viernes, 27 de diciembre de 2013

Antes de fin de año, y mas que nada para no declarar este blog caído en el abandono total, una pequeña reseña de los últimos libros visitados por esta lectora (que no ya tan escritora).

El culpable de la falta de actualización de mi blog es este libro: "Algún día nos los contaremos todo", de Daniela Krien (Alemania). Un poco con idea de cumplir con el reto "12 mujeres, 12 países", abordé este libro que (¡oh, que original!) tiene pretensiones de ser algo "erótico" (si a una le gusta que le peguen y la dejen al borde de la muerte). Supongo que me resultó un poco sin gracia, tan vez sea la frialdad alemana, pero no logro conmoverme. Destaco, eso sí, el telón de fondo de las dos Alemanias en 1990, y por otra parte el hecho de que la autora (y la protagonista de la novela) tenga exactamente la misma edad que yo, me pareció interesante poder trazar un paralelismo de lo que sucedía una adolescente de 16 años en la Alemania de 1990 y lo que me pasaba a mí aquí en la Patagonia argentina.

Luego leí mi primer libro de Sergio Bizzio "Borgestein", una novela corta muy entretenida, que logra crear climas y personajes, un pequeño mundo. Pero lo mejor es la relación del protagonista con el loro que lo visita, sin dudas. Inolvidable.

En tren de novelas cortas, seguí con "Relámpagos" de Jean Echenoz, inspirada en la vida de Nikola Tesla. A mitad de camino entre biografía y ficción, siguiendo acontecimientos históricos que todos conocemos (como la famosa creación de la silla eléctrica como mecanismo publicitario en contra de la corriente alterna), lo mas destacable de esta novela es que logra un personaje genial, una especie de Sheldon Cooper de época entrañable e insoportable a la vez, me hicieron dar ganas de saber mas sobre el verdadero Tesla.  Destaco además la forma encantadora en que está escrito, con una mirada irónica y burlona que te hace leer con una sonrisa.

Ahora me encuentro en el medio de "Tess" de T. Hardy, que me tiene enganchada y contenta de volver a leer un clásico. Seguramente el fin de año me sorprenda aún en esa lectura, y seguiré con algo de Fante y William Trevor, a la espera de que lleguen los libros que compró en España mi marido, y que ¿llegarán? ¿serán victimas del impuestazo?... seguramente serán de esos libros que tienen su propia historia como objetos en sí mismos antes aún de abrir sus páginas. Me encanta.

Finalmente les cuento que mientras escribo esto miro la serie de época "The Bentcheley Circle" gentileza del excelente blog "Crónicas en Ferrocarril" que me ha pasado mas de un dato espectacular. En este tiempo me he deleitado con los nuevos capítulos de Call the Midwife, Downton Abbey, The Paradise y ahora esta miniserie alucinante...

Bueno, feliz de año, yo me voy a Las Grutas mañana, así que me disculpo por no visitar muchos blogs, el año terminó con mucho trabajo y cansancio pero feliz!!!

jueves, 7 de noviembre de 2013

El Cumpleaños Secreto. Kate Morton

1959

En un caluroso día de verano, mientras su familia se va de picnic al arroyo de su granja en Suffolk, la adolescente Laurel se esconde en la casa del árbol de su infancia, fantaseando con un muchacho llamado Billy, una huida a Londres y un futuro grandioso que aguarda con impaciencia. Sin embargo, antes de que esa tarde idílica toque a su fin, Laurel presenciará un crimen aterrador que lo cambiará todo.

2011

Siendo ya una actriz célebre, Laurel se ve abrumada por las sombras de su pasado. Acechada por los recuerdos y el misterio de lo que vio ese día, vuelve al hogar familiar y comienza a desenmarañar cada rincón de su memoria en busca de aquella historia. Una historia de tres desconocidos procedentes de mundos muy diferentes —Dorothy, Vivien y Jimmy— que coinciden en el Londres de los años de la Segunda Guerra Mundial y cuyas vidas quedarán unidas de forma funesta e inexorable.

Alternando los años treinta, los cincuenta y el presente, El cumpleaños secreto es un relato fascinante de misterios y secretos, teatro y farsa, de un asesinato y de un amor imperecedero.

 

Entretenidísima novela que me mantuvo en ascuas durante todo el tiempo. Una historia atrapante, que tiene como condimento adicional la pintura de Londres durante la Segunda Guerra Mundial.
Como siempre, Morton divide su relato en dos o tres épocas históricas, en este caso mayormente lo hace Londres en 1941 y Suffolk en 2011.
Se trata de un relato fácil de seguir, a diferencia de las novelas que leí anteriormente de la misma autora, con las que me constaba un poco ubicarme. La verdad es que siendo que me gustó mucho "El Jardín Olvidado" y "Las Horas Distantes", este tercer libro lo considero mucho mejor que aquellos.
Tal como lo anticipa un poco la contratapa, la adolescente Laurel, que tiene una familia perfecta, es testigo del momento en que su adorable madre asesina a un extraño. Este evento, si bien en su momento recibe una explicación plausible, deja siempre un signo de interrogación respecto en Laurel que decidirá revelar el misterio a sus sesenta y tantos años, ante la inminencia de la muerte de su madre, Dorothy.
Así, la historia nos conducirá al pasado de la madre de Laurel. Conoceremos a la joven y ambiciosa Dolly, a su enamorado Jimmy y a una enigmática jovel llamada Vivien, qeu tendrá su parte en esta historia.
También, poco a poco, seguiremos las indagaciones de Laurel en procura de conocer la verdad.
Un relato con una vuelta de tuerca inesperada y perfecta, un final que deja plenamente satisfecho al lector.
Una panzada de entretenimiento.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Sangre en el ojo. Lina Meruane

Hoy a las 12:55 PM
"Estaba sucediendo. En ese momento. Hacía mucho me lo habían advertido y sin embargo. Quedé paralizada, las manos empapadas empuñando el aire. La gente en la sala seguía conversando y riéndose a carcajadas, incluso susurrando exageraban mientras yo. Y alguien gritaba mas alto que los demás, bajen el volumen de la radio, no metan tanta bulla que a las doce en punto los vecinos llamarán a la policía. Me concentré en esa voz estruendosa que no parecía cansarse de insistir que incluso los sábados los vecinos se acostaban temprano. Esos gringos no eran gente trasnochadora como nosotros, en absoluto parrandera. Eran protestantes y protestarian si no los dejábamos conciliar el sueño."
 
"Y fue entonces que un fuego artificial atravesó mi cabeza. Pero no era fuego lo que veía sino sangre derramándose dentro de mi ojo. A sangre mas estremecedoramente bella que he visto nunca. La mas inaudita. La mas espantosa. Sangraba a borbotones pero solo yo podía advertirlo. Con absoluta claridad vi cómo la sangre espesaba, vi que la presión aumentaba, vi que me mareaba, vi que se me revolvía el estómago, que me venían arcadas y, sin embargo. No me incorporé ni me moví niun milímetro, ni siquiera intenté respirar mientras atendía al espectáculo. Porque eso era lo último que vería, esa noche, a través de ese ojo: una sangre intensamente negra."
 
"Ignacio, triné, Ignacio estoy sangrando, esta es la sangre y es tan oscura, tan condenadamente espesa. Pero no. No fue eso lo que dije sino, creo que volví a sangrar, por qué no nos vamos. Irnos, dijo él (dijiste tú, Ignacio, eso dijiste aunque ahora lo niegues, y luego te quedaste mudo). Y oí que me preguntaba si era mucha la sangre, suponiendo que tal vez había sido como tantas otras veces, apenas una partícula sanguinolenta que pronto se disolvería en mis humores. Ni tanto, no respondía yo, pero vámonos. Vámonos al tiro. Pero no. Esperemos hasta que la fiesta amaine, hasta que la conversación se muera sola. Que no la matáramos nosotros, como si no estuviera ya muerta. Nos iremos en un rato. Y qué es una hora mas o media hora menos cuando no hay nada por delante. Podía tomarme otro vino y anesteciarme, otro vino y emborracharme. (Sí, sírveme otra copa, susurré mientras tú me la llenabas de sangre). Y tragué a la salud de mis padres que estarían roncando a kilómetros del desastre, a la salud del griterío de los amigos, a la de los vecinos que nunca reclamaron por el ruido, a la salud delos uniformados que no vinieron a auxiliarme, a la salud de la salud y de su puta madre."
 
Estos son algunos de los párrafos de las primeras hojas de la novela "Sangre en el ojo" de la chilena Lina Meruane. Realmente es un pecado haber seleccionado solo éstas líneas porque la verdad es que la novela, y en particular las primeras páginas, no tiene despedicio. No hay una sóla línea en la que no se revele un cuidado asoluto, una pasión absoluta, una contundencia absoluta. Me resulta imposible transmitirles a ustedes las profunda impresión que me causó este libro, sin impresionarlos plasmando al menos algunas de sus líneas. Y es que es muy fuerte. Muy fuerte la historia, muy fuerte la escritura, muy fuerte la poesía desgarradora del relato pormenorizado de la ceguera de Lucina-Lina el alter ego de la autora.
 
Tal como surge de los párrafos que comparto, Lucina se encuentra en una fiesta en Nueva York, lugar donde se ha radicado y vive con su novio Ignacio, cuando se le produce un derrame en los ojos, producto de la diabetes con la que venía luchando durante toda su vida. Se trataba de un riesgo siempre latente, y su acaecimiento nos es relatado con lujo de detalles, en un viaje hacia la ceguera de un realismo y una precisión apabullantes.
 
A partir del momento en que queda ciega, Lucina empieza a percibir el mundo a través del oído, del tacto, del olfato. Es maravillosa su descripción de la ciudad de Nueva York desde la oscuridad:
 
"Nunca como entonces por las calles de Manhattan, llena de hoyos mortales y compuestas de latas con escaleras que llevan al infierno. Me cae la luz en la cara pero no puedo tocarla, no puedo usarla, y camino por la ciudad como por una cuerda floja, equilibrándome en Ignacio que avanza a otro ritmo, sincopando sus pasos tan suyos con otros tacones finos y apurados que hieren el pavimento. Hurgamos entre muebles de madera tersa y salvaje con olor a aves exóticas y a mandriles, a líquenes, a cantos africanos, y se levantan también los olores a maní confitado y a manzanas acarameladas, a pretzels, a bagels recién salidos del horno refregándose en nuestras narices."
 
La novela nos va contando, después de la primera y estremecedora escena en que Lina queda ciega, su derrotero por el consultorio médico, el diagnóstico, la espera para la operación y la incertidumbre del resultado. Pero junto a ello, también va la historia de amor con su novio Ignacio, y cómo la enfermedad golpea la relación y pone todo en perspectiva, la historia de los vinculos de Lina con su familia y con su país natal.
 
La bronca de la protagonista, su frustración, su negativa total a entregarse a la enfermedad, el horror de ser escritora y quedar ciega, de convertirse en una carga para su amante, miles de impresiones van armando la trama a puro fuego latinoamericano.
 
Probablemente sea la relación con Ignacio (a quien se dirige en segunda persona a lo largo de todo el libro) lo mas interesante de la historia, ese juego en que cada uno es Lazarillo del otro. Las partes relacionadas con la familia fueron las que menos me interesaron e hicieron decaer un poco mi interés, al igual que las relacionadas con lo médico, aunque insisto: la escritura tan destacable compensó mucho esos baches.
 
Super recomendable novela, y una autora para conocer sin falta.
 
Editorial Eterna Cadencia.

jueves, 31 de octubre de 2013

La Trama Nupcial. Jeffrey Eugenides


Este es el conocido caso de un libro en el que se han puesto excesivas expectativas y luego no está a la altura. Tal vez se lo juzga entonces con demasiada severidad.

Me enloquecí con la premisa de esta novela: “Estamos a principios de los años ochenta del siglo pasado. Madeleine Hanna, una romántica incurable que está escribiendo su tesis sobre el amor en Jane Austen y George Eliot. También ella se convertirá en protagonista de una historia de amor apasionada, dolorosa e intensa. Porque en su vida aparecerán dos hombres muy diferentes. Leonard Bankhead, solitario, carismático y brillante estudiante de ciencias, y Mitchell Grammaticus, estudiante de teología atormentado por las dudas. Una vez finalizada la universidad, el triángulo se mantendrá, obligándoles a enfrentarse con el final de la juventud y a reflexionar sobre el sentido último de la vida y la verdadera naturaleza del amor.”

Es decir: una novela que por un lado prometía hablar de mis héroes literarios, con una protagonista a la que le gustaba leer lo mismo que a mí, y por otro lado, una novela romántica moderna, pero que sigue la tradición de los grandes clásicos, con un triángulo amoroso compuesto por la chica romántica e inteligente, el candidato buenmozo pero complicado y el pobre infeliz que la quiere bien pero que (qué raro) es feo.

Y por ahí va mas o menos la novela, salvo que:

a) Madeleine es medio tontita, a pesar de que le gusta Jane Austen, algo imposible e imperdonable por parte del autor. Sin embargo me lleva a una reflexión inevitable: Mas allá de los debates fútiles en torno a la literatura “femenina” o “masculina”, es claro que hay cosas de las que puede dar cuenta mejor una mujer, y viceversa.  ¿Es tal vez por eso que Jane Austen (siendo ella misma una mina inteligente) pudo darle vida a una mujer tan interesante como Lizzie Bennet, con quien nos seguimos sintiendo identificadas doscientos años después, mientras que Flaubert y Tolstoi crearon a dos alcornoques? (clásicos eternos, si, pero alcornoques).
Eugenides ha creado un ser unidimensional y despasionado, carente de toda singularidad salvo por el hecho de que se parece a Katharine Hepburn. Ya me pasó encontrarme con una protagonista bella y patética, producto de una afiebrada y un poco misógina mente masculina en la liviana novela “La Delicadeza” Conclusión: ¡Parece que es cierto, chicas! ¡A ellos les gustan las tontas! Inclusive a los escritores.

b) El triángulo amoroso no termina de “cuajar” ya que la historia da comienzo exactamente el día de la graduación. Inmediatamente después el triángulo se disuelve, por así decirlo, ya que uno de sus componentes, (Mitchel, alias “el feo pero buenito”) se va de viaje por el mundo a encontrarse a sí mismo. Qué mala que estoy hoy.

Si bien existe un flash back (una de las partes buenas de la novela) que nos remonta al comienzo de la universidad y a cómo se conocieron los personajes, éste no alcanza para mostrarnos a los tres componentes del supuesto triángulo amoroso interactuando. En realidad no hay triángulo amoroso alguno, sino una chica con dos pretendientes. Pero creo que en intensidad amorosa hasta "Crepúsculo" le gana.  

El viaje de Mitchel y la enfermedad mental de Leonard -que de alguna manera está completamente solo a raíz de la misma- acentúan aún mas esta falta total de interacción de los personajes. Tal vez así lo quiso el autor, para mostrar que en la actualidad somos todos un poco autistas.

Ahora lo que destaco de la novela:

a) Me encantó el mundo de la universidad, y la década de los ochenta. El autor logró verdaderamente pintar ese escenario (en el que el mismo vivió, ya que fue a esa misma universidad en esa misma época) sin recurrir a lugares comunes en relación a la década del 80, sino que profundizando (mas allá de los cassettes o los peinados tipo Flashdance) una forma de pensar, determinadas inquietudes que formaban parte de la vivencia universitaria. Por otra parte, se trata de un relato muy entretenido, que por momentos te hace pensar que estás viendo un capítulo de “Felicity”.

b) Quedé fascinada por las partes (no son suficientes) en que el autor nos cuenta sobre la tesis que Madeleine quiere hacer sobre “La Trama Nupcial” que da título a la novela. Todas las referencias y los análisis respecto de autores y libros clásicos que he leído (Austen George Eliott...) me chiflaron. Envidié profundamente a los alumnos que pueden cursar estas materias en la universidad mientras que yo tenía que rendir Derecho Tributario y otros horrores. Ni hablar de la parte en que la sosa Madeleine concurre a un congreso de “victorianistas” y se hace amiga de dos chicas especialistas en literatura de la época victoriana... Directamente me retorcía de rabia, pensando que tal oportunidad le era dada a la tontita (ah, cierto, era ficción).
c) Como ya lo señalé, las historias individuales de los dos pretendientes están muy buenas. Los capítulos individualmente están muy logrados y las cosas que se cuentan (la experiencia de un viaje espiritual por la India de Mitchel, la convivencia con la enfermedad mental de Leonard) son verdaderamente interesantes y le dan a la novela una versatilidad poco común, ya que uno se encuentra leyendo historias sumamente diferentes de un capítulo a otro. Sin lugar a dudas la identificación con los personajes masculinos es total, mientras que las partes donde se cuenta el punto de vista de Madeleine son mas aburridas, tal vez por las propias circunstancias de la protagonista quien ha sido favorecida por la Diosa Fortuna con belleza, una familia funcional, dinero, y cariño.
d) La forma en que resuelve la novela (el final) me pareció brillante. Claro que no puedo revelarlo, pero las últimas líneas de diálogo, la última palabra, inclusive: Una genialidad. Si alguno lo lee sabrá lo que quiero decir.
Bueno amigos, he escrito una larga reseña sobre este libro, y probablemente los haya dejado un poco indecisos ¿lo recomiendo o no? La respuesta es sí. Pero no le crean a la parte de la contratapa que dice “¿Es posible escribir hoy una historia de amor que recoja la intensidad de las obras maestras de la literatura clásica y al mismo tiempo resulte rabiosamente contemporánea? Jeffrey Eugenides lo ha conseguido.” Es mentira. No lo consiguió.
 
Lo que logró es una novela entretenida, con buenos personajes y excelente reconstrucción de una época icónica. Eso. Y nada menos.

domingo, 27 de octubre de 2013

El Señor Nakano y las mujeres. Hiromi Kawakami

 
Este libro tuvo la mala suerte de que cuando llevaba apenas unas treinta páginas leídas me llegaron “Aún Soltera” y “La trama Nupcial” dos libros que anhelaba leer. Por lo tanto, mi interés en la lectura de la nueva novela de Hiromi Kawakami consistía en terminarla lo antes posible.
Hecha esta aclaración les cuento que esta es la historia de una joven con una vida poco interesante que trabaja en una tienda de venta de cosas usadas, o prendería. Allí convive con su jefe el excéntrico Sr. Nakano, propietario del local, otro empleado joven como ella, y la hermana del Sr. Nakano, llamada Masako.
Las relaciones que se dan entre ellos, sus amantes, el día a día del trabajo en el pintoresco local constituyen esta historia.
Ni bien se avanza en un par de páginas uno “se cae” en el mundo de la prendería Nakano, en su clima, incluso en el aburrimiento que entraña. Los personajes viven de alguna manera ajenos al mundo real, pero ¿no es eso lo que ocurre en casi todos los trabajos?
Una novela de climas, fundamentalmente. Creo que la intención de la autora era también crear personajes de gran excentricidad, pero como hispanoamericana la verdad que no impresionaron para nada. Claro está: yo vivo en el mundo de Almodovar, García Márquez, Vargas Llosas... al lado de los personajes creados por ellos, las supuestas “excentricidades” japoneses se quedan bien cortas, ¿no les parece? Y lo dice una enamorada de la literatura y la cultura japonesas. Pero vamos: ¡¡¡no son los mas excéntricos del globo terráqueo!!!
Una novela que me dejó bastante indiferente, y no me pareció al nivel de la interesante, sórdida y original “El cielo es azul, la tierra es blanca”.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Bookcam 1. Vida y mas ná!!!

Excelente idea que nació en el blog Cargada de Libros, y que conocí gracias al blog de Carol: Sacar fotos de conjuntos de libros que tengamos en nuestras bibliotecas, y que tengan algo en común. Está bueno porque es una forma de dar una idea del tipo de libros que tenemos  y nos gustan.
Nobleza obliga y como siempre lo aclaro, el gran comprador de libros en casa es Carlos, así que en realidad estas fotos mostrarían mucho mas su identidad como lector que la mía.
Otra cosa: Los libros que tengo a mano son un tercio del total. Cuando nació mi hija llevamos muchas (pero muchas) cajas al garaje. Algún día volverán a los estantes, cuando tenga una casa mas grande.
Pero bueno... Ahí va la primera foto de libros que comparten la presencia de la palabra "Vida" en su título. Por supuesto, no podía faltar en la foto mi hermosa Zoe (del griego "vida").
 


 
"De Vidas Ajenas" Emmanuel Carrere
"Tiempo de Vida" Marcos Giralt Torrente
"Un Día en la vida de Ivan Denisovich" Alexander Solzhenitsyn
"La Plenitud de la Vida" Simone de Beauvoir
"Una forma de Vida" Amelie Nothomb
"Atrapa la Vida" Nadime Gordimer
"Vidas Minúsculas" Pierre Michon
"La Vida en Fuga" Francoise Sagan
"Vida y Destino" Vasili Grossman
"Llenos de Vida" John Fante
"La Vida en la Avda Dropsie" Will Eisner
"La Vida en la Gran Ciudad" Will Eisner
"Una Vida Errante" Yashihiro Tatsumi

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Aún Soltera. Dani Umpi

"A mi edad la mayoría de las mujeres ya están divorciadas, recostadas en sus camas de dos plazas con un teléfono en la oreja, conversando sobre viudos con sus nuevas amigas, acariciando un gato, intercambiando dietas lactovegetales o tomando sol con lentes supermodernos. A mi edad la mayoría de las mujeres viven esperando que llegue el fin de semana para tomar un taxi rumbo a algún pub de esos que no sé dónde quedan. A mi edad la mayoría de las mujeres están deshidratándose con gimnasia aeróbica y sintonizando rankings para aprenderse los nombres de los nuevos intérpretes y poder comentar con propiedad que los boleros cantados por Luis Miguel son mejores que sus versiones anteriores. A mi edad la mayoría de las mujeres dejan a sus hijos con sus ex esposos y salen solas a bailar, con una caja de preservativos en el bolso. A mi edad la mayoría de las mujeres piden ropa prestada a sus amigas o sus hijas, decoran sus casas y hacen tarjetas personales con su nombre de solteras. A mi edad todas reviven."

Dani Umpi: Artista uruguayo. La literatura es uno mas de los territorios que explora, junto a la música y otras expresiones artísticas difíciles de encasillar. Lo conocí con su novela “Miss Tacuarembó” y mas tarde con “Sólo te quiero como amigo”. Me considero su fan.
Una digresión: Este autor lo relaciono bastante (por los mundos que cuenta, por su forma de contarlos) con el argentino Alejandro López, cuyos libros (“La Asesina de Ladi Di” y “Kerés coger? = guan tu fak”) leí con anterioridad a iniciar este blog, razón por la cual le debo una entrada.
De cómo logré leer este libro: Investigando un poco descubrí que no había leído la primer novela de Dani Umpi, lo que consideré una falta tremenda de mi parte. El libro era inhallable, lo anoté en la sección “Libros que quiero leer pero son difíciles de conseguir”. Mas tarde, descubrí una cosita llamada “Mercado Libre”: una suerte de Aleph donde se dan cita todas las librerías de viejo de Buenos Aires... ¡ahhh! Vivir en una pequeña ciudad provinciana nunca fue mas privilegiado: Aire puro, el río a unos pasos, silencio para dormir... y el mundo (cultural) a un click de distancia. (Bueno, no es tan así, pero...).
Sobre el libro: Mientras leía “Aún Soltera”, pensaba que la literatura de Dani Umpi, o mas puntualmente este libro, era una alquimia donde se mezclaban Puig, Martin Retjman, Almodovar y Eric Rohmer (O sea: me gustó, jajaja)

De que va: Una solterona, una adolescente que se lleva mal con la madre y un travesti coiffeur se encuentran en el balneario uruguayo Piriapolis (probablemente el menos lindo de los balnearios de ese país). En una recorrida que me trasladó directamente a las películas de Rohmer (no sólo por el escenario marino, sino también por la naturalidad con que nacen las amistades en sus historias) estos tres seres conformarán una extraña familia y su convivencia inevitablemente, los cambiará.
Personajes excéntricos, historia loca. Sin embargo, la prosa es contenida, sobria. De ahi mi referencia a Puig (costumbrismo y la combinación de recursos narrativos, en este caso, a través del diario íntimo de la adolescente), a Almodovar (la temática gay siempre presente en los libros de Umpi, y el desparpajo y colorido general) pero también a Retjman con su minimalismo.
Me gustó, porque cuando hay un autor con tanta personalidad, siempre es bueno volver a leerlo. Valió la pena la búsqueda y ya me pongo a buscar por cielo y tierra su nueva novela “Un poquito tarada”. Con esos títulos una no puede resistirse...

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Yo serví al rey de Inglaterra. Bohumil Hrabal

 
 
 
Hace muchos años leí un librito llamado “Una soledad demasiado ruidosa”. El protagonista y narrador era un viejito que se dedicaba a prensar libros encerrado en un sótano, en una rutina de absoluta soledad y amor por la misma literatura que destruía diariamente.
Desde aquel primer encuentro con el autor, el nombre de Bohumil Hrabal es para mí el de un viejito loco que tritura libros. Y miren si su imagen no concuerda un poquito...
 
 
 
Sin embargo, resulta ser que no es así. Bohumil Hrabal es un escritor checo -diría que imprescindible- con una vasta obra, amado por Kundera. 
 
No hace mucho lo recordé gracias a los comentarios de Claudia en el blog A Dos Voces, que me decidieron a leer algún otro libro suyo. Así fue que en mi librería-favorita-de-todos-los-tiempos-Guadalquivir, los mejores libreros que he conocido pusieron a mi disposición varios ejemplares del checo y yo elegí éste: “Yo serví al rey de Inglaterra”. La contraportada prometía una historia divertida y no me arrepentí de la elección.
 
Un libro divertidísimo, con un protagonista inolvidable, antológico: Un pequeño camarero, bastante simplón, por no decir tonto de remate, pero con unas ambiciones y una determinación encomiables que nos cuenta sus andanzas, con el telón de fondo de Checoslovaquia: su creación como estado independiente, la invasión nazi, la Segunda Guerra Mundial y el arribo del comunismo bajo la dirección de la Unión Soviética.
Nuestro héroe tiene suerte y mala suerte a la vez, y sus aventuras y encuentros con un haz de personajes tan pintorescos como él mismo, hacen reír a la vez que despliegan unas fabulosas imágenes ante los ojos del lector.
Se que existe una película, pero para mí, el director perfecto para la película de este libro sería Emir Kusturica.
Un autor increible, para seguir conociendo y disfrutando.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La Cena. Herman Koch

 
He aquí una novela que entretiene, sorprende y va resultando mas atrapante a medida que se avanza en su lectura.
El libro se divie en varios capítulos de acuerdo a los pasos de la cena que da título a la novela: aperitivos, entrantes, segundo, postres, digestivo y propina. Ahora bien, no toda la “acción” -a conrario de lo que uno espera- se desarrolla precisamente en el marco de dicho encuentro. No: “La Cena” es mas bien el disparador de toda una serie de evocaciones por parte de nuestro narrador, y he allí donde residen las sorpresas y las vueltas de tuerca.
Lo que principia como un enfrentamiento psicológico entre el protagonista, Paul y su hermano Serge, político famoso y de éxito, demuestra a medida que avanzan los pasos del menú, ser la culminación de un secreto de muchos años.
Insisito en el factor sorpresa dela novela: cierto es que los dos matrimonios se reúnen a cenar con el objetivo de hablar sobre un hecho de violencia que protagonizaron sus hijos. Sin embargo, el libro, en lugar de decantarse hacia lo policial, toma un camino mucho mas psiológico que además, resulta muy movilizador para el lector, ya que lo que queda después de terminar esta novela es el eco de una reflexión sobre un tema que a todos los que somos padres nos atormenta bastante: ¿Hasta dónde debemos proteger a nuestros hijos? ¿Hasta qué extremos somos capaces de llevar nuestro amor? Los famosos límites tan dificiles de establecer... uf...muchas cosas quedan resonando.
Todo ello va “condimentado” con una mirada irónica y lúcida sobre la sociedad holandesa que (como sucede con todo libro bien escrito) logra trascender y constituir una pintura del mundo. Así, los pecados snobs de los adinerados, los platillos con imperceptibles cantidades de comida por montos exorbitantes, el culto a la fama...
Sobre el final se combina la farsa, la acción, la violencia y hasta un poco de melodrama, para un final sobrio pero impactante.
Una cena deliciosa, entretenida y con ingredientes que salen de lo común.

miércoles, 7 de agosto de 2013

De partos, de pilchas y de historias de época: Cosas de chicas

No quiero dejar pasar mucho tiempo sin decir algo sobre dos series de época hermosas que he disfrutado en el último tiempo.
 
 
En primer lugar la espléndida “Call the Midwife”, que me ha cautivado de tal modo que la estoy viendo por segunda vez. La historia de Jenny, una bella joven que se muda al East End de Londres en la década de los 60, ( en una decisión que en la primera línea de texto del primer capítulo ella misma califica como “madness”), para sumarse a un equipo de matronas en el convento de San Ramón Nonato, entre las que se cuentan un puñado de monjas encantadoras y otras chicas como ella. La inclusión en el reparto de la GENIAL Miranda Hart (gracias, Luciana por recomendarme “Miranda”), completa una receta perfecta. Capítulo a capítulo vamos conociendo historias de vida del barrio de East End, pero también en las vidas de estas jóvenes ocurrirán cosas. Con un equilibrio perfecto entre tristeza y alegría, entre drama y momentos de luz que sólo los recuerdos de la juventud y el entusiasmo pueden deparar, cada episodio es un placer, y uno se siente bien tratado como espectador. Espero ansiosa la segunda temporada.
 
 
La otra serie que me ha gustado mucho, es “The Paradise”, a la que llegué gracias a mis visitas a otros blogs de chicas que como yo, tienen obsesión por los vestidos largos y los carruajes, jajaja. Esta serie (basada en una novela de Emile Zola) cuenta las peripecias de Denise, una joven, talentosa y ambiciosa joven que se suma a las filas de una tienda llamada “The Paradise”, comandada por un hombre tan talentoso, audaz y ambicioso como ella misma. Esta serie es mucho mas clásica, y de hecho el vestuario, y hasta las caras de los personajes por momentos me hacían acordar a los dibujos de mis libros de la “Biblioteca Billiken” , con los que me inicié en Louise M. Alcott, Sissi y otras historias de época que jamás dejé de amar. Intrigas, amor, personajes complejos y toques de humos y ternura se suceden en esta super tenda, antecedente de los shopping centers de hoy, donde las mujeres dan muestras de ser tan "locas por las compras" ayer como lo son hoy. Una historia que me dejó con la boca abierta con un final después del cual ¡todo puede pasar!.
 
Y ya que todo esto ha devenido tan "mujeril", con los partos, las monjas y la compra de chucherías, les dejo una foto actualizada de mi muñeca, ahí va:
 
 En el avión hacia Buenos Aires. Próxima entrada: Aventuras de la Lectora Omnivora en la gran ciudad.