El futuro llegó hace rato.
todo un palo, ya lo ves.
veámoslo un poco con tus ojos.
el futuro ya llegó.
Yo voy en trenes.
no tengo donde ir.
algo me late
y no es mi corazón.
¿cómo no sentirme así?
si ese perro sigue allí.
¿que podría ser peor?
eso no me arregla.
eso no me arregla a mí.
Estás llamando a un gato con silbidos.
el futuro ya llegó.
llegó como vos no lo esperabas.
todo un palo, ya lo ves.
(Todo un palo. Los Redonditos de Ricota)
Hace tiempo me picó la curiosidad de leer a Theodore Sturgeon, y finalmente conseguí uno de sus libros mas conocidos “Mas que Humano”. Primera impresión: Muchísimo tiempo (años) sin leer ciencia ficción, o literatura de anticipación. Salvo que cuenten las novelas de Murakami. Por ende, no me considero lo que se dice una voz autorizada para opinar sobre el género.
La novela nos va presentando poco a poco a diferentes personajes, que tienen historias de vida diferentes, y en algunos casos poderes paranormales. Tanto por sus circunstancias de vida como por sus talentos, son personas que no encuentran su lugar en la sociedad (“no coengranamos”, dice una de ellos, inventando un término para esta falta de ubicuidad). Poco a poco se van conociendo, hasta que constituyen un grupo capaz de actuar como una sola persona, que utiliza las facultades físicas y mentales excepcionales de cada uno. Esto les da un poder inusitado, con el enorme riesgo de que este Ser “mas que humano” pierda la “cabeza” (es decir, uno de los componentes del grupo) sufriendo una crisis moral y ética.
Así toda la primera parte de la historia no va contando cómo se constituye el grupo “mas que humano” y en una historia final, lo reencontramos años después, relacionándose con seres humanos comunes, en el caso, un joven ingeniero muy inteligente.
Creo que una falla del libro consiste en que nos priva de varios años de la historia, de la que sólo nos enteramos por el relato de uno de los personajes. Nos perdemos una etapa interesante, que es el paso de la infancia a la adolescencia de los componentes del grupo (esto puede tener que ver con que el libro fue escrito en una época en que la adolescencia casi no existía). Como resultado de esto, todo lo que tiene que ver con la intencionalidad de los personajes, sus motivaciones, sus pasiones, que podrían haber sido interesantes, sólo las conocemos indirectamente. También de la última parte de la historia tenemos un punto de vista parcial, y se nos relatan resumidamente varios acontecimientos.
Lo leí bastante rápido, y ciertamente todo el mundo que plasma así como los personajes quedaron muy vívidos en mi memoria. Pero sinceramente tengo una sensación ambivalente respecto a este libro, un poco de apatía y falta de entusiasmo. Tal vez se trate de una ciencia ficción que ha envejecido un poco. Tendría que leer otro libro del autor para definir si se trata de esto, o simplemente que, siendo un buen libro, la historia no logró conmoverme del todo, por las fallas que señalé.
¿Será que la ciencia ficción envejeció a la par que lo hice yo? La novela de Bioy Casares, "La invención de Morel" me pareció en 1988 tan perfecta como la definiera Borges. La leí allá por los años en que tener un walk man, una videocasetera o un teléfono que en lugar de disco tuviera botones era considerado un pequeño lujo cibernético de la clase media. Épocas en que mandaba cartas "de carne y hueso" que tardaban mucho en llegar y los canales de la tele se cambiaban con una perilla redonda que hacía tracktracktrack.... No estoy nostálgica, para nada. Pero en aquellos tiempos leer una novela como la de Bioy era un subidón: la idea era loquísima y además, todavía todo era posible.
Hoy, como dijeron hace tiempo los Redondos "el futuro llegó hace rato". Ya sabemos por donde viene la mano, esos grandes inventos ya están entre nosotros, pero justamente por eso creo que estamos un poco mas escépticos respecto de algunas cosas... hay una pérdida de inocencia y de capacidad de asombro. Y los libros de "anticipación" tiene algo un tanto pueril. Creo que su volviese a leer "Crónicas Marcianas" (un libro que en su momento me apasionó) lo consideraría una pavada.
Todo esto para decir, entonces, que volver a "La Invención de Morel" 25 años después fue un poco decepcionante. La adaptación de la novela al formato historieta, sin embargo, resultó impecable.
Por ahora, creo, me quedo en mundos completamente fantásticos, mágicos y místicos, como el de "Game of Thrones" (impresionante esta última temporada). Allí todavía puedo sentirme un poco Alicia y olvidarme del tiempo.