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domingo, 4 de agosto de 2013

Matar al Padre. Amélie Nothomb

 
Amelie Nothomb es la única autora de la que puedo decir que leí toda su obra publicada en castellano. A esta altura es una cuestión de mantener este record, así que ni bien sale uno de sus libros lo leo. Para colmo Amelié es la Woody Allen de la literatura: Publica un libro por año. Por eso, mucho se ha dicho de esta autora en este blog. Tanto, que la verdad es que siento que me repito...
En general sus libros son cortos, entre nouvelle y cuento largo. En general los autobiográficos suelen gustarme mas que los de ficción, ya que hace relatos bastante delirantes y en algunos casos grotescos. Claro que los aforismos que brotan aquí y allá y el ritmo encantador de las historias logran tenerme atenta durante las ciento y pico de páginas que duran las novelitas.
En este caso, me pareció una historia muy linda, no tan delirante, con una vuelta de tuerca impensada y un final inesperado. Lo mas potable de sus libros de ficción.

lunes, 6 de agosto de 2012

Una forma de vida. Amelie Nothomb


Todo empieza cuando una novelista llamada Amélie Nothomb recibe una carta de uno de sus lectores, un soldado norteamericano, Melvin Mapple, que le escribe desde Irak. Mapple contrae una enfermedad, común entre los soldados. Y es la existencia de este padecimiento lo que deja al lector en estado de shock, lo hechiza y lo sume en un relato alucinante en el que, como en otras novelas de Nothomb, el protagonista absoluto es el cuerpo.



Es tanto lo que se ha dicho en este blog sobre Amelie Nothomb, que he decidido que de aquí en mas, cada vez que lea uno de sus libros, me limitaré a transcribir algunos párrafos destacados a modo de reseña, para no repetirme.
De cualquier modo respecto de este libro hay una pequeña diferencia que merece un parrafito: En general, la obra de Nothomb se divide en autobiográfica y de ficción. Siempre digo que me gustan mas las autobiográficas (que por supuesto, algo de ficción siempre tienen). Pero en esta oportunidad la autora se pone a sí misma como protagonista... de una historia de ficción. De este "mix"  nace una novela que sin dejar se resultar entretenida y de contener algunas perlas en términos de aforismos, reflexiones e impresiones de la autora, tiene el problema de meter muchos temas sin profundizar mucho en ninguno, o dejarnos con dudas acerca de la verdadera opinión de Nothomb.
Nothomb, la famosa escritora, recibe una carta de un soldado estadounidense que está en Irak. A medida que la relación epistolar va avanzando, se entera de que ese soldado padece una obesidad mórbida, originada, de acuerdo a su propia explicación, como resultado del trauma y la ansiedad que le producía ver los horrores de la guerra.
Con esa excusa argumental Nothomb en pocas páginas habla de los Estados Unidos, de Obama, de Irak, de la obesidad, del "american way of life", de la correspondencia, de lo que significan para ella sus libros y su obra, de su relación con sus lectores... Pero no profundiza en nada de eso. Por momentos roza lo políticamente incorrecto, porque, digamoslo de una vez, como buena anoréxica odia a los gordos y como buena francesa odia a los americanos. O por lo menos eso me pareció a mí. El tema es que trata de esconder esto, tal vez si se hubiera animado a ser del todo políticamente incorrecta habría sido mas interesante y menos confuso para los lectores.
En fin, he aquí algunos párrafos que merecen la pena:

"Conoces a alguien, en persona o por carta. La primera etapa consiste en constatar la existencia del otro: puede ocurrir que se transforme en un momento de asombro. En esta fase somos como Robinson y Viernes en la playa de la isla, nos contemplamos el uno al otro, estupefactos, asombrados de que exista en este universo otro tan distinto y tan cercano al mismo tiempo. Existes en mayor medida por cuanto el otro constata y experimenta un estallido de entusiasmo hacia ese providencial individuo que le da réplica. A ese otro le atribuyes un nombre fabuloso: amigo, amor, camarada, anfitrión, colega, depende. Se trata de un idilio. La alternancia entre la identidad y la alteridad ("¡es igual que yo!" "¡es lo opuesto a mí!") te sumerje en el estupor, en un arrobamiento infantil. Te sientes tan embriagado que no ves llegar el peligro.
Pero, de repente, el otro está ahí, ante tu puerta. La borrachera se te pasa de golpe, no sabes cómo decirle que no ha sido invitado. No es que hayas dejado de quererle, es que deseas que sea otro, es decir, alguien que no sea tú. Sn embargo el otro se acerca como si quisiera asimilarte o asimilarse a ti."

"Las personas son como países. Resulta maravilloso que haya tantos y que un perpetua deriva de los continentes propicie que se encuentren islas tan nuevas. Pero si esa tectónica de las placas lleva un territorio desconocido hasta tu orilla, la hostilidad aparece de inmediato. Sólo quedan dos soluciones: la guerra o la diplomacia."

"Un artista que no duda es un individuo tan agobiante como un seductor que se cree en tierra conquistada. Detrás de toda obra se esconde una pretensión enorme, la de exponer tu visión del mundo. Si semejante arrogancia no se compensa con la angustia de la duda, el resultado es un monstruo que es al arte lo que el fanático es a la fé."

viernes, 20 de mayo de 2011

Viaje de Invierno. Amelie Nothomb

Cuando paso por el control de seguridad de los aeropuertos, me pongo nervioso, como todo el mundo. Nunca me ha ocurrido que el dichoso bip no se dispare. Por eso siempre me toca el premio completo, unas manos masculinas sobándome de pies a cabeza. Un día no pude evitar decirles: "¿De verdad creen que quiero hacer estallar el avión?"
Mala idea: me obligaron a desnudarme. Esta gente no tiene sentido del humor.
Hoy paso por el control de seguridad y me pongo nervioso. Sé que el dichoso bip va a dispararse y que las manos masculinas van a sobarme de pies a cabeza.
Pero esta vez sí voy a hacer estallar el avión de las 13.30.


A esta altura puede decirse que soy una muy fiel seguidora de Amelie Nothomb: He leído todos los libros publicados en español de esta prolifica autora. Y por supuesto ahora terminé su última novela, "Viaje de Invierno". Pero puesta a hacer un comentario sobre el libro, me doy cuenta que ya hablé muchísimo de la autora aquí. Lo mas significativo de su escritura es su originalidad: No se parece a ningún otro escritor. Y esa originalidad está acompañada de una encantadora incorrección política: En este libro hasta nos explica cómo hacer para llevar adelante un atentado.
Pero como sobre la autora he dicho mucho, y si cuento mucho sobre el libro será un gran spoiler, esta vez haré algo diferente: He aquí algunos párrafos que comparto con ustedes. Aquí está, esta es Amélie Nothomb: 

"No pienso que la mediocridad haya podido conmigo. Siempre logré mantener una vigilancia al respecto, gracias a algunas señales de alarma. La más eficaz es la siguiente: mientras no te regodeas con la caída de alguien, aún puedes mirarte en el espejo. Deleitarse con la mediocridad ajena sigue siendo el colmo de la mediocridad."

"Tampoco se trata de darle sentido a mi vida: no es eso lo que le falta. Admito que me quedo boquiabierto ante las innumerables personas que, suponiendo que digan la verdad, sufren de una existencia carente de sentido. Me recuerdan a esas mujeres elegantes que, ante un fabuloso guardarropa, se ponen a gritar que no tienen nada que ponerse. El simple hecho de vivir es un sentido en sí mismo. Otro es vivir en este planeta. Otro es vivir entre los demás, etc. Declarar que tu vida carece de sentido no es serio. En mi caso, sí sería exacto afirmar que, hasta ahora, mi vida carecía de objeto. Y me parecía bien. Era una vida intransitiva. Vivía de un modo absoluto y podría haber continuado así a plena satisfacción."

"Enamorarse en invierno no es una buena idea. Los síntomas son mas sublimes y más dolorosos. La perfecta luz del frío estimula el delite sombrío de la espera. Los escalofríos realzan el desasosiego. Quien se enamora por Santa Lucía se expone a tres meses de temblores patológicos."

"Hay intentos de consuelo que multiplican el dolor."

"Recuerdo que la fealdad del mundo alcanzaba su máxima expresión en la corbata del tío que iba sentado enfrente de mí. No se trataba de una visión: aquella corbata habría podido poner los pelos de punta a la humanidad entera si ésta le hubiera prestado un poco de atención."

martes, 2 de noviembre de 2010

“Las Catilinarias” y “Atentado” de Amélie Nothomb


Esperé a comentar estas dos novelas juntas, porque me pareció que ya había dicho mucho sobre esta autora cuando hice la reseña de “Higiene del Asesino”.

Creo que una palabra que podría describir su manera de hacer literatura es “desmesura”. Sus personajes son desmesurados en si mismos, físicamente (obesidad monstruosa, fealdad exorbitante, belleza sobrenatural) o se ponen y son puestos en situaciones extremas.

El lenguaje también acompaña (aún dentro de una redacción sencilla y clara) esta cualidad. Vean sino los títulos de sus novelas.

Aquí, en “Las Catilinarias”(1997, Editorial Circe), nos encontramos una pareja mayor que cumple su sueño ir a vivir a un lugar aislado al momento de su jubilación. Preparados para disfrutar su soledad total, reciben al arribar a su nueva casa la visita de un vecino. El hombre, antipático y maleducado, se limita a tomar asiento en el living de los protagonistas con cara de pocos amigos y sin hablar.

¿Cuántas veces me ha pasado en la vida real algo similar? ¿Nunca se sintieron molestos por una visita que no tiene tema de conversación, sino que espera que uno “saque tema”?

Nothomb lleva esta situación al extremo, a la locura: todos los días sin faltar uno y sin que ninguna estrategia lo impida, el desagradable sujeto irá a sentarse en el sillón de los protagonistas, que se encuentran con su sueño de aislamiento arruinado, en parte también por sus propias limitaciones y mandatos…El clima se pone cada vez más denso y…. no me gustan los spoilers….

En “Atentado” (1998, Editorial Circe), el protagonista es Epiphane (…¡Ah! ¡Los nombres que pone Amélie a sus criaturas!...) un hombre feísimo. Extraordinariamente feo. Epiphane se enamora de una mujer bellísima, Ethel. Sin esperanza alguna de concretar ese amor, se hace amigo de ella, y esa relación lo hace feliz por algún tiempo…hasta que Ethel le comunica que se ha enamorado del hermoso Xavier.

El libro no tiene como punto fuerte la historia (que como habrán visto es un triángulo amoroso de lo mas conocido), sino que su mayor riqueza radica en la lucidez e incorrección política con que la autora agota el tema de la belleza, y da por tierra con muchos prejuicios y lugares comunes alrededor de la dicotomía bello/feo y el valor de lo estético en el mundo de hoy. Dice Epiphane al poco de comenzar a contar su historia: "Respecto a la belleza, hay una cuestión poco clara: todo el mundo está de acuerdo en decir que el aspecto exterior tiene poca importancia, que lo que cuenta es el alma, etc. En cambio, se sigue encumbrando a las stars de la apariencia y relegando al pozo del olvido a caras como la mía.". Y mas adelante, analizando la obra de Víctor Hugo, reflexiona sobre Quasimodo y Esmeralda: "Respecto a Quasimodo, hay una cuestión con la que la gente traga erróneamente: los lectores no pueden evitar quererle, el pobre es tan horrible que les inspira piedad, es la víctima nata. Cuando se enamora de Esmeralda, los lectores sienten deseos de decirle a gritos: "¡Ámale! ¡Es tan tierno! ¡No te fijes sólo en su aspecto exterior!". Todo eso es muy bonito; pero ¿Por qué esperar que Esmeralda sea mas justa que Quasimodo? ¿Qué ha hecho él sino fijarse en el aspecto exterior de la criatura? Se supone que debería demostrarnos la superioridad de la belleza interior respecto a la belleza visible. En tal caso, Quasimodo debería enamorarse de una vieja desdentada: entonces sí sería creíble. En cambio, la elegida de su corazón es una soberbia gitana de quien resulta demasiado fácil encandilarse. ¿Quieren así, convencernos de que ese jorobado posee un alma pura? Yo afirmo que tiene un alma vil y corrompida. Sé de qué hablo: Quasimodo soy yo."

Con estas dos novelas puedo decir que he leído todo lo que se ha publicado en español de esta autora. Vendrán seguramente nuevos libros pronto, de esta prolífica belga un poco loca. Pero realmente estas dos novelas, que fueron de sus primeras obras, me han parecido de un nivel superior que las más recientes.

Ahora que leí toda su producción hasta la fecha, puedo decir que sus primeras novelas (“Higiene del Asesino” 1996, estas dos, “Estupor y Temblores”, “Metafísica de los Tubos” y “El Sabotaje Amoroso”) son muy superiores a las últimas (“Diario de Golondrina”, “Ordeno y Mando”), con la excepción, tal vez, de las autobiográficas “Ni de Eva ni de Adán” y “Biografía del Hambre”.

Hasta que leí “Higiene del Asesino” y estas dos novelas (en particular “Las Catilinarias”), estaba convencida de que Nothomb era una escritora que se lucía más en sus obras autobiográficas. Estas tres novelas mencionadas desmienten esa creencia. Lo que sí es cierto, lamentablemente, es que no ha mantenido el nivel al pasar de los años.

(Como en la película “Recuerdos” de Woody Allen, me siento una de esas personas que le dicen al artista: “We enjoy your films. Particularly the early, funny ones.")

Aunque todos sus libros me gustan (solo por el hecho de darle un vistazo a la desmesura) tal vez preferiría que no escribiera cuatro novelas por año, sino una sola y mejor. Pero: ¿Sería eso propio de alguien desmesurado?.



lunes, 19 de julio de 2010

Higiene del Asesino. Amélie Nothomb

Al anciano Prétextat Tach, premio Nobel de Literatura y acérrimo enemigo de las entrevistas, sólo le quedan dos meses de vida. “Al hacerse pública la noticia de su próximo fallecimiento, en plena guerra del Golfo, periodistas de todo el mundo solicitan un encuentro con el novelista. Sólo cinco lograrán su propósito; los cuatro primeros serán víctimas de la arrogancia y capacidad destructiva de un genio decidido a vengarse del mundo despreciándoles y sometiéndoles a toda clase de humillaciones.

La última entrevista, plagada de sorpresas, resolverá el enigma de tanta amargura con un violento y despiadado interrogatorio por parte de los dos duelistas dialécticos. El descubrimiento de un terrible secreto y un desenlace espeluznante, constituyen el colofón de esta historia sombría que se fundamenta en la magistral brillantez de los diálogos. Primera obra de Amélie Nothomb, Higiene del asesino dio a conocer el talento de su autora al manejar la crueldad, el cinismo y la ambigüedad para construir una atmósfera tan irrespirable como literaria.”

Higiene del asesino fue la primera novela de Amelie Nothomb. Habiendo leído prácticamente su obra completa (mi marido me encargó a España las tres novelas que me faltaban, me quedan dos por leer) me llama la atención la madurez de este primer libro, y la presencia de todos o la mayoría de sus temas recurrentes. Creo que alguien que no haya leído nunca a Nothomb bien podría tener un panorama leyéndolo.

Ya hice comentarios sobre Nothomb anteriormente, pero vuelvo a contar aquí que esta autora tiene una serie de libros autobiográficos, buenísimos todos sin excepción. Si se sigue el orden cronológico de su vida (que no es el de publicación de los libros) estos son “Metafísica de los tubos”, “El sabotaje amoroso” “Biografía del Hambre” “Estupor y Temblores” “Ni de Eva ni de Adán”. Luego tiene libros de ficción. Ahí el nivel no es tan parejo, aunque es una autora que se disfruta por su excentricidad, los mundos que logra crear y la escritura en sí misma, en la que su voz tan personal y lúcida se refleja permanentemente.

Hay temas que están presentes tanto en las novelas de ficción como las autobiográficas: empezando por la idea del “enemigo”. En la obra de esta autora, sea la biográfica ( “El sabotaje amoroso” y “Estupor y Temblores”) o de ficción (“Cosmética del Enemigo” “Diccionario de Nombres propios” “Antichrista” “Acido Sulfúrico”) siempre hay un personaje antagónico que viene a desafiar al protagonista.

También el tema de un pasado oscuro, crímenes no confesados, asesinatos, asesinos a sueldo, y la culpa o la falta de ella (“Cosmética del enemigo” “Acido Sulfúrico” y “Diario de Golondrina” “Brillante como una cacerola”).

Belleza y fealdad, gordura, monstruosidad forman parte del universo Nothomb. Siempre aparecen de un modo u otro, al igual que la comida, los desórdenes alimentarios, la gula o el disfrute de la comida como un lujo.

En la obra de Amélie hay seres bellísimos u horripilantes, obesos o anoréxicos, sin escalas.

En “Higiene del asesino” hay un poco de todo esto. También la forma de contar la historia es un adelanto de lo que serían sus futuras novelas. La narración es cercana a lo teatral (el libro lo componen una serie de entrevistas y por lo tanto es casi todo diálogo en único escenario), y en la segunda parte a través del diálogo aparece un relato delirante y con gran suspenso. También el recurso de utilizarse a sí misma como personaje (o en este caso puntual, un alter ego) está presente.

Finalmente, hubo otra cosa que me sorprendió mucho de esta novela y es que la autora no era en absoluto el personaje famosísimo que es hoy. Sin embargo esta novela parece un manifiesto de lo que sería ella en el futuro como escritora: el personaje de Pretextat Tach escribe todos los días sin parar (ella escribe todos los días cuatro horas por días sin excepción), se niega a conceder entrevistas (ídem), los títulos de sus libros son un poco delirante (ver listado de obras de Nothomb), y habla de la ficción como un engaño, burlándose de quienes creen ver en un relato delirante alguna metáfora profunda. Esto último ya explica de antemano a los lectores que sus futuras novelas de ficción son simples artificios de su autora, sin ninguna pretensión. Les advierte que no se quemen las neuronas. Si hay alguna verdad, algo parecido a una ideología, ella la escribirá sin dobleces.

Me pareció increíble que este haya sido su primer libro: ¡¡bien podría haber sido el último!!

Lleno de líneas inteligentes que arrancan carcajadas, con una vuelta de tuerca muy buena, para mí no fue inquietante como lo consideraron otros lectores, sino entretenido, lúcido y lúdico. Tal vez no me provocó escalofríos porque ya hace tiempo me había dado cuenta que en las historias de Amélie no hay lectura entrelíneas. Es una historia, no pretende ser más que eso. No hay universalidad en Nothomb. Porque ella es un universo aparte.

jueves, 28 de enero de 2010

Ordeno y mando. Ameliè Nothomb

Consegui en Uruguay la nueva novela de Nothomb. Esta vez no incursiona en la autobiografía, sino que nuevamente crea un pequeño universo desenfadado y delirante. El libro comienza con un diálogo teatral inquietante y certero, parecido al que da cuerpo a toda la novela "Cosmética del Enemigo". «Si un invitado muere repentinamente en su casa, sobre todo no avise a la policía», pontifica alguien en una cena. Al día siguiente, Baptiste Bordave sigue este peculiar consejo cuando un misterioso personaje –Olaf Sildur, un multimillonario sueco– aparece en su casa y muere de forma fulminante en su salón. Yo trato de no leer las contratapas de libros que ya sé que me van a gustar, y por eso no voy a delantar ni contar lo que pasa en adelante.... simplemente decir que es un librito que se lee en un solo día, en parte porque es cortito, pero especialmente porque uno queda atrapado en este pequeño delirio, en esta historia a la -como siempre que escribe y cuenta Nothomb- no se le puede exigir lógica ni realismo. Como siempre, ella es quien ordena y manda. Y nosotros, simplemente seguimos su huella por la página, dispuestos a creernos todo.

No es una gran obra, pero tiene encanto y hace reir.

lunes, 25 de mayo de 2009

Brillante como una cacerola. Amélie Nothomb


Diez años despues de su publicación en Francia llega este librito de Amelie Nothomb, que tiene cuatro cuentos aparentemente dirigidos a público infanto/juvenil. Siempre y cuando sean hijos de padres cultos y progresistas, porque déjenme decir que la Nothomb no es precisamente una de las que va a contribuir a uniformar a las generaciones venideras. Con decir que el protagonista de uno de los cuentos es un asesino serial….. Cuando leo libros de esta autora, siempre está ella presente, en cada palabra, sea o no autobiográfico, parece estar midiendo al lector, esperando su reacción.
Aquí, con la frescura de siempre, Amelie cuestiona con humor e ironía el culto por la belleza, la existencia de Dios, la violencia estilizada que nos llega por los medios… Si usted se atreve, cómpreselo a su hijo, seguramente hará de él alguien mas interesante.

miércoles, 15 de abril de 2009

Ni de Eva ni de Adán. Amélie Nothomb


Amelie ya es una amiga, por eso cada vez me cuesta mas hacer una reseña de sus libros. Cuando llega uno a mis manos sé que lo voy a devorar en un dia o dos. Mi intimidad con esta autora es tal que cuando miré la contratapa de “Ni de Eva ni de Adán” que me regaló mi marido, lancé un alarido: -¡La historia de Rinri! ¡Al fin!-. Y es que hay varias referencias a esta historia de amor en novelas autobiográficas anteriores. Es cierto que Nothomb nunca decepciona cuando se convierte en su propio personaje. Ella no necesita de artificios ni de seres míticos para crear mundos extravangantes, porque consigo misma basta. Cada línea que escribe es un manifiesto de su excentricidad, su mirada y su forma de vivir: un poco infantil, un poco anárquica, nunca aburrida.

Ella es única y lo sabe. Y ha logrado que muchísima gente lea lo que escribe, fenómeno respecto del cual es la primer sorprendida. Como dijo Paul Éluard “Hay otros mundos, pero están en este”: Uno de esos mundos es el cerebro de Amelie. Y todos, en la grisura de nuestras vidas, en la cobardía de nuestras elecciones, necesitamos un poco de ese mundo. Por eso engullimos glotonamente sus novelas en pocas horas. Y quedamos siempre a la espera de mas, con la tranquilidad de saber que ella todos los dias, de cuatro a ocho de la mañana, complace nuestra angurria.-