jueves, 13 de diciembre de 2012

Mi hermano, artista plástico

 
 
 
Así como yo desde muy chica me incliné a los libros, y mi hermana Jimena precozmente demostró talento musical, mi hermano César es un destacado artista plástico.
Hace unos años su obra “Interior” fue seleccionada en el Salón de Artistas nóveles de Viedma, entre cientos de participantes.
 
Con su profesora y el cuadro "Interior"
 
 
Esta semana expuso en la Biblioteca de la Legislatura de Viedma tres de sus pinturas mas recientes: las que dan inicio a esta entrada, tituladas “Escaleras y Ventanas” y “Marina” y finalmente el bellísimo tríptico que hizo para su sobrina Zoe. La orgullosa propietaria lo tiene en su habitación y lo prestó para la ocasión.
 
 
Esta obra tiene un significado especial para mí, porque en el 2010 yo le pedí a César que me pintase un cuadro, con idea de que fuese la tapa de mi novela “El Idioma Inventado”, si alguna vez la publicaba. Para eso le conté un cuento infantil que aparece en la novela y que, de hecho, da título a la misma. El cuento tenía animales como protagonistas y yo, conocedora del gran amor de César por los animales, intuí que se iba a entusiasmar con la premisa. ¡Y asi fue! No sólo me hizo la tapa del libro, sino que también después hizo una versión nocturna, que el llamó “Los Animales en la noche”, el tríptico que le dedicó a Zoe (yo estaba embarazada mientras lo pintaba, y cuando se enteró que sería una nena añadió flores de color rosa)
Mis hermanos
 
 
Hablar de mi hermano siempre me resulta un poco dificil, no porque me cueste o me resulte doloroso. Al contrario, no tengo mas que sentimientos de orgullo y amor hacia él: el problema suele ser que que hay que dar demasiadas explicaciones que a esta altura a mis 38 años me resultan un poco cansadoras.
 
Mi hermano llegó cinco años después que yo, y al poco tiempo mis padres se dieron cuenta de que “algo” no andaba del todo bien: el bebé no jugaba con las manos, y mas adelante le costó mucho decir sus primeras palabras.
 
Contra el consejo del pediatra que decía que “los varocitos son mas lerdos que las nenas”, lo llevaron a especialistas en Buenos Aires que confirmaron que tenía un retraso madurativo. El diagnóstico nunca fue preciso. Me acuerdo que por mucho tiempo yo les decía a mis amiguitos que mi hemanito tenía un “problema de comunicación”, porque era en el habla donde se manifestaba su dificultad.
Nunca olvidaré el día que la palabra “discapacitado” entró en mi vida. Fue algo muy fuerte y definitivo. Mi mamá me dijo: “A partir de ahora vos no tenés que decir mas que tu hermanito tiene un problema de comunicación, sino que es discapacitado”. Creo que ese momento de asumir la realidad y ponerle la palabra precisa fue una inflexión en mi familia y en mi vida. Una vida en la que las palabras siempre pesaron fuerte.
Hubo muchos médicos, licenciados, docentes que acompañaron la tarea y la lucha de mis padres para que César tuviera posibilidades de progresar, de hacer cosas y de ser feliz.
Unos años después la familia se completó: llegó mi hermana Jimena, y su nacimiento fue curativo para todos, porque nos sacó un poco de ese mundo.
Con el tiempo los logros de César se fueron sucediendo uno tras otro y la familia casi se fue olvidando de que uno de sus integrantes era “especial”.
Así es como nos gusta pensar en César. En que es alguien especial. Especial por su ternura, por su afecto, por su paz, su solidaridad, su falta de dobleces, sus buenos sentimientos.
 
 
Pienso en mi hermano y todo lo que me viene a la mente son buenos recuerdos: baños en el mar y castillos de arena, viajes escuchando música, clases de equitación en cálidos días de otoño, tardes de invierno tomando mate, paseos por una Buenos Aires que siempre tenía algo mas escondido para mostrarnos (palomas comiendo de nuestras manos, animales fabulosos en el zoo...), asados familiares, navidades, locros del 25 de mayo...
Cuando le mostré a mi psicóloga (que también se dedica a la pintura) las fotos de los cuadros de César, me dijo que era evidente que el artista era alguien que miraba el mundo desde otro lugar.
 
 
 
Es imposible para mí, imposible para nadie saber cual es ese lugar.
Pero cualquiera que conozca a mi hermano sabe que, seguramente, se trata de un lugar mejor.
 
 
 

martes, 4 de diciembre de 2012

Buscando al heredero de las Gilmore: sobre "Bunheads" y "Hart of Dixie"

Quienes son asiduos a mi blog saben que soy fan de las Gilmore Girls. Como todos los seguidores de esta serie de culto, quedé triste con su final, siempre esperando encontrar alguna otra serie que ocupara ese lugar.
Y es que “Las Chicas Gilmore” tenían un mix justo de risas y reflexión, de historias de adultos y de adolescentes, diálogos brillantes y el pueblito de Stars Hollows con todos sus habitantes como un componente fundamental que le daba color a la serie.
 
 
Las expectativas estaban siempre depositadas en la guionista: Amy Sherman Palladino. Sin embargo hasta ahora no ha logrado satisfacer nuestras ansias. Primero hizo una serie que no tivo mas de dos o tres capítulos (no los vi) y ahora se estrenó “Bunheads”, una serie acerca de una ex bailarina de Las Vegas que se instala en un pequeño pueblo con su marido, que muere en el primer capítulo, lo que la obliga a convivir con su suegra (Kelly Bishop, la Emily de The Gilmore), profesora de danza de un puñado de adolescentes locales. Los componentes estaban todos allí: El antágonismo de las dos mujeres, las historias de las teenagers, el pueblito pintoresco con sus habitantes... Sin embargo, no está logrado. Creo que a la guionista de culto se le fue la mano con las parrafadas que les hace decir a los personajes, que por momentos se tornan agotadoras. Los diálogos difíciles eran un sello de las Gilmore, pero creo que aquí no están bien llevados. Por otra parte, la protagonista es una desconocida a quien los zapatos de Laurel Graham le quedan gigantes. Es bastante dura para actuar, aunque simpática. Probablemente la elección haya estado limitada al hecho de que el guión exigía una bailarina, pero este es un punto que debilita mucho el programa. Las adolescentes tampoco terminan de convencer, hay una que es muy antipática, la gordita simpática no llega a seducir y las demás completamente olvidables. Por otra parte, llevo vistos cinco o seis capítulos y la historia no termina de arrancar, simplemente se sigue armando un poco el esquema de la historia, explicando porqué la protagonista se sigue quedando en el pueblito y viviendo con la suegra, pero no pasa nada. Los personajes del pueblo tampoco evolucionan. Fallido.

Por otra parte, aparece la encantadora y poco pretenciosa "Hart of Dixie", en la que Rachel Bilson (ex O.C. ) encarna a la simpática Zoe Hart, una médica recién graduada que, en la expectativa de cumplir sus ambiciosas metas, se radica por un año en el pueblito de Bluebell, Alabama. El contraste de esta neoyorquina “fashion” con los personajes de pueblito será enorme, pero poco a poco irá conquistando corazones y humanizandose como médica, a la vez que estrecha lazos con algunas personas como Lavon Hayes (Cress Williams ex 90210) intendente y amigo, George Tucker (Scott Porter ex Friday Night Lights) abogado buenmozo que le gusta, Wade Kinsela (Wilson Bethel) vecino y cantinero “hot” que la pretende, y suma enfrentamientos con Lemon Breeland (Jamie King), “dama sureña” mala, pero con algunos secretos.
El pueblito de Bluebell, con sus festividades y eventos (carrozas, carreras de tortugas, disfraces de piratas, elecciones de reinas y otras excentricidades) es mi nuevo Stars Hollows.
Y a su encanto se suma el de la protagonista: su simpatía hace que la perdone ser tan linda. Otro punto a favor, estimula mi costado fashionista: ¡Me encanta el estilo de Zoe Hart!!!!!!!!!
 
 
 
Por ahora no aparece una heredera digna de las Gilmore, pero en estos días, el pueblito de Bluebell, Alabama y sus personajes llena un poquito ese lugarcito que me dejó Stars Hollows. Con Bunheads, por lo pronto, solo me queda darle unos capítulos mas de chance y ver qué pasa.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Bahía Blanca. Martín Kohan

 Ninguna persona que yo conozca ha dicho jamás nada bueno de Bahía Blanca, y fue por eso que la elegí como destino. Quienes vivieron en ese ciudad por algún tiempo, aunque no fuese un tiempo demasiado prolongado, y en especial quienes habían nacido ahí, incluso si les había tocado irse a poco de nacer o inmediatamente después de haber nacido, reunían sin esfuerzo alguno un repertorio siempre nutrido y a menudo coincidente de argumentos que confluían en una deploración rencorosa de Bahía Blanca: el peor lugar del mundo según todos. Los mas ensañados, pero también los mas afligidos, eran los que, por las razones que fuese, la familia retentiva o las oportunidades de trabajo o la inercia de las resignaciones, seguían viviendo ahí, porque en ellos el denuesto se salteaba las meditaciones de la recapitulación y dolía como duele lo que toca.
Las razones esgrimidas solían ser, entre otras, las siguientes: el clima adverso, con entradas de fríos oceánicos comparables a las entradas de los ejércitos vencedores en las ciudades vencidas; la arquitectura casi siempre ingrata, colección de fealdades o de bellezas fallidas, que en última instancia es lo mismo, con unas pocas excepciones infaliblemente disimuladas o directamente neutralizadas por el aspecto hiriente del entorno; la presencia agobiante del clericalismo, ya fuese en lo edilicio o, peor aún, en la manera de pensar y ser de las personas, en una escala tan sólo comparable en el ámbito nacional con el temperamento de la ciudad de Córdoba, si bien en Córdoba ese incordio se diluía en el matiz de otros atractivos que en cambio en Bahía Blanca faltaban; una predilección general por el militarismo, tendencia explicada tan sólo en parte por la existencia de una importante base naval en las inmediaciones; la ideología social mas retrógrada del país, de la que el diario local, La Nueva Provincia, se erigía sin descanso en vocero y en artífice; la renuncia al mar, que en sectores de la ciudad, y dependiendo del viento, podía intuirse pero nunca verse, presentirse pero no apreciarse, lo que suponía la verdadera forma de la renuncia, renuncia de lo que podría haberse tenido y no se tiene.


Por eso la elegí. Por eso elegí Bahía Blanca.
 
 
Quise leer este libro por varias razones: primero porque como habitante de la Patagonia Argentina comparto el sentimiento de antipatía total por la ciudad de Bahía Blanca. Qué mala. Pero es así. Me causó mucha gracia la primera parte de esta novela, que en un sólo párrafo agota las razones por las cuales a nadie le gusta esta ciudad, ni siquiera a sus oriundos.

La historia es narrada desde el punto de vista de Mario Novoa, un hombre sumamente obsesivo, que no puede dejar atrás el recuerdo de su ex mujer, Patricia. Al comienzo de la novela nos enteramos que se ha instalado por un tiempo en Bahía Blanca, ciudad que, por ser una suerte de “lugar maldito” le permitirá desvincularse por completo de algo que quiere olvidar. Sin embargo, lentamente el recuerdo vuelve, y mas aún cuando se encuentra con un viejo amigo que casualmente también está en Bahía Blanca. Mas tarde Mario vuelve a Buenos Aires, donde buscará reencontrarse con Patricia.

Varias impresiones: La novela tiene dos partes muy diferenciadas, que no terminan de integrarse del todo. Da la impresión de que en unmomento el autor nosupo qué mas contar sobre la permanencia de su protagonista en Bahía Blanca y lo devuelve a su Buenos Aires de origen. En un momento se cortan abruptamente todas las historias y relaciones que se venían desarrollando en Bahía Blanca. Son hilos argumentales abandonados por completo.

Me viene a la mente el escritor norteamericano John Irving, que suele hacer esto. Pero por ejemplo, en la novela “Una mujer dificil”, Irving logra una primera parte brillante, que funciona por sí misma (de hecho, la adaptación cinematográfica se limita a esta parte del libro) cosa que no llega a suceder en la novela de Kohan, que queda trunca.

Se trata de un autor que tiende a sobreescribir. Sin ser barroco en su escritura, al contrario, con economía de recursos, pero da cuenta de tantos detalles de la vida cotidiana, que muchas veces no hacen avanzar la trama en absoluto. En esta novela, el personaje es sumamente obsesivo, y probablemente ésta es la excusa. Pero por momentos se torna un poco exasperante. Por ejemplo este párrafo:

“Llegamos hasta el lugar donde dejó estacionado el auto. Un renault no muy actual, aunque tampoco muy castigado. Le faltan esos aditamentos que los vendedores llaman chiches y quese valen de la tecnología para resolver tareas nimias: que abriendo una sola puerta las otras tres puedan abrirse, que trabando una sola puerta queden trabadas las otras tres, quelas ventanillas puedan bajarse o subirse con un botón y un solo dedo. Por eso, para abrir la puerta de milado, tengo que esperar a que Ernesto suba, se ubique y la destrabe.”

¿Hace falta tanta explicación? El detalle de que el protagonista tarde dos segundos mas en subir al auto, no altera en nada la trama, no tiene relevancia o interés alguno.

De cualquier modo, es el estilo del autor, y aclaro que su escritura es irreprochable. Hay otro momento, en que el escritor se regodea en detalles sin importancia, en un estilo que francamente me resultó ya de carácter experimental.

“..El perro que lleva la chica que se da vuelta porque le llama la atención la manera en que nos reímos es un labrador de color beige. Lo que el cartel de publicidad que está cerca de nosotros informa es que salió una nueva cerveza. Los coches que han debido deternerse porque el semáforo de esta esquina se puso en rojo son cuatro: un Chevrolet Vectra, un Volkswagen Bora, un Renault Megane, un Chevrolet Corsa.”

No sería gran cosa si no fuera porque sostiene esta forma de narrar desde la página 224 a la 232. Mas allá de que existiría una excusa argumental (la presencia de un personaje, el amigo de Mario, cuya actividad es ser continuista de cine, es decir, la persona que se ocupa de que no haya incoherencias en los detalles: que no cambie el color de los zapatos del protagonista, o si tiene la cartera en el hombro derecho que no aparezca de pronto en la izquierda, etc). Humildemente declaro que el rey está desnudo: El lector se aburre horrores durante estas tediosas nueve páginas.

Y bien, qué tengo a favor, porque en el balance general la novela me gustó: La primera parte que transcurre en Bahía Blanca está lograda, con algunos momentos cómicos y también con notas casi fantásticas. También tiene varios momentos de suspenso en los que el lector se sorprende con alguna revelación o quiere saber qué pasará a continuación. Son esos “tirones” los que hacen entretenida la lectura y conducen al lector hasta el final de una novela que, si bien implecable en su elaboración, me pareció bastante insustancial.

Si alguien quiere conocer a Martin Kohan, recomiendo la excelente “Dos Veces Junio” que me gustó mucho mas.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Las Tumbas de Atuan. Ursula K. Le Guin

 
Desde que vi la película “El club de lectura de Jane Austen” me quedé interesada en conocer mas sobre la autora Ursula K. Le Guin. No se si acuerdan que uno de los integrantes del club insiste en recomedar sus obras.
 
Últimamente no tengo mucho tiempo para leer, ya que Zoe es un torbellino y mientras ella está despierta, yo tengo que tener mil ojos, manos y piernas, porque se mete en todo y reclama el 100% de mi atención. Mi momento es cuando ella duerme, pero entonces yo también estoy cansada, por lo que necesito un libro que sea de lectura ligera y muy entretenido para no abandonarlo a las pocas páginas (o párrafos).
Asi fue que me puse en la búsqueda de “Los cristales soñadores” que me recomendó un visitante del blog, pero no lo conseguí. Tampoco se consigue el primer tomo de la saga “Historias de Terramar” de Ursula K. Le Guin, pero por las dudas me compré el segundo volumen “Las Tumbas de Atuán”. Y me gustó mucho. La verdad que no sentí que me perdiera de nada empezando por este libro, que está contado desde el punto de vista de una niña llamada Tenar, que desde muy pequeña fue señalada como la reencarnación de la Primera Sacerdotisa de las Tumbas de Atuán, lugar donde se rinde culto a divinidades oscuras. Inmediatamente te sumerges en el mundo pintado por la autora, que incluye (al mejor estilo Tolkien, con quien se la relaciona) mapas y planos, idiomas extraños, magia y criaturas de diversa índole. Me gustó tanto que me bajé “Un mago de terramar” (el primer volumen) en PDF y lo leeré en ese formato, ya que no consigo la edición impresa.

Buscando fotos para esta entrada descubri que hay una miniserie. Parece bastante clase B pero probablemente la curiosidad hará que la vea...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Blankets. Craig Thompson


Nuevamente un cómic autobiográfico, esta vez del norteamericano Craig Thompson que nos cuenta una parte de su infancia y su primer amor adolescente.

Lo que me impresiona de esta historia es que abunda en detalles sensoriales y pequeños momentos, que me hicieron recordar experiencias propias olvidadas.

Parece que para ser un dibujante y guionista de cómics y novelas graficas hay que tener una infancia traumática y triste, lo que parece haber sido el caso de Craig cuya familia era exageradamente religiosa, el niñero abusa de el y de su hermano, le pegaban en la escuela los matones y otras perturbaciones. En un campamento religioso conoce a Raina, una chica con una familia tan fanática como la suya, y se enamora de ella, comenzando una relación a larga distancia. Un momento muy interesante de la historia es la visita de dos semanas que Craig hace al hogar de Raina en Michigan, donde conoce a su familia.

Una historia linda, poética por momentos, sobre hacerse adulto y todo el dolor y la alegría que eso implica.

 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Series: "Once upon a time"

 
Este año incorporé una nueva serie a mis favoritas, la fantástica “Once Upon a Time” que cuenta la historia de un pequeño pueblo donde viven todos los personajes de las historias de ficción... que merced un maléfico hechizo de la madrastra de Blancanieves desconocen su verdadera identidad. Viven hace 28 años en este mundo (el nuestro) donde “no hay magia ni finales felices”, y la única que puede romper el maleficio es la hija de Blancanieves y el Príncipe Encantado, encarnada por Jennifer Morrison (ex "Dr. House"), que por supuesto no cree una palabra de todo esto.
Un dato interesante a tener en cuenta es que la serie la hacen “los mismos que hicieron Lost” (no sé si se refieren a creadores, guionistas, productores, director o qué) y eso se nota muchisimo en la manera en que está contada la historia... y en la manera que se está complicando todo en la segunda temporada que ya comenzó y que estoy viendo gracias a las artes mágico/tecnológicas de mi marido.
 
En la primer temporada teníamos en cada capítulo el avance de la historia en la actualidad, en el pueblito llamado Storybrooke, Main y flashbacks hacia el pasado de los personajes en el mundo fantástico. Así conocemos versiones alternativas de las historias de Blancanieves, Pepe Grillo, Hanzel y Gretel, Caperucita, el Sombrerero Loco y otros mas. La historia mas importante, por supuesto, es la de Blancanieves, o mas correctamente, la de su madrastra (encarnada por una actriz, Lana Parrilla, que tiene un look de mala de novela latinoamericana impresionante, solo le falta el peinado abultado y el maquillaje exagerado) y las razones que la llevaron a conjurar el tremendo hechizo que llevó a todos los personajes a Storybrooke.
 
 
 
No voy a arruinarle la serie a quien no la vio, pero les diré que el final de la primer temporada es muy bueno, y que la segunda se complica un poco: Tenemos personajes en la actualidad en Storybrooke, otros en la tierra de la fantasía y además los racontos del pasado. Pero así como se complica se pone mas interesante, porque los personajes, en particular el de la malvada madrastra, van tomando cada vez mas profundidad.
 
El tema de los cuentos de hadas se ha puesto muy de modo ultimamente. Así es que también hay una serie llamada "Grimm" que no me enganchó para nada, y películas como "Blancanieves y el Cazador", "Espejito Espejito" y "Caperucita Roja". De todo, lo mejor me parece esta serie, que tiene el aditamento de no tener límites: Cualquier personaje de ficción puede aparecer, mientras esté en un libro: así por ejemplo tenemos a Mulan interactuando con la Princesa Aurora (en la piel de la actriz Sarah Bolger, que hizo de Maria Estuardo en "Los Tudor" y empiezo a pensar que es una amarga en la vida real, ya que mas o menos le da la misma onda a la Bella Durmiente), el Capitán Garfio y no me extrañaría que aparezca alguno de Las Mil y Una Noches, Dorothy del Mago de Oz y hay un médico misterioso que no sé si no es Frankestein...Todo con un súper casting, que incluye a varios ex Lost...
 
Bueno, muy entretenida, espero que no la echen a perder como hicieron con "Lost"... ¡Ah! y chicas: en la segunda temporada nos reivindicaron: entre tanta princesa, pusieron un Capitán Garfio que es un BOMBON.
 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Las Horas Distantes. Kate Morton.

 

Este es el segundo libro de la autora australiana que cae en mis manos. “El Jardín Olvidado” me había gustado. Claro que con reservas, por tratarse de una autora best seller, y que para colmo reclama para sí la herencia de Jane Austen y Dickens (¡atrevida!). La verdad que un poco me convenció mi librera (¡AHORA TENGO LIBRERA!) y le agradezco, porque este libro me gustó mucho mas que el anterior, me pareció muy bien escrito. Particularmente sentí que estaban muy bien los personajes, a los que llegué a imaginar con todo detalle. Personajes complejos, con dobleces y secretos, muy interesantes. La verdad que el personaje mas flojo, mas de cartón, es justamente el de la narradora. Pienso que hay cierta identificación de la autora con el personaje de la narradora (su pasión por la literatura, sus preferencias literarias, etc) que puede haber contribuido a que el personaje mostrase un poco menos de complejidad y profundidad que los demás. La historia, con una mansión decadente llena de secretos bien guardados, que va desplegando aquí y allá vueltas de tuerca, mantiene el interés. Y hay un mundo, el de la posguerra y el de esa casa, que queda presente en el lector.
La narradora, Edie, es una treintañera recién separada con una relación un poco conflictiva con su madre, una mujer bastante hermética. Un día llega a manos de su madre una carta que había sido enviada muchísimos años antes y que llevaba mas de medio siglo en una saca de correos olvidada. A raíz de esta correspondencia, su madre revela una parte de su vida que Edie desconocía: que cuando era niña había pasado una temporada en un castillo llamado Milderhurst, situado en Kent (Inglaterra). Casualmente poco tiempo después Edie va a ese lugar y conoce a sus habitantes: las tres hermanas propietarias, ya ancianas, hijas de un escritor que resultaba ser el autor de su libro de cuentos favorito de la infancia “El Hombre de Barro”. El descubrimiento de Edie de esta parte de la infancia y el pasado de su madre, así como la relación que trabará con las hermanas, sacará a la luz secretos de todo tipo y tendrá un efecto muy importante en su vida.
Narrada desde varias épocas, la historia va tomando forma, pero lo oculto no se revelará hasta muy avanzada la novela. La casa decandente, como un personaje mas de la historia y la obsesión, el vínculo que sus habitantes forjan con ella, me hizo acordar muchísimo a la genial “El Ocupante”.
Entretenido y bien escrito. Vale a pena. Anotar para regalar.

sábado, 11 de agosto de 2012

Ane la de Tejados Verdes... un espíritu afín....Mas festejo de Día del Niño y premio

Este libro era una asignatura pendiente de mi infancia. Los recuerdos que me trajo su lectura lo convierten en una ocasión ideal para conmemorar el Día del Niño.
Confieso que he sido fanática de Louise May Alcott, lloré cuando terminó la saga de "Mujercitas", que pasé de "8 primos" a "Rosa en Flor", de "Una chica a la antigüa" a "Una chica a la antigüa se enamora", que seguí a Heidi hasta que se casó con Pedro y tuvo mellizos... Que acompañé a Sissi en por lo menos cinco tomos... en fin: confieso ser fan de las historias "de época" y mientras mas pastorales mejor. No cesa de sorprenderme el debate acerca de las sagas juveniles, como si fueran cosa nueva.
Sin embargo, pese a mi voracidad literaria, nunca había podido leer "Anne, la de Tejados Verdes".  Nunca pude conseguir los libros. Por eso cuando me llegó un mail de la Libreria Santa Fé que me anunciaba su reedición por Editorial Emecé (que en adelante editará todos los tomos de la saga) ni lerda ni perezosa lo compré.
Resultado: Me enamoré de esta pelirroja extremadamente charlatana, soñadora, distraída y atolondrada, presa de su imaginación desbocada, fanática de la moda y que sueña con ser linda antes que buena, detesta el álgebra, y siempre está buscando entre la gente que la rodea "almas gemelas" o "espíritus afines"
¡Qué parecida es a mí cuando era chica! Les cuento que quienes me conocen "en carne y hueso" siempre me hacen bromas por lo charlatana que soy. Pero cuando era chica era peor aún... con decirles que mi sobrenombre en la escuela primaria era "LU15 Radio Viedma" ¡¡¡el nombre de una radio local!!!! Y mi mamá recuerda que los reportes de las maestras eran muy buenos, con la salvedad de que "charlaba mucho". Incluso las pobres docentes tratando de sosegarme me sentaban junto a niños que no emitían palabra: ¡¡peor!! Mas oportunidad para hablar yo.
En cuanto a la imaginación... bueno, mi amiga Silvina (bióloga hoy de profesión y una mente mucho mas práctica y científica que la mía) siempre recuerda entre risas que llegaba a buscarme para jugar y me encontraba sumida en un mar de lágrimas porque al protagonista de "Mi Planta de Naranja Lima" los reyes no le habían traído nada, por ejemplo. Ella era mi cable a tierra y mi Diana personal. ¡Pobre! Me aguantó tantas cosas: Yo le mentía permanentemente aunque sin mala intención: me imaginaba cosas y se las contaba como si fueran verdaderas... Durante un año entero le leí cartas de amor que un vecino mayor que nosotras le enviaba a su novia... todas confeccionadas por una servidora (y bastante atrevidas, además). ¡Cuál no fuera su desilusión cuando confesé! Es el día de hoy que me lo echa en cara. (Ahora que lo pienso Silvina fue mi primera lectora). Ella también sufría mi devoción por los libros, al punto que cuando me escuchaba golpear la puerta de su casa corría a esconder las revistas porque sino corría el riesgo de que yo me instalara a leer en su cuarto sin darle ni la hora.

Muchas chicas declaran ser "Susanitas" o "Mafalditas", otras dicen ser pintada la imagen de Jo, la hermana varonera de "Mujercitas". Finalmente tenemos a las Lizzie Bennet: Aunque con cada uno de ellos comparto un pedacito de mi alma, renuncio a la identificación con todos estos amados personajes: Permitanme declararme heredera de Anne, la de Tejados Verdes.
Y se me ocurrió, conmemorando al niño que fuimos todos, entregar el premio "Espíritus Afines" a algunos de mis visitantes mas queridos. Ahí va:
En primer lugar sin duda le tengo que otorgar el premio a Luciana, del blog "Orgullo y Prejuicio" con quien comparto tantísimas lecturas y pasiones: por los clásicos, por Jane Austen, las Brönte, y miles de autores mas, pero también por las sagas adolescentes, películas y series... Luciana es tan omnívora como yo y eso me encanta!!!!!!!
A Guacimara, del blog "Other Side Soul Mate" con quien tal como lo dice el nombre de su blog pudimos encontrarnos, almas gemelas, a través del óceano..
A Patricia, con quien empecé compartiendo libros y labores y terminé sin pensarlo empecé a compartiendo las pequeñas y grandes alegrías de la maternidad.
A Laura, con quien me encantaría viajar e ir al teatro!!! y a María, con quien iría a tomar el té y a esas librerías que descubre...
A Ale, Bibliobulimica, visitante regular de este espacio, que siempre trae buena onda.
Les daría el premio sin dudarlo a Mario y Oesido, amigos con quienes he compartido lecturas y gracias a quienes he conocidos autores buenisimos o tengo datos para el futuro... pero me parece que los hombres mucho no gustan de estas cursilerías.
A todos:
Feliz Día del Niño!!!!!! Porque sin ese niño que ayer leía  Verne o Mujercitas a la hora de la siesta, no seríamos los lectores de hoy... y seguramente seríamos un poquito menos felices.

lunes, 6 de agosto de 2012

Una forma de vida. Amelie Nothomb


Todo empieza cuando una novelista llamada Amélie Nothomb recibe una carta de uno de sus lectores, un soldado norteamericano, Melvin Mapple, que le escribe desde Irak. Mapple contrae una enfermedad, común entre los soldados. Y es la existencia de este padecimiento lo que deja al lector en estado de shock, lo hechiza y lo sume en un relato alucinante en el que, como en otras novelas de Nothomb, el protagonista absoluto es el cuerpo.



Es tanto lo que se ha dicho en este blog sobre Amelie Nothomb, que he decidido que de aquí en mas, cada vez que lea uno de sus libros, me limitaré a transcribir algunos párrafos destacados a modo de reseña, para no repetirme.
De cualquier modo respecto de este libro hay una pequeña diferencia que merece un parrafito: En general, la obra de Nothomb se divide en autobiográfica y de ficción. Siempre digo que me gustan mas las autobiográficas (que por supuesto, algo de ficción siempre tienen). Pero en esta oportunidad la autora se pone a sí misma como protagonista... de una historia de ficción. De este "mix"  nace una novela que sin dejar se resultar entretenida y de contener algunas perlas en términos de aforismos, reflexiones e impresiones de la autora, tiene el problema de meter muchos temas sin profundizar mucho en ninguno, o dejarnos con dudas acerca de la verdadera opinión de Nothomb.
Nothomb, la famosa escritora, recibe una carta de un soldado estadounidense que está en Irak. A medida que la relación epistolar va avanzando, se entera de que ese soldado padece una obesidad mórbida, originada, de acuerdo a su propia explicación, como resultado del trauma y la ansiedad que le producía ver los horrores de la guerra.
Con esa excusa argumental Nothomb en pocas páginas habla de los Estados Unidos, de Obama, de Irak, de la obesidad, del "american way of life", de la correspondencia, de lo que significan para ella sus libros y su obra, de su relación con sus lectores... Pero no profundiza en nada de eso. Por momentos roza lo políticamente incorrecto, porque, digamoslo de una vez, como buena anoréxica odia a los gordos y como buena francesa odia a los americanos. O por lo menos eso me pareció a mí. El tema es que trata de esconder esto, tal vez si se hubiera animado a ser del todo políticamente incorrecta habría sido mas interesante y menos confuso para los lectores.
En fin, he aquí algunos párrafos que merecen la pena:

"Conoces a alguien, en persona o por carta. La primera etapa consiste en constatar la existencia del otro: puede ocurrir que se transforme en un momento de asombro. En esta fase somos como Robinson y Viernes en la playa de la isla, nos contemplamos el uno al otro, estupefactos, asombrados de que exista en este universo otro tan distinto y tan cercano al mismo tiempo. Existes en mayor medida por cuanto el otro constata y experimenta un estallido de entusiasmo hacia ese providencial individuo que le da réplica. A ese otro le atribuyes un nombre fabuloso: amigo, amor, camarada, anfitrión, colega, depende. Se trata de un idilio. La alternancia entre la identidad y la alteridad ("¡es igual que yo!" "¡es lo opuesto a mí!") te sumerje en el estupor, en un arrobamiento infantil. Te sientes tan embriagado que no ves llegar el peligro.
Pero, de repente, el otro está ahí, ante tu puerta. La borrachera se te pasa de golpe, no sabes cómo decirle que no ha sido invitado. No es que hayas dejado de quererle, es que deseas que sea otro, es decir, alguien que no sea tú. Sn embargo el otro se acerca como si quisiera asimilarte o asimilarse a ti."

"Las personas son como países. Resulta maravilloso que haya tantos y que un perpetua deriva de los continentes propicie que se encuentren islas tan nuevas. Pero si esa tectónica de las placas lleva un territorio desconocido hasta tu orilla, la hostilidad aparece de inmediato. Sólo quedan dos soluciones: la guerra o la diplomacia."

"Un artista que no duda es un individuo tan agobiante como un seductor que se cree en tierra conquistada. Detrás de toda obra se esconde una pretensión enorme, la de exponer tu visión del mundo. Si semejante arrogancia no se compensa con la angustia de la duda, el resultado es un monstruo que es al arte lo que el fanático es a la fé."

Fans de Austen... prepararse!!!

El blog de Carmen y amigos ha propuesto hacer reseñas de las novelas de Jane, así que es una buena oportunidad para releer y repensar sus espléndidas obras!!!

martes, 31 de julio de 2012

Los Perros y los Lobos. Irène Némirovsky


Una novela de amor. Eso es "Los Perros y los Lobos". Una historia de amor bien contada, un triángulo amoroso que se constituye a partir del ser judío de sus protagonistas. La historia sigue a Ada, Ben y Harry Sinner, tres niños judíos emparentados pero de extracción social diferente, desde su temprana infancia hasta su vida adulta. La historia del pueblo judío, su lucha por integrarse y ser aceptados, la persecución de que son objeto y cómo va dando lugar a una forma de ser a un modo de sentir y de vivir, todo eso es lo que va amalgamando y explicando las pasiones y las decisiones de los personajes.
Un poco menos poética que "El ardor de la sangre", pero tan bien contada que quería volver a tener un rato para dedicarle a la lectura, para sumergirme en el mundo creado por la autora. En definitiva, una novela para revivir el placer de la lectura.

lunes, 30 de julio de 2012

Series de TV: Familias que ya son mi familia...

Hace tiempo que quiero dedicar un post a las series que me han acompañado estos últimos años, y que tienen como protagonista a la familia. Drama, comedia, culebrón, ternura, locura y todo lo que una familia puede contener. Estos programas acompañan nuestros almuerzos y cenas y por eso quiero darles un lugarcito en mi blog.


Empiezo por "Modern Family", la super premiada serie de ABC. Una familia compuesta por un padre (Jay Pritchett) y sus dos hijos, cada cual con su familia. Jay está separado y vuelto a casar con una simpática colombiana bastante mas joven con un hijo. Su hija Claire conforma junto a su esposo Phil una familia tipo con tres hijos, y el hijo Mitchell integra la otra pieza del clan con su pareja gay Cameron y una hijita adoptiva Lily. Los capítulos de esta serie son artefactos de relojería, donde cada situación, capricho u obsesión de los personajes tendrá su razón de ser y todas las piezas encajarán en un resultado loco, tierno o divertido.
Lo mejor: El genial personaje de Phil Dumphy, un niño grande, un papá genial, un inocente, un tierno y el que mas risas provoca.



Por otra parte tenemos a los amigos de "The Middle". Esta familia vive "en el medio de la nada" y siempre les falta plata, los hijos no son los mas populares, tienen la casa hecha un desastre, jefes insoportables... todo lo cual los hace mas queribles... Esta serie gana mucho en ternura.
Lo mejor: La verdad que todos los personajes me gustan, pero voy a votar por la super perdedora pero siempre optimista e ingenua Sue Heck, la hija adolescente. La adoro. 



La siguiente es una viejita, viejita, ya sé. Pero que me digan si alguna vez se volvió a hacer una serie con tan buen texto, con reflexiones y momentos tan conmovedores y profundos. Ver "Los años maravillosos" siempre me deja pensando acerca de mi propia familia, mi propia historia. De todas las series que integran este post es la única que me hizo llorar. Y muchas veces. La historia no la tengo que recordar: Los años de adolescencia de Kevin Arnold, su romance con Winnie, su amistad con Paul y especialmente, su relación con su familia todo eso en la década del 60. Preciosa, todos la vimos, vamos, confiesen!!
Lo mejor: El guión insuperable.






Bueno, terminé con las series de media hora de duración y paso a las de una hora. "Brothers and Sisters". Los Walker. Esta familia estadounidense tuvo de todo: el hermano drogadicto, el hermano gay, la hermana republicana, la amante pérfida, la hija ilegítima, el hijo ilegítimo (ahhh tienen que verla para sabeeer), el tío solterón en el clóset, deudas, negocios, política, mucha política, inseminaciones artificiales, donaciones de órganos... En definitiva: un culebrón de aquellos, pero tan bien hecho que no daban culpas. Y aunque a veces me parecía escandalosamente "novelesca", ahora extraño esas mesas famliares de los Walker, que se juntaban a tomarse unos vinos y siempre, pero siempre, terminaba todo en escándalo.... y cuando uno le contaba un secreto al otro y al minuto se enteraba toda la familia... Walkers ¡los extraño!
Lo mejor: Las mencionadas cenas, la cara de tragedia de Sally Field y el adorable Rob Lowe en un papel encantador.


Con el corazón partido por el fin de "Brothers and Sisters" buscamos otra familia virtual donde refugiarnos y encontramos a los Braveman, de "Parenhood". También una familia con muchos hijos, cada cual con su mambo. Esta serie es menos culebrón que "Brothers" y un poco mas poética, por asi decir. Nos costó un poco mas encariñarnos, pero ya estoy esperando la nueva temporada, si que viene...
Lo mejor: El personaje de Adam, interpretado por el actor Peter Krause (ex Nate fisher de Six feet Under). Y la presencia de Laurel Graham, que nunca será lo mismo que Lorelai Gilmore pero la quiero igual.



Hubo otras fallidas: Vimos dos temporadas de "Raising Hope" perola verdad es que acá la familia era tan, pero tan "white trash" que realmente se tornó un poco repugnante. "Life Unexpected" tenia una protagonista adolescente divina, pero los dos padres era cero carisma y no me gustó. Prueba de que tenía razon es que no tuvo tercera temporada.
No me puedo olvidar de otras familias, como los Fisher de "Six Feet Under" o "Los Soprano", ni hablar de mis chicas Gilmore, pero la selección fue mas que nada en series que estuve viendo los últimos dos años, y además se trata de programas donde el tema ES la familia, de allí esta selección.

Y para terminar, unas palabras de Micke Heck, el "papá" de "The Middle" cuando le dice su discurso como padrino de la boda de su hermano:

"Verás, Rusty, la familia no es fácil. Los hijos se quejan de no poder hacer lo que quieren, pero la verdad es que los padres tampoco podemos. Los padres tenemos que llevar a los chicos y ayudarlos a hacer la tarea después de un largo día de traajo ¿Les parece que nos gusta hacer eso? Pero eso es la familia. Un grupo de gente no haciendo lo que quiere. Verás, se van a enojar unos con otros, se van a decir cosas terribles, se van a hacer llorar... porque nadie en el mundo te hará tan miserable como lo hará tu familia... Pero mi punto es: todos vamos a morir. Y todos tendremos una lápida con un guión en ella: 1942-2016, 1963-2038. Ese guión representa tu vida. Y tengo esta certeza: que gracias a esas cuatro personas que están sentadas allí, mi familia, ese guión va a significar algo. Y, Rusty, deseo esto para tí también."





sábado, 21 de julio de 2012

Mi respuesta

Llega mi hermana de Buenos Aires, donde transita su último año residencia como médica clínica. Trae regalos para la ahijada, y un pedido: Un médico "Jefe" (no entendí nunca las relaciones de poder de las residencias) le pidió que mi marido (gran lector) y yo le recomendáramos tres libros cada uno para los residentes. 
Dos títulos aparecieron de inmediato en mi cabeza: "La Hermana" de Sándor Márai, un libro que explora hasta el hueso el tema del dolor, la enfermedad, la relación con los galenos, la morfina... brillante texto, aunque con un primer capítulo un poco aburrido y que no conecta del todo con la intensidad y profundidad del resto.   La otra novela que me pareció perfecta fue "La muerte de Iván Ilich" de Tolstoi,  que leí hace poco. Aborda, en menos páginas pero con igual maestría, los mismos temas, agregando una reflexión sobre las elecciones que hacemos en la vida, sobre la ambición y la pasión que se pone a veces en cosas (el trabajo, la carrera) que en definitiva no hacen a una existencia plena.
Estos dos libros tienen además como ventaja ser cortos y fáciles de conseguiren cualquier librería. Tolstoi es un clásico y Márai (que merece serlo) está de moda. 

El tercero ya se me complicó, pero luego vino a mi mente "Bajo el signo de Marte", de Fritz Zorn. No lo leí, pero sé que es un libro duro, narrado por un enfermo terminal. 
- ¡Pero no todo tiene que ser relacionado a la medicina!, me aclara mi hermana mientras lee la (seguramente acojonante) contratapa, "la idea es desaznar a los médicos", agregó.
- Ah, bueno...
Esto me dejaba en medio de toda la literatura universal...menudo compromiso... Bueno, si la idea era hacer leer a los que no leen, tal vez pensar un libro entretenido, o alguno que me haya gustado mucho cuando todavía estaba estrenandome como lectora... a ver, a ver... reeditaron hace poco "La Broma" de Kundera. Ese está buenísimo, me enamoré de Kundera con ese libro... Varios títulos y autores fueron pasando, hasta que mis ojos cayeron en un volumen que está ahí esperando una relectura: "La invención de Morel" del amigo Bioy. Ideal para quedar bien con los nacionalistas, una novelita clásica de la literatura argentina, inquietante, entretenida, única en su especie. Cuando la leí hace mil años coincidí con la calificación de "perfecta" que le dio Borges en su magistral prólogo. Y el hecho de que Sawyer, uno de los personajes de "Lost" la estuviese leyendo puede darle curiosidad a mas de uno. Listo ya tengo mi lista.


La lectora con su bella hermana, que además de ser lectora y médica, toca la guitarra y el piano. Y tiene un novio bello como ella...

martes, 10 de julio de 2012

Fun House. Alison Bechdel


Esta novela gráfica (que fue seleccionada como uno de los 100 mejores libros del año por el New York Times y recibió varios premios) cuenta en clave autobiográfica la infancia de la autora, y en particular su compleja relación con el padre.

"¿Fue un buen padre? Me gustaría decir que "por lo menos, estuvo ahí". Pero, por supuesto, no fue así. Es verdad que no se suicidó hasta que tuve casi veinte años. Pero su ausencia resonó retroactivamente, reververando a través de todo el tiempo que le conocí. Tal vez sea lo contrario del dolor fantasma que se siente en un miembro amputado. La verdad es que estuvo ahí todos esos años, una presencia de carne y hueso que limpiaba el papel pintado con vapor, plantaba cornejos, pulía los adornos... y olía a una mezcla de serrín, sudor y colonia de marca. Pero que me dolía como si ya se hubiese ido."

Maniático, talentoso, distante, inteligente... el padre de Alison (un homosexual que jamás salió del clóset) tenía la decoración y restauración como un hobby que lo obsesionaba al punto de resultar torturante para la familia, que habitaba en una casa de estilo neogótico en permanente restauración, y además era una funeraria (A quien vio la serie "Six Feet Under" le sonará).

"Cada uno resistía a su manera, pero al final todos nos sentíamos igual de impotentes ante las embestidas ornamentales de mi padre", cuenta Alison. "Ni mis hermanos ni yo podíamos competir con las lámparas quinqué, los candelabros y las sillas estilo Hepplewhite. Eran perfectos. Crecí resentida por la forma en que mi padre trataba a sus muebles como hijos y a sus hijos como muebles."

Sin embargo, el repaso por la corta vida de su padre, que falleció a los 44 años en un accidente, va mostrando a paladas luces y sombras, amor y resentimiento. Si bien su relato se conforma de prolijas y bellas viñetas nítidamente dibujadas, su narración desde lo psicológico y afectivo va desparramando diferentes impresiones cual Jackson Pollock.

Otra cosa que me pareció muy interesante es la forma en que  está narrado. No es un relato lineal, sino espiralado. La novela tiene siete capítulos, y desde el primero nos enteramos mas o menos de toda la historia, pero a medida que avanza y el espiral se va agrandando, la autora nos va contando mas cosas, y a veces nos devuelve mas de una vez al mismo hecho, pero desde un nuevo punto de vista.

Enriquece la obra el hecho de que Alison sea una ferviente lectora, una de las cosas buenas que probablemente le dejó su papá. Y es interesante ver cómo la literatura los unió, pese a todas las diferencias y los silencios que hubo entre ellos. Así, habrá menciones a Fitzgerald, Camus, Joyce, Collette y Proust. Alison recurre a sus historias de vida y a sus novelas, como también lo hace con el mito de Dédalo, la geografía, la historia, documentos familiares, cartas y fotos (todo ello con gran maestría traducido al dibujo)... una suma de indicios con un único objetivo: descifrar al padre.

Un punto que podría alejar a eventuales lectores, es que Alison es lesbiana, y la novela entonces aborda el tema del despertar sexual, la identidad y la homosexualidad, sé que a algunos no les interesa demasiado la temática gay, que está bastante desarrollado en este libro. En relación a esto, tal vez los últimos capítulos de la novela, bastante centrados en estos temas y ya mas concentrados en la adolescencia de la autora, pierdan un poco de fuerza en relación con primeros, de mayor densidad poética y en los cuales la suma de narración a través de dibujo/texto luce en toda su riqueza artística. Otra observación es que no entiendo el subtítulo "una familia tragicómica", porque no aparece en absoluto un tono "cómico". Una familia inusual, excéntrica, tal vez... pero de cómico, nada.

Pero en suma es un libro que realmente vale la pena.


lunes, 9 de julio de 2012

Yo lo sigo de chiquito... (ups!)


Bueno, me acuerdo que cuando murió Luca Prodan, o Fredie Mercury, aparecían personajes que, ante el interés renovado en estos personajes, declaraban: "¡Pero YO lo sigo de chiquito!!" Reclamando ser reconocidos como visionarios del talento, fans de primera categoría, o algo por el estilo.

Bueno. Tengo que decirlo de una buena vez: Hace años que soy admiradora de Peter Dinklage. Siempre me gustaron sus actuaciones: Enano soberbio en "Elf" (genial), el malo de "Supercan", amante oculto del occiso en "Muerte en el funeral" pero en particular... en la serie Nip Tuck, en la que es contratado como niñero de la familia MacNamara y enamora a Julia (con toda razón).

Francamente cuando lo vi en Nip Tuck declaré en mi lugar de trabajo que estaba enamorada de un enano fachón, y todos me trataron de degenerada, desviada y otras yerbas. A estas acusaciones busqué una foto, y me tuvieron que reconocer que el pequeñín tenía lo suyo, pero igual me miraban de reojo con desconfianza.

Lástima que mis compañeros de trabajo sólo miran "Bailando por un sueño" o alguna porquería de ficción argentina. Asi que no les puedo decir "I told you so". Si les digo que ahora el enano es super top, que gana todo tipo de premios por la genial serie "Game of Thrones" y que cada vez su personaje gana mas protagonismo (para la buena salud de la serie, I may add), se quedarían mirando con mirada de vaca argentina de exportación.

Así que lo digo aquí, para quien quiera escucharlo: Peter Dinklage, yo te sigo de chiquito, y siempre supe de tu talento!!! Y no digo nada mas porque este blog lo lee mi marido.

miércoles, 4 de julio de 2012

Pasó el otoño

Más de dos meses ausente. No escribí en el blog, pero sí estuve leyendo. Creo que además de la maternidad, el trabajo, las pocas ganas de conectarme, esta desaparición tuvo que ver con que los libros que han caído en mis manos no me motivan demasiado un comentario.
Las lecturas de estos días fueron: "Setenta acrílico, treinta lana" de Viola Di Grado, "Los Enamorados" de Alfred Hayes, "Ventajas de Viajar en Tren" de Antonio Orejudo, "Los Living" de Martín Caparrós y un cómic "Virus Tropical" de Power Paola.  Una italiana, un inglés, un español, un argentino y una ecuatoriana/colombiana. Linda mixtura.

"Setenta Acrílico, Treinta Lana" es la primer novela de la joven italiana residente en Inglaterra Viola Di Grado. Este libro tenía la desventaja de haberme generado enormes expectativas previas, y por lo tanto me resultó bastante decepcionante. Leí que a la autora se la comparaba con mi querida Amelie Nothomb, y por otra parte, el título me sugería que habría algo vinculado a la moda. Ninguna de las dos cosas: La autora no tiene nada en común con Nothomb, salvo la juventud de su debut y el hecho de que habla chino (¿¿??). Evidentemente para algunos periodistas hablar chino y hablar japonés es lo mismo o te emparenta de algún modo. En fin. En cuanto a la escritura, Di Grado adopta una suerte de pose de chica depre, de "emo" literaria, que resulta forzada. La historia no es interesante, y todo el drama parece emanar de la pura voluntad de la autora. Hay parrafadas supuestamente poéticas muy aburridas. Lo terminé de leer de compromiso, porque encaprichada pedí el libro a España. La semana pasada lo vi en la vidriera de una librería ¡¡¡de mi pueblo!!! Lo editó Emecé. Ufa.

"Los Enamorados" de Alfred Hayes. Bueno. Este libro es un tango. Un tangazo. El inglesito probablemente no se haya enterado nunca que escribió una milonga. El era un pibe que no sabía que estaba enamorado, de una percanta que me amuraste/ en lo mejor de mi vida,/ dejándome el alma herida/ y espina en el corazón,/ sabiendo que te quería, que vos eras mi alegría/ lala la lalaláaaa... y ella se fue con un otario, con uno que tenía plata... ahora toma champagne bien frappé y tiene gigoló bien bacán. Y el sufre mucho, mucho. Recién ahora se da cuenta cuánto la quería, pero no podía darle lo que ella necesitaba que era guita, por supuesto como todas las minas. ¡Menos mal que no le compró el tapadito de armiño! Una pavada, personajes de cartón con los que no me conmoví en absoluto, completamente chato todo.

Volví malísima, como podrán ver. Ahora vienen las reseñas favorables.

"Ventajas de Viajar en Tren" de Antonio Orejudo fue una bocanada de aire fresco, un libro inclasificable y divertido, original muy loco y atrapante. Una mujer viaja en tren después de haber dejado a su marido internado en un psiquiátrico. Sentado junto a ella va un personaje extraño que se ofrece a contarle su vida. Caemos así en las redes de una primer historia. Luego el personaje se va, dejando una carpeta en el asiento del tren, y la mujer, tentada, lee su contenido, lo que nos arroja a una serie de historias cortas, conectadas por la fascinacion de la indiscreción. El libro culmina con la búsqueda por parte de la mujer del propietario de la carpeta, y nuevas historias aparecerán en esta aventura. Historias dentro de historias, dentro de historias, un espiral disímil que nos deja pensando en la ficción y su tenue línea divisoria con la realidad, la mentira, los sueños y por supuesto, la locura.

"Virus Tropical" de Power Paola fue un cómic autobiográfico que me gustó muchísimo. La ecuatoriana narra su infancia y adolescencia utilizando un relato, suerte de voz en off que es acompañado y completada por las viñetas. Muy personal e intimista, y sin embargo, (una vez mas, como cada vez que se encuentra una lectura que vale la pena) es posible ver en la infancia de otro, en la adolescencia de otro, cosas de la propia vida, impresiones propias. Artístico y personal, sencillo y poco forzado. Los dibujos y el relato de Power Paola me recuerdan a Jeffrey Brown, autor que me encanta. Hace un ratito entré al blog de la autora y vi que hay otro libro, la continuación de "Virus Tropical" probablemente. Y me dieron ganas de leerlo. Y qué mejor indicador de que el primero me gustó. Otro acierto de Editorial Común, gracias Liniers.

"Los Living" de Martín Caparrós: Este año había dispuesto no leer libros largos, y con esta novela quebré un poco la regla. Pero la premisa de un protagonista nacido en el año 1974 -igual que yo- me pareció atractiva. El libro no me decepcionó en ese sentido, ya que hace una interesante pintura de la clase media argentina. O mas específicamente de la clase media argentina del Gran Buenos Aires. La vida de Nito, el protagonista, parece bastante común y corriente, aunque cada tanto tenemos unos capítulos que nos adelantan que algo raro va a suceder. Algo loco. Nito acompañará a un personaje excentrico llamado Carpanta (apellido sugestivamente similar al del autor) en una empresa de razones y objetivos indescifrables: dejar cuerpos de personas muertas, embalsamadas y agionadas con diferentes vestimentas y actitudes, en diferentes lugares de la Ciudad de Buenos Aires.
Pero ¿Cómo llegó el personaje de Nito a esto? Probablemente eso es lo mas interesante de la novela, que recién en las últimas cien de sus 430 páginas desarrolla el misterio de los "living", culminando con un epílogo que no pudo dejar de recordarme a "Las partículas elementales" o "El mapa y el territorio" de Houllebecq -con las salvedades del caso-.
En ese sentido, la novela tiene la riqueza de aunar elementos muy realistas con un desenlace muy original, no de ciencia ficción pero casi.
La contra: hay varios capítulos donde se relatan muertes con pelos y señales. La verdad que resultan bastante morbosos e impresionantes. Claro, esta era claramente la intención del autor, pero el tema es que en definitiva no siento que el libro me haya dejado una verdadera reflexión profunda sobre el tema, como sí lo hizo la brillante serie "Six feet under" o la mencionada "El mapa y el territorio" e incluso "La muerte de Iván Ilich". De modo que, al fracasar en dejar un espacio para las cavilaciones del lector, sólo queda el impacto, y por lo tanto está mas cerca de una película de cine gore que de la filosofía.


En otro orden de cosas, he aquí una foto actualizada de mi bebita!!!! Saludos y prometo retomar con mas pilas mi blog.