Una novela de amor. Eso es "Los Perros y los Lobos". Una historia de amor bien contada, un triángulo amoroso que se constituye a partir del ser judío de sus protagonistas. La historia sigue a Ada, Ben y Harry Sinner, tres niños judíos emparentados pero de extracción social diferente, desde su temprana infancia hasta su vida adulta. La historia del pueblo judío, su lucha por integrarse y ser aceptados, la persecución de que son objeto y cómo va dando lugar a una forma de ser a un modo de sentir y de vivir, todo eso es lo que va amalgamando y explicando las pasiones y las decisiones de los personajes.
Un poco menos poética que "El ardor de la sangre", pero tan bien contada que quería volver a tener un rato para dedicarle a la lectura, para sumergirme en el mundo creado por la autora. En definitiva, una novela para revivir el placer de la lectura.
Hace tiempo que quiero dedicar un post a las series que me han acompañado estos últimos años, y que tienen como protagonista a la familia. Drama, comedia, culebrón, ternura, locura y todo lo que una familia puede contener. Estos programas acompañan nuestros almuerzos y cenas y por eso quiero darles un lugarcito en mi blog.
Empiezo por "Modern Family", la super premiada serie de ABC. Una familia compuesta por un padre (Jay Pritchett) y sus dos hijos, cada cual con su familia. Jay está separado y vuelto a casar con una simpática colombiana bastante mas joven con un hijo. Su hija Claire conforma junto a su esposo Phil una familia tipo con tres hijos, y el hijo Mitchell integra la otra pieza del clan con su pareja gay Cameron y una hijita adoptiva Lily. Los capítulos de esta serie son artefactos de relojería, donde cada situación, capricho u obsesión de los personajes tendrá su razón de ser y todas las piezas encajarán en un resultado loco, tierno o divertido.
Lo mejor: El genial personaje de Phil Dumphy, un niño grande, un papá genial, un inocente, un tierno y el que mas risas provoca.
Por otra parte tenemos a los amigos de "The Middle". Esta familia vive "en el medio de la nada" y siempre les falta plata, los hijos no son los mas populares, tienen la casa hecha un desastre, jefes insoportables... todo lo cual los hace mas queribles... Esta serie gana mucho en ternura.
Lo mejor: La verdad que todos los personajes me gustan, pero voy a votar por la super perdedora pero siempre optimista e ingenua Sue Heck, la hija adolescente. La adoro.
La siguiente es una viejita, viejita, ya sé. Pero que me digan si alguna vez se volvió a hacer una serie con tan buen texto, con reflexiones y momentos tan conmovedores y profundos. Ver "Los años maravillosos" siempre me deja pensando acerca de mi propia familia, mi propia historia. De todas las series que integran este post es la única que me hizo llorar. Y muchas veces. La historia no la tengo que recordar: Los años de adolescencia de Kevin Arnold, su romance con Winnie, su amistad con Paul y especialmente, su relación con su familia todo eso en la década del 60. Preciosa, todos la vimos, vamos, confiesen!!
Lo mejor: El guión insuperable.
Bueno, terminé con las series de media hora de duración y paso a las de una hora. "Brothers and Sisters". Los Walker. Esta familia estadounidense tuvo de todo: el hermano drogadicto, el hermano gay, la hermana republicana, la amante pérfida, la hija ilegítima, el hijo ilegítimo (ahhh tienen que verla para sabeeer), el tío solterón en el clóset, deudas, negocios, política, mucha política, inseminaciones artificiales, donaciones de órganos... En definitiva: un culebrón de aquellos, pero tan bien hecho que no daban culpas. Y aunque a veces me parecía escandalosamente "novelesca", ahora extraño esas mesas famliares de los Walker, que se juntaban a tomarse unos vinos y siempre, pero siempre, terminaba todo en escándalo.... y cuando uno le contaba un secreto al otro y al minuto se enteraba toda la familia... Walkers ¡los extraño!
Lo mejor: Las mencionadas cenas, la cara de tragedia de Sally Field y el adorable Rob Lowe en un papel encantador.
Con el corazón partido por el fin de "Brothers and Sisters" buscamos otra familia virtual donde refugiarnos y encontramos a los Braveman, de "Parenhood". También una familia con muchos hijos, cada cual con su mambo. Esta serie es menos culebrón que "Brothers" y un poco mas poética, por asi decir. Nos costó un poco mas encariñarnos, pero ya estoy esperando la nueva temporada, si que viene... Lo mejor: El personaje de Adam, interpretado por el actor Peter Krause (ex Nate fisher de Six feet Under). Y la presencia de Laurel Graham, que nunca será lo mismo que Lorelai Gilmore pero la quiero igual.
Hubo otras fallidas: Vimos dos temporadas de "Raising Hope" perola verdad es que acá la familia era tan, pero tan "white trash" que realmente se tornó un poco repugnante. "Life Unexpected" tenia una protagonista adolescente divina, pero los dos padres era cero carisma y no me gustó. Prueba de que tenía razon es que no tuvo tercera temporada.
No me puedo olvidar de otras familias, como los Fisher de "Six Feet Under" o "Los Soprano", ni hablar de mis chicas Gilmore, pero la selección fue mas que nada en series que estuve viendo los últimos dos años, y además se trata de programas donde el tema ES la familia, de allí esta selección.
Y para terminar, unas palabras de Micke Heck, el "papá" de "The Middle" cuando le dice su discurso como padrino de la boda de su hermano:
"Verás, Rusty, la familia no es fácil. Los hijos se quejan de no poder hacer lo que quieren, pero la verdad es que los padres tampoco podemos. Los padres tenemos que llevar a los chicos y ayudarlos a hacer la tarea después de un largo día de traajo ¿Les parece que nos gusta hacer eso? Pero eso es la familia. Un grupo de gente no haciendo lo que quiere. Verás, se van a enojar unos con otros, se van a decir cosas terribles, se van a hacer llorar... porque nadie en el mundo te hará tan miserable como lo hará tu familia... Pero mi punto es: todos vamos a morir. Y todos tendremos una lápida con un guión en ella: 1942-2016, 1963-2038. Ese guión representa tu vida. Y tengo esta certeza: que gracias a esas cuatro personas que están sentadas allí, mi familia, ese guión va a significar algo. Y, Rusty, deseo esto para tí también."
Llega mi hermana de Buenos Aires, donde transita su último año residencia como médica clínica. Trae regalos para la ahijada, y un pedido: Un médico "Jefe" (no entendí nunca las relaciones de poder de las residencias) le pidió que mi marido (gran lector) y yo le recomendáramos tres libros cada uno para los residentes.
Dos títulos aparecieron de inmediato en mi cabeza: "La Hermana" de Sándor Márai, un libro que explora hasta el hueso el tema del dolor, la enfermedad, la relación con los galenos, la morfina... brillante texto, aunque con un primer capítulo un poco aburrido y que no conecta del todo con la intensidad y profundidad del resto. La otra novela que me pareció perfecta fue "La muerte de Iván Ilich" de Tolstoi, que leí hace poco. Aborda, en menos páginas pero con igual maestría, los mismos temas, agregando una reflexión sobre las elecciones que hacemos en la vida, sobre la ambición y la pasión que se pone a veces en cosas (el trabajo, la carrera) que en definitiva no hacen a una existencia plena.
Estos dos libros tienen además como ventaja ser cortos y fáciles de conseguiren cualquier librería. Tolstoi es un clásico y Márai (que merece serlo) está de moda.
El tercero ya se me complicó, pero luego vino a mi mente "Bajo el signo de Marte", de Fritz Zorn. No lo leí, pero sé que es un libro duro, narrado por un enfermo terminal.
- ¡Pero no todo tiene que ser relacionado a la medicina!, me aclara mi hermana mientras lee la (seguramente acojonante) contratapa, "la idea es desaznar a los médicos", agregó.
- Ah, bueno...
Esto me dejaba en medio de toda la literatura universal...menudo compromiso... Bueno, si la idea era hacer leer a los que no leen, tal vez pensar un libro entretenido, o alguno que me haya gustado mucho cuando todavía estaba estrenandome como lectora... a ver, a ver... reeditaron hace poco "La Broma" de Kundera. Ese está buenísimo, me enamoré de Kundera con ese libro... Varios títulos y autores fueron pasando, hasta que mis ojos cayeron en un volumen que está ahí esperando una relectura: "La invención de Morel" del amigo Bioy. Ideal para quedar bien con los nacionalistas, una novelita clásica de la literatura argentina, inquietante, entretenida, única en su especie. Cuando la leí hace mil años coincidí con la calificación de "perfecta" que le dio Borges en su magistral prólogo. Y el hecho de que Sawyer, uno de los personajes de "Lost" la estuviese leyendo puede darle curiosidad a mas de uno. Listo ya tengo mi lista.
La lectora con su bella hermana, que además de ser lectora y médica, toca la guitarra y el piano. Y tiene un novio bello como ella...
Esta novela gráfica (que fue seleccionada como uno de los 100 mejores libros del año por el New York Times y recibió varios premios) cuenta en clave autobiográfica la infancia de la autora, y en particular su compleja relación con el padre.
"¿Fue un buen padre? Me gustaría decir que "por lo menos, estuvo ahí". Pero, por supuesto, no fue así. Es verdad que no se suicidó hasta que tuve casi veinte años. Pero su ausencia resonó retroactivamente, reververando a través de todo el tiempo que le conocí. Tal vez sea lo contrario del dolor fantasma que se siente en un miembro amputado. La verdad es que estuvo ahí todos esos años, una presencia de carne y hueso que limpiaba el papel pintado con vapor, plantaba cornejos, pulía los adornos... y olía a una mezcla de serrín, sudor y colonia de marca. Pero que me dolía como si ya se hubiese ido."
Maniático, talentoso, distante, inteligente... el padre de Alison (un homosexual que jamás salió del clóset) tenía la decoración y restauración como un hobby que lo obsesionaba al punto de resultar torturante para la familia, que habitaba en una casa de estilo neogótico en permanente restauración, y además era una funeraria (A quien vio la serie "Six Feet Under" le sonará).
"Cada uno resistía a su manera, pero al final todos nos sentíamos igual de impotentes ante las embestidas ornamentales de mi padre", cuenta Alison. "Ni mis hermanos ni yo podíamos competir con las lámparas quinqué, los candelabros y las sillas estilo Hepplewhite. Eran perfectos. Crecí resentida por la forma en que mi padre trataba a sus muebles como hijos y a sus hijos como muebles."
Sin embargo, el repaso por la corta vida de su padre, que falleció a los 44 años en un accidente, va mostrando a paladas luces y sombras, amor y resentimiento. Si bien su relato se conforma de prolijas y bellas viñetas nítidamente dibujadas, su narración desde lo psicológico y afectivo va desparramando diferentes impresiones cual Jackson Pollock.
Otra cosa que me pareció muy interesante es la forma en que está narrado. No es un relato lineal, sino espiralado. La novela tiene siete capítulos, y desde el primero nos enteramos mas o menos de toda la historia, pero a medida que avanza y el espiral se va agrandando, la autora nos va contando mas cosas, y a veces nos devuelve mas de una vez al mismo hecho, pero desde un nuevo punto de vista.
Enriquece la obra el hecho de que Alison sea una ferviente lectora, una de las cosas buenas que probablemente le dejó su papá. Y es interesante ver cómo la literatura los unió, pese a todas las diferencias y los silencios que hubo entre ellos. Así, habrá menciones a Fitzgerald, Camus, Joyce, Collette y Proust. Alison recurre a sus historias de vida y a sus novelas, como también lo hace con el mito de Dédalo, la geografía, la historia, documentos familiares, cartas y fotos (todo ello con gran maestría traducido al dibujo)... una suma de indicios con un único objetivo: descifrar al padre.
La trama de la novela, se completa con el abordaje a la identidad sexual de Alison, que es lesbiana. La novela entonces narra su despertar sexual, y la aceptación de su identidad, que se complejizan al ser su padre justamente una persona que nunca aceptó su propia sexualidad. Esta tensión es en definitiva edifica todo el relato.
Una observación es que me parece desacertado el subtítulo "una familia tragicómica", porque no aparece en absoluto un tono "cómico". Una familia inusual, excéntrica, tal vez... pero de cómico, nada.
Alison Bechdel nació
Lock Haven, Pensilvania, el 10 de septiembre de 1960. Entre sus obras
mas conocidas como historietista entre los años 1983 y 2008 están
la tira cómica Dykes to Watch Out For (traducida como Unas lesbianas
de cuidado), donde a través de su álter ego Mo reflejaba la
complejidad de las relaciones lésbicas y los estereotipos que se
asocian a ellas.
Bueno, me acuerdo que cuando murió Luca Prodan, o Fredie Mercury, aparecían personajes que, ante el interés renovado en estos personajes, declaraban: "¡Pero YO lo sigo de chiquito!!" Reclamando ser reconocidos como visionarios del talento, fans de primera categoría, o algo por el estilo.
Bueno. Tengo que decirlo de una buena vez: Hace años que soy admiradora de Peter Dinklage. Siempre me gustaron sus actuaciones: Enano soberbio en "Elf" (genial), el malo de "Supercan", amante oculto del occiso en "Muerte en el funeral" pero en particular... en la serie Nip Tuck, en la que es contratado como niñero de la familia MacNamara y enamora a Julia (con toda razón).
Francamente cuando lo vi en Nip Tuck declaré en mi lugar de trabajo que estaba enamorada de un enano fachón, y todos me trataron de degenerada, desviada y otras yerbas. A estas acusaciones busqué una foto, y me tuvieron que reconocer que el pequeñín tenía lo suyo, pero igual me miraban de reojo con desconfianza.
Lástima que mis compañeros de trabajo sólo miran "Bailando por un sueño" o alguna porquería de ficción argentina. Asi que no les puedo decir "I told you so". Si les digo que ahora el enano es super top, que gana todo tipo de premios por la genial serie "Game of Thrones" y que cada vez su personaje gana mas protagonismo (para la buena salud de la serie, I may add), se quedarían mirando con mirada de vaca argentina de exportación.
Así que lo digo aquí, para quien quiera escucharlo: Peter Dinklage, yo te sigo de chiquito, y siempre supe de tu talento!!! Y no digo nada mas porque este blog lo lee mi marido.
Más de dos meses ausente. No escribí en el blog, pero sí estuve leyendo. Creo que además de la maternidad, el trabajo, las pocas ganas de conectarme, esta desaparición tuvo que ver con que los libros que han caído en mis manos no me motivan demasiado un comentario.
Las lecturas de estos días fueron: "Setenta acrílico, treinta lana" de Viola Di Grado, "Los Enamorados" de Alfred Hayes, "Ventajas de Viajar en Tren" de Antonio Orejudo, "Los Living" de Martín Caparrós y un cómic "Virus Tropical" de Power Paola. Una italiana, un inglés, un español, un argentino y una ecuatoriana/colombiana. Linda mixtura.
"Setenta Acrílico, Treinta Lana" es la primer novela de la joven italiana residente en Inglaterra Viola Di Grado. Este libro tenía la desventaja de haberme generado enormes expectativas previas, y por lo tanto me resultó bastante decepcionante. Leí que a la autora se la comparaba con mi querida Amelie Nothomb, y por otra parte, el título me sugería que habría algo vinculado a la moda. Ninguna de las dos cosas: La autora no tiene nada en común con Nothomb, salvo la juventud de su debut y el hecho de que habla chino (¿¿??). Evidentemente para algunos periodistas hablar chino y hablar japonés es lo mismo o te emparenta de algún modo. En fin. En cuanto a la escritura, Di Grado adopta una suerte de pose de chica depre, de "emo" literaria, que resulta forzada. La historia no es interesante, y todo el drama parece emanar de la pura voluntad de la autora. Hay parrafadas supuestamente poéticas muy aburridas. Lo terminé de leer de compromiso, porque encaprichada pedí el libro a España. La semana pasada lo vi en la vidriera de una librería ¡¡¡de mi pueblo!!! Lo editó Emecé. Ufa.
"Los Enamorados" de Alfred Hayes. Bueno. Este libro es un tango. Un tangazo. El inglesito probablemente no se haya enterado nunca que escribió una milonga. El era un pibe que no sabía que estaba enamorado, de una percanta que me amuraste/ en lo mejor de mi vida,/ dejándome el alma herida/ y espina en el corazón,/ sabiendo que te quería, que vos eras mi alegría/ lala la lalaláaaa... y ella se fue con un otario, con uno que tenía plata... ahora toma champagne bien frappé y tiene gigoló bien bacán. Y el sufre mucho, mucho. Recién ahora se da cuenta cuánto la quería, pero no podía darle lo que ella necesitaba que era guita, por supuesto como todas las minas. ¡Menos mal que no le compró el tapadito de armiño! Una pavada, personajes de cartón con los que no me conmoví en absoluto, completamente chato todo.
Volví malísima, como podrán ver. Ahora vienen las reseñas favorables.
"Ventajas de Viajar en Tren" de Antonio Orejudo fue una bocanada de aire fresco, un libro inclasificable y divertido, original muy loco y atrapante. Una mujer viaja en tren después de haber dejado a su marido internado en un psiquiátrico. Sentado junto a ella va un personaje extraño que se ofrece a contarle su vida. Caemos así en las redes de una primer historia. Luego el personaje se va, dejando una carpeta en el asiento del tren, y la mujer, tentada, lee su contenido, lo que nos arroja a una serie de historias cortas, conectadas por la fascinacion de la indiscreción. El libro culmina con la búsqueda por parte de la mujer del propietario de la carpeta, y nuevas historias aparecerán en esta aventura. Historias dentro de historias, dentro de historias, un espiral disímil que nos deja pensando en la ficción y su tenue línea divisoria con la realidad, la mentira, los sueños y por supuesto, la locura.
"Virus Tropical" de Power Paola fue un cómic autobiográfico que me gustó muchísimo. La ecuatoriana narra su infancia y adolescencia utilizando un relato, suerte de voz en off que es acompañado y completada por las viñetas. Muy personal e intimista, y sin embargo, (una vez mas, como cada vez que se encuentra una lectura que vale la pena) es posible ver en la infancia de otro, en la adolescencia de otro, cosas de la propia vida, impresiones propias. Artístico y personal, sencillo y poco forzado. Los dibujos y el relato de Power Paola me recuerdan a Jeffrey Brown, autor que me encanta. Hace un ratito entré al blog de la autora y vi que hay otro libro, la continuación de "Virus Tropical" probablemente. Y me dieron ganas de leerlo. Y qué mejor indicador de que el primero me gustó. Otro acierto de Editorial Común, gracias Liniers.
"Los Living" de Martín Caparrós: Este año había dispuesto no leer libros largos, y con esta novela quebré un poco la regla. Pero la premisa de un protagonista nacido en el año 1974 -igual que yo- me pareció atractiva. El libro no me decepcionó en ese sentido, ya que hace una interesante pintura de la clase media argentina. O mas específicamente de la clase media argentina del Gran Buenos Aires. La vida de Nito, el protagonista, parece bastante común y corriente, aunque cada tanto tenemos unos capítulos que nos adelantan que algo raro va a suceder. Algo loco. Nito acompañará a un personaje excentrico llamado Carpanta (apellido sugestivamente similar al del autor) en una empresa de razones y objetivos indescifrables: dejar cuerpos de personas muertas, embalsamadas y agionadas con diferentes vestimentas y actitudes, en diferentes lugares de la Ciudad de Buenos Aires.
Pero ¿Cómo llegó el personaje de Nito a esto? Probablemente eso es lo mas interesante de la novela, que recién en las últimas cien de sus 430 páginas desarrolla el misterio de los "living", culminando con un epílogo que no pudo dejar de recordarme a "Las partículas elementales" o "El mapa y el territorio" de Houllebecq -con las salvedades del caso-.
En ese sentido, la novela tiene la riqueza de aunar elementos muy realistas con un desenlace muy original, no de ciencia ficción pero casi.
La contra: hay varios capítulos donde se relatan muertes con pelos y señales. La verdad que resultan bastante morbosos e impresionantes. Claro, esta era claramente la intención del autor, pero el tema es que en definitiva no siento que el libro me haya dejado una verdadera reflexión profunda sobre el tema, como sí lo hizo la brillante serie "Six feet under" o la mencionada "El mapa y el territorio" e incluso "La muerte de Iván Ilich". De modo que, al fracasar en dejar un espacio para las cavilaciones del lector, sólo queda el impacto, y por lo tanto está mas cerca de una película de cine gore que de la filosofía.
En otro orden de cosas, he aquí una foto actualizada de mi bebita!!!! Saludos y prometo retomar con mas pilas mi blog.
Pinamar es una historia contada a partir de dos voces: Por un lado Lucio, a fines de 2001 y en plena crisis política y económica argentina, escribe un diario que es a la vez una larga carta a su hermano Stany que vive en el extranjero. Su escritura hace acordar a esas cartas que uno escribe sabiendo que jamás enviará, y en las cuales por lo tanto damos rienda suelta a la honestidad mas absoluta. La inteligencia y el talento de la pluma tras la voz de Lucio radican en lograr este tono de texto escrito "de un tirón" con una buena escritura. Por otro lado está Stany, el destinatario de la carta/diario, que recién lo lee diez años después, cuando vuelve al país a investigar la desaparicion de Lucio.
Son dos voces muy diferentes: mientras Lucio despotrica contra todo y contra todos, y narra sus vivencias de veinteañero-nuevo-rico-vacacionando-en-Pinamar, lo de Stany es una suerte de policial que se queda a mitad de camino. La idea, creo, de la novela, es mostrar los personajes que nos presenta Lucio en 2001 diez años después y ver en qué se convirtieron esos amigotes.
Estas dos voces dan por resultado una novela un poco despareja: Claramente es mas interesante y divertido el relato desbocado de Lucio. Políticamente incorrecto, desbordado, indignado e irreverente, no deja títere con cabeza: se declara anarquista, está indignado con su país, su clase social y los políticos. Sus impresiones son para reirse o para llorar según se prefiera porque deja al desnudo el desastre de nuestro país. Obviamente algunas cosas que dice son inaceptables, pero aún así causa gracia. Es muy dificil transmitir con mis propias palabras a Lucio, así que me permití copiar algunas de sus perlitas. Ahí van:
Acerca de los peronistas: "Incluso en una época lleguè a salir con la hija de un
famoso político peronista que asistía a un un taller literario, salí con la hija
de un millonario peronista, de los peores, a esto no te lo conté, salí con la
hija de un político corrupto y millonario apoyado por los amigos del peor es
nada, y me da tanta vergüenza que por eso tampoco lo mencioné en
terapia."
Acerca de los radicales: "Hoy decidí que apenas terminen las vacaciones voy a
ponerme a averiguar un buen instituto terciario, uno de esos que cobran por un
título en turismo, licenciado en turismo, técnico en turismo, o perito, da
igual, da exactamente igual porque en este país corrupto los títulos no sirven
para ninguna otra cosa que para que nuestros padres estén contentos, los únicos
títulos que tiene este país son títulos de deuda, y no sirven para nada, es una
trampa mortal, un corralote lleno de bonos basura y de basuras que sueñan con
ser presidentes, y lo pueden conseguir, porque tenemos muchos presidentes y
cualquier basura puede ser presidente, o intendente, hasta un cómico revisteril
pretende ser presidente, un cabaretero barato para colmo afiliado al partido mas
estúpido, traidor y medio pelo de la historia política mundial, la UCR, qué
asco, me parece muy bien que los punteros peronistas le hayan
robado sus ahorros, me parece magistral que los ladrones del conurbano hayan
confiscado los ahorros de este cabaretero amoral, que se hunda, me encanta que
los ahorros no sirvan para nada, que la especulación cabaretera no sirva me
parece sensacional."
Acerca de Argentina: "...Esta inmundicia que para colmo se cree que tiene algo
que ver con Europa..."
Acerca de la izquierda: "...a mi que soy anarquista me simpatizan las asambleas,
lástima que estén infiltradas por la izquierda que se defeca encima, una
verdadera lástima que las asambleas sean infiltradas por los adolescentes
militantes de izquierda que leyeron dos o tres manuales de ideología y creen que
no existe nada mas...el Oso defendía a esos jacobinos de cotillón, el, que
estudió Comunicación en la Universidad de San Andrés, defendía a los soviets de
maceta, y decía que tenían que gobernar este circo de pulgas
congoleñas...”
Ante semejante intensidad, el relato de Stany resulta un poco insípido y menos interesante. Sin embargo creo que este corte y cambio de ritmo le da un respiro al lector, porque Lucio puede llegar a cansar con sus diatribas.
Buena novela, recomendable, ideal para argentinos porque los temas que trata son muy de la política nacional y podría dejar afuera a quien no conozca mas o menos bien los sucesos de 2001.
Hace mucho que no escribo. Se sumaron una serie de cosas, pero la vuelta al trabajo fue decisiva. Levantarme muy temprano, después de noches de sueño interrumpido por mi bebé, me tiene muy cansada. Además, horas delante de la computadora hacen que no tenga ganas de una sola pantalla mas en todo el día. Finalmente, una serie de lecturas fallidas: Empecé "La Gaviota" de Marai, y me pareció un poco artificial, con personajes de cartón y con una escritura que, sin ser barroca, se me figuraba demasiado detallista, una cosa un poco Art Nouveau. Tal vez la retome pero en ese momento no tenía ganas de leer algo así. Pasé a "El Gran Gatsby", novela que tengo pendiente y que está en la lista del desafío 2012. Encontré 20 adjetivos en media página: parecía que ningún sustantivo carecía de adjetivo que lo acompañe, como si de una super promo se tratara (desolada extensión, fantástica granja, grises hombres, impenetrable nube, turbias operaciones, etc). Como ven he regresado de lo mas atrevida, me estoy cargando a los grandes de la literatura sin ponerme colorada.
Ahora estoy con libro que compré en Casa del Libro de España "Setenta Acrílico, Treinta Lana" de Viola Di Grado, una escritora joven italiana a quien relacionan con la Nothomb. Pero no estoy muy enganchada. Creo que estoy en uno de esos baches de los que sólo puede sacarme un best seller de esos malísimos pero fáciles de leer.
En cuanto al cine y las series, poco es lo que hemos podido ver, entre el cansancio y el estrépito de la niña. Muy buena una pelicula que se proyectó en el BAFICI "Tomboy", hermosas imágenes y climas, bien contada la historia y deja toda la reflexión en manos del espectador. Este y otras pelis del BAFICI de este ao y de años anteriores, siempre las pueden encontrar en este link http://www.alumnosmdag.blogspot.com.ar/search/label/bafici .
Al mediodía estamos viendo una sitcom llamada "Louie", protagonizada por el comediante Louie C.K. Se trata de un camediante de stand up y las pequeñas cosas de su vida, que le sirven (o no) de inspiración. La verdad es que los mejores momentos de la serie son aquellos donde lo muestran a Louie haciendo lo que sabe hacer: stand up. Sus monólogos son los de un loser simpático, no resentido, que se ríe de sí mismo y del mundo con lucidez. Me matan las caras que pone, los gestos, es genial. Vimos un show de stand up y es para morir de risa. La serie tiene momentos melancólicos, profundos mexclados con el humor y la ironía. La verdad es que se trata de una serie que a primera vista salta como un producto mas independiente, ya que hay algunas licencias que se toma (algunas escenas largas para nada televisivas) que jamás veríamos en "The Big Bang Theory" o "Friends" (Ojo: dos sitcom que me copan, aclaro).
Bueno, me quedo en el tintero contarles de un libro argentino muy bueno "Pinamar", espero seguir escribiendo después del shock que implicó el regreso al trabajo y visitando sus blogs.
Saludos y quedo a la espera de alguna recomendación de best sellers salvadores, si es alguna saga adolescente tipo Crepúsculo mejor, jaja.
Este libro fue un boom en su momento, y hace tiempo tenía ganas de leerlo. El desafío de las lista de Rory Gilmore fue la excusa para concretar la lectura.
Seguramente la mayoría sepa que este libro está contado desde el punto de visto de un niño autista llamado Christopher Boone. Este pequeño, huérfano de madre hace poco tiempo comienza a escribir un libro a próposito dela muerte del perro de una vecina que aparece muerto justamente a medianoche. Christopher se propone descubrir la identidad del asesino y a raíz de sus investigaciones se embarca en una serie de aventuras que terminarán con el hallago de mas verdades de las que esperaba.
Hay una suerte de fascinación por el autismo, al menos esa clase de autismo que parece acompañado de cierta genialidad: Quién puede olvidar a Rain Man, en la piel de Dustin Hoffman. Hay quien dice que el genial Sheldon Cooper padece Asperger y que eso explica sus manías. O la rústica pero encantadora
Temple Grandin, interpetada por Claire Danes. Creo que mas allá de la inteligencia, lo que nos atrae es la mirada del mundo desde otro lugar. Otra mirada. Dice Temple Grandin (la verdadera): "Pienso en imágenes. Las palabras son como un segundo idioma para mí. Traduzco
las palabras, tanto las habladas como las escritas, a películas de cine a
color, acompañadas de sonidos, que pasan por mi mente como una cinta de video.
Cuando alguien me habla, sus palabras se me traducen instantáneamente en
imágenes."
Cuando mi psicóloga, a quien le gustan las artes plásticas, vio las pinturas de mi hermano César, que tiene rasgos de autismo, me dijo que era evidente que el artista era una persona que veía el mundo desde un lugar diferente. Un lugar de dificil acceso.
Por eso el libro de Mark Haddon es interesante, porque logra transmitir cómo piensa una persona autista, logra llevarnos, de manera simple y entretenida, a una mente limitada por miles de manías y miedos pero a la vez capaz de ver mas cosas que el normal de la gente y de convertir lo que nos parece complejo en algo simple. Por otra parte, la historia de Christopher es una historia de pérdida de la inocencia, es la historia de un niño que ve el lado oscuro de la vida de los adultos, que descubre que sus padres no son perfectos y que pueden provocarle dolor y tristeza. Y eso, se mire de donde se mire, le pasa a todos los chicos tarde o temprano.
Una suerte de "13, 99 euros" en clave vernácula, realismo sucio y humor en dosis exactas, este libro puedo o no gustar pero imposible que te deje indiferente.
La protagonista dela novela, llamada Mori como su autora, trabaja en una agencia de publicidad aunque desearía dedicarse a la literatura, tiene serios problemas de autoestima que la hacen estar obsesionada con su amiga Matilde a quien ve perfecta, flaca e inteligente. Es bulímica y consume cocaína para escribir una novela delirante por las noches. Todo el relato sigue el pensamiento frenético y angustiado de Mori, que en los pocos días que abarca la novela, se desbarranca por completo pero también de alguna manera logra salir de ese lugar destructivo en que se encuentra.
Salpicada de slóganes que subrayan la sociedad de consumo en la que todos coexistimos, "Abundancia" tiene también algunas reflexiones interesantes y lúcidas. Una escritura precisa, que sin perder el tono poético se luce con algunas descripciones de lugares y situaciones que le dan real encarnadura al personaje y a la historia. Probablemente mas de un lector se quede con la impresión de que la historia es autobiográfica en virtud de eso.
Un libro muy interesante, para anotar. Ganó el premio Letra Sur de novela 2010, para mas datos.