martes, 10 de julio de 2012

Fun House. Alison Bechdel


Esta novela gráfica (que fue seleccionada como uno de los 100 mejores libros del año por el New York Times y recibió varios premios) cuenta en clave autobiográfica la infancia de la autora, y en particular su compleja relación con el padre.

"¿Fue un buen padre? Me gustaría decir que "por lo menos, estuvo ahí". Pero, por supuesto, no fue así. Es verdad que no se suicidó hasta que tuve casi veinte años. Pero su ausencia resonó retroactivamente, reververando a través de todo el tiempo que le conocí. Tal vez sea lo contrario del dolor fantasma que se siente en un miembro amputado. La verdad es que estuvo ahí todos esos años, una presencia de carne y hueso que limpiaba el papel pintado con vapor, plantaba cornejos, pulía los adornos... y olía a una mezcla de serrín, sudor y colonia de marca. Pero que me dolía como si ya se hubiese ido."

Maniático, talentoso, distante, inteligente... el padre de Alison (un homosexual que jamás salió del clóset) tenía la decoración y restauración como un hobby que lo obsesionaba al punto de resultar torturante para la familia, que habitaba en una casa de estilo neogótico en permanente restauración, y además era una funeraria (A quien vio la serie "Six Feet Under" le sonará).

"Cada uno resistía a su manera, pero al final todos nos sentíamos igual de impotentes ante las embestidas ornamentales de mi padre", cuenta Alison. "Ni mis hermanos ni yo podíamos competir con las lámparas quinqué, los candelabros y las sillas estilo Hepplewhite. Eran perfectos. Crecí resentida por la forma en que mi padre trataba a sus muebles como hijos y a sus hijos como muebles."

Sin embargo, el repaso por la corta vida de su padre, que falleció a los 44 años en un accidente, va mostrando a paladas luces y sombras, amor y resentimiento. Si bien su relato se conforma de prolijas y bellas viñetas nítidamente dibujadas, su narración desde lo psicológico y afectivo va desparramando diferentes impresiones cual Jackson Pollock.

Otra cosa que me pareció muy interesante es la forma en que  está narrado. No es un relato lineal, sino espiralado. La novela tiene siete capítulos, y desde el primero nos enteramos mas o menos de toda la historia, pero a medida que avanza y el espiral se va agrandando, la autora nos va contando mas cosas, y a veces nos devuelve mas de una vez al mismo hecho, pero desde un nuevo punto de vista.

Enriquece la obra el hecho de que Alison sea una ferviente lectora, una de las cosas buenas que probablemente le dejó su papá. Y es interesante ver cómo la literatura los unió, pese a todas las diferencias y los silencios que hubo entre ellos. Así, habrá menciones a Fitzgerald, Camus, Joyce, Collette y Proust. Alison recurre a sus historias de vida y a sus novelas, como también lo hace con el mito de Dédalo, la geografía, la historia, documentos familiares, cartas y fotos (todo ello con gran maestría traducido al dibujo)... una suma de indicios con un único objetivo: descifrar al padre.

Un punto que podría alejar a eventuales lectores, es que Alison es lesbiana, y la novela entonces aborda el tema del despertar sexual, la identidad y la homosexualidad, sé que a algunos no les interesa demasiado la temática gay, que está bastante desarrollado en este libro. En relación a esto, tal vez los últimos capítulos de la novela, bastante centrados en estos temas y ya mas concentrados en la adolescencia de la autora, pierdan un poco de fuerza en relación con primeros, de mayor densidad poética y en los cuales la suma de narración a través de dibujo/texto luce en toda su riqueza artística. Otra observación es que no entiendo el subtítulo "una familia tragicómica", porque no aparece en absoluto un tono "cómico". Una familia inusual, excéntrica, tal vez... pero de cómico, nada.

Pero en suma es un libro que realmente vale la pena.


11 comentarios:

  1. Yo me enganché a este tipo de novelas gráficas después de leer persépolis. Esta se ve muy, muy interesante, así que gracias por reseñarla!

    ¡Saludos!

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    1. La verdad que están rebuenas las novelas graficas, especialmente las que son pura literatura,como éstas!

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  2. Creo que estos libros son especiales para cualquier momento...parece que se leen en un momento, a pesar de todo lo que tratan de decirnos...verdad??
    Tomo nota!!
    Un placer leerte de nuevo, Valeria!!

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    1. La verdad es que la ligereza con que se leen no tiene nada que ver con su espesor!!!

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  3. trataré de encontrarlo por aquí porque se ve que vale la pena. ¡un beso! Ale.

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  4. Nunca leí una novela gráfica, ni las he visto expuestas, así que habrá que probar. Parece que lo gráfico va aparejado a historias más "visuales" y no con la carga de profundidad sicológica de la que narras. Parece interesante la lectura. Saludos

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  5. me pregunto cuan importante es haber leido todo los autores que menciona especialmente Fitzgerald y Joyce para comprender mejor a Fun Home, si no lo hemos hecho no es estaremos perdiendo de algo?

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    1. Confieso no haber leido a Joyce y haber abandonado varias veces el Ulises. Tampoco a Fitzgerald (igual: dejé El Gran Gatsby dos veces). Y creo que no me perdí nada de Fun House porque la forma en que introduce estos autores hace que se entienda perfectamente la relación.

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  6. Sabés donde se consigue en español? Gracias y saludos

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  7. Hola MArcela, lo compramos en Tematika.com pero es un libro español. O sea:si estás en España lo conseguirás con facilidad en Casa del Libro u otro y en Argentina en Tematika si aun quedan ejemplares con el problema de importación que estamos teniendo.Saludos

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  8. El Ulises tiene una fama de libro dificil yo todavia no me enfrento a el, pero en Fun Home mencionan libros que son como requisitos para leerlo :la odisea ,dublineses ,retrato de un artista adolescente,etc.
    habria que enpezar por ahi

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