contemplando por primera vez un elefante de verdad, y descubrí que en el Abasto (donde antes me tropezaba con Leonora Balcarce, Trerotola y Quintín) había un lugar de jueguitos llamado “Neverland” que yo desconocía!!!!!!! Muchas “primeras veces” para todos.
No quiero hacer esta entrada tan larga, porque descubrí que nadie las lee. Por si les picó la curiosidad lo del libro inconfesable, debo decir que perdí como dos semanas con un bodrio llamado “La Canción de Troya” de la señora que escribió “El Pájaro canta hasta morir”. Una especie de “La Ilíada for Dummies”, plagado de gente bellísima, generalmente desnuda o semidesnuda. La verdad que me aburrió a las 274 páginas, mas o menos y me di cuenta que cada día leía menos asi que lo abandoné. La vilipendiada película con Brad Pitt y otros galanes (todos en bolas) no está tan mal si uno lee esta versión. Las imágenes de aquel bodriazo a la usanza del cine de los cincuenta se reproducían en mi mente.
 
 
 
En cuanto a los otros libros, algunos ya los he comentado, si bien brevemente, y me reservo para hacer una entradita de dos comics muy lindos.
Los dejo, vuelvo a este mundo gris donde a nadie (salvo a mi esposo) le interesan los libros, las películas y otras delicias de la vida.

lunes, 6 de mayo de 2013

Siempre Hemos Vivido en el Castillo. Shirley Jackson

Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto."
Libro que me trajo de regalo mi hermana de Barcelona!!!


Allá lejos y hace tiempo, cuando la Lectora iba a la escuela primaria, nuestros ojos de niños miraban con pavor una casona antigua que se elevaba imponente en la acera de enfrente. Enorme, de un gris que la hacía aparecer fuera de este tiempo, como conservando los colores de una fotografía sepia, y con los postigos siempre cerrados. Contaba la leyenda de aquellos tempranos años ochenta, que en la casona vivía una muda. Así como les cuento: una muda (Los niños no son políticamente correctos con los discapacitados, o no lo eran al menos en aquella época). La misantropía de la misteriosa habitante de la casa nos fascinaba, y siempre estábamos atentos a si se abría una ventana. Pero nunca tuvimos ni un atisbo de la o los habitantes. Y hasta el día de hoy, treinta años después, no puedo decir que haya visto una sola vez una ventana abierta. Sin embargo, la casa está habitada. Misterio y leyenda en pleno centro de la ciudad.
Casona Viedmense
 
 

Esta introducción viene cuento, porque creo que el libro “Siempre Hemos Vivido en el Castillo” recrea de alguna manera el nacimiento de este tipo de pequeñas leyendas locales. ¿En qué pueblo no hay una casa misteriosa, abandonada o con fantasmas? La novela, con una narradora interesante, algunas vueltas de tuerca y un final bastante inesperado, es una suerte de fábula susceptible de varias lecturas. La edición que me trajeron de España tiene un excelente posfacio escrito por Joyce Carol Oates, con una análisis tan completo, que me intimida decir algo acerca la obra.

El personaje de Merricat es muy peculiar: epicúrea (todo el tiempo se nos relatan las maravillosas comidas que prepara su hermana Constance, y que son un poco la razón de ser de la tranquila e idílica vida familiar de los Blackwood), obsesivo-compulsiva, solitaria y fantasiosa. A contrario de lo que puede suponerse por el comienzo de la novela, ella nos pinta un mundo donde los únicos buenos son los pocos habitantes de la casona donde vive, mientras que la gente del pueblo y los "extraños" son todos malos, repulsivos, toscos y desagradables. Para mantenerse "protegida" se vale de una serie de cábalas y pequeños rituales. El comienzo del relato, con una incursión al pueblo que me remite practicamente a un juego electrónico donde el protagonista debe sortear miles de escollos (casi todos imaginarios, en el caso de Merricat) ya nos pone en la mente de alguien que desea ante todo el aislamiento y una vida retirada con su adorada hermana. Por supuesto que esa vida que ella concibe como perfecta se verá amenazada... y allí de alguna manera empieza y también termina la historia.
 
No sé que esperaba cuando leí el comienzo de esta novela en el blog de LittleEmily... pero sin lugar a dudas que me dejó lo suficientemente intrigada para que, cuando me preguntaron qué regalo quería que me trajeran de España, no dudé ni un instante en pedir este ejemplar. Y me encontré con una historia fuera de lo común y con un personaje inolvidable. (Tal vez "la muda" de la casona viedmense también lo sea... al fin y al cabo ¿quién puede saberlo?)



Pequeña biografías de la autora:
Shirley Jackson (San Francisco 1916 ― Bennington 1965) estudió en la Universidad de Syracuse. En 1948 aparecieron su primera novela, The Road Through the Wall, y el cuento «La lotería», que se ha convertido en un clásico del siglo XX. Su obra ―que también incluye otras novelas como Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954) o La maldición de Hill House (1959) y los ensayos autobiográficos Life Among the Savages (1953) y Raising Demons (1956)― ha ejercido una gran influencia en Stephen King, Richard Matheson, Jonathan Lethem y Donna Tartt, entre otros escritores. En 1962 publicó Siempre hemos vivido en el castillo, que fue considerada por la revista Time como una de las diez mejores novelas del año.

sábado, 4 de mayo de 2013

Otro reto para el 2013 "En busca del autor desconocido"

Creo que a todos los resultan atractivos y divertidos los retos propuestos en los blogs, y además nos dan ideas para explorar nuevos autores y cumplir con lecturas pendientes.
Un poco de eso va el reto del 2013 de Meribelgica,  que seguramente la mayoria ya conoce, porque son siempre muy populares.

En el Reto 2013 la idea es conocer nuevos escritores, o redescubrir antiguos amigos - y enemigos - . La idea es leer 24 libros, de acuerdo a las siguientes categorías: 
  • 1. Un autor que haya ganado un premio Nobel de literatura
  • 2. Un autor que haya publicado su primera obra en 2013
  • 3. Un autor de bestseller
  • 4. Un autor de no-ficción
  • 5. Un autor que haya muerto hace más de 50 años
  • 6. Un autor que haya nacido el mismo año que tú
  • 7. Un autor nacido en Europa
  • 8. Un autor nacido en África
  • 9. Un autor nacido en América
  • 10. Un autor nacido en Asia
  • 11. Un autor nacido en Oceanía
  • 12. Un autor que nunca fue publicado en vida
  • 13. Un autor que haya nacido en la misma ciudad que tú
  • 14. Un autor comprometido política y/o socialmente
  • 15. Un autor que escriba en una lengua que desconozcas
  • 16. Un autor de vida poco ejemplar
  • 17. Un autor del que nunca hayas leído ninguna obra
  • 18. Un autor académico de la lengua
  • 19. Un autor con las mismas iniciales que tú
  • 20. Un autor que te dé rabia
  • 21. Un autor clásico que tengas pendiente
  • 22. Un autor que le guste mucho a tu padre, o a tu madre, o en su defecto, a la persona con más autoridad literaria de tu familia
  • 23. Un autor de novela gráfica / cómic
  • 24. Y para la última categoría puedes elegir un autor de la lista de recomendaciones que hagamos entre todos. Cada participante del reto puede añadir un máximo de 3 recomendaciones a la lista. Y antes de que me lo preguntes: no, no puedes auto-recomendarte un autor. Eso sería hacer trampas.

Lo que me encantó de este desafío es que han creado una página web especial para el, donde previo registro vas cargando los libros y la categoría en que se encuadra. Además, lo puede hacer gente sin blog, lo que está genial!!
http://www.meribelgica.com/reto2013/index.php
Por lo pronto ya cargué tres libritos, y no sé si cumpliré con los 24 pero por ahí andaré... (Y ya encontré un escritor con mis iniciales!!!, cosa dificil, por cierto)

martes, 30 de abril de 2013

El Viento que arrasa. Selva Almada

 
 
El viento que arrasa de Selva Almada fue una novela muy elogiada en el 2012 y elegida por los suplementos culturales “Ñ” y “ADN” como una de las mejores del año. Se trata de una nouvelle, corta, pero muy lograda, con personajes originales y bien pintados. Un pastor que anda con su hija por diferentes pueblos se queda varado en un paraje de la provincia del Chaco. Allí, durante las horas que pasan en compañía del mecánico y su protegido en medio de un paisaje desolado y hostil, la vida vida de todos cambiará radicalmente. Si bien es corta, la escritora logra profundidad en los personajes, imágenes nítidas de un paisaje muy particular, y diálogos creíbles. Los elogios, pues, eran merecidos.
Pequeña biografía de la autora:
Almada nació y creció en Villa Elisa (Entre Rios) en 1973, vivió en Paraná donde estudió el Profesorado de Letras y luego se trasladó a Buenos Aires. Allí, trabajó un tiempo como empleada administrativa. Ahora, además de escribir, dicta talleres de literatura y lectura y colabora con diarios y otras publicaciones.

El Lenguaje de las Flores. Vanessa Diffenbaugh

A los dieciocho años, tras una vida entrando y saliendo de numerosos hogares de acogida y pisos tutelados, Victoria Jones está obligada a emanciparse por ley. Se ha convertido en una joven introvertida y arisca, y sólo en su pasión por las flores se vislumbra un camino de salvación. Finalmente, tras encontrar trabajo en una floristería, se cruza con un joven a quien conoció diez años antes, durante la época en que vivió en casa de Elizabeth, una madre de acogida que le enseñó el lenguaje de las flores. El misterioso joven conoce un secreto que atormenta a Victoria, aunque sólo ella puede arreglar cuentas con el pasado. Así, Victoria, que es capaz de expresar los sentimientos de los clientes con hermosos ramos, deberá aprender a interpretar sus propias emociones, la única manera de deshacerse del enorme peso que arrastra desde niña y que le impide encontrar la felicidad.
Constreñida por unas normas de conducta que reprobaban la exhibición de las emociones, la sociedad victoriana encontró un medio discreto y eficaz con que comunicar los sentimientos. El lenguaje victoriano de las flores se basó en el libro Le Langage des Fleurs, de Charlotte de Latour, un compendio de la simbología de las flores que su autora recogió en la poesía, la mitología antigua e incluso la medicina. Nació así la floriografía, y entre 1830 y 1880 se publicaron centenares de diccionarios de flores en Europa y América.
 
 
 
El Lenguaje de las flores, es un libro que me gustó, porque aun con una impronta muy “bestselleresca” tiene dos elementos que la distinguen y diferencian: Un personaje principal complejo y contradictorio, la joven Victoria, y la originalidad de “sacar a relucir” el lenguaje de las flores al que hace referencia el título de la novela. Realmente desconocía (como seguramente les habrá pasado a la mayoría de los lectores) estos significados atribuidos a las flores, y mediante los cuales se comunicaban las personas en la época victoriana. Sólo entrar a este mundo ya hace que el libro valga la pena. Por otra parte, la historia de Victoria, su vida triste y solitaria, y el difícil camino que ha de recorrer para empezar a salir de su coraza. El libro va hilando capítulos del pasado y el presente de la narradora y asi poco a poco conocemos el capítulo mas doloroso de su vida, y somos testigos de su redención. Hay una historia de amor, también. O dos. Pero mejor leer el libro, que es muy entretenido.


Pequeña biografía de la autora: Vanessa Diffenbaugh nació en San Francisco y se crió en Chico, California. Después de estudiar escritura creativa y la educación en Stanford, que se dedicó a enseñar el arte y la escritura a los jóvenes en comunidades de bajos ingresos. Ella y su esposo, PK tienen 3 hijos. Diffenbaugh y su familia viven actualmente en Cambridge, Massachusetts. Dos datos interesantes: La autora es madre de acogida, y tiene dos hijos adoptivos. Una de las jóvenes que pasó por su casa como hogar de tránsito le inspiró el personaje de ictoria, y de hecho le dedica esta novela, en unas palabras que me conmovieron. Otra cosa interesante: Este es su primer libro y tuvo un éxito increíble y será traducido a varios idiomas. Como decimos en Argentina “El sueño del pibe”.