miércoles, 7 de marzo de 2012

Abundancia. Mori Ponsowy


Una suerte de "13, 99 euros" en clave vernácula, realismo sucio y humor en dosis exactas, este libro puedo o no gustar pero imposible que te deje indiferente.
La protagonista dela novela, llamada Mori como su autora, trabaja en una agencia de publicidad aunque desearía dedicarse a la literatura, tiene serios problemas de autoestima que la hacen estar obsesionada con su amiga Matilde a quien ve perfecta, flaca e inteligente. Es bulímica y consume cocaína para escribir una novela delirante por las noches. Todo el relato sigue el pensamiento frenético y angustiado de Mori, que en los pocos días que abarca la novela, se desbarranca por completo pero también de alguna manera logra salir de ese lugar destructivo en que se encuentra.
Salpicada de slóganes que subrayan la sociedad de consumo en la que todos coexistimos, "Abundancia" tiene también algunas reflexiones interesantes y lúcidas. Una escritura precisa, que sin perder el tono poético se luce con algunas descripciones de lugares y situaciones que le dan real encarnadura al personaje y a la historia. Probablemente mas de un lector se quede con la impresión de que la historia es autobiográfica en virtud de eso.
Un libro muy interesante, para anotar. Ganó el premio Letra Sur de novela 2010, para mas datos.

sábado, 25 de febrero de 2012

Downton Abbey


Descubrí esta serie cuando ganó el Globo de Oro, y mi pirata favorito ni lerdo ni perezozo la consiguió para mi. Ahora estoy disfrutando los capítulos de la segunda temporada y quise hacer una pequeña entrada para contar que estoy fascinada con la historia y especialmente con los personajes.
Lo que empieza siendo una serie mas de "los de arriba y los de abajo", la casona con una familia de la nobleza y sus dramas de herencias y casamientos arreglados, por un lado y las vidas de los sirvientes con los que conviven por otro, se va haciendo cada vez mas sutil, y los personajes se humanizan cada vez mas a medida que avanzan los capítulos.
La historia se desarrolla en la casa que da nombre a la serie, propiedad de la familia Crowley, compuesta por el conde Robert, su esposa Cora y las tres hijas mujeres del matrimonio: Mary, Edith y Sybil. Tampoco puede olvidarse a la madre del conde, Lady Violet en la piel de la increíble Maggie Smith que siempre nos deja satisfechos con sus interpretaciones. en el primer capítulo reciben la impactante noticia del hundimiento del Titanic, y paralelamente de la muerte de unos primos que viajaban en él. Esto deja a la familia sumida en la incertidumbre acerca de la herencia del título y del dinero de la familia. Aparece en escena un primo lejano y su madre, que resulta ser el heredero a raíz de este imprevisto accidente. Matthew es abogado, o sea un ejemplar "de esa gente que tiene que trabajar para vivir", cosa un tanto insultante en Inglaterra. Su incorporación a la familia traerá cambios y pondrá un poco en jaque las ideas anticuadas de los Crowley.
Por otra parte tenemos a la servidumbre, con el mayordomo envaretado pero de buen corazón, el ama de llaves, las sirvientas torpes pero simpáticas y con la cabeza llena de sueños el lacayo malísimo que haría poner colorado a Lex Luthor y un valet nuevo al que le cuesta ser aceptado.
Con estos elementos se van desarrollando historias de unos y otros que transcurren en los primeros años del siglo XX, justa antes de la primera Guerra Mundial, que llegará para cambiarlo todo en la segunda temporada.
No es un culebrón, y se agradece que algunos malentendidos sean resueltos prontamente y no estirados hasta el cansancio. como dije al comienzo, algunos personajes que al principio aparecen como demasiado arquetípicos (el malo malísimo, la heredera antipática y caprichosa la hermana fea y resentida) se van mejorando y haciendo mas reales, al punto que donde me encuentro ahora (tercer capítulo de la tercera temporada) tengo un genuino interés por casa uno de los Crowley y sus sirvientes.
Hermosa serie, ideal para el que guste de historias de época. Otra mención al vestuario, hermoso.

domingo, 19 de febrero de 2012

Las Primas. Aurora Venturini


Tenía ganas de leer este libro desde el año pasado, porque tiene una historia interesante. "Las Primas" ganó el Premio de Nueva novela organizado por el diario Página 12. No es un dato menor, ya que el jurado estaba integrado por Juan Ignacio Boido, Juan Forn, Rodrigo Fresán, Alan Pauls, Sandra Russo, Guillermo Saccomanno y Juan Sasturain. Esto sucedió en 2007.
Pero resulta que ahí no terminó la cosa. En 2010 la novela gana en España el Premio "Otras Voces, Otros Ámbitos", que es otorgado por un jurado constituido por cien personas relacionadas directamente con el mundo del libro. En este caso el jurado estaba integrado por Vila Matas y Jorge Herralde entre otros pesos pesados. Este premio se otorga eligiendo una entre todas las obras de ficción publicadas en España a lo largo del 2009, cuyas ventas no hayan superado los 3.000 ejemplares durante los doce primeros meses de su publicación. Un premio con una premisa muy interesante, devolver a los circuitos de distribución y comunicación, como si fuera un descubrimiento, al menos una de las obras que pasó desapercibida en el mercado editorial, teniendo en cuenta que las ventas muchas veces dependen mas de la publicidad que de la calidad literaria.
Allí fue que me enteré de la existencia de esta novela. Pero hay otra particularidad. Que la autora de esta novela, Aurora Venturini, elegida por novedosa y original tenía nada menos que 85 años.
Un personaje en sí misma, la vieja resultó ser una escritora que bien pudo haber integrado el podio de los imprescindibles argentinos, al menos a juzgar por su historia y relaciones personales. Exiliada a Francia en la década del 50, se hizo amiga de la elite intelectual: Sartre, Camus, Beuvoir y otros. Además es dueña de una obra literaria importante que nunca quiso pubicar en editoriales importantes, de allí probablemente que haya pasado desapercibida.
Me encantó Aurora que con la desfachatez de la vejez hacía declaraciones del tipo : "Yo sabía que mi novela era impecable". Así que este año compré dos libros de su autoría, "Las Primas" y "Nosotros, los Caserta".
"Las Primas" pertenece a un universo literario que a mí particularmente no me gusta. Al universo de lo grotesco, al feísmo. Cada personaje es una caricatura: La madre maestra con puntero, la hermana discapacitada babeante, la prima enana prostituta, el profesor en apariencia decente pero en realidad un degenerado, la tía virgen reprimida que ni siquiera consumó su matrimonio, el aborto clandestino seguido de muerte. Todo, cada cosa es un cliché. Y la verdad que al menos para mí no hubo humor que hiciera contrapeso. La novela está narrada por Yuna, que afirma ser retardada y por lo tanto la escritura trata de dar cuenta de eso. Con mínima puntuación, porque dice la narradora que si se detiene se vuelve loca el relato se vuelve por momentos un poco cansador.
Pero espero que se entienda que esta es mi opinión personal, y que tiene que ver con el tipo de libros que a mí me gusta. Las reseñas a este libro han sido unánimemente favorables.
Y vale la pena conocer a Venturini, por lo que les recomiendo que lean las notas que agrego como enlace.



sábado, 11 de febrero de 2012

Daisy Miller. Henry James

 
 
Daisy Miller integra con orgullo el universo de "las chicas James" (tan apasionante como el de las chicas Almodovar). Como Isabel Archer y Milly Theale es una norteamericana en Europa y allí despliega todosu desparpajo, su total desatención a las reglas de la sociedad y su espontaneidad. Esta falta de disciplina, de sometimiento a las convenciones, la lleva a cabo, sin embargo con inocencia.Y eso es lo que tarda en comprender el Sr. Winterbourne, un americano que "hace demasiado tiempo que vive en Europa" y por lo tanto duda entre considerar a Daisy una casquivana coqueta o una simple muchacha despistada. Y es que Daisy no sabe cuán poderosas son las convenciones sociales ni tampoco los intereses y manejos que puede haber detrás de las amistades que traba en en viejo continente. Con una alegria adolescente, que solo piensa en vivir el presente y cree que tiene el mundo a sus pies y el futuro le sonríe (un poco como era también norteamérica entonces), Daisy Miller no obstante, comparte el sino trágico de las chicas James. Un cuento con encanto, y un James de lectura mucho mas ágil y sencilla que en novelas mas complejas y largas.

Hay una pelicula de 1974, dirigida por Peter Bodganovich, y con una joven Cybill Shepherd en el papel de Daisy, pero lamentablemente el revés que ha sufrido la solidaridad pirata de la cultura me impide dejar un link de descarga :(


link para leerlo en inglés
http://www.online-literature.com/henry_james/1100/

para descargarlo en español
http://www.librosgratisweb.com/libros/daisy-miller.html

jueves, 9 de febrero de 2012

El Señor de la Luz. Maurice Renard

Esta novela ha sido traducida por primera vez al castellano por el escritor César Aira, y publicada por la editorial La Bestia Equilatera, que ha rescatado varios autores y títulos de narrativa extranjera que recién ahora podemos conocer.
El escritor francés Maurice Renard (1875-1938), admirador confeso de Edgar Alan Poe, fue influenciado al escribir esta historia por la reciente invención del cinematógrafo, la fantasía de los Hofmann y el espíritu de aventura e imaginación de Julio Verne.
"El Señor de la Luz" (1933), es una historia super clásica, en la que están superpuestos los géneros romántico, ciencia ficción y policial. La verdad que mientras la leía me parecía un poco infantil, mas recomendable para preadolescentes, niños de 12 a 15 años.
La historia comienza cuando Charles Cristiani conoce a una misteriosa y bella joven de la que se enamora instantaneamente... pero la posibilidad de concretar su amor (leáse: casarse, porque en esa época se miraban una vez y ahí nomás se casaban) resulta coartada por una vieja rencilla entre las familias. Toda esta primera parte "de amor" está muy linda, muy "Antes del Amanecer" versión principios del siglo XX.
Luego, Charles acude al llamado de dos sirvientes que cuidan un antiguo castillo familiar, que aseguran que el lugar es visitado por un fantasma. La historia entonces da un giro, ya que lo que pensamos será un cuento de aparecidos resulta tener una explicación científica... que tal vez ayude a Charles a resolver el misterio que dio origen a la enemistad con la familia de su amada.
Linda novela. No sé si existe en este planeta algún niño de 12 a 15 años que lea (como lo hacíamos nosotros años atrás) a Verne, Salgari, Conan Doyle o Kipling. Si existe, seguramente este libro le gustará.

jueves, 2 de febrero de 2012

Derechos Imprescriptibles del Lector, por Daniel Pennac


Cada tanto me llega un boletín de Libros en Red, y esto me pareció muy lindo para compartir:

Sus años de ser profesor de literatura y enfrentarse al desafío de convertir estudiantes en lectores deben de haber inspirado a Daniel Pennac a desacomodar los lugares comunes acerca de la lectura. ¿Es obligatorio leer? ¿Le debe gustar a todo el mundo? ¿Nos hace mejores personas? Escritor él mismo, Pennac no cuestiona todas estas creencias, pero sí se permite repensarlas.

Agrupados bajo el nombre "Los derechos imprescriptibles del lector", listó (y desarrolló en su libro Como una novela) estos permisos, que citamos y comentamos a continuación:

1. El derecho a no leer.

Aceptemos de una vez que hay gente a la que leer puede no gustarle... allá ellos; dice Pennac: "La idea de que la lectura humaniza al hombre es justa en su conjunto, a pesar de que existen algunas excepciones deprimentes. Se es sin duda un poco más humano, si entendemos por eso un poco más solidario con la especie (un poco menos fiera), después de haber leído a Chejov
que antes. Pero cuidémonos de flanquear este teorema con el corolario según el cual todo individuo que no lee debería ser considerado a priori como un bruto potencial o un cretino redhibitorio. Si lo hacemos convertiremos la lectura en una obligación moral, y este es el comienzo de una escalada que nos llevará rápidamente a juzgar, por ejemplo la moralidad de los libros mismos".

2. El derecho a saltarse páginas.

Si una historia (sobre todo las prosas morosas y detallistas del siglo XIX, podemos agregar) abunda en fragmentos que nos desesperan o aburren, es mejor dejarlos pasar que renunciar del todo a la obra. Así dice Pennac que hizo en su infancia con La Guerra y la Paz
: devoró la historia de amor y descartó las páginas sobre política y estrategias bélicas.

3. El derecho a no terminar un libro.

Y así como se puede esquivar algunas partes centrales en un libro, se puede obviar su final. Para Pennac, nada (¡y menos el temor a ser juzgados como perezosos o ignorantes por otros!) justifica que leer se convierta en una obligación. Si un libro comienza a aburrirnos, dejémoslo para otro momento... o para otro lector.

4. El derecho a releer.

Dice Pennac: "Releer lo que me había rechazado antes, releer sin saltarse una línea, releer desde otro ángulo, releer para verificar, sí… nos concedemos todos estos derechos. Pero releemos sobre todo gratuitamente, por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la puesta a prueba de la intimidad. Otra vez, otra vez, decía el niño que fuimos…".

5. El derecho a leer cualquier cosa.

Sí. A leer literatura estereotipada, comercial, que repite una fórmula... si la disfrutamos. Que nadie se rasgue las vestiduras. Según Pennac, tarde o temprano, hechizados por la lectura en sí misma, daremos con textos mejores (más verdaderos, que no ocultan la complejidad de las cosas) y nos haremos adictos a ellos. Tenderemos (pero naturalmente, sin imposiciones ni vergüenzas) a buscar escrituras más auténticas y profundas.

6. El derecho al bovarismo (enfermedad textualmente transmisible).

Leer febrilmente, vibrar de emoción, obsesionarnos por un texto o personaje es válido (y no una etapa inmadura que debemos superar).

7. El derecho a leer en cualquier parte.

En cualquier parte y haciendo diferentes cosas. Tomando sol. Viajando. Caminando. Adormeciéndonos. Comiendo. Agreguen sus variantes.

8. El derecho a picotear.

Leer de aquí y de allá, varios libros a la vez. O abrir un volumen en cualquier lugar y leer con toda intensidad la página casual... para cerrar el libro hasta otra temporada. "Cuando no se tiene el tiempo ni los medios para tomarse una semana en Venecia -argumenta Pennac-, ¿por qué rehusarse el derecho de pasar allí cinco minutos?".

9. El derecho a leer en voz alta.

De poner nuestro cuerpo, nuestra voz, nuestra saliva, nuestra interpretación en la lectura. Pero también, por supuesto, derecho a leer en voz baja.

10. El derecho a callarnos.

O derecho a mantener con el texto una relación compleja, extraña, personal e intransferible. "La lectura es una compañía que no ocupa el lugar de ninguna otra y a la que ninguna compañía distinta podría reemplazar. No le ofrece [al lector] ninguna explicación definitiva sobre su destino, pero teje una retícula apretada de complicidades entre la vida y él. Ínfimas y secretas complicidades que hablan de la felicidad paradójica de vivir, al tiempo que iluminan el absurdo trágico de la vida".

sábado, 28 de enero de 2012

El verano sin hombres. Siri Hustvedt


Tenía ganas hace tiempo de darle una segunda oportunidad a la escritora estadounidense Siri Hustvedt, conocida por ser la esposa de Paul Auster. Pobre Siri, tiene talento, pero lamentablemente la primer referencia que se da sobre ella es esa.
Había leído "Hechizo de una mujer" y me había parecido medio flojito, pero había cosas en la escritura de Hustvedt que me parecían interesantes. Después, nunca me terminaban de atraer los temas de sus libros. Hasta que en un suplemento cultural vi el comentario de esta, su última novela "El verano sin hombres", título atrayente si los hay y que ya de primera genera curiosidad.
La novela transcurre justamente durante un verano de la protagonista y narradora, Mía, una mujer de "mediana edad" (eufemismo para cincuentona) a quien su marido la dejó por una compañera de trabajo joven y con buenas tetas. Después de una breve estadía en un centro de salud mental, Mía se muda con su madre a su pueblo natal. Allí impartirá un cursillo de poesía a un grupo de adolescentes (todas niñas) y además pasará el tiempo con su madre y sus amigas, todas viejitas que viven en un barrio para ancianos independientes (al estilo del de la película "En sus zapatos") y una vecina joven con dos hijos pequeños. De allí el título de la novela.
Es una novela en la que no sucede mucho, simplemente durante ese verano Mía reflexionará bastante a través de su relación con las mujeres jóvenes y viejas de las que se rodea, acerca de la condición femenina y de sí misma.
A favor: Tal como observé en el otro libro de la autora, hay una gran presencia de lo femenino, que no siempre aparece en las autoras mujeres. Hay cosas que sólo podría contar una mujer, como por ejemplo un párrafo donde se detiene a contar que limpió toda la casa, o un momento en que se pone a escuchar cómo juega una niña pequeña. También me gustó que en pocas páginas cuenta muchas cosas, es capaz de armar un escenario completo desde donde pone en juego la historia que contará y ya les insufla vida a los personajes.
En contra: El libro tiene largas parrafadas sobre si la mujer es mas inteligente que el hombre, u otros donde se pone a citar autores, filósofos y cientificos. Un plomo. Justamente ella que con su forma de escribir, sin necesidad de diatriba alguna, demuestra el aporte sin igual que las mujeres podemos dar a la literatura y al mundo en general. ¡¡¡Además parece mentira que debamos seguir con ese tema!!! Otra cosa que me pareció una pena es que teniendo unas bases fantásticas, y en particular unos personajes secundarios mas que interesantes, no le terminó de "sacar el jugo" del todo.
Algo mas: Me da la impresión de que hay muchos elementos, no precisamente autobiográficos, pero que tienen que ver con su relación con Auster, siempre en primer plano.
Le doy un 7, y probablemente vuelva a leer a Siri.

martes, 17 de enero de 2012

2012 en imágenes


Recién llegados


Interesantes




Intimidantes por su extensión


Los Demasiados Libros

sábado, 14 de enero de 2012

El Mapa y el Territorio. Michel Houllebecq

El año empezó con el regreso trinufal del francés Houllebecq. Su nueva novela puede agruparse dentro de sus mejores trabajos. Aunque por debajo de "Ampliación del Campo de Batalla" y "Las Partículas Elementales", sí la pondría en el mismo nivel que la entretenida pero sustamciosa "Plataforma".
La historia de Jed Martin, artista plástico y fotógrafo, sin embargo, muestra una suerte de "giro de timón" en la temática de Houellebecq. A primera vista sorprende la inexistencia de escenas de sexo explícito en esta historia, a diferencia del resto de su obra.
La sexualidad siempre fue un tema central para el galo, cuyas novelas indagan sobre la condición humana, la búsqueda de la felicidad y la satisfacción, la angustia ante lo ineludible de la muerte. En esa línea, el sistema capitalista y las relaciones económicas también están presentes como un todo constitutivo del Hombre moderno.
Dice el autor en "Ampliación del Campo de Batalla" (1994): “Igual que el liberalismo económico desenfrenado y por motivos análogos, el liberalismo sexual  produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres, otros con ninguna. Es lo que se llama la “ley del  mercado”. En un sistema económico que prohíbe el despido libre, cada cual consigue, mas o menos, en contrar su hueco. En un sistema sexual que prohíbe el adulterio, cada cual se las arregla, mas o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad.”
Luego, en "Plataforma" la historia muestra cómo a través del turismo sexual, se reproduce en los cuerpos la explotación de de los países ricos sobre los pobres, cuando los ciudadanos de los primeros aprovechan de la prostitución que deben ejercer los de los segundos como única opción de supervivencia en los llamados "paraísos sexuales" (Tailandia, Cuba...).
Sin embargo, "El mapa y el territorio", comienza con  Jed Martin intentando pintar un cuadro llamado "Damien Hirst y Jeff Koons repartiéndose el mercado del arte". Damien Hirst es un artista cuyo tema primordial es la muerte, y sus obras tienen un alto impacto por ser un poco impresionantes, ya que trabaja con animales disecados o en formol. En el otro extremo, Jeff Koons es un artista de lo superfluo, de lo kitsh y de la cultura banal, de todo lo cual se ríe un poco en sus obras. Este comienzo, esta suerte de batalla entre la oscuridad de la muerte y lo banal,  ya nos está diciendo algo sobre el tema de la novela.
Mas tarde el protagonista lamentará que ese cuadro haya sido fallido, ya que la pulseada entre los dos artistas, y el triunfo en definitiva de Hirst, reflexiona, era representativa de nuestro tiempo: "El valor comercial del sufrimiento y la muerte había llegado a superar al del placer y el sexo" piensa Jed. Por su lado, el policía Jasselin (maravilloso personaje, quizá con mas encarnadura que el propio Jed) en el curso de una investigación por un crimen atroz reflexiona una y otra vez que las dos únicas motivaciones de la violencia son el sexo o el dinero.
Por eso no debería extrañarnos que en lugar de haber escenas de sexo hard core, lo que nos impacta (y en ese sentido debo disentir con mi marido, que me dijo que esta novela era un Houllebecq "descafeinado") son los tres aberrantes momentos de violencia que encontramos en ella: el escenario del crimen, que deja estupefacta incluso a una seguidora de la serie "Dexter" como yo; el momento en que encuentran la guarida del asesino, y finalmente una escena con una golpiza a una mujer de una crudeza impresionante.
Pero no quiero que de este comentario quede la impresión de que "El Mapa y el Territorio" es una novela policial, porque no es así. Es una novela de Houellebecq y quienes conozcan al autor sabrán que es único e inclasificable. Que un libro suyo es mucho mas complejo que la simple historia y que en sus páginas encontraremos un puñado de líneas poéticas, fuertes, a veces brutales pero siempre contundentes sobre el ser humano. Que sus libros cumplen casi siempre (y en este caso lo hace sin lugar a dudas) la misión de entretener.
Como la obra artística final de Jed Martin que se describe sobre el final de la novela, los libros de Houellebecq tienen por tema una violencia mas definitiva, elemental, primitiva, constitutiva de quienes somos: La fuerza de la muerte y la degradación, que no necesita de la ayuda de ningún asesino serial para cumplir con sus designios y que nos convierte, como dice el final de "Las Partículas Elementales" (1998) en: "Esa especie torturada, contradictoria, individualista y belicosa, de un egoísmo ilimitado, capaz a veces de explosiones de violencia inauditas, pero que sin embargo no dejó nunca de creer en la bondad y el amor."

jueves, 5 de enero de 2012

Desafío 2012: La lista de libros de Rory Gilmore


Como buena fanática de las Gilmore Girls, me parece interesante proponer este desafío: Leer libros (no hay un número) de la lista de lectura de Rory Gilmore.
Para los que no conocen la serie, Rory es una adolescente hiper lectora, y en los diálogos entre madre e hija o con sus amigas, o novios, o lo que sea, siempre hay referencias a los libros que está leyendo o que leyó.
Aunque la actriz, Alexis Bledel, ha confesado que la mayor parte de las veces no tenia idea de qué era lo que estaba diciendo, (recitaba el guión), creo que la lista de lectura elaborada en base a las siete brillantes temporadas de la serie a ustedes sí que les resultará familiar y atractiva.
Lo bueno es que hay miles de clásicos y libros "obligatorios", asi que seguro que todos arrancamos el desafío con unos cuantos ya leídos.
Además, ¿a qué lector no le encanta ponerse a prueba, mirando "a ver cuantos tengo leídos"? Yo ya lo hice, y marqué con azul aquellos que ya leí. Con total y absoluta honestidad, eh!!!! No puse los empezados y abandonados, ni los que vi la película, o los que conozco por pura referencia y ya parece que me los leí (por ejemplo: Confieso que no leí el "Diario" de Ana Frank).
En fin, me parece un desafío interesante, que en mi caso me dará la excusa para leer varios que hace años tengo pendientes, y además es una buena selección de autores contemporáneos y clásicos. Además, se combina bien con algunos otros desafíos. A fin de año intercambiamos experiencias, ok?

Saludos y buenas lecturas!!!

1984 – George Orwell


A Confederacy of Dunces – John Kennedy Toole

A Heartbreaking Work of Staggering Genius – Dave Eggers

Mencken Chrestomathy – H.L. Mencken

A Month Of Sundays: Searching For The Spirit And My Sister – Julie Mars

A Passage to India – E.M. Forster

A Quiet Storm: A Novel – Rachel Howzell Hall

A Room of One’s Own (Un cuarto propio) – Virginia Woolf

A Separate Peace – John Knowles

A Tree Grows in Brooklyn (Un árbol crece en Brooklyn)– Betty Smith

American Tragedy – Theodore Dreiser

Anna Karenina – Leo Tolstoy

Anne Frank: The Diary of a Young Girl – Anne Frank

Atonement: A Novel (Expiación) – Ian McEwan

Autobiography of a Face – Lucy Grealy

Balzac and the Little Chinese Seamstress: A Novel– Dai Sijie

Bee Season: A Novel – Myla Goldberg

Bel Canto – Ann Patchett

Beloved – Toni Morrison

Beowulf

Brave New World (Un mundo Feliz) – Aldous Huxley

Brick Lane – Monica Ali

Catch-22 – Joseph Heller

The Collected Stories of Eudora Welty – Eudora Welty

Edgar Allan Poe: Complete Tales & Poems – Edgar Allan Poe

Cousin Bette – Honoré de Balzac

Crime and Punishment – Fyodor Dostoyevsky

Daisy Miller – Henry James

David Copperfield – Charles Dickens


Dead Souls (Almas muertas)– Nikolai Gogol

Death of a Salesman (La muerte de un viajante) – Arthur Miller

Demons – Fyodor Dostoevsky

Dr. Jekyll and Mr. Hyde – Robert Louis Stevenson

Eleanor Roosevelt – Blanche Wiesen Cook

Ella Minnow Pea: A Progressively Lipogrammatic Epistolary Fable – Mark Dunn

Emma – Jane Austen

Empire Falls – Richard Russo

Ethan Frome – Edith Wharton

Extravagance: A Novel – Gary Krist

Fahrenheit 451 – Ray Bradbury

Fat Land: How Americans Became the Fattest People in the World – Greg Critser

Finnegan Awakes – James Joyce

Flowers for Algernon – Daniel Keyes

Frankenstein – Mary Shelley


Franny and Zooey – J.D. Salinger

Galapagos – Kurt Vonnegut

Hamlet – William Shakespeare

Heart of Darkness (El corazón de las tinieblas) – Joseph Conrad

Holidays on Ice: Stories – David Sedaris

How the Light Gets In – M. J. Hyland

How to Breathe Underwater – Julie Orringer

Howl – Allen Ginsberg

Inherit the Wind – Jerome Lawrence

Jane Eyre – Charlotte Brontë

Just a Couple of Days – Tony Vigorito

Leaves of Grass (Hojas de hierba)  – Walt Witman

Letters to a Young Poet – Rainer Maria Rilke

Life of Pi – Yann Martel

Little Dorrit – Charles Dickens

Little Women – Louisa May Alcott

Living History – Hillary Rodham Clinton

Lord of the Flies (El señor de las moscas) – William Golding

Madame Bovary – Gustave Flaubert

Me Talk Pretty One Day – David Sedaris

Memoirs of a Dutiful Daughter (Memorias de una joven formal)– Simone de Beauvoir

Middlesex – Jeffrey Eugenides

Moby-Dick – Herman Melville

Monsieur Proust – Celeste Albaret

Mrs. Dalloway – Virginia Woolf

My Lai 4: A Report on the Massacre and Its Aftermath – Seymour M. Hersh

My Life in Orange: Growing Up with the Guru – Tim Guest

Nervous System: Or, Losing My Mind in Literature – Jan Lars Jensen

New Poems of Emily Dickinson – Emily Dickinson

Night – Elie Wiesel

Dawn Powell: Novels 1930-1942 – Dawn Powell

Old School – Tobias Wolff


Oliver Twist – Charles Dickens


On the Road – Jack Kerouac

One Flew Over the Cuckoo’s Nest – Ken Kesey

Oracle Night – Paul Auster

Oryx and Crake – Margaret Atwood

Othello – William Shakespeare

Out of Africa (Memorias de Africa)– Isak Dinesen

Please Kill Me: The Uncensored Oral History of Punk – Legs McNeil

Property – Valerie Martin

Pushkin: A Biography – T.J. Binyon

Pygmalion – George Bernard Shaw

Quattrocento – James Mckean

Reading Lolita in Tehran: A Memoir in Books – Azar Nafisi

Rescuing Patty Hearst: Memories From a Decade Gone Mad – Virginia Holman

Romeo and Juliet – William Shakespeare

Rosemary’s Baby (El bebé de Rosemary) – Ira Levin

Sacred Time – Ursula Hegi

Sanctuary – William Faulkner

Savage Beauty: The Life of Edna St. Vincent Millay – Nancy Milford

Seabiscuit: An American Legend – Laura Hillenbrand

Sense and Sensibility – Jane Austen

Siddhartha – Hermann Hesse

Slaughterhouse-Five – Kurt Vonnegut

Small Island – Andrea Levy

The Snows of Kilimanjaro and Other Stories – Ernest Hemingway

Song of the Simple Truth: The Complete Poems of Julia de Burgos – Julia de Burgos

Songbook – Nick Hornby

Speak, Memory – Vladimir Nabokov

Stiff: The Curious Lives of Human Cadavers – Mary Roach

Swann’s Way – Marcel Proust

Swimming With Giants: My Encounters With Whales, Dolphins, and Seals – Anne Collett

Sybil – Flora Rheta Schreiber

A Tale of Two Cities – Charles Dickens

Tender Is the Night – F. Scott Fitzgerald

Adventures of Huckleberry Finn – Mark Twain

The Amazing Adventures of Kavalier & Clay – Michael Chabon

The Art of War – Sun Tzu

The Awakening – Kate Chopin

The Bell Jar – Sylvia Plath

The Bielski Brothers: The True Story of Three Men Who Defied the Nazis, Built a Village in the Forest, and Saved 1,200 Jews – Peter Duffy

The Catcher in the Rye – J.D. Salinger

The Code of the Woosters – P.G. Wodehouse

The Count of Monte Cristo – Alexander Dumas

The Curious Incident of the Dog in the Night-Time (El curioso incidente del perro a medianoche) – Mark Haddon

The Devil in the White City: Murder, Magic, and Madness at the Fair that Changed America – Erik Larson

The Electric Kool-Aid Acid Test – Tom Wolfe

The Five People You Meet in Heaven – Mitch Albom

The Fortress of Solitude – Jonathan Lethem

The Fountainhead (El Manantial)– Ayn Rand

The God of Small Things – Arundhati Roy

The Great Gatsby (El gran Gatsby) – F. Scott Fitzgerald

The Group – Mary McCarthy

The Handmaid’s Tale – Margaret Atwood

The Holy Barbarians – Lawrence Lipton

The Hunchback of Notre-Dame – Victor Hugo

The Jungle – Upton Sinclair

The Kitchen Boy: A Novel of the Last Tsar – Robert Alexander

The Kite Runner – Khaled Hosseini

The Last Empire: Essays 1992-2000 – Gore Vidal

The Lion, the Witch and the Wardrobe – C.S. Lewis

The Little Locksmith: A Memoir – Katharine Butler Hathaway

The Lottery: And Other Stories – Shirley Jackson

The Manticore – Robertson Davies

The Master and Margarita – Mikhail Bulgakov

The Meaning of Consuelo – Judith Ortiz Cofer

The Metamorphosis – Franz Kafka

The Naked and the Dead – Norman Mailer

The Name of the Rose (El nombre de la rosa)  – Umberto Eco

The Namesake – Jhumpa Lahiri

The Nanny Diaries – Emma McLaughlin

The Opposite of Fate – Amy Tan

The Picture of Dorian Gray – Oscar Wilde

The Polysyllabic Spree – Nick Hornby

The Portable Dorothy Parker – Dorothy Parker

The Portable Nietzsche

The Razor’s Edge – W. Somerset Maugham

The Red Tent – Anita Diamant

The Scarecrow of Oz – L. Frank Baum

The Scarlet Letter – Nathaniel Hawthorne

The Second Sex – Simone De Beauvoir

The Secret Life of Bees -Sue Kidd

The Shadow of the Wind – Carlos Ruiz Zafon

The Song of Names – Norman Lebrecht

The Song Reader – Lisa Tucker

The Sound and the Fury – William Faulkner

The Story of My Life – Helen Keller

The Sun Also Rises – Ernest Hemingway

The Time Traveler’s Wife – Audrey Niffenegger

The True and Outstanding Adventures of the Hunt Sisters – Elisabeth Robinson

Unabridged Journals – Sylvia Plath

The Year of Magical Thinking – Joan Didion

Time and Again – Jack Finney

To Kill a Mockingbird – Harper Lee

Truth & Beauty: A Friendship – Ann Patchett

Uncle Tom’s Cabin – Harriet Beecher Stowe

Unless – Carol Shields

Vanity Fair – William Makepeace Thackeray

War and Peace – Leo Tolstoy

When the Emperor Was Divine – Julie Otsuka

Who’s Afraid of Virginia Woolf? – Edward Albee

Wicked: The Life and Times of the Wicked Witch of the West – Gregory Maguire